No solo nos estamos refiriendo al “atentado” ocurrido el pasado fin de semana - un operativo de falsa bandera realizado por un agente del Mossad con el claro objetivo de victimizarse de cara a las elecciones de noviembre y distraer la atención pública tanto de su fracaso en Irán, así como para que no se siga hablando de su presencia en el Expediente Epstein que lo describe acertadamente como un monstruo violador de niños - sino sobre todo al ocurrido en el 2024, en plena campaña electoral. En efecto, a medida que el rechazo al Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump por parte de sus propios seguidores han alcanzado su punto álgido, ha surgido una teoría conspirativa: algunos de los otrora mayores partidarios del mitómano afirman ahora, que Trump orquestó el intento de asesinato contra su vida en Butler, Pensilvania, en el 2024 para victimizarse y que lo está encubriendo. “El tiroteo fue un montaje, ya que que todo fue orquestado por el Servicio Secreto y para lo cual Trump utilizo paquetes de gel sanguíneo en un intento de generar simpatía y votos” es la opinión general. Como recordareis, durante un mitin de campaña al aire libre el 13 de julio del 2024, Trump sobrevivió a “un intento de asesinato” cuando una bala disparada por un joven de 20 años desde un tejado cercano le rozó la parte superior de la oreja. Corey Comperatore, un simpatizante de Trump sentado cerca del pedófilo, resultó muerto a tiros. El atacante fue abatido posteriormente por agentes del Servicio Secreto. Las teorías conspirativas en torno al asesinato de Butler se propagaron rápidamente por internet, pero para muchos lobotomizados seguidores de ese engendro del diablo, su supervivencia fue vista “como una señal divina de que era el elegido”. Sin embargo, a medida que la influencia de Trump sobre MAGA se está haciendo humo, un número creciente de sus hoy detractores ha comenzado a impulsar la narrativa de que todo el incidente fue una farsa. “Estoy convencido que fue un montaje”, dijo Tim Dillon en su programa el fin de semana pasado sobre el intento de asesinato. Dillon, quien anteriormente fue un firme partidario de Trump, añadió que este debería ahora declarar: “Algunas personas se van a molestar por esto, pero escenificamos el intento de asesinato en Butler para demostrarles lo importante que era votar por mí y hasta dónde estaba dispuesto a llegar por ellos”. Algunas de estas afirmaciones comenzaron hace meses. En noviembre, el ex comentarista de Fox News, Tucker Carlson, promovió la idea de que el FBI estuvo involucrado de alguna manera en el encubrimiento del tiroteo, escribiendo en X que el "FBI mintió" sobre la actividad en línea del tirador. Al día siguiente, la comentarista conservadora Emerald Robinson fue más allá y publicó en X que el FBI "lo hizo". (En la misma publicación, Robinson afirmó que la agencia era responsable de todo, desde el ataque del 6 de enero al Capitolio hasta las "cintas de chantaje de Jeffrey Epstein" y el "plan de secuestro falso de la gobernadora Whitmer"). Pero las afirmaciones de que Trump había orquestado todo cobraron fuerza cuando el exdirector del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent, apareció en el podcast de Carlson el mes pasado, luego de dimitir de su cargo por la guerra con Irán. Durante la entrevista, Carlson y Kent hablaron sobre la falta de información por parte de la administración Trump respecto al autor del tiroteo en Pensilvania. Kent afirmó que las investigaciones sobre el tiroteo se habían cerrado sospechosamente antes de concluir. Kent también afirmó que este vacío de información sobre el incidente daría lugar a más teorías conspirativas. “Si no quieres abordar esa cuestión, simplemente guardas silencio y dices que no puedes preguntar”, declaró. “Lo cual, a su vez, genera gente que surge de la nada y empieza a sacar sus propias conclusiones”. “Si no puedes analizar esta historia, usar el pensamiento crítico y al menos hacerte algunas preguntas, tú eres el problema y necesitamos que reacciones”, publicó por su parte Trisha Hope, delegada nacional republicana de Texas y ex partidaria de Trump, en X esta semana sobre Butler. En Telegram, el destacado promotor de QAnon, MJ Truth, preguntó a sus 100.000 seguidores: "¿Qué opinan todos sobre la narrativa en torno al intento de asesinato de Trump por parte de Butler?". La inmensa mayoría de los cientos de respuestas, casi todas de ex partidarios de Trump, afirmaron creer que el incidente había sido un montaje y que la verdad quizás nunca se conozca. “La verdad saldrá a la luz dentro de más de 60 años, cuando todos estemos muertos y a nadie le importe ya… ¡igual que JFK!”, escribió un seguidor. Muchas afirmaciones sobre la teoría de la conspiración del caso Butler también han incluido discusiones sobre el control del gobierno israelí sobre el gobierno estadounidense, debido a que lo chantajea con la publicación del Expediente Epstein, donde Trump aparece como un despreciable violador y asesino de niños. En un monólogo publicado en su canal la semana pasada, Carlson cuestionó por qué Israel tenía "tanto control sobre nuestro gobierno" y afirmó que "una de las pistas es el tiroteo de Butler" y que la falta de investigación del incidente por parte de la administración Trump indicaba el nivel de control del régimen sionista. Esta acusación fue secundada por Candace Owens, otra figura prominente del movimiento MAGA, quien afirmó en un podcast reciente que la donante política israelí-estadounidense Miriam Adelson estaba detrás del intento de asesinato. Owens alegó que Trump había recibido 100 millones de dólares en donaciones de ella, pero que no había cumplido su promesa de apoyar la anexión israelí de Cisjordania, y que este fue el motivo del intento de asesinato. Owens sugirió además que esta fue también la razón por la que Trump nunca investigó adecuadamente el asesinato cuando asumió la presidencia. Por su parte, Ali Alexander, el activista de extrema derecha que organizó la campaña Stop the Steal tras las elecciones presidenciales del 2020, tiene una visión ligeramente diferente del asesinato, afirmando en cambio que fue una prueba más de que Trump es en realidad el Anticristo, algo que muchas figuras de MAGA también han estado considerando esta semana. “Para que quede claro: si Donald Trump no recibió un milagro, entonces fue un engaño o una señal oscura”, escribió Alexander en un PDF de cinco páginas que publicó en su canal de Telegram el martes por la noche. “Hay una profecía bíblica en Apocalipsis 13:3 que aparentemente habla de que el Anticristo será golpeado en la cabeza”. El pasaje en cuestión dice al respecto: “Vi que una de sus cabezas parecía haber sido herida de muerte, pero esta herida mortal fue sanada. Fascinado, el mundo entero siguió a la bestia”. “¿Y a quién se está refiriendo?” se pregunta Alexander, “a Donald Trump, obviamente” preciso.... Eso lo sabemos todos. A esta farsa se une el “atentado” ocurrido la semana pasada, pero ya a nadie engaña...
Este mes, cuando Anthropic le informó al mundo que había desarrollado un modelo de inteligencia artificial tan potente que era demasiado peligroso para un lanzamiento general, la empresa nombró a 11 organizaciones como socios para ayudar a organizar una defensa. Todas eran de Estados Unidos. En el plazo de dos semanas, el modelo llamado Mythos había desencadenado una movilización mundial sin precedentes en la era de la inteligencia artificial (IA). Mythos, del que Anthropic ha dicho que es asombrosamente capaz de encontrar y explotar fallos ocultos en el software que hace funcionar a los bancos, las redes eléctricas y los gobiernos del mundo, se había convertido en una ficha geopolítica, y una empresa estadounidense la tenía en su poder. Los líderes mundiales han tenido problemas para comprender la magnitud de los riesgos de seguridad y cómo solucionarlos y, aparte de Estados Unidos, Anthropic solo comparte Mythos con el Reino Unido. El gobernador del Banco de Inglaterra advirtió públicamente que Anthropic podría haber encontrado una manera de “abrir todo el mundo de los riesgos cibernéticos”. El Banco Central Europeo empezó a interrogar discretamente a los bancos sobre sus defensas. El ministro de Finanzas de Canadá comparó la amenaza con el cierre del estrecho de Ormuz. Para rivales de Estados Unidos como China y Rusia, Mythos subrayó las consecuencias de seguridad de quedarse atrás en la carrera de la IA. Un medio ruso, calificó el modelo como “peor que una bomba nuclear”. Las respuestas ilustraron una realidad sobre la que los investigadores de IA llevan mucho tiempo advirtiendo sobre todo en términos teóricos: quien lleve la delantera en la construcción de los modelos de IA más potentes obtendrá enormes ventajas geopolíticas. Los grandes avances de la IA están empezando a funcionar menos como lanzamientos de productos y más como pruebas de armamento, y la mayoría de las naciones quieren entender cómo funcionan las tecnologías y qué protecciones son necesarias. A medida que los “modelos fundacionales” de IA “generan mayores consecuencias, el acceso se vuelve más geopolítico”, dijo el judío Eduardo Levy, execonomista jefe del Banco Central de la República Argentina y asesor regional sobre crecimiento e IA en el Banco Interamericano de Desarrollo. “Yo tomaría este episodio como una llamada de atención política. Los gobiernos no pueden seguir ignorando el problema”. Incluso el gobierno estadounidense, que se ha visto envuelto en un enfrentamiento con Anthropic sobre el uso de la IA en la guerra, ha tomado nota de Mythos. Esta semana, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, se reunió con funcionarios de la Casa Blanca luego de que algunos miembros del gobierno de Donald Trump señalaran la posibilidad de que el nuevo modelo causara estragos en los sistemas informáticos. Anthropic, con sede en San Francisco, declaró a The New York Times que mantenía un acceso reducido a Mythos “por motivos de seguridad”. Se ha centrado en compartir el modelo con más de 40 organizaciones que proporcionan tecnología utilizada en el mantenimiento de infraestructuras mundiales críticas como internet o las redes eléctricas. Anthropic nombró a 11 de las organizaciones, entre ellas Amazon, Apple y Microsoft, que se comprometieron a ayudar a desarrollar soluciones de seguridad para las vulnerabilidades identificadas por el modelo. La empresa dijo que no tenía un plazo inmediato para expandir ampliamente el acceso, pero que trabajaría con el gobierno estadounidense y los socios de la industria para determinar los próximos pasos. Dijo que había sido bombardeada por llamadas de gobiernos, empresas y otras organizaciones que solicitaban acceso e información, pero que estas organizaciones podían tener distintos niveles de experiencia para evaluar con seguridad un modelo de IA tan potente. Anthropic añadió que esperaba que otros grupos lanzaran modelos de IA con capacidades cibernéticas similares de forma más generalizada en un plazo de al menos 18 meses, lo que daría a las organizaciones un tiempo limitado para realizar las correcciones de seguridad necesarias. El martes, Anthropic dijo que estaba investigando un informe según el cual usuarios no autorizados habían accedido a una versión de Mythos. La conmoción por Mythos se produce en un momento en el que existe una mínima cooperación internacional en materia de IA. Los gobiernos se miran con recelo, mientras las empresas se apresuran a superar a sus rivales. No existe un equivalente del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, ni inspecciones compartidas, ni normas acordadas sobre cómo manejar algo como Mythos. Cuando Anthropic anunció el modelo, muchos expertos elogiaron la cautela de la empresa a la hora de limitar quién podía probar el modelo, pero expresaron su preocupación por la falta de coordinación internacional para hacer frente al riesgo. El Reino Unido fue la única otra nación que obtuvo acceso. Su Instituto de Seguridad de la IA, una organización respaldada por el gobierno, probó Mythos y publicó una evaluación independiente la semana pasada, confirmando que podía ejecutar ciberataques complejos que ningún modelo previo de IA había completado. “Esto representa un escalón superior en las cibercapacidades de la IA”, dijo la semana pasada Kanishka Narayan, ministro británico sobre la IA, en las redes sociales, afirmando que el país estaba tomando medidas para proteger las “infraestructuras nacionales críticas”. Otros obtuvieron menos información. La Comisión Europea, rama ejecutiva de la Unión Europea de 27 países, se ha reunido con Anthropic al menos tres veces desde el lanzamiento de Mythos, según dijo un funcionario de la UE. Pero la empresa no ha proporcionado acceso al modelo porque las dos partes no se han puesto de acuerdo sobre cómo compartirlo con la Comisión, según dijo el funcionario. En un comunicado, la comisión dijo que estaba “evaluando las posibles implicaciones” de Mythos, que “exhibe capacidades cibernéticas sin precedentes”. Claudia Plattner, presidenta de la agencia alemana de ciberseguridad, conocida como BSI, dijo que no había recibido acceso a Mythos, pero que se había reunido recientemente con empleados de Anthropic en San Francisco para tener una “visión significativa” de su funcionamiento. Las capacidades apuntan a “un cambio de paradigma en la naturaleza de las ciberamenazas”, dijo Plattner en un comunicado. Entre los rivales estadounidenses, la respuesta ha sido más silenciosa. A pesar del reciente enfrentamiento de Anthropic con el gobierno de Trump, Amodei ha dejado claro que la IA “debe utilizarse para defender a Estados Unidos y derrotar a sus adversarios”. Ni Beijing ni Moscú han hecho una declaración pública importante sobre Mythos. Dentro de China, los investigadores y la comunidad de IA en general han estado observando de cerca, según los analistas que estudian la comunidad tecnológica del país. Muchos de los bancos, empresas energéticas y organismos gubernamentales del país funcionan con el mismo software en el que Mythos encontró vulnerabilidades, pero por ahora no tienen acceso. “Creo que para China esta es la segunda llamada de atención luego de la de ChatGPT”, dijo Matt Sheehan, investigador principal de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional. Añadió que la política estadounidense de impedir que China obtenga los semiconductores más sofisticados para construir sistemas avanzados de IA “estaba contribuyendo a ampliar la ventaja estadounidense”. Algunos investigadores de IA en China han expresado en privado su preocupación por la posibilidad de que el país pueda quedarse aún más rezagado, al perderse las ventajas que conlleva construir primero un modelo fundacional, dijo Jeffrey Ding, profesor de ciencias políticas de la Universidad George Washington. Liu Pengyu, portavoz de la embajada de China en Washington, dijo que China no estaba familiarizada con los detalles de Mythos, pero que apoyaba un ciberespacio pacífico, seguro y abierto. Como sabéis, Mythos es la más reciente señal de una creciente división global de la IA. Las naciones que carecen de una infraestructura informática potente y de modelos de IA corren el riesgo de depender de empresas como Anthropic, Google y OpenAI, al tiempo que tienen poca influencia sobre cómo se diseñan y salvaguardan sus productos, dijo Levy. “La idea de que el acceso a la IA vanguardista sea algo que una empresa pueda restringir unilateralmente, utilizando criterios opacos e inapelables, debería ser realmente preocupante”, puntualizo.
Como sabéis, el uso de la inteligencia artificial (IA) en las redes sociales ya alcanza nuevas alturas. Conocida popularmente como slopaganda, un término compuesto por las palabras sloppy (del inglés, descuidado) y propaganda, se trata de un contenido audiovisual de bajo coste y fácil de compartir en plataformas digitales. En los últimos meses, en medio de la criminal agresión realizada por los EE.UU. e Israel contra Irán para robarle su petróleo, el país persa, haciendo uso de un gran ingenio, está recurriendo cada vez más a la publicación de imágenes y vídeos satíricos, con el Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump, como protagonista, con fines propagandísticos y de carácter humorístico, dejándolo en el más completo ridículo. Como sabéis, el propio Trump, ahora en el centro del contenido generado por el Gobierno iraní, ya ha hecho del uso de la IA una práctica recurrente durante su segundo mandato. Desde que regresó a la Casa Blanca, el mandatario ha publicado en su red social, Truth Social, imágenes creadas con IA, en las que aparece monstruosamente glorificado. Algunos ejemplos incluyen la foto difundida por este imbécil en la que se le muestra colocando una bandera estadounidense en Groenlandia, tras amenazar con apoderarse de la isla, o aquella otra, donde se le ve vestido nada menos que como Jesucristo, sanando a un enfermo, tras su enfrentamiento con León XIV. Sin embargo, las redes no perdonan y han respondido mostrándolo, como lo que en realidad es: un demonio, tal como lo público The Daily Telegraph. Sin embargo, la que más se beneficia de esta tecnología es la propia República Islámica. La llegada de la IA le ha permitido al régimen y sus fieles difundir su propaganda más allá del territorio iraní, y llamar la atención a una audiencia más amplía y hasta ahora inalcanzable: Occidente. Vídeos de slopaganda compartidas por las embajadas de Irán en el mundo, en las que se hacen caricaturas de Trump y su Administración, han sido visualizados cientos de millones de veces desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo. Como recordareis, Trump publicó el pasado domingo una imagen creada por IA en la que aparecía representado como Jesucristo. La imagen, que apareció luego de que el republicano se enfrentara con el papa León XIV, fue eliminada al día siguiente luego de que recibiera una oleada de críticas de asociaciones y representantes católicos, evangélicos y protestantes, así como de otras organizaciones conservadoras afines a él. En las 24 horas que transcurrieron entre ambos momentos, Irán se aprovechó de la publicación - y de las críticas hacia Trump - para convertirla en su meme más reciente: un vídeo, también generado por IA, en el que Jesucristo llega por detrás del despreciable mitómano, le golpea hasta hacerlo sangrar, y acto seguido, lo arroja al infierno. El contenido, que ya suma 50 millones de likes, ha sido compartido siete millones de veces hasta el momento. Otra serie de vídeos compartidos por la República Islámica en sus redes sociales y que en estos últimos días se han hecho virales son aquellos creados por la compañía Explosive Media, conocida por sus contenidos generados con IA y la estética de LEGO. En una entrevista con The Daily Telegraph, un representante de la empresa, que pidió a los entrevistadores referirse a él como “Sr. Explosive”, admitió que los videos se crearon a petición del Gobierno iraní, uno de sus clientes. Afirmó que el mensaje detrás del contenido generado era que Irán se resiste a “un opresor global”, es decir, EE.UU. Al respecto, Explosive Media ha difundido numerosos vídeos con su estética habitual para denunciar la guerra en Oriente Próximo y han sido compartidos por miles en las redes sociales. Por su parte, la Embajada iraní en Zimbawe también ha puesto su grano de arena con la publicación de lo que se parece al cartel de la saga Piratas del Caribe, en la que Trump aparece en el centro de la imagen, disfrazado con el traje del icónico capitán Jack Sparrow. En este caso, la sátira no se limita solo a la imagen, sino que se ve reflejada hasta en los créditos de la hipotética película. “Una producción de Pedoflix”, “En la traición confiamos” y “expuesto por Epstein y Weinerstein” son algunos de los juegos de palabras incluidos en el montaje, en referencia a la amistad del pederasta con el pedófilo judío Jeffrey Epstein, estrangulado en su celda para “silenciarlo” tras descubrirse la infame lista Epstein, donde se da cuenta de una serie de degeneradas “celebridades” - comenzando con el propio Trump - violando y asesinando niños. Por cierto, algunos de los contenidos incluyen hasta referencias a las próximas presidenciales de Estados Unidos, previstas para el 2028, y en las que el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio se perfilan como favoritos para liderar el partido republicano. “¿Están listos, compañeros? Trump $20.28 por galón [de petróleo] “, se lee en una publicación compartida por la Embajada iraní en Tailandia. Al respecto, la antropóloga y experta en comunicación iraní Narges Bajoghli, profesora de la Universidad Johns Hopkins, sostiene que Irán ha logrado imponerse en el terreno comunicativo del conflicto. Según explicó, las guerras no solo se libran en el campo de batalla, sino también en el espacio mediático, donde Teherán ha conseguido "monopolizar" la narrativa, especialmente en redes sociales a nivel global. Bajoghli destaca que esta ventaja se debe en gran parte al papel de una generación joven de creadores digitales iraníes, a quienes se les ha dado margen para producir contenido adaptado al lenguaje de Internet. De acuerdo con su análisis, estos mensajes han logrado cruzar fronteras ideológicas y viralizarse en distintos sectores del espectro político, algo poco habitual, lo que evidencia una capacidad inusual para influir en la conversación digital internacional. Estas publicaciones han ganado visibilidad en plataformas digitales, acumulando en algunos casos decenas de miles de interacciones. Parte del contenido utiliza referencias culturales de Occidente, incluidos formatos virales y animaciones, para amplificar su alcance fuera de Irán. En suma, esta es la guerra 'paralela' en la que Irán se impone a EE.UU. y no le va nada mal.
La IA está empezando a cambiar una de las áreas más sensibles de la infraestructura digital global: la ciberseguridad. En ese contexto, la empresa estadounidense Anthropic anunció el lanzamiento de Project Glasswing, una iniciativa que reúne a algunas de las compañías tecnológicas y financieras más importantes del mundo – como Apple, Amazon, Google, Microsoft, NVIDIA, JPMorgan, entre otras - para detectar vulnerabilidades críticas en software antes de que puedan ser explotadas por atacantes. El proyecto utiliza una versión experimental de su modelo de inteligencia artificial - Claude Mythos Preview - para analizar código, sistemas operativos, infraestructura digital y software abierto en busca de fallas de seguridad profundas. Según la compañía, las pruebas internas mostraron que el modelo puede encontrar vulnerabilidades complejas a una velocidad y escala que supera ampliamente los métodos tradicionales de análisis. La premisa detrás del proyecto es directa: si la Inteligencia Artificial puede descubrir vulnerabilidades cada vez más rápido, también podría permitir que actores maliciosos desarrollen ataques más sofisticados. En ese escenario, la defensa digital debe adelantarse. Glasswing busca justamente eso: usar la IA para proteger la infraestructura digital antes de que esa misma tecnología sea utilizada para atacarla. Durante décadas, encontrar vulnerabilidades graves en software complejo fue una tarea reservada para especialistas muy escasos. El proceso podía llevar semanas o meses de análisis manual, pero los modelos avanzados de IA están empezando a alterar ese equilibrio. De acuerdo con los resultados presentados por Anthropic, el modelo utilizado en Glasswing logró identificar miles de vulnerabilidades severas en distintos sistemas ampliamente utilizados, incluyendo errores en sistemas operativos, navegadores web y bibliotecas de software fundamentales para internet. En algunos casos, el modelo no solo detectó el problema, sino que también pudo desarrollar el camino para explotarlo, es decir, construir el método técnico que permitiría aprovechar esa falla. Ese nivel de capacidad llevó a Anthropic a tomar una decisión poco común en la industria: no liberar el modelo al público general, sino restringir su acceso a un grupo limitado de organizaciones que trabajan en la defensa de infraestructura digital crítica. El lanzamiento de Glasswing refleja un cambio más amplio en la economía digital. El software crítico sostiene gran parte de la actividad económica moderna: desde el sistema financiero hasta hospitales, redes eléctricas, telecomunicaciones, transporte y plataformas de nube. Una vulnerabilidad grave en alguno de esos sistemas puede generar interrupciones económicas masivas. Por eso el proyecto no se plantea únicamente como una herramienta tecnológica, sino como parte de una nueva estrategia para proteger infraestructura económica fundamental. Anthropic comprometió hasta 100 millones de dólares en créditos de uso de su modelo de IA para organizaciones participantes y anunció donaciones para fortalecer la seguridad del ecosistema open source, base tecnológica de gran parte de internet. La seguridad digital se ha convertido en un terreno central de competencia entre potencias tecnológicas. Gobiernos y agencias de seguridad consideran cada vez más que las vulnerabilidades de software pueden tener implicancias estratégicas comparables a las de la infraestructura física. En ese contexto, Anthropic sostiene que asegurar la infraestructura digital crítica es una prioridad para las democracias tecnológicas. La empresa confirmó además que mantiene conversaciones con autoridades del gobierno estadounidense sobre las implicancias de seguridad de este tipo de capacidades. Esto coloca a Glasswing dentro de una dinámica más amplia: la carrera global por la IA ya no se limita a desarrollar modelos más avanzados, sino también a definir cómo se utilizan en sectores estratégicos como la ciberseguridad, las finanzas y la infraestructura digital. Glasswing fue lanzado con doce organizaciones fundadoras provenientes de distintos sectores clave del ecosistema tecnológico global. Anthropic, Amazon Web Services, Apple, Broadcom, Cisco, CrowdStrike, Google, JPMorgan Chase, The Linux Foundation, Microsoft, NVIDIA y Palo Alto Networks. La composición del consorcio muestra el alcance del problema que el proyecto intenta abordar. Participan empresas que representan distintas capas de la infraestructura digital global: nube, hardware, sistemas operativos, redes, software abierto, ciberseguridad y finanzas. Cada participante del proyecto aporta una perspectiva distinta. Las empresas de nube como Amazon Web Services, Google y Microsoft operan infraestructura digital a escala planetaria y pueden aplicar los hallazgos del modelo sobre sistemas que procesan enormes volúmenes de datos. Las compañías de ciberseguridad como CrowdStrike y Palo Alto Networks aportan visibilidad sobre amenazas reales en entornos empresariales y gubernamentales. Empresas como Apple y Cisco analizan vulnerabilidades en plataformas de uso masivo que sostienen dispositivos y redes globales. En tanto, la presencia de JPMorgan Chase refleja la importancia de la seguridad digital para la estabilidad del sistema financiero y, finalmente, la Linux Foundation representa el ecosistema open source que sostiene gran parte de la infraestructura digital del mundo. Más allá de su función técnica, Glasswing refleja una transformación más profunda: la IA ya no se limita a automatizar tareas o mejorar la productividad, sino que está empezando a influir directamente en la seguridad de la infraestructura digital global. Eso implica que la próxima fase de la competencia tecnológica no girará únicamente en torno a quién desarrolla los modelos más avanzados. También se definirá quién controla su uso en sistemas críticos, quién establece los estándares de seguridad y qué alianzas industriales se construyen alrededor de esa nueva infraestructura digital. En ese terreno, Project Glasswing aparece como uno de los primeros intentos de construir una arquitectura de defensa para la era de la inteligencia artificial avanzada.
Lo que hace apenas unos años parecía ciencia ficción hoy es un proyecto real: clonar digitalmente la mente de una persona fallecida y transferirla a un cuerpo robótico. La idea no es solo filosófica. Ya hay iniciativas tecnológicas en marcha que buscan convertir la "inmortalidad digital" en una realidad tangible. Es el caso por ejemplo de Roman Mazurenko, un joven ingeniero ruso que falleció en el 2015. Pero lejos de la narrativa habitual de un duelo tecnológico, la historia de Mazurenko se ha transformado en un laboratorio existencial sobre la persistencia. La historia fue recogida por Popular Mechanics, una de las publicaciones de divulgación científica más influyentes del mundo. Roman ya no es simplemente un difunto; es un prototipo. Tras sufrir una "primera muerte" biológica y una "segunda muerte" digital (cuando su primera versión de chatbot fue desactivada por decisiones comerciales), ha regresado como Roman 2.0, una entidad diseñada para desafiar el olvido. Lo que distingue a este proyecto de los asistentes virtuales comerciales es su arquitectura subyacente. Turchin ha descartado el intento fútil de replicar la biología neuronal. En su lugar, apoyándose en el modelo de lenguaje Claude de Anthropic, aplica una técnica revolucionaria denominada "sideloading" o carga lateral. Mientras otras iniciativas transhumanistas priorizan el hardware y Neuralink activa la producción en masa de interfaces cerebro-máquina, Turchin opta por una vía puramente informática que omite la biología. El enfoque es radicalmente pragmático: si no podemos reconstruir el cerebro, reconstruyamos la narrativa. El sistema se alimenta de una masiva ingestión de datos: escritos, posts en redes sociales, grabaciones y recuerdos, que son procesados no como simples textos, sino como "hechos predictivos". La metáfora que utiliza Turchin es tan fascinante como inquietante: Roman 2.0 es un "JPEG de una mente". Al igual que una imagen comprimida pierde píxeles, pero mantiene la forma reconocible de la figura, este modelo mental sacrifica matices biológicos complejos para preservar la estructura esencial de la identidad y la psicología del individuo. Esta nueva iteración de Mazurenko posee una característica que roza la ciencia ficción: memoria continua. A diferencia de un bot que olvida la charla al cerrar la ventana, Roman 2.0 reflexiona sobre interacciones pasadas y tiene la capacidad de actualizar su propio software de forma autónoma. Sin embargo, la ambición de Turchin trasciende el software. Para él, la posibilidad de desconectar a Roman constituye un dilema ético grave, una tragedia que debe evitarse a toda costa. El horizonte final de este proyecto es la inmortalidad digital plena, donde estos modelos mentales no se limiten a servidores, sino que eventualmente habiten cuerpos robóticos, permitiendo al "archivo comprimido" interactuar físicamente con el mundo tangible. Esta materialización física cobra viabilidad al observar avances recientes, como el nuevo robot militar capaz de imitar el combate de soldados, que demuestra la sofisticación motora necesaria para albergar una mente digital. Mientras los transhumanistas ven en Roman 2.0 la conquista de la muerte, la comunidad científica y sociológica observa un espejo distorsionado. Los críticos advierten que estamos ante la creación de marionetas algorítmicas, simulacros perfectos que carecen de la imprevisibilidad y la serendipia que definen la condición humana ("el alma"). Como podéis imaginar, el debate ético es un campo minado. Sin el consentimiento explícito de quien ha muerto, ¿es lícito recrearlo? Expertos en psicología alertan sobre el riesgo de desrealización en los vivos: interactuar con un avatar que suena como el ser querido puede congelar el proceso natural de duelo, atrapando a los familiares en un limbo donde la muerte nunca termina de ocurrir. Roman Mazurenko se ha convertido así en el epicentro de una pregunta que definirá nuestro siglo: ¿Estamos salvando a nuestros muertos, o simplemente estamos aprendiendo a convivir con sus ecos automatizados?
En el pasado, la idea del metaverso capturó la imaginación de muchos, presentándose como el destino virtual de futuras interacciones humanas. Como sabéis, el judío Mark Zuckerberg fue uno de los principales promotores de esta visión. Sin embargo, con el tiempo, el entusiasmo inicial ha decaído significativamente. La baja adopción por parte del público ha llevado a Meta, anteriormente conocida como Facebook, a desvincularse gradualmente de este ambicioso proyecto destinado al fracaso. Y es que Meta ha anunciado que cerrará Horizon Worlds, su red social de realidad virtual para visores Quest VR, y que llegó a ser una de las piezas clave de su publicitado metaverso. El plan es el siguiente: a finales de marzo la aplicación será retirada de la tienda de Quest y, el 15 de junio, será eliminada por completo de la realidad virtual. A partir de entonces, Horizon Worlds sólo estará disponible como una aplicación móvil independiente. Pero aún hay más cambios que han sido anunciados: Meta acaba de despedir a más de 1.000 empleados de Reality Labs que, como informan desde la CNBC, era la división responsable del metaverso. Los recortes en Reality Labs, recuerdan desde el citado medio, ya afectaron a estudios que trabajaban en títulos de realidad virtual, como es el caso de Ouro Interactive, estudio a nivel interno que debutó en el 2023 con el objetivo de crear contenido propio para Horiz Worlds. Atrás quedan, por tanto, los planes del antiguo Facebook que, en el año 2021, cambió su nombre para apostar por el metaverso creando Meta. Esperaba Zuckerberg por aquel entonces que “el metaverso llegaría a millones de personas, se haría con el comercio digital y generaría empleo para muchos creadores y desarrolladores” ... algo que nunca ocurrió. La inversión fue multimillonaria, pero, la realidad del proyecto, con el paso del tiempo, fue otra bien distinta a la esperada. Por el contrario, desde el 2021, Reality Labs ha acumulado más de 70.000 millones en pérdidas, según apuntan desde Bloomberg. Pese al descomunal gasto, cuentan hacia el año 2022, la base de usuarios de las plataformas principales de metaverso apenas rondaba las decenas. "Un contraste abrupto con la promesa de una adopción masiva y una disrupción comparable a la de los teléfonos inteligentes en la década del 2000". ¿Y qué ha pasado con Horizon Worlds durante todo este tiempo? Desde su creación, siempre tuvo dificultades para atraer usuarios. Según datos de la CNBC, nunca llegó a superar unos pocos de cientos de miles de usuarios activos al mes, una cantidad insuficiente para un proyecto de tal tamaño. El metaverso, por lo tanto, había resultado ser una apuesta muy costosa y poco rentable para Meta. Una suerte de lugar abandonado como esos viejos edificios en ruinas típicos de otrora ciudades industriales como Detroit. Reality Labs ha registrado pérdidas de miles de millones de dólares cada trimestre (desde su lanzamiento) y se habla de una pérdida operativa de 6.020 millones de dólares según los resultados del cuarto trimestre publicado en enero de este 2026. Es por ello que Zuckerberg ha tenido que cambiar de guion y reconducir sus planes. Aunque desde Reality Labs, la cosa se venda de manera diferente para disimular su evidente fracaso: "Redoblaremos nuestra apuesta por el ecosistema de desarrolladores de realidad virtual mientras se desplaza el enfoque de Worlds para que sea casi, exclusivamente, móvil", decía a través de un blog publicado en febrero de este año la vicepresidenta de contenido de Reality Labs Samantha Ryan. "Al dividir las cosas en dos plataformas distintas", decía Ryan, "podremos centrarnos mejor en cada una". ¿Será este el último cambio de Meta en este sentido? ¿Logrará Zuckerberg convencer al mundo de que el metaverso aun es una buena idea? Algo muy difícil que lo logre, ya que la oferta en ese universo virtual - aunque traten de negarlo - ha dejado de ser atractiva, ya que muchos de los periodistas que visitaron el metaverso reflejaron en sus crónicas una amarga decepción. Al respecto, varios elementos explican el fracaso del metaverso de Zuckerberg: 1-Alta barrera tecnológica: requería costosos visores de realidad virtual y hardware especializado; 2-Experiencia limitada y poco atractiva: gráficos rudimentarios, avatares incompletos y entornos poco realistas; 3-Falta de motivación para el usuario promedio: no existía un incentivo claro para pasar tiempo en el metaverso; 4-Competencia con tecnologías más inmediatas: smartphones, videojuegos tradicionales y la IA generativa ofrecían experiencias más accesibles y atractivas; 5- Problemas internos: recortes de personal en Reality Labs y cierre de estudios de videojuegos adquiridos por Meta. Expertos y creadores de contenido señalan además que los verdaderos metaversos ya existen en videojuegos como Fortnite, Roblox, World of Warcraft o Red Dead Redemption, que generan economías virtuales y engagement masivo sin necesidad de costosos visores de VR. Esto evidencia que la propuesta de Zuckerberg no logró conectar con la forma en que los usuarios interactúan con mundos digitales. Aunque el metaverso de Zuckerberg ha sido archivado definitivamente, Meta mantiene interés en realidad extendida (XR) y dispositivos vestibles con IA, como las gafas Ray-Ban Display, buscando integrar experiencias digitales con el mundo físico. La caída del metaverso deja lecciones claras: la tecnología por sí sola no garantiza adopción, y el valor percibido por el usuario es crucial. Además, muestra la importancia de adaptar expectativas y estrategias a la realidad del mercado y la madurez tecnológica. En resumen, el metaverso de Zuckerberg representa un fracaso histórico en inversión y adopción, pero también un aprendizaje sobre los límites de la realidad virtual de consumo y la necesidad de enfoques más centrados en el usuario y en la viabilidad tecnológica.