TIEMPO RE@L

domingo, 10 de febrero de 2019

MATRIX: Un virus diseñado para ‘secuestrar’ tu ordenador

Una denuncia dada a conocer por la empresa de ciberseguridad SophosLab, indica que se ha detectado un nuevo virus el cual exige rescates por valor de 2.500 dólares (2.180 euros) para poder volver a utilizarlo. Se hace llamar Matrix, un programa malicioso que impide el acceso a determinados ficheros de un ordenador y pide un rescate para volver a poder acceder a dichos ficheros. Es una forma de ataque denominada ransomware (proveniente de la palabra ransom, secuestro en inglés) que es relativamente común entre los piratas informáticos. Según Sophos, Matrix llevaría funcionando desde el año 2016. Sin embargo, desde entonces, ha ido evolucionando y cambiando sus parámetros de ataque con la finalidad de poder secuestrar cada vez más ficheros en los ordenadores de las víctimas, a las que exigen una transferencia de dinero para poder recuperar el acceso a sus ordenadores. Matrix obtiene el acceso a los ordenadores de la víctima a través de una contraseña de protocolo de escritorio remoto débil, una herramienta de acceso remoto integrada en ordenadores Windows, y se dirige a uno de los dispositivos conectados a la Red, sin extenderse a través de una organización. Los ordenadores afectados por Matrix se encuentran con un pantallazo en el que les informan de que los ficheros de su ordenador se encuentran secuestrados. Sin embargo, desconocen de la cantidad que deben abonar para recuperar el control de su equipo hasta que los piratas informáticos se ponen en contacto con ellos por correo electrónico para explicarles los pasos que deben seguir. Los piratas informáticos exigen el pago en criptomonedas tomando el dólar como divisa de referencia. Al exigir el pago en Bitcoins, prácticamente garantizan el anonimato de las transacciones, dificultando así el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado o de los expertos en seguridad informática. Asimismo, desde Sophos explican que existen distintas variaciones de Matrix y recomiendan restringir el acceso a aplicaciones de control remoto en nuestros ordenadores con el fin de evitar que estos puedan quedar secuestrados por los piratas informáticos :(

SAMSUNG GALAXY A9 PRO (2019): Vive el momento

Samsung se pasó el año pasado evitando abrazar el 'notch', pero en este 2019 todo indica que va a convertir al agujero en la pantalla en una de sus señas de identidad. Desde China conocimos hace unos días al Galaxy A8s, ahora el fabricante surcoreano repite con un modelo prácticamente igual pero con otro nombre y enfocado a los mercados internacionales. Se trata del Galaxy A9 Pro (2019), el gama media con triple cámara y pantalla agujereada 'Infinity-O' de Samsung. El próximo 20 de febrero conoceremos los nuevos modelos del Galaxy S10 y este Galaxy A9 Pro (2019) podría bien hacerse pasar como uno de sus hermanos menores. El agujero es un añadido que permitirá a Samsung reducir todavía más los marcos frontales. Aún así las líneas de diseño siguen siendo bastante similares a lo que hasta ahora la marca nos ha ido ofreciendo. El lector de huellas se mantiene en la parte trasera y el cuerpo del dispositivo está realizado en cristal. La triple cámara trasera se ubica en posición vertical en la zona superior izquierda. Y a todo esto, llega sin jack de 3.5mm. Samsung explica que este A9 Pro es el primer móvil en ofrecer la pantalla 'Infinity-O' y en cierta manera está en lo cierto. Su desembarco llega solo unos días después que el A8s, pero mientras aquel está destinado totalmente a China, este A9 Pro ya ha llegado a Corea y probablemente lo veamos en más mercados. La pantalla elegida es un panel de 6,4 pulgadas con resolución FullHD+de 2340 x 1080 píxeles. En cuanto a la tecnología de la pantalla, según las características oficiales, sería un panel PLS TFT LCD. Un cambio respecto al A8s que se había anunciado con panel Super AMOLED. En el interior del Galaxy A9 Pro encontramos un procesador Snapdragon 710 de ocho núcleos junto a 6GB de memoria RAM. De momento la versión anunciada llega con procesador de Qualcomm, pero es bien conocido que Samsung alterna entre los chips Snapdragon y sus propios procesadores en función del modelo y el mercado. Para el almacenamiento, contamos con 128GB de los cuales quedarán libres 109.3GB. Para la batería, tenemos una cantidad de 3.400 mAh que se cargarán a través del puerto USB tipo C. Aunque se espera que tenga algún tipo de carga rápida, no se ha especificado cuál. A nivel de software, este Galaxy A9 Pro ofrecería las mismas funciones que hemos visto en anteriores dispositivos. Aunque para el Galaxy S10 se esperan diversas mejoras, por lo que no se descarta que este Galaxy A9 Pro también las pudiera recibir. En cuanto al apartado fotográfico, tenemos una triple cámara con un sensor principal de 24 megapíxeles y una lente de apertura f/1.7. Acompañando se encuentra un sensor de 10 megapíxeles para telefoto que permite un zoom óptico 2X y un tercer sensor de 5 megapíxeles para la realización del modo retrato. Por parte de la cámara frontal, tenemos un sensor de 24 megapíxeles ubicada en el agujero de la pantalla. Samsung añade un pequeño anillo de luz para indicar que la cámara frontal está en uso. En cuanto a su coste y disponibilidad, el Samsung Galaxy A9 Pro (2019) ya se puede reservar en Corea del Sur a un precio de 599,500 KRW, lo que equivale a unos 472 euros. Pero debemos tener en cuenta que el Galaxy A9 llegó a finales del año pasado a un precio oficial de 599 euros, por lo que entendemos que este modelo Pro estará considerablemente por encima. El modelo llega en azul, gris y verde y estará disponible a finales de febrero :)

domingo, 3 de febrero de 2019

ROBOTS ASESINOS: Protagonistas de las guerras del futuro

Durante los seis años que pasó combatiendo en Irak y en Afganistán en las Fuerzas Especiales del Ejército de EEUU, Paul Scharre nunca echó de menos un robot. “La Inteligencia Artificial (IA) no era una tecnología muy madura en aquella época, y no puedes desear algo que no sabes que existe”, explico (quien hace nueve meses publicó Ejército de Nadie. Armas autónomas y el futuro de la Guerra, un libro que Bill Gates ha puesto en su lista de las cinco obras esenciales del 2018). Una década después de regresar del frente, tiene otra opinión: “Se me ocurren muchas situaciones en las que esos sistemas hubieran sido valiosos. Por ejemplo, con vehículos de reconocimiento y de seguimiento. En las montañas afganas habría sido muy útil tener transportes autónomos. Y en las ciudades iraquíes nos habría venido muy bien la IA para detectar a terroristas suicidas, porque esa tecnología es muy buena identificando objetos”. De acuerdo. Pero, ¿y si esos sistemas tuvieran la capacidad no sólo de seguir o de detectar, sino también de disparar y de decidir por su cuenta si lo hacen o no? “Eso es diferente”, admite Scharre. Como sabéis, un arma autónoma es aquélla que tiene la capacidad de seleccionar actuaciones sin depender de un controlador humano. Y entre esas actuaciones está apretar el gatillo, o explotar. Sin darnos cuenta el grave peligro que corremos, la era de los robots asesinos está llegando. Y nadie mejor para explicarlo que Scharre. Desde el 2008 hasta el 2013 trabajó en este campo en el Pentágono, donde fue uno de los autores de la Directiva 300.09 (21-XI-2012), que fija las normas de actuación de las Fuerzas Armadas de EEUU con “armas autónomas”. Unas normas que algunos ven intencionalmente ambiguas. “La doctrina militar estadounidense simplemente demanda una serie de procesos y procedimientos adicionales en el uso de estos sistemas”, explica Scharre, antes de citar una frase clave del documento: “Las armas autónomas y semiautónomas serán diseñadas para que los comandantes puedan aplicar el juicio humano en el nivel apropiado”. En otras palabras: las armas inteligentes pueden funcionar bajo la supervisión de los seres humanos... o no. Así lo expresó hace cuatro meses el secretario general de la ONU, el ex primer ministro portugués António Guterres, en su discurso en la Asamblea General de la ONU, cuando habló de la preocupación por la transformación de la IA en armas asesinas de destrucción masiva y la perspectiva de máquinas con la capacidad de decidir si se cobran o no vidas humanas. No es algo tan revolucionario. En los mercados financieros se emplean robots que, por medio del uso de algoritmos de aprendizaje, van adaptando sus órdenes de compra y venta a la evolución presente, pasada y (supuestamente) futura de los activos. Los robots-aspiradora Roomba aprenden la disposición de los objetos en la casa de sus dueños (y, desde noviembre, le mandan esos datos a Google). De hecho, hasta que vendió su división militar, en el 2016, la empresa que creó el Roomba, iRobot, era uno de los mayores proveedores de robots para las Fuerzas Armadas de EEUU. A la entrada de su sede en Bedford, a las afueras de Boston, iRobot tenía una especie de exhibición de robots militares absolutamente pulverizados en combate, con la fecha y el lugar de su destrucción pulcramente escritos junto a los hierros retorcidos y carbonizados, como pudo ver el autor de estas líneas cuando visitó la compañía. Si a esas tecnologías de los coches autónomos se suman las de reconocimiento facial o de objetos y la capacidad de lanzar proyectiles, ya tenemos robots asesinos. En realidad, muchos de estos sistemas ya existen desde los 70. Pero ahora se está produciendo un cambio cualitativo debido a tres factores. El primero es que la tecnología es más accesible a todos, incluyendo actores no estatales -grupos terroristas, redes de delincuentes...- o a países de ingresos medios que antes no podían permitírselos. El segundo es que, hasta ahora, la IA tenía más limitaciones técnicas, por lo que solo se podía aplicar a armas defensivas como, por ejemplo, sistemas antimisiles. Ahora ya sirve para armas ofensivas, lo que supone un enorme salto. Eso lleva al tercer aspecto: la posibilidad de desarrollar armas de destrucción masiva con inteligencia artificial. De hecho, muchos misiles pueden, al menos desde el punto de vista técnico, elegir sus rutas en función de los accidentes geográficos. Ahora, pueden hacerlo tomando en cuenta las defensas antiaéreas. Y, también, optar entre un menú de blancos. No hace falta pensar en Terminator. Entre otras cosas, porque cualquier asistente personal -desde Siri hasta Alexa - tiene más capacidad de comunicación verbal que Schwarzenegger, y los emojis del teléfono más cutre también ganan en expresividad al ex gobernador de California. De hecho, un robot asesino puede ser un tanque o un avión normal y corriente con sensores, del mismo modo que un coche autónomo es casi idéntico a los que circulan por la calle con conductores. “De las 500 mayores empresas del mundo, más de 250 han identificado la IA como una de las áreas clave de su estrategia de negocio futura. A medida que esa tecnología se extiende en la vida civil, lo hará en el ámbito militar”, declara en un correo electrónico Peter Singer, del think tank New America Foundation, y uno de los primeros expertos en detectar esta tendencia con su libro Conectados a la Guerra. La Revolución de la Robótica y los Conflictos del siglo XXI, elegido Libro del Año de The Financial Times en el 2009. Ya existen armas autónomas. Corea del Sur tiene robots-centinela que se activan solos en la Zona Desmilitarizada que separa a ese país de Corea del Norte. El sistema antimisiles israelí Iron Dome, que ha interceptado cientos de misiles lanzados desde Gaza, es automático. Lo mismo que el sistema Phalanx de defensa antiaérea, que llevan la mayor parte de los barcos de guerra de EE.UU. Más sofisticado es el dron israelí Harop, una especie de cruce entre avión y misil que puede volar de manera autónoma hasta que encuentra un blanco y decide lanzarse sobre él. Rusia hizo un gran despliegue propagandístico el año pasado cuando llevó a Siria tanques Uran-9, a los que presentó como autónomos. En China se emplean drones con lanzallamas para quitar basura de líneas de alta tensión. En EE.UU. un estudiante de Ingeniería llamado Austin Haughwout desencadenó una enorme polémica en el 2015 cuando se fabricó su propio dron, le puso armas de fuego que disparaba con control remoto, y lo grabó todo en un vídeo que colgó tranquilamente en YouTube. Sin embargo, sucede que algunas de las nuevas armas desafían la imaginación. Ése es el caso del Sea Hunter, un barco de 40 metros de eslora botado en el 2016, con una autonomía de 19.000 kilómetros, y en el que los únicos humanos que entran son los técnicos que se encargan de su mantenimiento, creado por DARPA, la unidad de investigación del Pentágono, famosa por, entre otras cosas, haber creado Internet. “Es razonable considerar al Sea Hunter un arma autónoma”, reconoce Scharre. Pero con un matiz: el barco no lleva armamento... por ahora. Porque el objetivo de la Marina de EE.UU. es desarrollar barcos autónomos para lucha antisubmarina. ¿Se van a convertir las armas autónomas en “los Kalashnikov del siglo XXI”, como las definió un manifiesto firmado por miles de desarrolladores de programas de IA en el 2015? ¿Vamos camino de una carrera de robots asesinos que, según el mismo documento, serán ideales para cometer asesinatos, desestabilizar naciones, someter a grupos étnicos, y matar de forma selectiva a grupos étnicos específicos? ¿Podrían ser hackeados estos sistemas por grupos terroristas o terceros países? ¿O, por el contrario, las guerras del futuro serán entre robots programados por personas, con lo que, al menos, los seres humanos no seremos carne de cañón? Para Toby Walsh, profesor de Inteligencia Artificial la Universidad australiana de Nueva Gales del Sur, esa última opción es bastante ingenua. En su opinión, lo más probable es lo contrario: que los robots asesinen en masa a gente. La cosa es, además, más compleja, porque la IA, aunque siempre va a ser más rápida que el ser humano, nunca va a tener la misma capacidad de discernimiento que una persona. “Los drones semiautónomos ya han hecho posible a los presidentes estadounidenses extender las guerras, porque no hay riesgo de pérdidas de soldados”, explica Walsh por teléfono. Es un argumento que ha formulado el Criminal de Guerra y Califa de ISIS, el musulmán encubierto Barack Hussein Obama, a pesar de que él mismo expandió las operaciones de esas aeronaves durante los ocho años de su presidencia. Y es que el uso bélico de IA es algo que gusta más a los políticos que a los militares, que siempre tienden a desconfiar de la tecnología. Walsh defiende una prohibición mundial del uso de IA similar a la prohibición de las armas químicas. Pero no es fácil. Naciones Unidas lleva cinco años debatiendo sin apenas avances la cuestión dentro de su Convención de Armas Convencionales, un tratado de 1980 del que forman parte 125 países y que cubre, entre otros tipos de armas, las minas antipersona. En total, apenas 26 países han pedido la prohibición de los robots asesinos. Pero entre ellos no están las potencias en este campo: EE.UU., Rusia, China, Corea del Sur, Israel, Francia y Gran Bretaña. Además, otros 23 están desarrollando armas autónomas. En julio del 2017, el consejero delegado de Tesla y SpaceX, Elon Musk, declaró ante un grupo de gobernadores de estados de EEUU que “hasta que la gente no vea a robots en la calle matando a otras personas” la IA no será regulada, y se convertirá en un riesgo para la existencia de la Humanidad. Como sabéis, la Historia de la Humanidad es la Historia de sus guerras, y esa Historia se escribe sobre la idea de que cada vez hay más distancia entre el que mata y el que muere. De la piedra a la lanza, de la lanza al arco, del arco a la ballesta, y así hasta llegar el bombardero que en 1945 asesino a 100.000 personas cuando dejó caer una bomba atómica desde 9 kilómetros de altura sobre la indefensa Hiroshima. Su tripulación no vio ni un solo muerto, ni un edificio destruido… todo había sido pulverizado. Es algo que no les pasa a los pilotos de los drones que, aunque estén en la base aérea de Creech, en las afueras de Las Vegas, a 13.000 kilómetros de sus blancos en Pakistán, ven en sus monitores las figuras de las víctimas de sus bombardeos. Ahora, con los robots asesinos, la vieja tendencia parece volver a tomar fuerza. Ya no es que no veamos a nuestras víctimas. Es que nosotros no las mataremos, sino los robots se encargaran de eso…. Será el preludio de una guerra de exterminio que acabara con los humanos :(

PANASONIC LUMIX S1R: Expresa tus ideas

Tras meses de espera, que parecieron mas largas de lo habitual, por fin es oficial. En efecto, la nueva Panasonic Lumix S1R es la primera cámara sin espejo Full Frame del fabricante japonés y que acaba de ser presentada oficialmente junto a su hermana menor S1, la cual prácticamente es idéntica, pero con algunos cambios a nivel de hardware. Ya el pasado CES se había desvelado algo sobre ellas, pero hoy lo sabemos con todo lujo de detalles y si bien cuentan con el mismo diseño, tienen sensores diferentes. Así, la Panasonic Lumix S1R tiene un sensor de 47.3 megapíxeles, mientras que la S1 se conforma con 24.2 megapíxeles. Por lo demás, ambos modelos comparten muchas características. Ambas cuentan con estabilización de imagen dual de 6 pasos, enfoque ultra rápido de alta precisión, visor OLED de alta resolución, funciones de vídeo profesional y un diseño sellado capaz de soportar las peores condiciones. Todo ello acompañado por un completo kit de accesorios y objetivos. Vamos a conocer mejor sus características de cada una de ellas ¿vale?: La Panasonic Lumix S1R está equipada con un sensor CMOS Full-Frame de 47.3 megapíxeles. Sus nuevas micro lentes esféricas de cada foto receptor mejoran la capacidad del sensor de captar la luz para mantener bajos niveles de ruido incluso configurando el ISO al máximo. De esta manera, la S1R ofrece un rango ISO de hasta 25.600. Por otro lado, la S1R está equipada con un sistema de estabilización de imagen de 5 ejes, combinado con el estabilizador óptico de doble eje propio de la serie S de LUMIX. Se consigue así una doble estabilización de imagen que incrementa el nivel de compensación hasta 6 puntos. Además, la Panasonic Lumix S1R combina la tecnología de detección de contraste DFD exclusiva de Panasonic con un procesamiento ultra rápido. Para lograr un enfoque extremadamente rápido y preciso, el nuevo procesador Venus Engine, el sensor CMOS y los nuevos objetivos LUMIX S se comunican a 480fps, permitiendo al sistema reaccionar en 0.08 segundos. Además, el enfoque automático funciona hasta niveles de luz tan bajos como -6 EV. Panasonic ha equipado a la S1R con, según ellos, el visor digital de mayor resolución del mundo. Es un visor OLED de 5.76 millones de puntos que cuenta con tecnología Real View Finder. Esta refresca la imagen hasta 120fps con un retraso de tan solo 0.005 segundos. Acompañando al visor tenemos una pantalla táctil de 3.2 pulgadas con 2.1 millones de píxeles. Esta está formada por un monitor de triple eje, que le permite un total movimiento para obtener el mejor ángulo de visión. Cuenta además con Modo Noche, Live View Boost y botones retroiluminados. Y siendo Panasonic, el apartado de vídeo está realmente cuidado. La LUMIX S1R permitegrabación de vídeo avanzada en 4K hasta 60p. Cuenta con un modo Vídeo de Alta Velocidad que permite cámara lenta 2x a 60fps en 4K, llegando a 6x en Full HD a 180fps. Respecto al audio, cuenta con dos puertos de 3.5 mm diseñados específicamente para conectar micrófonos y auriculares respectivamente. La Panasonic Lumix S1R llegará al mercado a finales de marzo del 2019 a un coste de 3.700 euros solo para el cuerpo. También se podrá adquirir en kit con el objetivo 24-105 mm f/4 con un precio de 4.600 euros. En cuanto a la Panasonic S1 - tal como detallamos al inicio de la nota - es prácticamente idéntica a la S1R, con algunos cambios a nivel de hardware. Está equipada sensor CMOS de 24,2 megapíxeles y tamaño completo. Su eficiente diseño de píxeles, combinado con el procesador Venus Engine, permite que las configuraciones de ISO estándar alcancen un rango ISO de 51.200. Cuentan en su interior con el nuevo procesador Venus Engine y con el mismo sistema de estabilización de imagen Dual I.S. de 5 ejes. Este se combina con los 2 ejes O.I.S. (estabilizador óptico de imagen) de los objetivos de la serie LUMIX S, ofreciendo así una estabilización de hasta 6 puntos. Por lo demás, tenemos el mismo sistema de enfoque ultra rápido mejorado mediante Inteligencia Artificial Avanzada. También la grabación de vídeo 4K hasta 60p. Incluso ofrece el nuevo perfil Hybrid Log Gamma (HLG), que permite grabar en un rango dinámico aún más amplio. Al igual que su hermana mayor,la Panasonic S1 llegará al mercado a finales de marzo de este año. Su precio será de 2.500 euros para solo el cuerpo y 3.400 euros en kit con el objetivo 24-105 mm f/4.Elige el de tu preferencia :)

domingo, 27 de enero de 2019

UNIT-E: ¿Una criptomoneda más prometedora que el Bitcoin?

Como sabéis, el blockchain despertó el interés de muchas empresas durante el año pasado, pero lo cierto es que la burbuja de las criptomonedas se ha frenado. Las ventajas de esta tecnología son muy distintas pero en la actual situación estamos muy lejos de ver una adopción masiva. El Bitcoin como criptomoneda tuvo su gran recibimiento y popularidad durante un buen tiempo. La gente hablaba maravillas su existencia y preveía un gran futuro hasta que se topó con la dura realidad: el Bitcoin terminó cayendo y despertando la desconfianza de la gente. Sin embargo, eso ha dado cabida para que otras criptomonedas intenten ganar protagonismo. Ahora, según podemos conocer a través de un comunicado oficial, investigadores y profesores del MIT, la Universidad de Stanford y la de Berkeley, están trabajando en una nueva criptomoneda con supuestamente varias ventajas sobre todas las demás existentes en el mercado. Su nombre es Unit-e y detrás se encuentra la institución sin ánimo de lucro DTR (Distributed Technology Research). La entidad ha sido respaldada por Pantera Capital y su intención es lanzar esta nueva criptomoneda en la segunda mitad del 2019. El grupo de investigadores presenta Unit-e como una 'criptomoneda descentralizada y globalmente escalable'. Desde la sede en Berlín, DTR informa que su criptomoneda será capaz de realizar transacciones mucho más rápido que el Bitcoin. En concreto hablan de 10.000 operaciones por segundo, mucho mayor que las 2.000 transacciones por segundo de media que suele tener VISA y a mucha distancia de las 7 y 30 transacciones por segundo de Bitcoin y Ethereum. Más allá de lo acertados que resulten estos números, el aspecto que quiere reflejar DTR es que su criptomoneda será capaz de realizar más operaciones y resultará más fácil de escalar. Los creadores cuentan con experiencia en el campo del blockchain y entre algunos de ellos ya han publicado investigaciones al respecto. En su publicación 'Decentralized Payment Systems: Principles and Design', relatan con todo tipo de detalles en qué consiste esta nueva criptomoneda. Que el Bitcoin no sea escalable es una de las críticas más habituales de los detractores o de aquellos que buscan ofrecer su propia alternativa. Es el caso de DTR, quienes consideran, según podemos leer en Bloomberg, las actuales criptomonedas "como si fueran las impresoras 3D", mientras que ellos buscan "algo más cercano a Internet". Otros estudios previos ya han afirmado que la tecnología Blockchain es capaz de soportar los volúmenes diarios de los mercados de valores de EEUU. Veremos si esta nueva criptomoneda logra llegar a buen puerto, seguir atrayendo inversores y convertirse en una opción sólida para quienes continúan invirtiendo en esta tecnología. Un proyecto que busca superar un desafío tan grande como la escalabilidad de las criptomonedas para expandir su uso. ¿Podrá el Unit-e destacar por encima del Bitcoin u otras similares? Solo el tiempo lo dirá :)

IPHONE XI: A la conquista del mundo

Como sabéis, Apple no pasa por su mejor momento. Su capitalización de mercado ha bajado de forma notable tras confirmarse las reducciones en las previsiones de venta de sus iPhone, y la lucha contra Qualcomm por tema de patentes no le está yendo nada bien. Si a esto unimos el alargamiento de los ciclos de renovación y las informaciones que apuntan a pocos cambios en el iPhone XI entendemos mejor las malas previsiones que han lanzado los principales analistas. En efecto, a pesar de ello, la firma de Cupertino pretende revertir la situación, buscando convertir su nuevo smartphone en toda una revolución como en su día supuso el iPhone X. Ahora conocemos las primeras características del iPhone XI, el que sería el tope de gama de la firma para este año, y que debería levantar los ánimos de los potenciales compradores de la marca. Una de las primeras características que se han filtrado, era de esperar, se trata de la rumoreada cámara triple en la parte posterior del teléfono, con una disposición en forma cuadrada, similar a las que vemos en dispositivos de la competencia como el Huawei Mate 20 Pro. La imagen inicialmente fue publicada por OnLeaks, una fuente que advierte en un tweet posterior que se trata de una filtración un tanto temprana, con lo que las cosas pueden cambiar mucho hasta el lanzamiento oficial. También acaba de trascender detalles de los sensores, que serían gran angular, súper gran angular y telefoto de 3 aumentos. Por otro lado también hemos conocido una importante novedad, sería una de las más destacadas de ser así, ya que la batería aumentaría hasta los 4000mAh, prácticamente un 25% más capaz que la de los actuales iPhone XS, por lo que la autonomía podría aumentar de manera considerable. También relacionado con la batería habría novedades con la carga inalámbrica, ya que esta sería más rápida, ofreciendo una potencia de carga de 15W. La pantalla también llegaría con importantes novedades, como sería una nueva tasa de refresco de entre 90 y 120Hz, por lo que podría también orientarse a los juegos, como hemos visto ya en algunos smartphones específicos para gaming. Por último, otra de las novedades tendría que ver con el notch, la “ceja” de la parte superior de la pantalla tan característica de este modelo, sería más pequeño por fin en el iPhone XI. Por lo tanto este rasgo tan personal de los iPhone se estilizaría, no solo para favorecer el diseño, sino también para ganar superficie de pantalla y que esta pueda ser completa y sin bordes en su parte superior. Respecto de su diseño, hasta ahora hemos visto diferentes imágenes conceptuales que nos han avanzado cómo sería el nuevo dispositivo de Apple, aunque debemos reconocer que aun no hay nada definitivo. Y es que todavía quedan muchos meses por delante - hasta llegar a septiembre - cuando según todos los rumores, se conocerá cuál será el aspecto final de estos iPhone XI :)
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