TIEMPO RE@L

domingo, 29 de enero de 2023

CHATGPT: Un negocio extremadamente rentable… y conflictivo

El 30 de noviembre del 2022 asistimos a un terremoto de cuyas consecuencias seguramente hablaremos dentro de treinta años: Fue el día en que ChatGPT se hizo público. Ya se conocía las capacidades de las tres primeras versiones de GPT, pero la interfaz conversacional con memoria supuso la sacudida. Ser completamente gratuita, con usos ilimitados, ayudó a disparar su fama en sus primeras semanas de vida. Y ahora que OpenAI ya ha dado a conocer sus intenciones de lanzar una suscripción de pago para ciertos tipos de uso y consultas ilimitadas, es el momento de repasar su historia, porque dio un gran giro que está cerca de culminar. Cuando nació en el 2015, OpenAI se declaró como ‘una organización sin fines de lucro’. De hecho esa declaración se puede seguir leyendo en el artículo publicado por la empresa en su blog corporativo en el que se presentaba a sí misma: “OpenAI es una empresa de investigación de inteligencia artificial sin fines de lucro. Nuestro objetivo es hacer avanzar la inteligencia digital de la manera que sea más probable que beneficie a la humanidad en su conjunto, sin las limitaciones de la necesidad de generar retorno financiero. Dado que nuestra investigación está libre de obligaciones financieras, podemos centrarnos mejor en un impacto humano positivo”. El párrafo es bastante elocuente, pero por si hay dudas, en el texto original, en inglés, para la frase en negrita usa el término "non-profit". Una empresa non-profit, legalmente, puede generar ingresos, también al margen del logrado por donaciones y patrocinios. Sin embargo, no puede dedicar los beneficios de su actividad a ningún tipo de reparto entre sus socios u otros tipos de fines personales, sino únicamente al propósito de la empresa. El estatus non-profit sirve para tener ciertas exenciones fiscales, pero bajo el compromiso de no privatizar los beneficios. En el caso de OpenAI, los posibles beneficios que llegasen algún día deberían ser destinados íntegramente a continuar "haciendo avanzar la inteligencia digital de la manera que sea más probable que beneficie a la humanidad en su conjunto". Pero en el 2018 todo empezó a cambiar. Fue cuando la empresa publicó una carta en la que anticipaba su intención de dejar de ser una non-profit. Según supimos luego gracias a un revelador artículo de Karen Hao en MIT Technology Review, desde el 2017 se barruntaba internamente la necesidad de cambiar el formato de la empresa, hacia un modelo más amigable con su necesidad de acumular dinero rápidamente. El motivo, la imposibilidad de seguir financiando unos recursos que se duplicaban cada tres o cuatro meses. ChatGPT es impactante, pero también es un trabajo acumulado de años que ha ido disparando sus costes. Aquella carta fue tan sutil que no solo el público general interesado en OpenAI se dio cuenta del cambio que estaba planteando. Ni siquiera muchos de sus empleados lo hicieron. Ingeniería semántica que culminó en marzo del 2019, justo unos meses antes de que Microsoft invirtiese 1.000 millones de dólares en la empresa. Para entonces, OpenAI había pivotado como estructura a una capaz de lograr unos beneficios limitados artificialmente: cada socio "solo" podrá recuperar su inversión... multiplicada por cien. Un límite bastante generoso para el inversor. Por poner un símil: los inversores de WhatsApp obtuvieron un retorno de cincuenta veces su inversión cuando esta fue vendida a Facebook por 22.000 millones de dólares. El listón está el doble de alto en OpenAI, quien siempre se mostró apática cuando le preguntaban por su futuro modelo de negocio, por sus planes para pasar de un proyecto altruista a algo capaz de generar dinero. "No tenemos ni idea, nunca hemos generado ningún ingreso, no tenemos ni idea de cómo podremos generarlos algún día", respondía Sam Altman, CEO de la empresa, en el 2019. El mencionado acuerdo con Microsoft incluyó una adaptación de los servicios de OpenAI para que pasasen a ejecutarse en Azure, su dedicación a la construcción de esta nube y sus distintas tecnologías de Inteligencia Artificial, y lo más interesante de todo: el papel de socio preferente que asumió Microsoft para cuando llegase la comercialización de las tecnologías de OpenAI. De aquellos polvos llegaron lodos como la integración de DALL•E 2 en Bing... y lo que está por venir con una API que llegará a todas partes. El año comenzó con la filtración de las intenciones de Microsoft respecto a OpenAI: invertir otros 10.000 millones de dólares en ella, para una valoración total de 29.000 millones de dólares. ¿Un precio elevado? Puede, pero la compañía espera alcanzar los 1.000 millones de dólares facturados para 2024. ¿Una inversión elevada? Puede, también. Pero es el 5% de lo que Microsoft facturó en el 2022. Y obviamente: ¿quién sabe dónde está techo de OpenAI? ¿Cuánto negocio será capaz de generar para dentro de cinco años? Y esa es la foto actual. Una empresa que ha pasado bajo el radar del mundo fuera de la industria tecnológica o los más interesados en Inteligencia Artificial y de golpe, tras lanzar una interfaz conversacional que ha disparado las expectativas, se enfrenta a la idea de convertirse en una máquina de generar dinero como quizás nunca imaginaron en sus inicios, cuando apostaban por el non-profit y simplemente ni sabían cómo ingresarían su primer dólar. Ahora, multitud de empresas de capital riesgo están invirtiendo en OpenAI, según explica Axios. Sequoia, Tigers Global, Founders Fund... Empresas que también querrán ver un retorno de su inversión. Eso sí, limitada a un múltiplo de cien. Sus empleados, especialmente los que forman parte de OpenAI desde su fundación, están viendo cómo la empresa non-profit para la que trabajaron durante años bajo unos ideales específicos ahora está buscando ser vendida por 29.000 millones de dólares para la riqueza de su fundador, no para los fines que declaraba cuando ellos llegaron. De fondo, una Microsoft que ganará pase lo que pase porque ha jugado sus cartas mejor que andie. Si GPT triunfa (y seguimos deshojando la margarita hasta que llegue GPT-4, mucho más prometedor que lo visto hasta ahora), Microsoft se aseguró ser parte de ello en el 2019. Y si ejecuta sus intenciones filtradas actuales, más aún, ya que se aseguraría un 75% de los beneficios de OpenAI hasta que recuperase su inversión. Luego continuaría manteniendo un 49% de participación. Y si GPT pincha, Microsoft habrá mantenido a raya a un rival a un coste asumible. Porque la verdadera batalla entre grandes de la IA es contra Google. Precisamente The New York Times ha dado a conocer que la compañía de Mountain View, que hace aproximadamente un mes declaró un “código rojo” por el avance de ChatGPT, está preparando una veintena de aplicaciones basadas en IA para hacer frente al chatbot viral de OpenAI del que todos hablan. Pero esa será otra guerra, de la cual nos ocuparemos más adelante ¿Vale?.

LENOVO TAB EXTREME: Para no quedarse atrás

Lenovo ha aprovechado los reflectores del reciente CES 2023 para anunciar una nueva remesa de dispositivos. En efecto, en la categoría de tablets, además de la Lenovo Smart Paper, el fabricante asiático ha presentado la Lenovo Tab Extreme, una propuesta que pretende no pasar desapercibida gracias a su tamaño y rendimiento. Estamos hablando de un dispositivo de 14,5 pulgadas con una pantalla OLED 3K (3000 x 1876) capaz de reproducir la gama de colores DCI-P3 y con una frecuencia de refresco de hasta 120 Hz. Pero la pantalla no es el único punto fuerte, Lenovo asegura que se trata de la tableta más potente lanzada hasta la fecha. A nivel interno, el corazón de la Lenovo Tab Extreme es el MediaTek Dimensity 9000 de ocho núcleos. Se trata, nada más y nada menos, que de uno de los procesadores más destacados de la marca durante el año pasado. Uno de sus puntos fuertes frente a los de Qualcomm ha sido su rendimiento y eficiencia. En este sentido, la nueva tablet de Lenovo se beneficia con potencia suficiente como para realizar una amplia variedad de tareas de ocio y alcanzar una autonomía de hasta 12 horas. Para conseguir esta experiencia, el dispositivo también integra de ocho altavoces de 4 canales JBL de alto rendimiento. Obviamente, Lenovo no se ha olvidado del apartado fotográfico, aunque, como suele ocurrir en la categoría tablets, no nos encontramos con un exceso de megapíxeles. La cámara frontal es de 13 MP, con sensor RGB y campo de visión ultra-wide. La cámara trasera, por su parte, está integrada por un sensor de 13 MP y uno de 5 MP. Si hablamos de conectividad, nos encontramos con un puerto USB-C 3,2 Gen1 que permite cargar el dispositivo, ofrece carga inversa e incluye la función DisplayPort Out. También hay un puerto USB-C 2.0 que también nos permite cargar la tableta, realizar carga inversa y utilizar la función DP-in. Además, hay encontramos una ranura micro-SD. La tablet también tiene otras características interesantes como sensor de huella en el botón de encendido, compatibilidad con el lápiz Lenovo Precision Pen 3 (incluido en la caja) y con el teclado Lenovo Tab Extreme y la funda Lenovo Tab Extreme Folio Case, que se venden por separado. En cuanto al sistema operativo, los usuarios recibirán su tablet con Android 13, pero Lenovo promete que garantizará tres actualizaciones del SO. Asimismo, los parches de seguridad se extenderán durante cuatro años. Finalmente, en relación a su coste y disponibilidad, la multinacional china ha anunciado que su nueva tablet Lenovo Tab Extreme estará disponible “previsiblemente” a partir de marzo del 2023, mientras que el precio de salida será de 1.199 euros.

domingo, 22 de enero de 2023

TWITTER: Un futuro cada vez más incierto

Atrapada en deudas, la red social de Elon Musk atraviesa momentos sumamente difíciles. En efecto, ser una de las personas más ricas del mundo no significa que puedas ir al banco y sacar 44.000 millones de dólares para comprar una red social. La adquisición de Twitter es un claro ejemplo de ello. El multimillonario tuvo que vender parte de su participación en Tesla, recurrir a fondos de inversión y solicitar varios préstamos bancarios para financiar la operación. En un escenario ideal, la compañía debería generar los suficientes ingresos como para seguir creciendo y hacer frente al pago de la deuda. Lo cierto es que la realidad de Twitter, según informa Financial Times, es muy diferente. La controvertida gestión de Musk ha espantado a los principales anunciantes de la red social, por lo que su planes para volverla rentable están en peligro. Los detalles finales del acuerdo de financiación se desconocen, pero personas relacionadas a la compra de Twitter aseguran que se acerca la fecha límite para efectuar el primer pago de un préstamo de 13.000 millones de dólares. En concreto, estamos hablando de 1.500 millones de dólares anuales en intereses que la empresa debe transferir a un grupo de bancos liderado por Morgan Stanley. Ahora bien, los balances de la compañía arrojan datos poco alentadores. Según Zoë Schiffer de Platformer, los ingresos publicitarios diarios, en comparación al año pasado, están un 40% abajo. Pero los problemas no acaban ahí. De acuerdo a The Information, más de 500 de los principales anunciantes de Twitter han dejado de invertir dinero en anuncios en la red social. Toda esta situación se puede comprender mejor si tenemos en cuenta que gran parte de los ingresos de Twitter provienen de la publicidad. Esta es un pilar muy importante para la salud financiera de la compañía, que ha visto como marcas como Volkswagen, United Airlines, Eli Lilly, Pfizer y Mondelez, se han distanciado alegando, entre otras cosas, el incierto rumbo que ha tomado con el desembarco de Musk. Un punto importante en todo este asunto es que la deuda está vinculada con Twitter a nivel corporativo, por lo que el incumplimiento de sus obligaciones impactaría directamente en la compañía con un variado abanico de consecuencias. Una de ellas, entrar en el club de las compañías NCAA (No Coupon At All) que no han cumplido ni siquiera con el primer pago de sus intereses de deuda. En el peor de los escenarios, Twitter podría acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EE.UU., es decir, declararse en bancarrota. Por consecuencia, daría comienzo un largo y tedioso proceso de reestructuración. Sin embargo, si el panorama no cambia en lo inmediato, Musk todavía podría echar mano de su patrimonio personal vendiendo acciones de Tesla. Por lo pronto, el empresario se ha apresurado a recortar gastos limitando la cantidad de dinero invertido en la infraestructura en la nube de Twitter, despidiendo a una gran cantidad de personal, eliminando la comida gratis y hasta comprando menos suministros para los baños. Además, ha intentado renegociar la mayor parte de los contratos de alquiler de oficinas e, incluso, cancelar algunos de ellos. ¿Será suficiente para revertirlo?

NOKIA X30 5G: Regresando a su esencia

Quizá Nokia no sea la referencia en móviles como lo era antaño, pero sigue siendo icónica. Tras una travesía por el desierto en forma de Windows Phone, la marca regresó a los smartphones para convertirse en el exponente de Android One. Y el Nokia X30 5G es el último ejemplo de toda esa experiencia acumulada en el tortuoso camino. De entrada, promete. La otrora reina de los móviles basa la estrategia actual en desarrollar teléfonos lo más ecológicos posible. Tal y como queda patente en todo lo que envuelve al Nokia X30 5G, desde el embalaje hecho al completo con cartón a la construcción del teléfono con materiales reciclados, la apuesta por la sostenibilidad es firme. Con otro detalle: Nokia planta veinte árboles con cada compra. Ahora bien: intenciones ecológicas aparte, que forman parte del marketing, ¿cómo se comporta el Nokia X30 5G? El teléfono hace gala de una construcción envidiable en lo que respecta al cuerpo: aluminio con una procedencia mayoritariamente reciclado. Al menos, el X30 5G destaca especialmente en el plano ecológico. Esto se aprecia en el citado aluminio y en la cara trasera de policarbonato reciclado que apenas retiene las huellas. Pese a la reutilización de los materiales, el tacto y el aspecto son los de un móvil de gran categoría, tanto a la vista como en mano. Más allá de las buenas intenciones con la construcción, lo cierto es que el Nokia X30 5G destaca por fuera. Aparenta notable resistencia,es sólido, no resbala en exceso gracias a la cara trasera de policarbonato y molesta ligeramente en el agarre debido a los cantos rectos. Estos bordes mantienen una ligera curva, detalle que reduce la incomodidad en mano, pero el ancho y diagonal del Nokia X30 juega en contra de la ergonomía. No es pequeño, tampoco gigante. Las 6,43 pulgadas de diagonal que atesora la pantalla no elevan en exceso las dimensiones del teléfono. En cuestión de tecnología, Nokia apuesta por un panel AMOLED de buena calidad que parte con una temperatura algo fría de serie (puede personalizarse en «Equilibrio de blanco»). Ligeramente saturada (no admite personalización) y con una tasa de refresco que alcanza los 90 Hz. El brillo es suficiente, el contraste y los ángulos de visión son altos y ve penalizado el desplazamiento de los menús, incluso a 90 Hz (el procesador tiene bastante de culpa). El Nokia X30 5G Ofrece un apartado sonoro que sobresale por encima del visual, tanto reproduciendo audio como grabándolo. Se echa en falta el jack de 3,5 mm, también un doble altavoz estéreo (por el precio, disponer de un solo altavoz no nos parece justificable). Buen sonido en auriculares Bluetooth y compatible con una gran cantidad de códecs; opción a conectar un cable al USB C (dispone de salida analógica, el cable no necesita DAC) y con la siempre bienvenida radio FM; audio estridente a máximo volumen con el altavoz externo y presión sonora de hasta 110 dB (medido en el propio teléfono). Como sistema de protección biométrica, el Nokia X30 5G ofrece un lector de huellas óptico bajo la pantalla que no termina de funcionar todo lo bien que debería: es algo lento y cuesta que reconozca el dedo a la primera. Además, el móvil ofrece reconocimiento facial con la cámara delantera; menos seguro, pero bastante cómodo. En ambos casos, el proceso de desbloquear la pantalla suele tardar menos de un segundo. El Nokia X30 5G es un gama media algo básico con un traje de gama superior, éste podría ser el resumen: el Snapdragon 695 no es un procesador para un móvil que cuesta más de 500 euros, tanto sobre el papel como en la práctica. En cuanto al apartado fotográfico del Nokia X30 5G, este destaca por su cámara principal de 50 megapíxeles con objetivos estabilizado mediante OIS. En cuestión de hardware no plantea problemas sobre el papel, aunque en la práctica el procesado no es todo lo bueno que debería. Y es una lástima, porque tanto la cámara como el software de captura son competentes. Hemos de reconocer el hecho de que Nokia prescinda de sobrecargar su teléfono en lo que respecta a las cámaras: las esenciales y listo, nada de incluir macros de relleno ni sensores de profundidad. Sí podríamos echar en falta un teleobjetivo, aunque entendemos que no se encuentre disponible dentro del elenco de capacidades. Aparte de la cámara principal de 50 megapíxeles, el Nokia X30 5G se acompaña de un sensor de 13 megapíxeles con objetivo gran angular. Finalmente, en relación a la grabación de vídeo mantiene una calidad ajustada como tónica general, aunque el Nokia X30 5G permite optimizar la grabación incluso aplicando ajustes profesionales. Modo cine de buena calidad distinguido con la grabación de audio espacial de OZO, ofreciendo una grabación superestable y registro a un máximo de 1080p y 60 fps. No cabe duda que al precio que sale al mercado y la feroz competencia que tiene en ese segmento, el Nokia X30 5G está arriesgando mucho.

domingo, 15 de enero de 2023

BITCOIN: Fraude en la Web

Como sabéis, hoy en día las criptomonedas nuevamente están en el centro de la tormenta a consecuencia del fraude de aproximadamente 10 mil millones de dólares cometido en contra de inversionistas y clientes por Sam Bankman-Fried, fundador de la plataforma de intercambio de criptomonedas FTX, con sede en Bahamas. Por ello y para ser víctimas de una estafa, vale recordar una vez más qué son las criptomonedas y para qué sirven ¿Vale? Se trata de un activo virtual basado en códigos encriptados que se utiliza como medio de pago de productos y servicios, o de intercambio, y que sólo puede ser transferido en forma electrónica. “Si definimos lo que una criptomoneda no es, podemos comprender mejor su naturaleza. No es dinero en efectivo; no es un equivalente de dinero en efectivo; no es un instrumento financiero, porque no es un contrato entre dos partes que da lugar a un activo financiero para una y a un pasivo financiero para la otra; tampoco es un inventario porque no es una mercancía”, indicó un especialista consultado por ABC News. “Las operaciones con criptomonedas implican ciertos riesgos debido, entre otras situaciones, a la asimetría de la información asociada a estos activos virtuales. Es decir, como no todas las personas entienden la complejidad del proceso matemático a partir del cual se generan las criptomonedas ni saben qué factores influyen en su oferta y demanda, tampoco están en condiciones de prever los riesgos que supone hacer transacciones con ellas”, detalló. “Una gran cantidad de recursos de procedencia ilícita encuentra un nicho seguro en las criptomonedas para quedar blanqueada. Incluso, estas pueden ser usadas para financiar el terrorismo, ya que se transfieren de un país a otro con suma facilidad. Como están en la web pueden circular libremente por todo el mundo porque, a diferencia de lo que ocurre con un cheque o una transferencia interbancaria, no hay ninguna manera de rastrearlas”, precisó. Asimismo, advirtió que así como el precio de una criptomoneda puede subir demasiado en un lapso relativamente corto, también puede desplomarse de manera estrepitosa. “En el ámbito de las finanzas decimos que si algo es demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea. Entonces es factible que una criptomoneda forme una burbuja y que esta burbuja estalle en cualquier momento. De hecho, esto es lo que pasó en El Salvador. Como recordareis, hace poco más de un año, en agosto del 2021, el dictador de ese país centroamericano, Nayib Bukele, decidió darle curso legal al bitcoin. Pero, en noviembre pasado, el precio de esta criptomoneda se desplomó 21 por ciento, por lo que el gobierno de esa nación se vio en la penosa necesidad de solicitar un préstamo por más de 430 millones de dólares en bonos para pagar esa deuda contraída”, abundó. Por lo que se refiere al escándalo de FTX, luego del cual 5.35 por ciento del mercado del bitcoin se vino abajo, el académico explicó que la debacle de esta plataforma se debió a la inexistencia de un cuerpo directivo bien formado, a los malos manejos de los fondos de los inversionistas y clientes, y, sobre todo, a la falta de una estructura de buenas prácticas en un gobierno corporativo. “Con todo, y a pesar del riesgo que representan, es muy difícil que las criptomonedas desaparezcan. Con ellas ya se realizan muchas operaciones ilícitas en la web, por lo que, a excepción de El Salvador, ningún país les ha dado curso legal ni una base en oro, plata o diamantes que las ampare. Ahora bien, sería recomendable fomentar el hábito del ahorro y ahorrar en instrumentos formales, o sea, dentro del sistema financiero establecido. Pero si alguien quiere invertir en alguna criptomoneda, sin duda terminara engañado y sin dinero, con nadie a quien reclamar”, agregó. ¿Pero quién las regula o controla? Las criptomonedas se crearon específicamente para cometer fraudes o actos ilícitos, y pueden ser utilizadas con esos fines porque poseen características particulares: no están reguladas ni controladas por ninguna institución estatal o privada, y se mueven en un ámbito digital. “Al poco tiempo de que apareció el bitcoin, por ejemplo, se dijo que era utilizado para la compra de armas y el tráfico de personas, precisamente porque no está regulado. Esto es contradictorio porque se dijo falazmente que la idea original consistió en que el manejo de las criptomonedas ‘fuera autogestivo y descentralizado’, pero estas características, en sí mismas, son las que permiten que se cometan fraudes o actos ilícitos con ellas. Por eso, ya han sido sometidas a varios intentos de regulación, pero en realidad se ha avanzado poco en este terreno”, resaltó el especialista. Al igual que muchos países subdesarrollados, El Salvador depende en gran medida de las remesas que migrantes salvadoreños envían a sus respectivas familias desde EE.UU. En ese sentido, el bitcoin podría ser una buena opción para efectuar esas transferencias, ya que las comisiones que cobran las empresas por realizarlas son altas (incluso, las interbancarias internacionales también resultan caras). “El desplome de su valor en 70 por ciento, en lo que se ha llamado ‘el criptoinvierno’, afectó a quienes tenían bitcoins en El Salvador y otros países, y le pegó duro a las finanzas de esa nación centroamericana porque una parte considerable de los recursos de su gobierno se invirtió en bitcoins”, enfatizó. Asimismo agrega que lo que actualmente ocurre con FTX recuerda lo sucedido durante la crisis financiera de 2007-2008 en los EE.UU. “Se está cumpliendo, casi al pie de la letra, el paradigma que el economista estadunidense Charles P. Kindleberger expuso en su libro Manias, Panics, and Crashes: A History of Financial Crises (1978), esto es que las burbujas financieras responden a una secuencia. Ahora bien, en el caso de FTX, las prácticas fraudulentas desempeñaron un papel esencial” aseveró. De acuerdo con el experto, cualquier inversión en criptomonedas implica un riesgo. “Yo no gastaría en ellas. Pero quienes sí quieren hacerlo les recomendaría que no inviertan en nada que no estén dispuestos a perder, que en el momento en que decidan entrar en el mundo de las criptomonedas lo hagan con la misma actitud con la que entrarían en un casino: creyendo que pueden ganar mucho dinero, pero al final terminan perdiéndolo todo” puntualizó.

SONY STAR SPHERE: La nueva cámara orbital para hacer fotografías desde el espacio

¿Quién no ha querido ser astronauta alguna vez para experimentar el asombro de contemplar la Tierra durante horas, sopesando la razón de nuestra propia existencia ? Para ello llega el Star Sphere de Sony, la extensión tecnológica definitiva para tu teléfono móvil y, aún más importante, una actualización espiritual y filosófica para ti mismo. La idea es muy sencilla: la empresa se ha asociado con la Universidad de Tokio y la agencia espacial japonesa (JAXA) para diseñar, construir y lanzar un satélite que todos nosotros, el pueblo de a pie, podremos controlar desde nuestros teléfonos y ordenadores. Este satélite, que orbitará alrededor de la Tierra a una altitud de entre 500 y 600 kilómetros, irá cargado con un equipo fotográfico de Sony: un sensor ‘full frame’ y un objetivo 28-135mm f/4. No hay información sobre el sensor en sí, pero podemos suponer que será el mejor que tienen en sus cámaras profesionales actuales, al menos a juzgar por el tamaño de los ejemplos impresos simulados que comparten en su vídeo de presentación del proyecto que os presentamos al final de la nota. Esta cámara espacial estará conectada a una estación terrestre con el equipo y el software necesarios para que cualquiera pueda controlar el satélite y sus ajustes fotográficos (como la velocidad de obturación, el ISO o la apertura) en tiempo real. "Cuando el satélite pase por encima de una antena terrestre", señala Sony, "un usuario podrá manejarlo directamente durante unos cinco u ocho minutos mientras miran las imágenes en directo de la cámara de a bordo, lo que les permitirá experimentar una conexión en tiempo real con el espacio". Después, el usuario recibirá las imágenes que haya tomado, que podrá utilizar libremente de la forma que desee, como imprimir una foto gigante para colgarla en el salón de su casa. Sony también dice que se podrá reservar por órbitas completas de 90 minutos. Esta cámara espacial estará conectada a una estación terrestre con el equipo y el software necesarios para que cualquiera pueda controlar el satélite y sus ajustes fotográficos (como la velocidad de obturación, el ISO o la apertura) en tiempo real. "Cuando el satélite pase por encima de una antena terrestre", señala Sony, "un usuario podrá manejarlo directamente durante unos cinco u ocho minutos mientras miran las imágenes en directo de la cámara de a bordo, lo que les permitirá experimentar una conexión en tiempo real con el espacio". Luego, el usuario recibirá las imágenes que haya tomado, que podrá utilizar libremente de la forma que desee, como imprimir una foto gigante para colgarla en el salón de su casa. Sony también dice que se podrá reservar por órbitas completas de 90 minutos. Sony asegura que el uso de este servicio no será complejo. Además, el sistema viene con una herramienta que te permite simular y planear tus fotos antes de tomar el control: "el simulador de tomas permitirá la ejecución intuitiva de tareas como el manejo de la cámara espacial, la configuración de la secuencia de disparo y la reserva de sesiones de disparo, lo que facilitará la planificación de tomas de la Tierra, cielos llenos de estrellas y otros temas diversos." La empresa japonesa también quiere convertir su Star Sphere en un centro de arte, colaborando con artistas y creadores que servirán de guía al público general. Star Sphere podría ser el heraldo de una nueva ola que puede cambiar fundamentalmente la forma en que interactuamos con la tecnología y el mundo que nos rodea. Hasta ahora, y para la mayoría de los humanos, la telepresencia se ha limitado a cosas aburridas y mundanas, como la comunicación por vídeo para reuniones de trabajo. Pero Star Sphere muestra claramente la posibilidad de trasladar un mayor parte de nuestra experiencia vital a la nube. ¿Por qué limitarlo a un satélite cuando podemos tener otros servicios, como exploradores oceánicos y drones voladores o andantes que operan en lugares remotos, desde desiertos helados a ardientes volcanes activos? Parece una forma perfecta de explorar el mundo para muchas de las personas que no tienen ni el tiempo ni los recursos para lanzarse a la aventura. Y quizá también sirva para que el planeta se deshaga de los enjambres de turistas pesados que invaden algunos lugares de la Tierra sólo para hacerse un selfie que subir a sus TikToks e Instagrams. Desgraciadamente, la compañía japonesa todavía no ha compartido ni precio ni fecha de disponibilidad del servicio, por lo que hay que estar atentos.
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