Hablar de lo que ocurrió en el Congreso estadounidense la semana que paso es llover sobre mojado. Ya todo se dijo. Los análisis y las críticas brotaron en las redes sociales a una velocidad vertiginosa. Sabemos lo que sucedió y si se analiza con minuciosidad este hecho, encontraremos tantos mensajes implícitos que realmente merecen nuestra atención. El proceder de Donald Trump para calmar esta justa indignación de sus partidarios al ver que les están robando la elección, por ejemplo, fue uno de estos momentos. El mandatario hizo un llamado a la calma con el temple necesario para que los cuerpos de seguridad actuaran con la seriedad que ameritaba el caso. Era necesario. No obstante, fue la respuesta a este mensaje - con un bloqueo indefinido - por parte de Twitter, Facebook, YouTube, Snapchat e Instagram, dejó al mundo realmente inquieto, preguntándose hasta dónde llega el poder de las plataformas web, para cercenar el derecho a la libertad de expresión no solo de cualquier persona, sino incluso del mismo presidente de Estados Unidos. Lo curioso acá es que mientras de un lado las cuerdas se tensan con cada vez mayor rigor, en otros espacios la soga se ve mucho más holgada. Lo vemos allí, en la acera de enfrente. Ejemplos sobran, son tantos que a veces no se explica cómo este ventajismo no se detectó con anterioridad. El más visible es la proliferación y auge de la identidad que tienen las organizaciones criminales como Black Lives Matter y Antifa en las redes. Organizaciones terroristas que vienen conformadas por el resentimiento, el rencor y otros antivalores que suman cada vez más adeptos. En el caso de la identidad digital de BLM, se habla de un millón de seguidores. Una cifra nada despreciable. Y es que estos grupos terroristas que agrandaron grietas en los EE.UU., hoy se dejan ver por las redes sociales cínicamente como instituciones que proliferan paz, amor y tolerancia. No es así. De acuerdo con el reverendo Ben Johnson: “BLM no es solo una máxima o un gráfico que se publicará en línea. Es un grupo de presión radical que abraza una visión de posiciones controvertidas y extremistas. Aquellos que marchan bajo su estandarte se están poniendo inconscientemente en una posición para ser identificados por los activistas de BLM como avaladores de estas creencias”. Al menos 18 de las corporaciones más grandes de EE.UU. y el mundo han prometido o donado activamente a la organización principal de la campaña Black Lives Matter (BLM). También llama la atención sobre sus militantes, en específico sus fundadoras, es que han declarado ser “marxistas entrenadas” lo que no ha escandalizado a los capitalistas que los financian. Así, Microsoft, Nabisco, Gatorade, Airbnb, los sellos discográficos Atlantic, Warner y Amazon se destacan entre los donantes para la causa que busca destruir el sistema capitalista. Black Lives Matter Global Network Foundation se llama la fundación de la red global que recibe los fondos de estos activistas que se han dado a la tarea de reivindicar públicamente el legado de genocidas como Fidel Castro. El caso Antifa va por el mismo sendero. A pesar de no tener una presencia digital activa per sé, muchos usuarios en redes sociales se identifican abiertamente como simpatizantes de este movimiento asesino. Las cuentas son cada vez mayores y suman hasta 20000 o 30000 seguidores, a pesar de ser conocidos como personas altamente violentas. Y es que los Antifa no esconden su objetivo. Incitan a la anarquía y sus simpatizantes están orgullosos de ello. Se les puede identificar fácilmente en videos. Visten completamente de negro y cubren sus rostros con pasamontañas o pañuelos para encubrir su identidad. Este grupo recientemente fue catalogado como organización terrorista por el presidente Donald Trump y con toda la razón. El portal Breitbart repasa al menos 74 ocasiones en que estos criminales de extrema izquierda se involucraron en actos de violencia, destrucción o intimidación en los últimos 30 días. Una de estas ocurrió a finales de octubre cuando manifestantes en Washington, DC hirieron a 14 policías en la segunda noche de protestas por la muerte de un negro que conducía un scooter sin casco y murió atropellado cuando lo seguía la policía para detenerlo. Cabe recordar que el discapacitado físico y mental de Joe Biden habló en el primer debate presidencial sobre Antifa. En aquella ocasión, de una forma vergonzosa evitó tacharlos con algún adjetivo peyorativo y se limitó a decir que “Antifa es una idea, no una organización”. Hoy, quienes apoyan esta “idea” en conjunto con seguidores de Black Lives Matter (BLM) se han visto atacando a simpatizantes del presidente Donald Trump que le han apoyado no solo en Washington. Lo preocupante es como este movimiento sigue multiplicándose a pasos agigantados no solo más allá de los EE.UU., donde actualmente se le vincula a un sinnúmero de hechos violentos, sino por la web también, sin un freno aparente. Sin embargo, los medios de comunicación y las redes sociales en manos del establihsment que incitaron a los terroristas de Antifa a desatar el caos y la destrucción en las ciudades estadounidenses, aprieta sus tuercas solo por donde más le conviene. En esta ocasión, Twitter sumó un capítulo más a ese grueso libro de batallas que ha mantenido contra Trump por largo rato. No es secreto que esta relación ha sido tortuosa. A la pugna se le añadió Facebook y de la peor manera. Quien esta al frente de la corporación, el pérfido judío Mark Zuckerberg, anunció que los perfiles de Donald Trump en Facebook e Instagram han sido bloqueados indefinidamente. Si la plataforma borraba las publicaciones del mandatario, ahora se avanzó al bloqueo de los perfiles. ¿El motivo? Zuckerberg alude en su comunicado que Trump “hace uso de nuestra plataforma para incitar a una insurrección violenta contra un gobierno elegido democráticamente”. Explica que permitir al mandatario usar sus plataformas durante el periodo de transición, que durará hasta el 20 de enero, cuando se ejecute el traspaso de poderes, supone riesgos “simplemente demasiados grandes”, reseña The Guardian. Asimismo, las redes sociales, este hervidero de pensamientos y opiniones, le cerraron la puerta a uno de los líderes que se desplaza a sus anchas en el terreno de la web 2.0. Ahora, sin estos espacios, los grandes medios apuestan a ver quien le aprieta más la soga de Trump en el cuello. Una conducta deplorable ya que es insólito que las empresas dueñas de las plataformas digitales se arroguen el derecho de decidir qué es lícito y qué no lo es, que se comporten como policías del contenido sin que haya una norma democrática que autorice tal comportamiento. Y es que lo curioso de esta jugada, que ya toma partido, es que las sanciones de tal envergadura se dan sobre personalidades como Trump y varios que corresponden a esta artillería de pensamiento. Como sabéis, su campaña fue bloqueada en octubre por la reproducción del reportaje de The New York Post que involucraba a Hunter Biden, hijo del demócrata Joe Biden, y sus comprobados vínculos con empresas chinas en oscuros negociados. Pero las restricciones en las redes sociales también alcanzan a otras personalidades. Una muestra de ello sucedió en el 2019, en dicho año Instagram y Facebook censuraron contenidos que provocaron reacciones y manifestaciones en contra. Un ejemplo estuvo cuando Instagram bloqueó las cuentas de los caricaturistas de la revista Charlie Hebdo, quienes habían compartido la portada del mes y que incluía una caricatura de Mahoma - el profeta desnudo del Islam - que, de acuerdo con la religión musulmana, no debe ser representado de ninguna manera. El contenido fue retirado y las cuentas suspendidas, relata Forbes. Esta muestra presentada es realmente minúscula en relación con lo que a diario se ve en gran escala, cuando se habla de censura. Es cada vez más claro que las redes sociales cierran cuentas, editan y censuran contenidos, una muestra de que no son solo meras plataformas tecnológicas neutrales, sino tienen capacidad de seleccionar contenidos, lo que las acerca a la naturaleza de los medios de comunicación, solo que sin ningún marco legal, mientras que a su vez permite que grupos terroristas que incitan abiertamente al odio mas extremo como Antifa no sean en lo mas mínimo molestadas. El célebre planteamiento del francés Francis Bacon se centraba en que “el conocimiento es poder”. Hoy el manejo de la información y el uso de normas comunitarias por parte de las grandes plataformas para regular una aseveración así te enseñan que desde 1597, cuando salió a relucir esta frase, las cosas no han cambiado mucho, solo que ahora los actores son otros. Venga ya ¿Facebook y Twitter en su afán de imponer el totalitarismo del pensamiento único, van a decidir ahora qué es la democracia? :(
Como todos sabéis, ya hemos entrado en la “next gen” de la mano de PS5 y Xbox One Series X. Si bien Nintendo Switch está lejos de su potencia, sin duda su gran catálogo de juegos para todos los gustos y la posibilidad de jugar donde queramos también hace que siga siendo muy atractiva para cualquier jugador que se precie. Sin embargo, todas ellas pueden temblar, porque una nueva consola se une a la palestra. En efecto, se trata de KFConsole, creada nada menos que por la cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken (más conocida como KFC). A que no es una estrategia de marketing, como algunos podéis suponer. Entre sus características, podemos resaltar las siguientes: Es una máquina lista para VR, un PC con potencia de intel capaz de llegar al 4K, con Raytracing hasta 240 fps y una Cámara de Pollo que te lo mantiene caliente mientras juegas. La carcasa de KFConsole la ha hecho Cooler Master, y puede ser que su característica principal -y más llamativa-, sea su Cámara de Pollo patentada para mantenerlo caliente. "Nunca te arriesgues a dejar que se te enfríe el pollo de nuevo gracias a este sistema patentado de Cámara de Pollo", se puede leer en la descripción."Utiliza los sistemas de calor natural y de ventilación para centrarte en el juego, pero mantener el pollo crujiente entre rondas". De esta manera, KFC promete que podremos mantener caliente el pollo y, suponemos, cualquier otra comida. "La parte más difícil fue, sin duda, descifrar todo el diseño interno para hacerlo lo más compacto posible y tener aún suficiente refrigeración para el hardware", dijo Tim Malmborg, integrante del equipo de Cooler Master en una entrevista con el sitio web Tom's Hardware. Asimismo, precisó que tardó días en "crear el modelo 3D perfecto". Puede que os parezca una broma, pero se trata de una consola real. Seguramente muchos de vosotros estaréis pensando en haceros con esta maravilla para los amantes del pollo y los videojuegos, pero por desgracia se desconoce su precio y fecha de lanzamiento. Nos mantendremos atentos para informaros de cualquier novedad que surja al respecto. ¿Qué os parece? :)
Sabemos y entendemos que servicios de videoconferencia como Zoom han hecho su agosto debido a la pandemia del Coronavirus, pero no han sido los únicos. Onlyfans, la red de suscripción con el que cualquier persona puede montarse un canal privado de streaming móvil, está creciendo a un ritmo imparable durante los últimos meses. Las cifras concretas nos las da un artículo reciente de Bloomberg: OnlyFans está añadiendo, cada día, medio millón de usuarios a su comunidad. Y dicha comunidad está pagando 200 millones de dólares mensuales a los creadores de los canales, así que como la red se queda un 20% de esos pagos todo indica que termino ingresando más de 400 millones de dólares durante el 2020 a partir de 2.000 millones de dólares en ventas totales. Personas como la actriz Bella Thorne han llegado a ganar un millón de dólares en un día gracias a sus canales de OnlyFans. El mismo artículo de Bloomnerg comenta que si bien mucha gente relaciona OnlyFans con la pornografía, sus creadores cada vez ofrecen más tipos de contenidos en sus canales. Con estas cifras, no es de extrañar que grandes servicios como Patreon puedan ser sobrepasados. Tim Stokely, el CEO de OnlyFans, defiende que la baza del servicio es que los creadores dejan atrás los perfiles "maquillados" que pueden mostrar en Instagram o Twitter y muestran su faceta más real, acercando un mayor nivel de intimidad con los usuarios (aunque Twitter está sirviendo como una buena pasarela para atraer a usuarios). Ahora OnlyFans quiere seguir creciendo y alejarse aún más de esa imagen de servicio para canales de contenido adulto. Su objetivo: convertirse en un servicio mundialmente conocido más como YouTube o Twitch, desde el que actores, gamers y otras celebridades puedan ofrecer contenidos. El próximo paso para su CEO es la creación de OFTV (Only Fans TV), que ofrecerá contenidos exclusivos de la mano de creadores populares de OnlyFans. Cabe resaltar que esta red no nació en el 2020, sino en el 2016 en el Reino Unido. La compañía Fenix International Limited lo lanzó como una web para artistas que publiquen contenido único para sus seguidores, los cuales debían pagar una suscripción semanal (ahora mensual) para poder acceder a ellas. En diciembre del 2020, una vocera de OnlyFans aseguró a The Guardian que había llegado a los 85 millones de usuarios registrados y 1 millón de creadores de contenido a nivel mundial, cuando en mayo solo poseía 24. Según afirma su director ejecutivo Tim Stokely “el sitio recibe alrededor de 200.000 nuevos usuarios cada 24 horas y de 7.000 a 8.000 nuevos creadores que se unen cada día” asevero. Para ingresar a la red social, el usuario crea una cuenta, la cual es gratuita, pero para suscribirte se paga una cantidad que va desde los 5 hasta los 50 dólares mensuales, monto que dependerá de cada creador de contenido. Asimismo, el usuario podrá hacer peticiones a ellos pagando propinas extras, donde la plataforma retiene el 20% de lo recaudado. Onlyfans no tiene niveles y solo hay un precio de suscripción: todos los suscriptores tendrán los beneficios que pone el creador de contenido. Cabe reiterar que la plataforma ha cobrado gran notoriedad debido a su política de no prohibir contenido para adultos, convirtiéndose en uno de los principales (por no decir el más significativo) diferenciales que existe en ella :)
Xiaomi presentó a inicios de semana su nuevo smartphone insignia, el Xiaomi Mi 11, que cuenta con un diseño diferente de su parte trasera, donde aparece la firma de Lei Jun, fundador y director ejecutivo de la empresa tecnológica china. Destaca porque es el primer móvil en incorporar lo último de Qualcomm, el Snapdragon 888 con litografía de 5 nanómetros. Cabe resaltar que la gama alta llega no sólo con más potencia, sino con una pantalla mejorada y un diseño único para sus cámaras. Por poco, pero el Xiaomi Mi 11 llego, según lo prometido, antes de que termine el 2020, donde también conocimos a su antecesor, el Xiaomi Mi 10. Es la última gama alta de Xiaomi, con lo último en conectividad, cámara triple de 108 megapíxeles y carga rápida de 55W entre sus bazas. La historia se repite casi todos los años: Qualcomm anuncia su renovación anual de su procesador para la gama alta a finales de año y, a principios del año siguiente, los fabricantes se pelean por ser los primeros en incluirlo. Este año, el primer puesto es para Xiaomi que, además, ha adelantado la presentación a antes de que terminara el año. El Xiaomi Mi 11 es, por tanto, el primero en anunciarse con Snapdragon 888 y, aunque todavía no lo hemos podido ver en acción, los benchmarks y sus especificaciones, prometen: 5 nanómetros y ocho núcleos a hasta 2,84 GHz, además de lo último en conectividad, Wi-Fi 6 y Bluetooth 5.2 incluido. A este Snapdragon 888 le acompañan 8 o 12 GB de RAM y dos capacidades de almacenamiento, según versiones: 128 GB como poco y 256 GB para la versión más completa. La batería tiene una capacidad de 4.600 mAh, con carga rápida de 55W y carga inalámbrica de 50W. Según lo previsto, el Xiaomi Mi 11 no incluye el cargador en la caja. En su lugar, Xiaomi vende el cargador por separado por unos 99 yuanes (13 euros al cambio), aunque ha decidido vender el paquete de móvil y cargador por el mismo precio, de modo que es como si el cargador fuera gratis... pero no estuviera en la caja. El Xiaomi Mi 11 presenta una pantalla similar a la de su antecesor, pero con algunas mejoras importantes. Tenemos un panel AMOLED con una diagonal de 6,81 pulgadas y resolución QHD+, que incorpora el lector de huellas bajo su superficie, y la cámara frontal, de 20 megapíxeles, en una perforación. En esta pantalla, tenemos dos principales novedades en esta generación: el refresco de 120 Hz (eran 90 Hz en el Xiaomi Mi 10) y el cristal Gorilla Victus que, sobre el papel, prometia pantallas "el doble de resistentes". El panel táctil también sube el refresco y llega a los 480 Hz. En el apartado fotográfico, Xiaomi ha retirado ligeramente el pie del pedal del número de lentes. Tenemos tres lentes en total (en vez de cuatro, como había en el Xiaomi Mi 10) y, aunque se pierde el sensor exclusivo para el bokeh, el sensor macro gana resolución. Tenemos, por tanto, un sensor principal de 108 megapíxeles, el mismo super gran angular de 13 megapíxeles de la generación anterior y un sensor macro de 5 megapíxeles. Todo esto en un módulo que, desde luego, no pasa desapercibido por su diseño. El Xiaomi Mi 11 ha sido anunciado primero en China y, aunque se espera que se ponga a la venta internacionalmente, por el momento sólo tenemos detalles sobre su distribución en dicho país. Estará a la venta próximamente en colores blanco, negro, azul, gris y naranja, con versiones en cuero vegano y una edición especial, con unos precios que van de desde 3.999 yuanes (500 euros al cambio) para el Xiaomi Mi 11 de 8+128 GB; 4.299 yuanes (540 euros al cambio) para el Xiaomi Mi 11 de 8+256 GB; hasta4.699 yuanes (588 euros al cambio) para la edición especial, convirtiéndose en el smatphone mas caro de Xiaomi :)
A no dudarlo, la fobia antirrusa en los EE.UU. propiciada por los medios de comunicación al servicio del Deep State ha llegado a limites insostenibles y raya en lo absurdo, ya que al igual que sucede cuando se trata de China (su otro gran “enemigo”) buscan culpar a Moscú de todo lo inimaginable. En efecto, basto que se descubriera que un grupo de hackers de procedencia desconocida haya penetrado desde hace meses en los sistemas informáticos del Gobierno y agencias públicas de EE.UU. para señalar al Kremlin como el responsable de ello, sin ninguna prueba que lo sustente. Basta su devaluada palabra para que uno crea ciegamente en ellos. Efectivamente, la coreografía en los medios estadounidenses indica claramente que este operativo de bandera falsa ha sido orquestado por el Deep State, que The New York Times y otros complacen de buen grado. Primero fueron los informes que afirmaban que piratas informáticos rusos “habían penetrado el corazón de los departamentos y agencias del gobierno estadounidense”. Como de costumbre, no presenta ninguna evidencia para respaldar sensacionales afirmaciones. Se alego además que un proveedor de software había sido pirateado y varias fuentes anónimas culparon de ello a Rusia. Acto seguido, The New York Times y otros medios de comunicación señalaron insistentemente que “fueron piratas informáticos al servicio del Kremlin” y, antes de que uno se de cuenta, esta falacia se convierte en un "hecho", de que Rusia lanzó un ciberataque a los EE.UU. Es el clásico “miente, miente, que algo queda” una famosa frase creada por Ministro de Propaganda del III Reich Joseph Goebbels - quien indico que una mentira debe ser mil veces repetida para convencer a las masas que se trata de una “verdad” - algo que Washington por cierto, utiliza muy bien. Cabe precisar que el software estadounidense supuestamente pirateado (SolarWinds) se usa ampliamente en todos los departamentos y agencias gubernamentales (¡menuda clase de seguridad!), Y de la afirmación anterior del "hecho" de que Rusia “es el autor del hackeo masivo” se sigue, pero sólo por implicación: que todos los departamentos y agencias de EE. UU. mencionados han sido hackeados “por orden de Vladimir Putin” La semana pasada, The New York Times tituló de una manera tendenciosa: "El alcance del hackeo de Rusia se vuelve claro: varias agencias estadounidenses fueron afectadas". Bueno, no está del todo "claro" porque no se proporcionado pruebas de su culpabilidad. “Y las múltiples agencias”, que el periódico insinúa que podrían verse afectadas, de hecho se negaron a dar ningún comentario, incluido el Pentágono, el Departamento de Seguridad Nacional, la Agencia de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado. "Los investigadores estaban luchando por determinar en qué medida el ejército, la comunidad de inteligencia y los laboratorios nucleares se vieron afectados por el ataque altamente sofisticado" informó el periódico. En otras palabras, el diario está “luchando por encontrar” alguna evidencia que respalde su disparatada historia. Todo lo que afirma, por lo tanto, son versiones irresponsables e insinuaciones espeluznantes, lo cual puede considerarse “normal” en el periodismo estadounidense cuando se trata de demonizar a Rusia. En cualquier caso, no se trata de un periodismo serio que cumpla con los estándares básicos de información. El punto es que mediante el engaño, lograr la percepción de que “Rusia es un país muy malo y peligroso que mediante oscuras maniobras se propone arruinar a una virtuosa América” (?). Como era de esperar, los miembros del Congreso estadounidense se encuentran “indignados” por el presunto ataque cibernético ruso que - afirman - estaría sucediendo desde hace meses. Al respecto, el senador demócrata de alto rango Dick Durbin, dijo a CNN: "Se trata prácticamente una declaración de guerra de Rusia a EE.UU. y deberíamos tomarla en serio". (La última cláusula sugiere que el senador no está realmente convencido por la supuesta declaración de guerra. Si lo fuera, ¿por qué tendría que recomendar sin convicción que se lo tome en serio?) Obviamente, The New York Times no fue el único periódico que se presto al juego de la desinformación por el último presunto “ataque cibernético de Rusia” en el corazón del gobierno de los EE.UU. Así, otros medios al servicio del Deep State como The Washington Post, Reuters, Associated Press, CNN y otros se unieron a la vomitiva campaña mediática antirrusa. Siempre que se suscita una respuesta reflexiva colectiva de este tipo, uno puede excusarse por pensar que podría haber una orquestación. Pero se dejó al The New York Times - vocero oficioso de la CIA y otros operativos del Deep State - el seguimiento de la manipulación. No es de extrañar por ello que, al día siguiente de “informar” sobre el "alcance del hackeo de Rusia", el citado medio publicase las instrucciones que debe seguir al pie de la letra, el discapacitado físico y mental Joe Biden, una vez que asuma la presidencia, bajo la apariencia de un artículo de "análisis de noticias" donde se le ordena que se enfrente a Rusia desde su primer día en la Casa Blanca: "El presidente electo tendrá que garantizar la seguridad nacional estadounidense de una manera que requerirá hacer retroceder al Kremlin en ocasiones y, en otras, buscar la cooperación rusa". Olvídese de la palabrería adjunta sobre la "cooperación rusa". La idea central del artículo le decía a la administración entrante una política más "unificada" contra Rusia, que ponga fin a "la era de la bifurcación entre el ala oeste y el establecimiento de seguridad nacional estadounidense". Esa es solo una forma detallada de decir que el aparato de seguridad nacional y Biden deberán trabajar a partir de ahora al unísono para enfrentarse a Rusia, a diferencia de durante la administración Trump, cuando la Casa Blanca era bastante ambivalente sobre antagonizar a Moscú. Se describe además al presidente ruso Vladimir Putin como "abiertamente hostil a los intereses occidentales" y se recuerda a Biden su propia retórica estridente durante la campaña electoral cuando prometió "responsabilizar al régimen de Putin por sus acciones" al desbaratar todos los planes de EE.UU. en Siria y Ucrania, cuando aplasto literalmente con miles de bombas y misiles el ilusorio califato de ISIS y reunifico a Crimea con Rusia. No importa que Putin haya enviado sus felicitaciones a Biden tras confirmarse su victoria y anunciar que esta dispuesto a iniciar una gran cooperación entre EE.UU. y Rusia. Estas no son las palabras ni los sentimientos de alguien "abiertamente hostil", como The New York Times quiere hacernos creer. En cambio, se centraron en el hecho de que el líder ruso no se apresuró a felicitarlo, como hicieron muchos otros, antes de que Biden fuera confirmado la semana pasada como presidente electo por el Colegio Electoral. Parece que hay un amplio margen para que muchos especulen sobre si este último frenesí de los medios estadounidenses en los ataques contra Rusia fuera provocado por las agencias de inteligencia, y justo a tiempo para la elección formal de Biden a la Casa Blanca. No es que Sleepy Joe necesite una llamada de atención sobre cómo ser agresivo con Rusia. Ha pasado toda su carrera en el Congreso y anteriormente en la Casa Blanca como vicepresidente del Criminal de Guerra y musulmán encubierto Barack Hussein Obama, siendo un belicista, un activo del Deep State y un animador de la Guerra Fría. Sin embargo, lo que es un presagio es la sinergia emergente entre la agenda antirrusa que es endémica del Deep State y la absoluta flexibilidad del nuevo inquilino de la Casa Blanca, quien por su avanzada edad, será manejado como un títere por quienes buscan a toda costa desatar una conflagración mundial con esta clase de operativos para “justificar” su política agresiva y si continúan en ese camino lo van a conseguir, así se carguen a la humanidad :(
En tecnología lo de los rumores y filtraciones es un no parar y esto afecta obviamente a los iPhone XIII, de los cuales ya se empiezan a acumular posibles datos. Por ello, hemos recogido en esta oportunidad todo lo que creemos saber acerca del nuevo dispositivo de Apple que llegará el próximo año e iremos actualizando esta información a medida que surjan novedades ¿vale? A diferencia de otras ocasiones cuando lo reservamos para el final, comenzamos con su precio. Si los iPhone XII han partido de los 809 euros para el modelo más básico de los cuatro, cabe pensar que el precio de partida del iPhone XIII rondará el de este año, viendo que fue el mismo que el del iPhone XI, pero aún es pronto para ver rumores en torno a este aspecto. Según el analista de pantallas y fundador de DSCC Ross Young, los iPhone XIII repetirán el esquema que vimos con los iPhone XII. Es decir, habrá un sucesor directo del iPhone XII mini, del iPhone XII , del iPhone XII Pro y del iPhone XII Pro Max. Es decir: iPhone XIII mini: con pantalla de 5,4 pulgadas; iPhone XIII: con pantalla de 6,1 pulgadas; iPhone XIII Pro: con pantalla de 6,1 pulgadas; iPhone XIII Pro Max: con pantalla de 6,7 pulgadas. Ross además habla literalmente de iPhone XIII y nada de "iPhone XII S", como vimos hasta los iPhone 6S y en el iPhone XS (aunque frente a un iPhone XR. Aunque no faltan voces que apuntan a esa vuelta a la "S" por tratarse de una renovación menor y/o por evadir el uso del 13 (que tradicionalmente se asocia con la mala suerte). Uno se pregunta ¿Cómo va a ser el diseño del iPhone XIII? por ahora hay muchos render y los que vemos son de orígenes dudosos, aunque coinciden en algunos aspectos: Se conserva el perfil angulado de los iPhone XII; El módulo de cámaras es cuadrado y las lentes del mismo tamaño, incluso el LiDAR; O no incluyen el notch o lo representan más pequeño. Tendremos por ello que esperar para que haya más pistas y los habituales (como Ben Geskin) nos regalen diseños más aproximados a lo que podamos ver al final. Por otra parte, viendo la hegemonía del 5G en los iPhone XII (incluyendo el mini), no tendría sentido esperar que en una próxima remesa de iPhone (no SE) esto se viese sólo en alguno de los modelos. Todos Así, los modelos básicos de iPhone XIII tendrían 5G al menos en la modalidad sub-6GHz, mientras que los modelos más caros usarían la tecnología mmWave. Como sabéis, la cuenta de Twitter @LeaksApplePro, que cuenta con un historial algo irregular de aciertos, empezó pronto con los rumores apuntando datos que serían muy interesantes de cumplirse. Entre ellos, la llegada de la tasa de refresco de 120 Hz a las pantallas de los iPhone XIII gracias a la llegada de los paneles con tecnología LPTO, lo cual casi se asumía para los iPhone XII y finalmente no llegó. Hablando de las pantallas, se espera que los cuatro vengan con paneles OLED y con dicha frecuencia. Y se apunta que el sensor de infrarrojos que incluye el Face ID podría reemplazarse por uno de tipo Time of Flight (ToF). Así, aunque casi todas las voces mantienen que se conservará el sistema de reconocimiento facial avanzado de Apple (unas que con muesca y otras que disimulado, pero todo muy disperso), también se habla de la vuelta del Touch ID, el lector de huellas dactilares de Apple, aunque incluido en la pantalla como llevamos viendo un tiempo en los móviles con Android. Esto resulta quizás menos probable que la posibilidad que ya hemos visto hecha realidad en el iPad Air (2020), es decir, que figure en el botón de encendido/desbloqueo. La ausencia de puertos es otro aspecto que se lleva un tiempo rumoreando, sobre todo desde la predicción del conocido analista Ming-Chi Kuo lo apuntase ya para los iPhone del 2021 (al menos uno de los modelos). ¿La alternativa al Lighting si no hay puertos? el MagSafe de los iPhone XII o incluso algo parecido al Smart Connector de los iPad (para accesorios, de momento), quizás esquivando así la posible amenaza de tener que cambiar necesariamente a un conector universal. Prosser también dejó entrever algo sobre el almacenamiento, concretamente a que los futuros iPhone lleguen a 1 TB. De ahí que las configuraciones que se plantean son de 128 GB, 256 GB y 512 GB para el iPhone XIII y XIII mini y de 256 GB, 512 GB y 1 TB para los iPhone XIII Pro y Pro Max, pero recordemos que este filtrador no cuenta con el mejor historial. Por cierto, es muy pronto para hablar de los detalles técnicos como hemos visto con el resto de características, pero incluso siendo así hay ya algún rumor sobre las cámaras. De la información que nos ha llegado extraemos también la posibilidad de ver sensores con píxeles de 1,9 μm en las cámaras de los iPhone XIII Pro y Pro Max, viendo que los iPhone XIII y XIII mini quedarían con píxeles de 1,7 μm en sus captadores como el del iPhone XII Pro Max (a diferencia de los píxeles de 1,4 μm del iPhone XII Pro y el resto de iPhone XII. Cabe destacar que no se habla de los tamaños de los sensores (hay algunos rumores muy poco creíbles sobre el salto a los 64 megapíxeles), pero la teoría dice que con píxeles más grandes cada uno de ellos capta más luz, con lo que esto debe ser ventajoso para obtener mayor calidad en condiciones de luz complicadas. Kuo sí que apuntó a que en los sensores para los grandes angulares de los modelos Pro veríamos una mejora con respecto a sus predecesores al ver lentes 6P con apertura f/1.8 (y no 5P con f/2.4 como en los 12 Pro). En cuanto a su fecha de lanzamiento, por ahora no hay filtraciones que hablen de ello, dado que hace muy poco fue lanzado el iPhone XII. Lo habitual es que haya un ciclo de actualización anual y que el año que viene los volvamos a ver recién en octubre. Quizás para el 2021 haya más dudas porque el fabricante cambió la que hubiese sido su agenda anual debido a la pandemia del Coronavirus, retrasando el lanzamiento de sus terminales este año con respecto a lo anterior. Así que solo nos queda esperar y estar atento a las novedades que se lleguen a filtrar :)