Por si alguien tenía dudas, el futuro es ahora y China y Japón son dos de los países que más están poniendo de su parte para que así sea. En concreto, hablamos del desarrollo de robots humanoides, cuya combinación de robótica con Inteligencia Artificial les han ayudado a dar un salto notable de calidad en cuanto a avances tecnológicos, pero a su vez ha generado fundados temores acerca de su presencia cada vez mayor en nuestras vidas, con todos los riesgos que ello significa. Y es que estos robots humanoides apuntan, a corto plazo, a comenzar a trabajar en fábricas, hospitales, restaurantes, etc. sustituyendo las labores más tediosas y duras que, hasta ahora, hacían los humanos. Asimismo, su presencia en los ejércitos es cada vez más intimidante. No obstante, en el caso de Japón, el asunto es más acuciante, ya que hay determinados sectores que no tienen suficientes trabajadores humanos, por lo que los robots han pasado a ser una prioridad nacional. Según The Japan Times, el país del sol naciente necesita, a día de hoy, más de 6,5 millones de trabajadores extranjeros para alcanzar sus futuros objetivos de crecimiento. Obviamente, no llegan. Los motivos que han llevado a esta situación, entre otros, han sido el envejecimiento de la población japonesa, la reducción de la población y unas muy restrictivas políticas migratorias, que no permite, por ejemplo, la llegada de musulmanes, hoy convertidos en un plaga en Europa. Es por ese motivo, que el país del sol naciente ha anunciado un ambicioso plan para que la presencia de robots humanoides en la vida cotidiana sea una realidad a no mucho tardar. Así, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de ese país confirmó el objetivo de poner en funcionamiento un ejército de 10 millones de robots en todo el país antes del 2040. El denominado 'Plan Noetra' (consorcio japonés seleccionado para el desarrollo de robots). Esta inversión supondría un coste de un billón de yenes (5.400 millones de euros) durante los próximos cinco años y el objetivo es claro: ayudar a las empresas a la implantación de robots a gran escala. El proyecto se centraría en los sectores con mayor escasez de personal, tal y como explicó el ministro de Economía, Comercio e Industria, Ryosei Akazawa, abarcando hasta 18 sectores. Entre estos sectores, desde la producción alimentaria, hasta la asistencia sanitaria más elemental, pero siempre cubriendo puestos de trabajo que dejarían de hacer los humanos. Akazawa confirmó que los 18 sectores serán ámbitos industriales y de servicios, atención sanitaria y fabricación de alimentos y bebidas, donde encontrar personal les resulta más complicado. Para centralizar el 'Plan Noetra', el Gobierno nipón va a establecer un centro neurálgico de robótica basado en la Inteligencia Artificial, que impulsaría actividades de implantación, investigación y formación profesional. El consorcio que conforma Noetra está formado por Sony, Honda, NEC y SoftBank, mientras que otras como Fujitsu o Rakuten podrían unirse al proyecto más adelante. Y es que este proyecto, a diferencia de la IA generativa, es de 'Inteligencia Artificial Física' y permitirá a los robots operar de forma autónoma en la vida real, al estilo 'I, Robot', la película de Will Smith. Y para quien piense que 10 millones de robots son muchos, tan solo recordar que, en el 2026, son 6,5 millones de trabajadores los que necesita Japón, una cifra que aumentará con el paso de los años, así que el ejército de robots debe cubrir sobradamente esa cifra. El objetivo es crear una base tecnológica que permita a los robots trabajar en situaciones reales y realizar tareas en comedores, hospitales, residencias, fábricas o centros logísticos, es decir, más allá del ámbito industrial al que estaban limitados hasta ahora. En paralelo, el Gobierno quiere desarrollar una infraestructura de datos para seguir entrenando la Inteligencia Artificial, aprovechando la experiencia acumulada por Japón en los últimos años. Por ejemplo, al cuidado de personas mayores, ante desastres naturales, la industria manufacturera o el desmantelamiento de la central nuclear de Fukushima Daiichi. “Sin embargo, el uso cada vez mayor de la IA en el ámbito militar como drones autónomos o robots asesinos, supone un riesgo mayor para los humanos que no se está tomando en cuenta”, indicaron los expertos. “El futuro está llegando y nosotros estaremos inermes ante su presencia. Primero nos reemplazaran, y luego nos exterminaran” advirtieron.