Como sabéis, quien ha demostrado ser tremendamente rentable durante la pandemia de Coronavirus del 2020 ha sido la industria de los videojuegos: todo el mundo ha encendido la consola o el ordenador o el móvil en algún momento para matar el rato en casa. Pero como no todos están dispuestos a invertir en una consola para jugar, compañías como Microsoft, Google o Amazon están invirtiendo millones en desarrollar plataformas para jugar por streaming, esto es, sin consola ni ordenador ni teléfono. O dicho de otro modo, hacer con los videojuegos lo que Netflix ha hecho con el cine y la televisión. No es de extrañar entonces, que Netflix quiera tener su parte en dicha industria. En efecto, tal como publica esta semana Bloomberg, queda poco para que esto sea una realidad: la empresa ha constituido una división dedicada a los videojuegos y también ha hecho varios fichajes estratégicos para nutrirla. De momento, no hay ningún título confirmado, pero todo apunta a que Netflix tendrá tanto producción propia basada en sus series y películas originales, como videojuegos desarrollados por terceros y que estarán disponibles en su plataforma. Sería un modelo similar al que ya presenta sus series y películas. Con una base de usuarios suscritos de más de 200 millones, el potencial de su entrada en la industria de los videojuegos es inmenso. Sin embargo, Netflix puede correr la misma suerte que otros grandes nombres del mundo de la tecnología y los contenidos, pues ni los mismísimos Google o Amazon han conseguido aún triunfar en este mundo. Las primeras informaciones apuntan a que el objetivo de Netflix es algo más parecido a lo que es Apple Arcade, una selección de juegos para móviles sencillos, pero con mucho encanto; que a intentar competir con las tres grandes marcas de la industria como PlayStation, Xbox y Nintendo. Cabe destacar que Netflix tiene muy buenas relaciones con la industria del videojuego. Una de sus principales series de los últimos años, The Witcher, aunque está basada en los libros del autor polaco Andrzej Sapkowski; está más influenciada por los videojuegos desarrollados por CD Projekt RED. A su vez, Netflix ha desarrollado series y películas originales sobre sagas de videojuegos tan veteranas como Castlevania o Resident Evil. Asimismo, Cuphead, Sonic The Hedgehog y FarCry son otras de las sagas de videojuegos sobre las que Netflix está produciendo nuevos contenidos audiovisuales. Demás está decir que la entrada de Netflix en la industria del videojuego no sorprende a nadie. En el pasado, los grandes ejecutivos de la compañía han destacado que títulos populares como Fortnite son sus grandes rivales, por delante de Disney o HBO, dado que son los que más horas de tiempo roban a sus potenciales consumidores :)
¿Cuándo sale el iPhone XIII? Decir que el nuevo modelo de iPhone saldrá en algún momento entre septiembre y noviembre del 2021 es, en realidad, utilizar una vieja técnica de la lectura en frío de los adivinadores de papel couché, líneas telefónicas hambrientas de moneditas y mesas camilla con bolas de cristal. Apple, como es habitual, no ha anunciado absolutamente nada, así que decir que el iPhone XIII sale en septiembre , que es el mes en el que ha presentado tradicionalmente sus nuevos modelos de iPhone, es una buena predicción, pero basada en ningún fundamento. Algunos analistas han dejado caer que la presentación ocurrirá en esa fecha, sin romper la tradición, como ocurrió en el 2020, pero dada la situación actual del mercado es imposible saberlo. Si Apple siempre deja un año entre lanzamiento y lanzamiento, también se podría decir con la misma seguridad que este año se presentarán en octubre, igual que se presentaron los modelos de iPhone XII en el 2020. Ahora mismo, como siempre a estas alturas del año, todo son rumores. Las últimas filtraciones insisten en que el nuevo modelo de iPhone incorporará la opción de pantalla siempre activa. El rumor no es nuevo, pero viene de Mark Gurman, periodista de Bloomberg especializado en Apple, que tiene credibilidad. Ya a principios de año se habló de que Apple iba a introducir en el iPhone XII las pantallas LTPO (óxido policristalino de baja temperatura) que permiten cambiar la frecuencia de refresco de forma dinámica en función de los contenidos que va mostrando (es la pantalla de los Apple Watch desde la serie 4 y que demostrarán su valía con la nueva actualización de WatchOS). A comienzos de junio comenzó a rumorearse que Apple estaba ganado tiempo en el proceso de producción de las pantallas de los modelos del iPhone XIII al cambiar de proveedor. También se habla de que Apple podría confiar en los nuevos modelos de iPhone XIII en una pantalla Super Retina XDR con tecnología ProMotion (la del iPad) y LTPO. Que si la conexión MagSafe contará con imanes más fuertes (todavía nadie se atreve a vaticinar de forma seria la desaparición de los puertos de carga lightning hasta que el MagSafe esté bien implantado). Que si veremos una frecuencia de actualización de 120 Hz y con ella la integración de una pantalla siempre encendida. Que si Apple está considerando agregar un sensor de huellas dactilares en pantalla a los modelos de iPhone XIII, que se emplearía junto a Face ID como un método alternativo de autenticación biométric. ¿Qué dicen los analistas más sensatos? El analista Ming-Chi Kuo acaba de avanzar que los modelos de iPhone XIII de gama alta, presumiblemente la gama Pro, usarán un sensor más grande de 48 megapíxeles para la cámara principal (esto, al final, era un paso lógico en la competición con los móviles Android que llevan ya un par de años ofreciendo modelos con estos sensores). Según indica Kuo, en la nota a inversores que han publicado Apple Insider y MacRumors, "esto se traducirá en un sensor con un tamaño de píxel de 1,25 µm, más pequeño que los 1,7 µm de píxeles del iPhone XII Pro Max". Según Kuo, "el tamaño de píxel equivalente será más de 2,5 µm cuando el sensor se utilice para imágenes de 12 megapíxeles". Kuo también espera que el sensor de mayor resolución permita la captura de video de 8K. Esto se suma a su pronóstico de que Apple utilizará una pantalla OLED (LTPO) con una frecuencia de actualización de 120 Hz (ProMotion) por primera vez en el 2021. Esta era una de las principales novedades que ya se esperaban para los modelos de iPhone XII Pro e iPhone XII Pro Max, que se daba por supuesto que tendrían una tasa de refresco que sería el doble de la gama iPhone XI. Al final se quedó en 60Hz. Los analistas apuntaban en esta dirección dado que en 2020 habían salido al mercado los modelos de Samsung Galaxy S20, OPPO Find X2 Pro, Realme X3 Superzoom y el OnePlus 8 Pro que ya tenían una frecuencia de actualización de 120Hz, directos competidores todos ellos en el bando de Android. Como las versiones posteriores de todos estos modelos también los incluyen es lógico que analistas como Kuo confíen en que Apple los incorpore en los modelos de gama alta del iPhone XIII, el Pro y el Pro Max. Pero, de nuevo, no hay ninguna confirmación. Al final, la mayor tasa de actualización supone un mayor gasto de energía y una reducción del tiempo de uso entre carga y carga. No es un gasto de batería proporcional: no se puede decir que una tasa de refresco el doble de rápida gaste el doble de pila, pero reduce la autonomía. Los rumores apuntan a que los nuevos modelos de iPhone XIII incluirán un nuevo chip A15, que mejoraría el rendimiento del teléfono y permitiría una mayor tasa de refresco sin que se viera afectada la autonomía. En el fondo, detrás de estos rumores está la gran novedad de que los nuevos iPhone XIII tendrán como principal reclamo la pantalla siempre encendida, al estilo de los Apple Watch 6. Los nuevos chips A15, según las especulaciones (recuerda), permitirían esta posibilidad. A diferencia de la mayoría de filtraciones, Kuo no espera un iPhone sin ningún puerto, ni tampoco un cambio a la interfaz USB-C. Según Kuo, el iPhone XIII previsto para otoño del 2021 seguiría con la conexión lightning clásica. Actualmente, el ecosistema MagSafe, según este analista, no está lo suficientemente maduro como para que el iPhone deje de usar el conector Lightning a corto plazo. Kuo sí cree que la muesca de la pantalla podría reducirse este año, aunque no desaparecer. Kuo también espera que el sistema de estabilización de imagen óptica del iPhone XII Pro Max se extienda a toda la gama de iPhone XIII, y no descarta que todas las cámaras con objetivo ultra gran se equipen con una apertura f / 1,8 en lugar de la apertura actual f / 2,4. Asimismo cree que todos los modelos serán ligeramente más pesados. Según Kuo Apple sigue trabajando para ahorrar espacio dentro de los modelos de iPhone XIII con la idea de equipar a los nuevos teléfonos inteligentes con baterías de mayor capacidad. Por último, este experto avanza que este año no habrá ni el famoso nuevo Apple iPhone SE (sería la tercera generación), ni tampoco se presentará un iPhone plegable de 7,5 a 8 pulgadas. Finalmente, en cuanto al precio, el modelo más barato, el iPhone XIII, arrancaría, según los rumores, en 720 euros, sospechosamente el mismo valor que se daba al iPhone XII antes de que se presentara y se conociera su precio. Por su parte, el modelo más caro, el iPhone XIII Pro Max se multiplicaría casi por dos, también según los rumores. Habrá que estar atentos, para ver si se confirman estos datos :)
Tras muchos rumores sobre un sistema operativo en la nube, los de Redmond acaban de confirmar Windows 365. Lo que se conocía como 'Cloud PC' y que era algo muy esperado al ser a Windows 10 lo que Google Stadia o Microsoft xCloud son a las consolas. Uno de los principales reclamos de esta nueva plataforma es que el sistema se pueda ejecutar en gran variedad de dispositivos. Windows 365 funcionará en cualquier navegador moderno, permitiendo que más allá de PCs se pueda usar en dispositivos de Apple, dispositivos con Android y con Linux. El principal reclamo de Windows 365 es tener siempre disponible un Windows personalizado con todas las apps y configuraciones, hablando de Windows 10 y explicando en el comunicado oficial que Windows 11 estará disponible bajo esta plataforma cuando lo esté de manera general. Es decir, que ya sea en un dispositivo personal o de trabajo, se pueda siempre acceder a lo que sería el mismo ordenador, simplemente tirando de navegador. Este sistema operativo en la nube promete dar más versatilidad a los usuarios, sobre todo de cara al teletrabajo y a poder acceder a lo que sería nuestro ordenador de la oficina desde casa o desde cualquier sitio, incluso un móvil con Android o iOS o un ordenador con Windows o Linux. Así, sea cual sea el caso lo que ofrecen es que el usuario siga trabajando desde el punto en el que se quedó, sin que el hardware sea una limitación, aunque queda ver los detalles específicos a este nivel. Finalmente Cloud PC no era el nombre del producto, sino uno de los términos que los de Redmond entiende como una nueva categoría de equipos con la existencia de un sistema operativo en la nube como éste. Eso sí, se trata de un producto totalmente dirigido al ámbito empresarial, estando disponible como veremos al final para empresas y no para usuarios particulares. Basándose en Azure Virtual Desktop, Windows 365 incorpora análisis del estado de conexión de la red y el servicio Watchdog, para ejecutar diagnósticos continuos y poder evitar que el funcionamiento no sea el más adecuado. También ponen énfasis en la seguridad, dado que se trata de que no haya datos almacenados físicamente en el dispositivo y habiéndose basado en sistema Zero Trust. ¿Y el precio? Microsoft de momento no suelta prenda. Sabemos que será una plataforma disponible para empresas y que estará disponible con modelos de suscripción con pagos mensuales a partir del 2 de agosto del 2021. Las empresas pueden elegir el tamaño de Windows en la nube que mejor se adapte a sus necesidades con un precio por usuario y por mes que como repetimos, aún no ha sido anunciado, por lo que tendremos que estar atentos. En este sentido se ofrece dos opciones que incluyen Windows 365 Business y Windows 365 Enterprise. Sobre una versión para el usuario general Microsoft no ha facilitado por ahora ningún tipo de dato, pero es de esperar que ello suceda con el paso del tiempo :)
Reconozco que el Leitz Phone 1 me ha sorprendido, me ha sorprendido muchísimo, y es que lo último que esperaba es que la más que prestigiosa marca de cámaras y objetivos diera este paso. Claro, que en realidad cuando allá por el 2006 se presentó la Leica M8, que en teoría era su primera cámara digital, algunos recordaron la Leica S1, presentada en 1998, y de la que aunque apenas se vendieron 160 unidades (lo que en realidad no está nada mal, puesto que su precio era de unos 17.000 euros), sí que supuso una muestra de que Leica apostaba más por la innovación de lo que muchos piensan. Pero bueno, como iba diciendo, en el 2006 llegó la M8, y al poco tiempo el catálogo de cámaras digitales de Leica empezó a crecer hasta el punto actual, en el que cuenta con múltiples modelos, todos ellos realmente interesantes aunque - y esto es algo a lo que la marca ya nos tiene acostumbrados - no al alcance de cualquier bolsillo. Adicionalmente, y con el boom de los smartphones, también ha sabido llegar a acuerdos de colaboración con fabricantes para integrar sus cámaras en los mismos. Pero claro, una cosa es colaborar con otros fabricantes y otra muy distinta es dar el salto de comercializar su primer smartphone, el Leitz Phone 1, que en realidad, y como podéis imaginar, no se trata de un desarrollo completo de Leica, sino que ha sido desarrollado junto con Sharp… una colaboración tan profunda que, salvo por algunos detalles, el Leica Phone 1 es un hermano mellizo del Sharp Aquos R6, un smartphone tope de gama presentado el mes pasado. Lo primero que veremos es una generosa pantalla construida con un panel panel OLED de 6,6 pulgadas con resolución Wide UXGA+ (2.730 x 1.260 puntos) en una proporción de aspecto 2.17:1. Obviamente hablamos de una pantalla con HDR y, en lo referido a su frecuencia de refresco, nos encontramos con que puede llegar a alcanzar los 240 hercios. En lo referido a su interior, en Leica no han querido quedarse cortos y ha equipado el Leitz Phone 1 con un SoC Snapdragon 888, el chip tope de gama de Qualcomm en la actualidad, y lo ha acompañado de nada menos que 12 gigabytes de memoria RAM y 256 gigas de memoria de almacenamiento, que pueden ser ampliadas con una tarjeta MicroSDXC de hasta un terabyte. Y este es un aspecto importante, ya que cabe esperar que los usuarios del mismo hagan un uso intensivo de la cámara. Todo este conjunto se alimentará con un batería de 5.000 miliamperios. Hablamos de un smartphone de Leica, así que lo más probable es que te estés preguntando por su cámara principal. Ahora bien, debes saber que Leica no entra en la competición del megapíxel, es decir, que no trabaja para lograr sensores con más resolución, sino que se centra en tanto la calidad del mismo como la del cuerpo óptico que lo acompaña estén al nivel de lo que se espera de la marca. Así, el Leitz Phone 1 cuenta con una cámara principal de una pulgada con 20 megapíxeles y número f/1.9. Y ahora llegan, claro, las malas noticias. La primera es que, al menos de momento, el Leitz Phone 1 solo se comercializa en Japón, a través del operador SoftBank. Y la segunda es el coste, que al cambio se situará alrededor de los 1.400 euros. Claro, que hablamos de Leica, una marca especializada en objetos de deseo, por lo que de seguro para muchos en Europa y EE.UU., el precio no será un problema, y estarán esperando impacientes su llegada :)
¿Opera ya la tecnología para que un robot asesino localice a alguien, le apunte y le dispare de forma completamente autónoma sin intervención humana? Un grupo de expertos de las Naciones Unidas sostiene que sí, y que esta situación se dio ya en Libia en marzo del 2020. Así se lo comunicó al Consejo de Seguridad, según publicó la semana pasada la revista New Scientist. Este documento de gran calado puede suponer un punto de inflexión, ya que por primera vez en la historia se admite que una máquina ha atacado de forma autónoma a un ser humano, lo que desata profundos debates éticos y legales porque hace que se tambaleen las convenciones internacionales sobre lo que está permitido en una guerra. Como sabéis, bajo el concepto coloquial de robots asesinos se esconde un campo amplísimo de armamento: “Estos van desde drones que caben en la palma de una mano a los de gran tamaño a aparatos como el Global Hawk estadounidense, cuya envergadura es mayor que la de un Boeing 737 y que es capaz de cruzar sin problemas el Océano Atlántico, pasando por vehículos blindados autónomos como los desarrollados por la empresa estonia Milrem Robotics, que ya han sido probados en guerras como la de Malí” explican quienes dirigen la campaña Stop Killer Robots. El uso de drones parcialmente autónomos (es decir, necesitan alguna intervención humana) se ha generalizado de tal manera que han sido más que frecuentes en las guerras en Libia y Siria, y se convirtieron “en la verdadera estrella” del conflicto del Alto Karabaj que enfrentó a Armenia y Azerbaiyán en el 2020. En esta última contienda se dio a conocer al gran público la llamada munición merodeadora, que se basa en la idea de no emplear drones para lanzar armamento, sino que el propio dron esté dotado de una ojiva y cuando localiza un objetivo, un operario lo lance hacia él porque el propio dron es un arma. “El paso evidente es dotarle a ese dron kamikaze de un sistema de reconocimiento de objetivos que le permita operar autónomamente” aseguran los expertos en el tema. Para su funcionamiento, los drones autónomos van equipados con una cámara y un algoritmo de procesamiento de imágenes: de la misma manera que se puede enseñar a un programa a reconocer caras, se le enseña a reconocer objetivos. Y a atacarlos. Hasta ahora, las fuerzas aéreas debatían cuál sería el último avión con piloto. Pero lo que estamos viendo es que se ha lanzado una demencial carrera tecnológica por fabricar masivamente drones kamikazes baratos que puedan lanzarse en enjambre gracias a la computación distribuida, en la que cada dron por sí mismo no tiene mucha potencia de procesamiento, pero que actuando en enjambre funciona como una mente colmena asesinando indiscriminadamente a todo ser viviente. Y si lo que se pretende es lanzar enjambres de drones de forma masiva no se puede depender de un humano sentado detrás de una consola para controlarlos ya que lo hacen de forma autónoma. Este peligroso paso ya se ha dado, según la carta que remitió el grupo de expertos al Consejo de Seguridad de la ONU. En ella, se relata un episodio acaecido en marzo del 2020 durante la guerra de Libia. Sobre el terreno, las fuerzas del general Jalifa Hafter, de 77 años, entonces hombre fuerte del este del país respaldado por Rusia. Sus tropas lanzaron un ataque sobre Trípoli y fueron repelidas por el ejército del primer ministro reconocido por la ONU, Fayez Sarraj. “Los convoyes logísticos y las fuerzas aliadas de Hafter en retirada fueron perseguidos posteriormente y atacados a distancia por vehículos aéreos de combate no tripulados o sistemas de armas autónomos letales como el STM Kargu-2 [un dron militar de fabricación turca] y otras municiones de merodeo. Los sistemas de armas autónomos letales se programaron para atacar objetivos sin requerir la conectividad de datos entre el operador y la munición”. La carta no revela si hubo víctimas mortales, pero de que lo hubo no hay duda alguna, aunque se desconoce su número. Estos robots asesinos, explica Rahul Uttamchandani, abogado experto del gabinete de Legal Army, contravienen “todos los principios sobre los que se basan las guerras modernas”. Los básicos son el de humanidad (toda persona que no participa o que ha dejado de participar en las hostilidades debe ser tratada humanamente); necesidad (no usar armas o métodos que causen daños excesivos con respecto a la ventaja militar prevista); proporcionalidad (no se deben causar al adversario males desproporcionados en relación con el objetivo del conflicto armado); y distinción (hay que diferenciar en todo momento entre la población y los combatientes). Las armas autónomas (conocidas como limited automated weapons, o LAWS) o las automatizadas (o parcialmente autónomas) ya existen hace tiempo. Hasta ahora, se decía que su uso “se había limitado a la defensa” cuando su uso indiscriminado en Libia lo desmienten. En la actualidad existe una considerable actividad internacional que tratan de lograr su prohibición. Las posibles negociaciones, sin embargo, se encuentran en punto muerto, debido a que tanto EE.UU. como el Reino Unido y los países de la OTAN sostienen falazmente que el Derecho Internacional Humanitario (DIH) existente ya “proporciona un marco integral para controlar el uso de la autonomía en los sistemas armados”, según manifestó en 2019 el representante norteamericano ante el Convenio sobre Ciertas Armas Convencionales (CCW) cuando ello no es cierto y por el contrario, esos países dificultan cualquier avance. Cabe destacar que las convenciones de Ginebra constituyen la columna vertebral de esta legislación humanitaria. Pero ni EE. UU. ni Turquía (entre otros) han firmado sin embargo parte de los protocolos, sobre todo los que se refieren a los conflictos internos. Esta circunstancia dejaría ya de por sí sin efectos el DIH para casos como el libio. Por otra parte, para que se respeten sus cuatro principios básicos (humanidad, necesidad, proporcionalidad y distinción) resulta necesario atribuir las acciones de guerra a alguien. En el caso de las armas autónomas, ¿cómo le preguntas a un robot que explique su comportamiento? A una máquina no cabe atribuirle responsabilidad. Y si hemos llegado a la automatización total, algo que pongo en duda, habremos pasado a una etapa superior, para lo cual se hace necesaria una regulación específica. Otra posibilidad es pactar una moratoria hasta que se llegue a un acuerdo. Pero si se alcanza esa medida, los perjudicados serían los Estados y las industrias, por lo cual la consigna es que no se hable del asunto. “Donde no hay discusión alguna es en que asistimos apenas al prólogo de lo que puede llegar a ser”, vaticinan quienes buscan impedir el desarrollo de estas armas asesinas. No cabe duda que solo estamos al comienzo de las pesadillas tipo Terminator, que se plasmarán cuando se desarrolle aún más su capacidad de matar y que escaparan a nuestro control antes de lo que uno piensa, volviéndose en contra nuestra, buscando exterminarnos de la faz del planeta... y esto no será ciencia ficción :(
Se acabaron los rumores: Nintendo Switch OLED, el nuevo modelo de la exitosa Nintendo Switch, ya es oficial. Una consola con mejor pantalla, un rediseño sutil a la vista pero realmente interesante en lo referente a su portabilidad y, en el proceso, una nueva base de carga en la que el puerto LAN viene de serie. Eso sí, el máximo atractivo sigue siendo su brutal catálogo de juegos heredado de los modelos anteriores. Nintendo (por fin) ha puesto sobre la mesa la cartas que todos sabíamos que tenía en la mano, pero a muchos no nos ha despejado la gran duda: ¿hasta qué punto merece la pena apostar por el nuevo modelo OLED, el cual llegará este mismo año, en favor del original o de Nintendo Switch Lite? Porque, a diferencia de la revisión del 2019, la nueva Switch del 2021 compartirá estanterías con las otras dos consolas. Cabe destacar que el nombre de la propia consola es una declaración de intenciones. Nintendo Switch OLED cambiará las pantallas LCD de los modelos del 2017, 2019 (de 6,2 pulgadas) y Switch Lite (de 5,5 pulgadas) por una pantalla OLED de 7 pulgadas. Más grande, sí, pero de igual resolución: en modo portátil seguiremos viendo a Mario y a Link a 1280x720. A partir de aquí, la duda nace sola: ¿qué son las pantallas OLED? De partida, la principal diferencia es que no se usa retroalimentación. Como indica la propia Nintendo, esta tecnología muestra las imágenes usando la luz que emite cada píxel de forma individual, logrando colores más intensos, tonos negros más oscuros y, en consecuencia, un mayor contraste. Como en los modelos ya disponibles, la pantalla de Nintendo Switch OLED es táctil capacitiva, de modo que podremos seguir creando nuestros niveles de Mario Maker 2 o jugando a los juegos clásicos de 51 Worldwide Games desde la pantalla. Eso sí, dispondremos de un poco más de pantalla. Dicho lo cual, la gran diferencia con respecto al modelo del 2017 a la hora de jugar se resumen en su manera de ofrecer al jugador colores intensos y mayor contraste de la pantalla sin que eso, por cierto, condicione la duración de la batería: su autonomía es de 4,5 a 9 horas en portátil. Exactamente lo mismo que la revisión del modelo original. Más allá de la pantalla, y según declaraciones a The Verge de la propia Nintendo, Switch OLED no tiene una nueva CPU ni mayor RAM que los modelos de Switch anteriores. Es decir, sobre el papel, al enchufarla a nuestros televisores los juegos lucirán igual. Consola en mano, ya es otra cosa. En efecto, Nintendo ha aprovechado para actualizar el diseño de la consola con Nintendo Switch OLED. Cambios que, lógicamente, están realmente enfocados a su uso más allá de su propia base. Así, podemos ver que la simpleza original se manifiesta desde su pantalla, pero en su reverso ya comenzamos a notar los primeros cambios. La pestaña del modelo original se ha sustituido por un soporte ancho y, lo más interesante, es ajustable. De modo que no solo se gana más estabilidad al usar la consola en Tabletop, sino que podremos acomodar la inclinación. Por otro lado, los altavoces integrados bajo la propia pantalla han sido optimizados. Según Nintendo, al jugar en modo portátil o tabletop percibiremos un sonido más nítido, aunque no se han ofrecido más detalles al respecto. Por último, pero no menos importante, la Nintendo Switch modelo OLED es un poco más ancha que la consola original. Obviamente, el aumento de tamaño también afecta a su peso, aunque no demasiado. Los modelos OLED de Nintendo Switch pesan aproximadamente 320 g mientras que las Nintendo Switch y Nintendo Switch Lite pesan aproximadamente 297 g y 275 g respectivamente. Mención especial, y pese a que no se percibe desde fuera, se ha introducido una novedad en los modelos OLED de Nintendo Switch: el almacenamiento interno de la consola se ha duplicado a 64 GB frente a los 32 GB de los modelos anteriores. Sigue siendo muy poco, desde luego, y la adquisición de una Tarjeta de Memoria es más que recomendable si apostamos por el formato digital. Aquí poco hay que decir que no se sepa ya. Como ya comentamos, el mayor activo de todos los modelos de Nintendo Switch es el catálogo de juegos que la Gran N ha atesorado desde el 2017, incluyendo exclusividades, relanzamientos Deluxe de éxitos de sistemas anteriores, un catálogo retro muy goloso a través de Nintendo Switch Online y en la eShop y un apoyo muy potente de las Third parties con juegazos del calibre de DOOM Eternal,The Witcher 3, Dragon Ball FighterZ y Overwatch. En este aspecto, todos los juegos lanzados hasta la fecha se podrán disfrutar en Nintendo Switch OLED, aunque la única mejora que notaremos será al jugar en portátil, mejorando la calidad del color y el contraste así como la promesa de un sonido más nítido. Por su parte, también podremos disfrutar de las ventajas adicionales de los Joy Con, incluyendo los giroscopios y la vibración HD. Perfectos para disfrutar de Super Mario Party. En cuanto a su coste y disponibilidad, el nuevo modelo se pondrá a la venta a nivel mundial el próximo 8 de octubre. Una fecha que está elegida de manera muy intencionada, ya que compartirá lanzamiento con Metroid Dread y se adelantará estratégicamente al Black Friday. Como en el 2017, Nintendo ofrecerá dos variantes cuya única diferencia residirá en el color de los Joy Con y, como novedad, en el de la propia base de la consola. Con todo, el diseño de la caja pasa a ser vertical buscando no confundir al comprador :)