TIEMPO RE@L

domingo, 26 de enero de 2020

EDWARD SNOWDEN: El “delito” de decir la verdad

El excontratista de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) Edward Snowden - quien en el 2013 sacó a la luz pública un esquema masivo de espionaje por parte de EE.UU. por lo que tuvo que huir de su país para salvar la vida y asilarse en Rusia - dio una entrevista esta semana, donde habla extensamente sobre libertad, seguridad, privacidad o la situación del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, actualmente en una prisión de Reino Unido y que afronta una solicitud de extradición por parte de EE.UU. "Definitivamente, lo volvería a hacer. Tengo que decir que es algo inesperado porque he tenido que pagar por esta decisión. No puedo volver a casa, estoy en un país que no es el mío, que no elegí", aseveró. Para Snowden, "las cosas están así solamente porque nosotros permitimos que estén así". "Cuando alguien te pregunta qué vas a hacer con ello, la respuesta es: 'todo lo que pueda'", asevera Snowden, para quien "sin libertad no hay seguridad". "¿Qué es lo que aprendí de mi historia?", se pregunta. "Posiblemente no vas a salvar el mundo, pero no necesitas hacerlo tú solo. Lo único que necesitas es poner un ladrillo (...) luego algún otro puede contribuir (...) y así podemos construir algo mejor que el sistema que tenemos ahora", afirma. El entrevistado hace una pregunta: ¿cómo se deben aplicar en tiempos de cambios tecnológicos la vigilancia? "Entiendo que hay motivos legítimos para recopilar inteligencia como medio de investigación. La distinción [...] es la diferencia entre vigilancia específica y vigilancia indiscriminada, la llamada vigilancia masiva", destaca. Snowden recordó que en el 2013 probó con "documentos del propio Gobierno que había un sistema de vigilancia masiva y global que salpicaba a todos en todas partes en la medida en que era posible para el Gobierno, implicaba la participación deliberada de empresas, más allá de lo dispuesto por la ley". "Una de las amenazas principales al Estado de derecho en una sociedad, incluso en una democracia avanzada, no es tanto [...] la amenaza del informante [...] la amenaza es el Gobierno valiéndose del secreto de Estado como escudo ante el rendimiento de cuentas democrático", apunta. Porque – continúa – "¿qué tiene de positivo una ley para el ciudadano si la gente que supuestamente tiene que aplicarla, el poder ejecutivo, no se somete a ella?". "'¿Cómo se protege a la sociedad?' Hay terroristas, sabemos que están ahí. ¿Deberíamos gastar miles de millones de dólares y quién sabe cuántas horas de trabajo en un programa que en diez años solo ha encontrado a un conductor de taxi? Y la respuesta, por supuesto, es no", aseveró. "Si fuera efectivo, ¿eso lo justificaría?", se pregunta. "Digo también que no, porque es una violación fundamental de derechos", subraya. "Lo que sabemos que es efectivo, lo que sabemos que es legal y sabemos que de verdad funciona para identificar a los terroristas, para llevarlos ante el juzgado, para descubrir sus tramas y para condenarles por sus delitos es hacer investigaciones específicas de individuos en grupos, basado en sospechas individualizadas de actos ilícitos", apostilla. Durante la entrevista, Snowden se planteó si es natural que aquel que es descubierto por estar involucrado en malas prácticas, tome algún tipo de represalia hacia la persona que lo denunció. "¿Qué vemos en el caso de Julian Assange? Lo acusan de tener una actitud sesgada. Pero pensemos, ¿qué sucede si usted permite que esta persona vaya a la cárcel por haber publicado algo que todos incluso en el Gobierno de EE.UU. reconocen que es una información veraz?, y lo que todos los periódicos saben", se cuestiona. Y prosigue: "¿Qué tenemos aquí? A alguien que no es estadounidense, que no es ciudadano de EE.UU., que no tiene permiso de residencia y que es claramente un editor. Unos dirán que es periodista, otros que no, da igual. Publicó una información que según el criterio de la prensa es de interés público". "Así que lo vamos a entregar a EE.UU., donde va a pasar el resto de su vida en la cárcel por el delito de decir la verdad. Se le imputan 17 delitos de espionaje por haber publicado una información veraz", critica. "¿Acaso EE.UU. va a entregar a China a los periodistas del New York Times que divulgaron esta información [materiales secretos clasificados del Gobierno de Pekín]? Es importante entender que ni siquiera fue Julian Assange quien consiguió esta información. Él no es la fuente de esta información, no es el denunciante o el informante, es solamente la persona que publicó esta información", agregó. Snowden aclaró que según las leyes del Reino Unido, según la ley internacional y según la ley de EE.UU, Assange no cumple los requisitos para ser extraditado. "Los delitos que se le imputan son claramente políticos. Están relacionados con actividades políticas y su trabajo como editor. Y lo que se tipifica como delito político en el contexto del derecho internacional no es motivo de extradición", sentenció :)

SAMSUNG GALAXY Z FLIP: La última evolución

Samsung va a repetir el experimento del smartphone plegable Galaxy Fold con un nuevo formato vertical, el Galaxy Z Flip, el cual previsiblemente se presentará a mediados de febrero junto con los nuevos Galaxy S20. De acuerdo a las últimas informaciones obtenidas, el Galaxy Z Flip llegaría con una batería de 3300 mAh dividida en dos módulos, que resulta ser una cifra atractiva con respecto a los 2510 mAh del razr. Además, se dice que incluiría un cargador de 15W para carga rápida. En cuanto al procesador, se habla de un Snapdragon 855, que estaría acompañado de 8 GB de RAM junto con 256 GB de almacenamiento interno. Otro dato nos dice que el Galaxy Z Flip llegaría con la capa One UI 2.0 de Samsung, que se basa en Android 10. Un detalle interesante es que este supuesto smartphone plegable estrenaría un nuevo material de cristal ultra-delgado (UTG), el cual se colocaría sobre la pantalla plegable para protegerla de los arañazos que sufría el panel de plástico de poliamida (PI) del Galaxy Fold. Asimismo, se menciona que Samsung habría decidido colocar una capa adicional de protección a la pantalla, esto en forma de material plástico encima del UTG, el cual se podría reemplazar y ayudaría a evitar daños sobre el UTG que es más costoso y difícil de reemplazar. De otro lado, la parte trasera del dispositivo contaría con un módulo horizontal de doble cámara, de las que hasta el momento se desconocen sus especificaciones, que estarían acompañadas de un solo flash LED y una pequeña pantalla de una pulgada, la cual serviría para mostrar notificaciones básicas. Mientras que la cámara frontal, integrada en pantalla, sería de 10 MP. En cuanto al resto de especificaciones, los rumores apuntan a un puerto USB-C en la parte inferior y sin presencia de jack de 3,5 mm. Por el momento tampoco hay información de si contará con sensor de huellas en pantalla u otro tipo de método de autenticación. Toda esta información, en caso de que al final sea real, nos plantea un dispositivo atractivo con buenas especificaciones, pero la clave estará en el precio de salida y la estrategia de comercialización, que serán determinantes para colocarlo con un artículo de lujo o un nuevo gama alta dispuesto a competir en el mercado. Al respecto, una serie de rumores indican que el Galaxy Z Flip tendrá un coste menor a su predecesor, el Galaxy Fold. Según la página de noticias surcoreana iNews24, el nuevo smartphone estará disponible por un precio de entre uno y 1,5 millones de won. Al cambio, de unos $860 a $1.290. Si el precio real está cerca del primer precio, por lo que costaría bastante menos de la mitad del precio actual del Galaxy Fold - $1.980 - algo que parece bastante difícil, pero como adelantamos, solo se trata de rumores. Habrá que esperar al 11 de febrero, cuando sea oficialmente presentado en el Samsung Unpacked para salir de dudas :)

domingo, 19 de enero de 2020

TELESUR: En la mira del Imperio

Menuda ocurrencia la del títere de Washington, quien al parecer ha encontrado en Venezuela una nueva ‘fórmula’ para intentar recomponer un espacio de cierta visibilización mediática. Así es, parece que el “autoproclamado” Juan Guaidó trata de dar imagen de hombre duro, y ha comenzado a vociferar ante sus cada vez más escasos seguidores que intentará “rescatar" la señal de Telesur “para ponerlo al servicio de la verdad”. En otras palabras, intentar convertirla en otra basura informativa como la CNN. Si esta nueva patraña no fuera parte de la permanente guerra que los EE.UU. libra contra la Revolución Bolivariana, los dichos de este impresentable sujeto provocarían risa. Pero no hay que tomar en broma estos anuncios porque detrás de ellos seguramente se lanzará una nueva embestida contra uno de los pocos canales televisivos en el mundo junto a Russia Today (RT) y el único en Latinoamérica que cuenta las cosas tal como son en la región, que no oculta la verdad como otros, tratando de mostrar el otro lado de la noticia, aquella que no le agrada al Criminal de Guerra Donald Trump y sus secuaces. Telesur se ha convertido para su pesar, en una herramienta imprescindible en el campo informativo. Lo viene demostrando desde prácticamente su lanzamiento como canal multiestatal y plurinacional. Si no hubiera sido por Telesur, varios golpes de Estado que se han sucedido en el continente, hubieran pasado casi desapercibidos. Allí estuvieron cámaras y cronistas mostrando las barbaridades que se cometieron en Honduras una vez que el presidente Manuel Zelaya fueran expulsado del gobierno con violencia, y volvió a ser la única cadena que mostró al mundo cuando el mandatario penetró subrepticiamente al territorio y reapareció en la embajada de Brasil. Que no decir de Telesur en Colombia, en épocas de Juan Manuel Santos ordenando al ESMAD que reprimiera las grandes manifestaciones de la Cumbre Agraria y a partir de esas imágenes obtenidas con las y los comunicadores con no poco riesgo, poder denunciar al mundo lo que allí estaba ocurriendo. Luego vinieron los días y años de las negociaciones de las FARC en La Habana, o las del ELN en Ecuador, las masacres del paramilitarismo, los acuerdos de paz, la traición gubernamental a lo firmado en La Habana, y la actualidad represiva y autoritaria del uribismo, en que gracias otra vez a Telesur, nos enteramos que ese pueblo colombiano no deja en pelear por un país con justicia social. Fue Telesur quien abrió los ojos de muchos y muchas en el continente para descubrir y amar la Revolución que Hugo Chávez desarrolló en Venezuela y quien nos acostumbra día a día a admirar al bravo pueblo venezolano que se manifestó en las calles una y mil veces en todos estos años. Fueron los cronistas del canal los primeros en salir a la calle a cubrir, a riesgo de su vida, los grupos de la muerte impulsadas por la oposición fascista. El canal volvió a renovar la esperanza de que creen que la Revolución esta mas fuerte y viva que nunca, cuando las multitudes salieron a las calles a votar por la Constituyente y vencieron a la locura fratricida, esa misma en la que sigue creyendo e impulsando Guaidó con las decenas de millones de dólares que le proporciona el Departamento de Estado. Y otra vez Telesur, estuvo a la cabeza de visualizar, para quienes dudaban, lo que se ocultaba detrás de la famosa “ayuda humanitaria” de Washington. Esa que intentaron colar por los puentes cercanos a Cúcuta, y que no era otra cosa que una invasión militar en toda regla. Allí estuvieron sus reporteros, dando una hermosa lección de lo que significa informar, a pie de calle y poniendo la piel en ello, sobre la hazaña que protagonizaron juntos las milicias y la Guardia Nacional Bolivariana para desbaratar es complot fascista. Lo mismo podemos decir del corresponsal en Siria, Hisham Wannous, demostrando con absoluta profesionalidad cuánto y cómo peleó el pueblo y su ejército para derrotar a la bestia sionista de ISIS (creado por los EE.UU., financiado por Arabia Saudita y entrenado por Israel) o las coberturas brillantes sobre la resistencia palestina enfrentando a los criminales sionistas, la invasión de la OTAN a Libia, o lo que se abarca informativamente en El Líbano e Irán.Y que decir de Chile, donde otra vez Telesur pudo mostrarle al continente gracias a un cámara y una cronista más que valientes, lo que es el poder represivo de los carabineros del pinochetista Sebastián Piñera contra un pueblo que despertó para siempre y al que quiere ahogar en sangre. Emociona ver a sus enviados especiales con sus máscaras anti gases enfrentando en la Plaza de la Dignidad la agresión criminal de los “pacos” chilenos y demostrando que cuando hay pasión por contar la verdad, no hay violencia estatal que pueda hacerla retroceder. Lo mismo se repite a diario en los informes brillantes desde Bolivia, hoy en manos de una dictadura fascista y racista. O en el trabajo tesonero de la corresponsalía argentina, donde, afrontando la censura y la bajada de la señal por parte de la tiranía institucional de Mauricio Macri, Carolina Silvestre y Edgardo Estéban se pusieron al hombro la tarea de mantener el alto nivel desplegado desde la creación del canal. O el trabajo permanente de reporteros desde cualquier país latinoamericano donde la noticia requiera su presencia para dar a conoce las noticias que otros ocultan. Eso y mucho más es el canal al que quiere “rescatar” Guaidó: programas únicos en la TV del continente, con presentadoras, presentadores, periodistas y analistas, que no repiten guiones preparados, ni actúan bajo conceptos rutinarios, sino que se esfuerzan en poner pasión para contar noticias que la mayoría de las corporaciones mediáticas ignoran. Por todo ello, frente a esta nueva muestra de la miserabilidad y el revanchismo que engendran tipos como Guaidó (corrupto hasta llegar a la osadía de haberles robado a sus propios amos, cómplice de acciones terroristas y confeso golpista) se hace necesario que todos los que valoramos el rol que cumple Telesur y nos aprestemos con celeridad a multiplicar las acciones en su defensa. Como bien dijo la directora de Telesur, Patricia Villegas: “el diputado habla de lo que no sabe y claramente no entiende”. Ni entenderá jamás, agregamos nosotros, porque escorias como Guaidó, que a esta altura de los hechos debería estar en la cárcel, no pueden imaginarse que al atacar a Telesur está provocando que miles en el continente y el mundo cierren filas para que el canal siga siendo lo que es: un instrumento para vencer a la oscuridad de la censura y el terrorismo mediático :)

AMAZFIT X: Un reloj inteligente con pantalla flexible

La carrera de Amazfit en el terreno de los accesorios ha saltado de los relojes y pulseras inteligentes hasta los auriculares, no en vano es un mercado donde se están metiendo todos los fabricantes tecnológicos, incluso los de telefonía. Y Huami, marca participada por Xiaomi y propiedad de la marca Amazfit, sabe que necesita estar a la última para que sus productos no solo sean conocidos, también comprados. Y lo que es mejor: deseados. Así que, ¿por qué no crear modelos con cierta carga experimental? Al respecto, la última conferencia de la empresa en el CES desveló sus primeros auriculares "true wireless", como decíamos, aunque también novedades en torno a los accesorios que mejor sabe hacer Huami: los relojes. Con los Amazfit Bip S y Amazfit T-Rex el ecosistema de Xiaomi se nutre con dos "smartwatches" aptos para todos los públicos. Además, sabemos que la Xiaomi Mi Band 5 será uno de los productos más importantes de Huami para 2020. Y hay otro del que apenas conocíamos detalles, al menos hasta ahora: el Amazfit X. Conocimos el Amazfit X en una presentación anterior, junto al Amazfit GTS y Amazfit Stratos 3. En su momento supimos que se lanzaría a lo largo del 2020 y que Huami se había decantado por una plataforma de "crowdfounding" para subvencionar el futuro reloj con forma de pulsera. Y ya está disponible la página de registro: Indiegogo avanza la puesta a la venta del Amazfit X con la página del proyecto. Cabe precisar que el Amazfit X no es una banda de ejercicio como lo pueda ser la Xiaomi Mi Band o el Samsung Gear Fit (y sucesores), sino un reloj inteligente. Pese a disponer de una pantalla que se estira sobre la muñeca para cubrirla en gran parte, el Amazfit X es un smartwatch; y se comporta como tal: dispone de multitud de apariencias de reloj, registra distintos deportes, incluye sensor de ritmo cardíaco, es resistente al agua y hasta 5 ATM de presión, soporta el registro de las actividades de natación y ofrece una pantalla AMOLED de 2,07 pulgadas con resolución HD y 326 PPP. El panel forma un arco de 92 º y su cristal ha sido curvado con un proceso de 6 pasos utilizando temperaturas de 700 º C para el templado. No menos importante es la duración de la batería: Huami asegura que su Amazfit X aguanta hasta siete días con una carga. Como es habitual, el reloj se basa en el ecosistema de Xiaomi; y seguramente utilice la aplicación Mi Fit para la sincronización entre el Amazfit X y el teléfono. De momento ignoramos la fecha de puesta en marca de la campaña de financiación, también el precio del futuro reloj. Puedes conocer más detalles del Amazfit X si te apuntas a su lista de correo: es de esperar que en las próximas semanas sepamos más detalles del futuro smartwatch :)

domingo, 12 de enero de 2020

A LAS PUERTAS DEL APOCALIPSIS: Las consecuencias serán terribles para la humanidad

Con un enfermo mental como Donald Trump quien busca a toda costa desatar una conflagración nuclear que ocasionaría la destrucción del planeta, un equipo de científicos de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey, Estados Unidos), aprovechando la tensa situación que se vive en el mundo y preguntándose qué podría pasar en caso de que finalmente estallara el conflicto, basándose en el armamento con el que cuentan EEUU y Rusia, han simulado las brutales consecuencias: 91,5 millones de víctimas en 5 horas. "El riesgo de una guerra nuclear ha aumentado dramáticamente en los últimos tiempos a medida que los EE.UU. haya abandonado uniteralmente los tratados de control de armas nucleares", confirman los encargados de la simulación en el blog del programa de Ciencia y Seguridad Global. El posible inicio de las hostilidades por parte de los estadounidenses y la respuesta rusa provocaría un conflicto a nivel mundial que acabaría con el planeta tal y como lo conocemos a día de hoy. Así, el análisis que han llevado a cabo ha sido denominado 'Plan A', en el que monitorizan los movimientos de ambas potencias como si se tratara de una partida de ajedrez, en la que todo movimiento tiene su respuesta, pero en forma de ataque militar en el que las víctimas no son otras más que los habitantes de las diferentes poblaciones en las que se desarrollan las batallas. Eso sí, teniendo en cuenta que las terribles consecuencias que tendría el uso de armamento nuclear. En la simulación, todo comienza con un supuesto movimiento de las tropas norteamericanas y de la OTAN por Europa en dirección a las posiciones fronterizas de Rusia. Ese movimiento sería respondido por el lanzamiento de un misil nuclear de advertencia por parte de los rusos en un lugar estratégico, como es la frontera entre Alemania, Polonia y la República Checa. A partir de ahí, ambas potencias intercambiarían ataques militares con devastadoras consecuencias humanas. A continuación, la OTAN lanzaría 180 ojivas nucleares en distintos puntos estratégicos, mientras que Rusia haría lo propio con otros 300 misiles contra las bases y tropas en Europa. La respuesta de EEUU sería el lanzamiento de otras 600 cabezas nucleares contra su enemigo, mientras ambos se intercambiarían un ataque submarino desde diferentes instalaciones. A partir de ahí, la batalla se centraría en las 30 ciudades más pobladas de Europa, Rusia y EEUU. Con este panorama tan desolador, pero no tan alejado de la realidad teniendo en cuenta la cantidad y el poder de las armas nucleares con las que cuentan ambas potencias así como de la locura homicida de un Criminal de Guerra como Donald Trump, los expertos confirman el desastre que supondría: en poco menos de cinco horas de batalla, se habrían producido un total de 91,5 millones de víctimas. O, dicho de otra manera, habían fallecido 34,1 millones de personas y 57,4 habrían resultado heridas de diversa consideración. La herramienta en la que estos expertos de Princeton se han basado para hacer las estimaciones es el NukeMap, una creación de Alex Wellestein, que es uno de los sistemas más precisos para calcular la devastación de cada tipo de arma nuclear. Aunque en el vídeo puede observarse que muchos países del hemisferio sur parecen quedar intactos y sin ningún tipo de daño, los efectos nucleares y los impactos a largo plazo en el clima de la Tierra, la población y la producción de alimentos se verían seriamente afectados. Pero ¿cuál es el efecto de una bomba nuclear? Dependiendo del diseño del arma, la naturaleza de la zona de explosión y factores del clima los efectos podrían ser más o menos devastadores. Al estallar, el 35 por ciento de la energía se desprende en forma de calor arrasando todo a su paso. A causa de la explosión se produce una ceguera repentina en todos aquellos que observan el momento. Pero aparte también se produce ceguera en todos aquellos que estén dentro del rango de exposición de la bomba. Por ejemplo, si el arma fuera de 1 megatón todos aquellos que se encuentren en un radio de 20 kilómetros en un día despejado podrían sufrir ceguera. En cambio, si explotase durante una noche despejada afectaría a todos ellos entre 80 kilómetros a la redonda. Para aquellos que se encuentren a menos de 8 kilómetros de distancia del foco sufrirían quemaduras de tercer grado. Y debido a los fuertes vientos, de hasta 254 kilómetros por hora, los objetos saldrían volando causando más muertes y heridos en un radio de menos de 5 kilómetros. Y quedaría el problema de la radiación que causaría más problemas que la explosión en sí misma. Si bien los científicos responsables del estudio afirman que la realización de este estudio no tiene otro propósito más que informar sobre qué podría pasar en caso de que se desatara una guerra nuclear, una devastación mundial sin precedentes, con el desquiciado inquilino de la Casa Blanca - rodeado de impresentables sujetos escapados de algún hospital psiquiátrico, que fungen de “asesores” - no podemos esperar nada bueno :(

IPAD PRO (2020): Un sueño hecho realidad

El año 2020 ha empezado y los fabricantes ya ponen la vista en la próxima temporada y buscan fechas para presentar los modelos en los que ya llevan meses trabajando. Apple es uno de ellos y ahora nos llega en forma de filtración la primera remesa de renders de alta calidad para sus futuros (en plural) iPad Pro 2020 que se acaban de filtrar en renders. Ha sido OnLeaks, uno de los leakers más reputados de la red y el encargado de mostrar el diseño de los iPhone 11 Pro meses antes de su presentación, el que ha compartido en su perfil de Twitter las primeras imágenes de los que, supuestamente, son los nuevos iPad Pro 2020. De acuerdo a OnLeaks, los dos dispositivos verán la luz en los primeros meses del año y llegarían en dos tamaños: 11 pulgadas y 12,9 pulgadas. El tamaño del modelo más grande sería el mismo que el iPad Pro de 2018, mientras que el del iPad Pro de 11 pulgadas se quedaría en 248 x 178,6 x 5,9 milímetros, 7,8 milímetros si contamos la protuberancia del módulo trasero. Dicho módulo es uno de los grandes protagonistas de las imágenes, puesto que es exactamente igual que el visto en los iPhone 11 Pro. No es la primera vez que los iPad Pro llegan en dos tamaños. De hecho, los modelos actuales están disponibles en 11 y 12,9 pulgadas. No han trascendido las especificaciones de los dispositivos, como tampoco los materiales en los que estarán terminados. Una opción es que monten el chip A13X, tal y como han hecho los modelos anteriores. En lo referente a materiales, el iPad Pro anterior estaba acabado en metal. En cuanto a la trasera, lo que más llama la atención es el módulo con las tres cámaras. No se sabe qué configuración de lentes y sensores usará Apple, pero viendo la disposición no es descabellado pensar que se pueda utilizar la misma que se incorporó en el iPhone 11 Pro. Recordemos que este cuenta con un telefoto de dos aumentos ópticos, un sensor con angular normal y un gran angular. Por lo demás, los dos dispositivos apuntan a seguir las mismas líneas de diseño del iPad Pro que, a su vez, tiene ciertas reminiscencias de los iPhone 4. Puede verse en los bordes laterales lisos, algo que, por cierto, se espera que se implemente en los iPhone 12, tal y como adelantaba Ming-Chi Kuo recientemente. No es la primera vez que este diseño sale a la luz, ya que hace tres meses apareció una maqueta que mostraba una configuración muy similar. Finalmente, cabe recordar que no estamos ante imágenes reales, sino ante renders que OnLeaks habrá obtenido de sus fuentes. Dice el leaker que los dispositivos se presentaran entre marzo y junio de este año, así que es pronto para afirmar rotundidad que este el diseño de los próximos iPad Pro. De hecho, recientemente Bloomberg adelantaba que el iPad Pro de 2020 tendría no tres, sino dos cámaras. Sea como fuere, y si OnLeaks no se equivoca, no queda demasiado para que salgamos de dudas :)
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