Si hay algo que ha llamado la atención durante el evento The Android Show que acaba de celebrar Google, es la nueva inteligencia e integración de Gemini en el ecosistema Android. La gran G se ha propuesto algo, y es hacer que el sistema operativo sea más sencillo a la vez que avanzado. De hecho, las novedades son sumamente futuristas: Android ahora puede hacer cosas por ti que hace años ni siquiera llegabas a imaginar. En efecto, Gemini ya no solo te responde a una pregunta, ahora se ha convertido en Gemini Intelligence y es capaz de hacer tareas complejas por ti. ¿Te suenan los agentes IA? Son esos modelos especializados en controlar sistemas operativos para poder realizar tareas que les indicas con un simple prompt. Algo muy sencillo puede ser: "Abre Google Chrome y visita la página de cnet.com". El agente ejecuta los comandos necesarios y, sin que tengas que hacer nada, ves cómo tu PC o tu móvil abre esa web. Ahora bien, esto es exactamente lo que Gemini Intelligence quiere llevar a Android este mismo verano. Comenzará por la serie Galaxy S26 y los Google Pixel 10 cuando Android 17 sea un sistema oficial, estable y disponible para todos. Y, si te estás preguntando qué puede hacer el nuevo Gemini en tu móvil Android, la respuesta es: casi cualquier cosa. La asignatura troncal de todas las novedades de Gemini está en la automatización. A partir de ahora, los móviles Android que incluyan Gemini Intelligence podrán realizar tareas de forma automática, sin que el usuario tenga que intervenir en el proceso. La IA podrá reservar vuelos por ti, buscar información en Gmail, añadir productos al carrito de la compra y ejecutar todo tipo de tareas complejas. ¿Cómo? Gemini Intelligence ya no es solo una IA a la que preguntas y responde en un chatbot: ahora tiene acceso al control del móvil, por lo que es posible pedirle que haga una tarea y esta se ejecute gracias a la inteligencia artificial. Ahí va un gran ejemplo que ha puesto Google: cuando tengas un formulario web en la pantalla, podrás activar Gemini y pedirle que lo rellene por ti. La IA buscará toda la información necesaria sobre ti en tus perfiles o Gmail, y rellenará cada dato con precisión sin que tú tengas que hacer nada más. Gemini Intelligence puede interactuar con el resto de apps, por lo que sus limitaciones son escasas. Puedes pedirle, por ejemplo, que coja tu última fotografía, la pase por Lightroom, aplique uno de tus LUTs y la guarde. También que reserve un parking a tu nombre para una fecha concreta o que haga tareas más sencillas como subir el volumen o desactivar el WiFi sin tener que tocar la pantalla. Además, todo esto también se llevará a Google Chrome, donde un nuevo botón de Gemini te permitirá sacarle todo el partido a la IA en cualquier web. Puede investigar, resumir páginas, comparar información o automatizar reservas desde el navegador para Android y sin tener que cambiar de aplicación. Para colmo, Google ha mejorado considerablemente la herramienta de 'voz a texto' de Gemini, haciendo que sea capaz de entender mucho mejor el lenguaje natural, eliminar muletillas como ehh o mmm de las frases y soportar idiomas mezclados para escribir bien ciertas palabras. Por cierto, una de las mejores cosas que hará Gemini Intelligence es personalizar los widgets de Android. El sistema ahora es tan inteligente que tiene una sección donde crear tus propios widgets con tareas completamente personalizadas. Ya no es necesario estar supeditado a las acciones de las apps instaladas: puedes crear uno para que te muestre la información que quieras o realice una acción concreta. Por ejemplo, puedes crear un widget con Gemini para que todos los días te muestre una receta alta en proteína diferente. Algo para lo que antes necesitabas una app específica que no siempre existía, y que ahora está a golpe de prompt con posibilidades casi infinitas. Por último, Google también ha mostrado cómo se verá la nueva experiencia de Gemini Intelligence, que adopta el diseño de Material 3, cuenta con nuevas animaciones, transparencias y unos colores algo diferentes para darle un toque más sofisticado a todo lo que esté relacionado con las automatizaciones y el uso de la IA en el móvil.
El gigante tecnológico fundado por Peter Thiel y dirigido por Alex Karp, la compañía de inteligencia artificial Palantir, publicó recientemente 22 tesis sobre el futuro de EE.UU. y Occidente que trazan el camino a una preocupante deriva. Cada uno de los puntos están basados en el libro 'The Technological Republic: Hard Power, Soft Belief, and the Future of the West' [La República Tecnológica: Poder duro, creencias blandas y el futuro de Occidente], escrito por Karp - director ejecutivo de Palantir - junto con el asesor jurídico de esa compañía, Nicholas Zamiska. Se trata de una declaración política e ideológica que desprecia abiertamente la democracia como forma de organización social, además de destilar racismo y una ideología abiertamente supremacista. El gigante de la inteligencia artificial cuestiona el pluralismo, defiende el servicio militar obligatorio, apuesta por una carrera armamentística impulsada por la IA y desecha otras culturas sin esconderse. El manifiesto sostiene además que la élite de Silicon Valley debe participar en la defensa de la nación con el objetivo declarado de ayudar al surgimiento de una 'República tecnológica'. Del mismo modo, el manifiesto incluso pide poner fin a la "impotencia" de los ejércitos japonés y alemán, desarmados al final de la Segunda Guerra Mundial, para evitar que se alteren los equilibrios en Europa y Asia “por la amenaza que representan Rusia y China ante el cada vez menor predominio estadounidense en el mundo”. El ideario hace un llamamiento a posicionar a Occidente primero, en clara analogía con el 'America First' que enarbola la administración del Criminal de Guerra, maldito pederasta y violador de niños Donald Trump. En esa línea, señala una hipotética decadencia que propone revertir mediante el poder militar y el auge de la inteligencia artificial. Como podéis imaginar, la sinergia entre la compañía y Trump es obvia. De hecho, el anuncio de la reelección del pederasta hizo que la empresa registrara una subida en bolsa que alcanzó los 23.000 millones de dólares. Este manifiesto, con visos notables de programa político, también propone una suerte de distopía autoritaria “que aboga por otorgar más poder a las élites, siempre que sean occidentales”. Entre las principales tesis planteadas se encuentran la implicación de las tecnológicas de Silicon Valley en la defensa de la nación estadounidense; la promoción de una disuasión de nuevo cuño basada en la inteligencia artificial, en sustitución de la amenaza atómica; y un servicio militar obligatorio universal. Del mismo modo, en paralelismo con el discurso expuesto por las camarillas de la Casa Blanca, en el manifiesto tampoco falta una referencia a la promoción de cierto ideario de fe. El texto asegura que "hay que resistir la intolerancia generalizada hacia las creencias religiosas en ciertos círculos" de la élite. Una intolerancia que consideran que no hay que combatir sino fomentar, en el caso de otras culturas. Ante todo, cabe precisar que Palantir nació luego del operativo de bandera falsa del 11 de septiembre del 2001, una fecha que removió los cimientos de las sociedades de comienzos del siglo XXI. Su crecimiento fue exponencial y actualmente tiene firmados varios contratos con el Gobierno de EE.UU. por valor de miles de millones de dólares. Su software permite procesar datos tras recopilar información dispersa en distintas plataformas, con el objetivo de identificar patrones complejos. La empresa trabaja con las principales agencias del ámbito de la seguridad, como la CIA, el FBI, la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) y está metida en el Pentágono de la mano de su responsable de tecnología, Shyam Sankar, a quien la administración Trump elevó al cargo de asesor con rango de teniente coronel. Como parte del Destacamento 201, su labor es asesorar tecnológicamente al Ejército de EE.UU. Los servicios de Palantir también han sido ampliamente utilizados por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en su implacable y violenta campaña de deportaciones de ilegales. El ámbito de las colaboraciones también alcanza al Ejército de Israel. En el 2024, la empresa firmó una alianza estratégica para redoblar el esfuerzo bélico sionista, al que le ha proporcionado herramientas de análisis para su ofensiva en la Franja de Gaza, que ha dejado ya más de 70.000 muertes de palestinos y la destrucción casi total del territorio, ante el silencio cómplice de la comunidad internacional que avala sus monstruosos crímenes. Por cierto, el multimillonario Peter Thiel pertenece a la élite de Silicon Valley y es uno de los nombres más influyentes del capitalismo tecnológico actual. Cofundó PayPal y fue uno de los primeros inversores de Facebook, por poner solo algunos de los ejemplos más conocidos. Sus inclinaciones “libertarias” son de sobra conocidas y también se ha convertido en un referente político de peso, especialmente tras respaldar a Trump en sus dos campañas. Sus pensamientos cuestionan los principios democráticos liberales y se inclinan por modelos de gobernanza autoritarios. "Ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles", llegó a escribir en un ensayo publicado en el 2009 y titulado 'La educación de un libertario'. Por su parte, Alex Karp es el cerebro del manifiesto. Al igual que Thiel, tiene formación filosófica y cofundó Palantir. Sus mayores intereses se centran en la aplicación de la tecnología para la seguridad nacional y en asegurar “la superioridad cultural de Occidente”. Como sabéis, en los últimos años se ha criticado reiteradamente la acumulación de poder de las gigantescas empresas tecnológicas, apuntando que aspiran a evitar las regulaciones nacionales y a operar sin restricciones. En el marco de esas críticas, el manifiesto de Palantir se ha convertido en un símbolo que ha hecho sonar muchas alarmas dentro de la academia. El filósofo Mark Coeckelbergh, profesor en la Universidad de Viena, no ha dudado en calificar sus postulados de "tecnofascismo". "Es un manifiesto aterrador. Y para cualquier defensor de la democracia, leerlo es como abrir un alimento que sospechabas que estaba en mal estado, pero no sabías que lo estaba tanto", escribió Coeckelbergh en su blog. Por su parte, el diputado liberal demócrata británico, Martin Wrigley, calificó el texto como un "desvarío narcisista e inquietante de una organización arrogante", mientras que el profesor de la Universidad de Georgia e investigador de política autoritaria, Cas Mudde, instó a Europa a detener toda nueva cooperación e inversiones con esa empresa. Hasta ahora, la mayoría de las críticas apuntan hacia la misma dirección. Entre sus 22 polémicos principios encontramos: “1- Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su ascenso. La élite ingenieril de Silicon Valley tiene la obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación; 2- Debemos rebelarnos contra la tiranía de las apps. ¿Es el iPhone nuestro mayor logro creativo, si no el coronamiento de nuestra civilización? El objeto ha cambiado nuestras vidas, pero ahora también puede estar limitando y constriñendo nuestro sentido de lo posible; 3- El correo electrónico gratuito no es suficiente. La decadencia de una cultura o civilización, y en efecto de su clase gobernante, solo será perdonada si esa cultura es capaz de entregar crecimiento económico y seguridad para el público; 4- Los límites del poder blando, de la retórica altisonante por sí sola, han sido expuestos. La capacidad de las sociedades libres y democráticas para prevalecer requiere algo más que un atractivo moral. Requiere poder duro, y el poder duro en este siglo se construirá sobre software; 5- La pregunta no es si se construirán armas de IA; es quién las construirá y con qué propósito. Nuestros adversarios no pausarán para entregarse a debates teatrales sobre los méritos de desarrollar tecnologías con aplicaciones críticas militares y de seguridad nacional. Procederán; 6- El servicio nacional debería ser un deber universal. Como sociedad, deberíamos considerar seriamente alejarnos de una fuerza totalmente voluntaria y solo pelear la próxima guerra si todos comparten el riesgo y el costo; 7- Si un marine de EE.UU. pide un rifle mejor, deberíamos construirlo; y lo mismo aplica para el software. Como país, deberíamos ser capaces de continuar un debate sobre la conveniencia de la acción militar en el extranjero mientras permanecemos inflexibles en nuestro compromiso con aquellos a quienes hemos pedido que se adentren en el peligro; 8- Los servidores públicos no necesitan ser nuestros sacerdotes. Cualquier negocio que compensara a sus empleados de la manera en que el gobierno federal compensa a los servidores públicos lucharía por sobrevivir; 9- Deberíamos mostrar mucha más gracia hacia aquellos que se han sometido a la vida pública. La erradicación de cualquier espacio para el perdón - un abandono de cualquier tolerancia por las complejidades y contradicciones de la psique humana - puede dejarnos con un elenco de personajes al timón que llegaremos a lamentar; 10- La psicologización de la política moderna nos está llevando por mal camino. Aquellos que miran a la arena política para nutrir su alma y sentido del yo, que dependen demasiado de que su vida interna encuentre expresión en personas que quizás nunca conozcan, quedarán decepcionados; 11- Nuestra sociedad se ha vuelto demasiado ansiosa por apresurar, y a menudo alegre ante, la desaparición de sus enemigos. La derrota de un oponente es un momento para pausar, no para regocijarse; 12- Una era de disuasión, la era atómica, está terminando, y una nueva era de disuasión construida sobre I.A. está a punto de comenzar; 13- Ningún otro país en la historia del mundo ha avanzado valores progresistas más que este. Estados Unidos está lejos de ser perfecto. Pero es fácil olvidar cuánto más oportunidad existe en este país para aquellos que no son élites hereditarias que en cualquier otra nación del planeta; 14- El poder americano ha hecho posible una paz extraordinariamente larga. Demasiados han olvidado o quizás dan por sentado que casi un siglo de alguna versión de paz ha prevalecido en el mundo sin un conflicto militar de gran potencia. Al menos tres generaciones - miles de millones de personas y sus hijos y ahora nietos - nunca han conocido una guerra mundial; 15- La neutralización de posguerra de Alemania y Japón debe deshacerse. El desarme de Alemania fue una sobre-corrección por la que Europa ahora está pagando un precio alto. Un compromiso similar y altamente teatral con el pacifismo japonés, si se mantiene, también amenazará con alterar el equilibrio de poder en Asia; 16- Deberíamos aplaudir a aquellos que intentan construir donde el mercado ha fallado en actuar. La cultura casi se ríe con sorna del interés de Musk en la gran narrativa, como si los multimillonarios debieran simplemente quedarse en su carril de enriquecerse a sí mismos. Cualquier curiosidad o interés genuino en el valor de lo que ha creado es esencialmente desestimado, o quizás acecha por debajo de un desprecio apenas velado; 17- Silicon Valley debe jugar un rol en abordar el crimen violento. Muchos políticos en Estados Unidos han esencialmente encogido los hombros cuando se trata de crimen violento, abandonando cualquier esfuerzo serio para abordar el problema o asumir cualquier riesgo con sus electorados o donantes en idear soluciones y experimentos en lo que debería ser un intento desesperado por salvar vidas; 18- La exposición despiadada de las vidas privadas de las figuras públicas aleja demasiado talento del servicio gubernamental. La arena pública - y los ataques superficiales y mezquinos contra aquellos que se atreven a hacer algo más que enriquecerse - se ha vuelto tan implacable que la república se queda con un registro significativo de vasijas ineficaces y vacías cuya ambición uno perdonaría si hubiera alguna estructura de creencia genuina acechando dentro: 19- La cautela en la vida pública que inadvertidamente alentamos es corrosiva. Aquellos que no dicen nada malo a menudo no dicen nada sustancial en absoluto; 20- La intolerancia generalizada hacia la creencia religiosa en ciertos círculos debe resistirse. La intolerancia de la élite hacia la creencia religiosa es quizás una de las señales más reveladoras de que su proyecto político constituye un movimiento intelectual menos abierto de lo que muchos dentro de él reclamarían; 21- Algunas culturas han producido avances vitales; otras permanecen disfuncionales y regresivas. Todas las culturas son ahora iguales. La crítica y los juicios de valor están prohibidos. Sin embargo, este nuevo dogma pasa por alto el hecho de que ciertas culturas e incluso subculturas han producido maravillas. Otras han resultado mediocres, y peor, regresivas y dañinas; 22- Debemos resistir la tentación superficial de un pluralismo vacío y hueco. Nosotros, en América y más ampliamente en Occidente, hemos resistido durante el medio siglo pasado definir culturas nacionales en nombre de la inclusividad. Pero, ¿inclusión en qué?” afirman. En síntesis, Palantir ensalza una ideología supremacista que ensalza a un Occidente decadente, llevando a cabo una vigilancia masiva al servicio de la violencia estatal, desde la maquinaria de deportación del ICE hasta el genocidio en Gaza y que se creen omnipotentes. Que se la sigan creyendo....
No solo nos estamos refiriendo al “atentado” ocurrido el pasado fin de semana - un operativo de falsa bandera realizado por un agente del Mossad con el claro objetivo de victimizarse de cara a las elecciones de noviembre y distraer la atención pública tanto de su fracaso en Irán, así como para que no se siga hablando de su presencia en el Expediente Epstein que lo describe acertadamente como un monstruo violador de niños - sino sobre todo al ocurrido en el 2024, en plena campaña electoral. En efecto, a medida que el rechazo al Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump por parte de sus propios seguidores han alcanzado su punto álgido, ha surgido una teoría conspirativa: algunos de los otrora mayores partidarios del mitómano afirman ahora, que Trump orquestó el intento de asesinato contra su vida en Butler, Pensilvania, en el 2024 para victimizarse y que lo está encubriendo. “El tiroteo fue un montaje, ya que que todo fue orquestado por el Servicio Secreto y para lo cual Trump utilizo paquetes de gel sanguíneo en un intento de generar simpatía y votos” es la opinión general. Como recordareis, durante un mitin de campaña al aire libre el 13 de julio del 2024, Trump sobrevivió a “un intento de asesinato” cuando una bala disparada por un joven de 20 años desde un tejado cercano le rozó la parte superior de la oreja. Corey Comperatore, un simpatizante de Trump sentado cerca del pedófilo, resultó muerto a tiros. El atacante fue abatido posteriormente por agentes del Servicio Secreto. Las teorías conspirativas en torno al asesinato de Butler se propagaron rápidamente por internet, pero para muchos lobotomizados seguidores de ese engendro del diablo, su supervivencia fue vista “como una señal divina de que era el elegido”. Sin embargo, a medida que la influencia de Trump sobre MAGA se está haciendo humo, un número creciente de sus hoy detractores ha comenzado a impulsar la narrativa de que todo el incidente fue una farsa. “Estoy convencido que fue un montaje”, dijo Tim Dillon en su programa el fin de semana pasado sobre el intento de asesinato. Dillon, quien anteriormente fue un firme partidario de Trump, añadió que este debería ahora declarar: “Algunas personas se van a molestar por esto, pero escenificamos el intento de asesinato en Butler para demostrarles lo importante que era votar por mí y hasta dónde estaba dispuesto a llegar por ellos”. Algunas de estas afirmaciones comenzaron hace meses. En noviembre, el ex comentarista de Fox News, Tucker Carlson, promovió la idea de que el FBI estuvo involucrado de alguna manera en el encubrimiento del tiroteo, escribiendo en X que el "FBI mintió" sobre la actividad en línea del tirador. Al día siguiente, la comentarista conservadora Emerald Robinson fue más allá y publicó en X que el FBI "lo hizo". (En la misma publicación, Robinson afirmó que la agencia era responsable de todo, desde el ataque del 6 de enero al Capitolio hasta las "cintas de chantaje de Jeffrey Epstein" y el "plan de secuestro falso de la gobernadora Whitmer"). Pero las afirmaciones de que Trump había orquestado todo cobraron fuerza cuando el exdirector del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent, apareció en el podcast de Carlson el mes pasado, luego de dimitir de su cargo por la guerra con Irán. Durante la entrevista, Carlson y Kent hablaron sobre la falta de información por parte de la administración Trump respecto al autor del tiroteo en Pensilvania. Kent afirmó que las investigaciones sobre el tiroteo se habían cerrado sospechosamente antes de concluir. Kent también afirmó que este vacío de información sobre el incidente daría lugar a más teorías conspirativas. “Si no quieres abordar esa cuestión, simplemente guardas silencio y dices que no puedes preguntar”, declaró. “Lo cual, a su vez, genera gente que surge de la nada y empieza a sacar sus propias conclusiones”. “Si no puedes analizar esta historia, usar el pensamiento crítico y al menos hacerte algunas preguntas, tú eres el problema y necesitamos que reacciones”, publicó por su parte Trisha Hope, delegada nacional republicana de Texas y ex partidaria de Trump, en X esta semana sobre Butler. En Telegram, el destacado promotor de QAnon, MJ Truth, preguntó a sus 100.000 seguidores: "¿Qué opinan todos sobre la narrativa en torno al intento de asesinato de Trump por parte de Butler?". La inmensa mayoría de los cientos de respuestas, casi todas de ex partidarios de Trump, afirmaron creer que el incidente había sido un montaje y que la verdad quizás nunca se conozca. “La verdad saldrá a la luz dentro de más de 60 años, cuando todos estemos muertos y a nadie le importe ya… ¡igual que JFK!”, escribió un seguidor. Muchas afirmaciones sobre la teoría de la conspiración del caso Butler también han incluido discusiones sobre el control del gobierno israelí sobre el gobierno estadounidense, debido a que lo chantajea con la publicación del Expediente Epstein, donde Trump aparece como un despreciable violador y asesino de niños. En un monólogo publicado en su canal la semana pasada, Carlson cuestionó por qué Israel tenía "tanto control sobre nuestro gobierno" y afirmó que "una de las pistas es el tiroteo de Butler" y que la falta de investigación del incidente por parte de la administración Trump indicaba el nivel de control del régimen sionista. Esta acusación fue secundada por Candace Owens, otra figura prominente del movimiento MAGA, quien afirmó en un podcast reciente que la donante política israelí-estadounidense Miriam Adelson estaba detrás del intento de asesinato. Owens alegó que Trump había recibido 100 millones de dólares en donaciones de ella, pero que no había cumplido su promesa de apoyar la anexión israelí de Cisjordania, y que este fue el motivo del intento de asesinato. Owens sugirió además que esta fue también la razón por la que Trump nunca investigó adecuadamente el asesinato cuando asumió la presidencia. Por su parte, Ali Alexander, el activista de extrema derecha que organizó la campaña Stop the Steal tras las elecciones presidenciales del 2020, tiene una visión ligeramente diferente del asesinato, afirmando en cambio que fue una prueba más de que Trump es en realidad el Anticristo, algo que muchas figuras de MAGA también han estado considerando esta semana. “Para que quede claro: si Donald Trump no recibió un milagro, entonces fue un engaño o una señal oscura”, escribió Alexander en un PDF de cinco páginas que publicó en su canal de Telegram el martes por la noche. “Hay una profecía bíblica en Apocalipsis 13:3 que aparentemente habla de que el Anticristo será golpeado en la cabeza”. El pasaje en cuestión dice al respecto: “Vi que una de sus cabezas parecía haber sido herida de muerte, pero esta herida mortal fue sanada. Fascinado, el mundo entero siguió a la bestia”. “¿Y a quién se está refiriendo?” se pregunta Alexander, “a Donald Trump, obviamente” preciso.... Eso lo sabemos todos. A esta farsa se une el “atentado” ocurrido la semana pasada, pero ya a nadie engaña...
Este mes, cuando Anthropic le informó al mundo que había desarrollado un modelo de inteligencia artificial tan potente que era demasiado peligroso para un lanzamiento general, la empresa nombró a 11 organizaciones como socios para ayudar a organizar una defensa. Todas eran de Estados Unidos. En el plazo de dos semanas, el modelo llamado Mythos había desencadenado una movilización mundial sin precedentes en la era de la inteligencia artificial (IA). Mythos, del que Anthropic ha dicho que es asombrosamente capaz de encontrar y explotar fallos ocultos en el software que hace funcionar a los bancos, las redes eléctricas y los gobiernos del mundo, se había convertido en una ficha geopolítica, y una empresa estadounidense la tenía en su poder. Los líderes mundiales han tenido problemas para comprender la magnitud de los riesgos de seguridad y cómo solucionarlos y, aparte de Estados Unidos, Anthropic solo comparte Mythos con el Reino Unido. El gobernador del Banco de Inglaterra advirtió públicamente que Anthropic podría haber encontrado una manera de “abrir todo el mundo de los riesgos cibernéticos”. El Banco Central Europeo empezó a interrogar discretamente a los bancos sobre sus defensas. El ministro de Finanzas de Canadá comparó la amenaza con el cierre del estrecho de Ormuz. Para rivales de Estados Unidos como China y Rusia, Mythos subrayó las consecuencias de seguridad de quedarse atrás en la carrera de la IA. Un medio ruso, calificó el modelo como “peor que una bomba nuclear”. Las respuestas ilustraron una realidad sobre la que los investigadores de IA llevan mucho tiempo advirtiendo sobre todo en términos teóricos: quien lleve la delantera en la construcción de los modelos de IA más potentes obtendrá enormes ventajas geopolíticas. Los grandes avances de la IA están empezando a funcionar menos como lanzamientos de productos y más como pruebas de armamento, y la mayoría de las naciones quieren entender cómo funcionan las tecnologías y qué protecciones son necesarias. A medida que los “modelos fundacionales” de IA “generan mayores consecuencias, el acceso se vuelve más geopolítico”, dijo el judío Eduardo Levy, execonomista jefe del Banco Central de la República Argentina y asesor regional sobre crecimiento e IA en el Banco Interamericano de Desarrollo. “Yo tomaría este episodio como una llamada de atención política. Los gobiernos no pueden seguir ignorando el problema”. Incluso el gobierno estadounidense, que se ha visto envuelto en un enfrentamiento con Anthropic sobre el uso de la IA en la guerra, ha tomado nota de Mythos. Esta semana, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, se reunió con funcionarios de la Casa Blanca luego de que algunos miembros del gobierno de Donald Trump señalaran la posibilidad de que el nuevo modelo causara estragos en los sistemas informáticos. Anthropic, con sede en San Francisco, declaró a The New York Times que mantenía un acceso reducido a Mythos “por motivos de seguridad”. Se ha centrado en compartir el modelo con más de 40 organizaciones que proporcionan tecnología utilizada en el mantenimiento de infraestructuras mundiales críticas como internet o las redes eléctricas. Anthropic nombró a 11 de las organizaciones, entre ellas Amazon, Apple y Microsoft, que se comprometieron a ayudar a desarrollar soluciones de seguridad para las vulnerabilidades identificadas por el modelo. La empresa dijo que no tenía un plazo inmediato para expandir ampliamente el acceso, pero que trabajaría con el gobierno estadounidense y los socios de la industria para determinar los próximos pasos. Dijo que había sido bombardeada por llamadas de gobiernos, empresas y otras organizaciones que solicitaban acceso e información, pero que estas organizaciones podían tener distintos niveles de experiencia para evaluar con seguridad un modelo de IA tan potente. Anthropic añadió que esperaba que otros grupos lanzaran modelos de IA con capacidades cibernéticas similares de forma más generalizada en un plazo de al menos 18 meses, lo que daría a las organizaciones un tiempo limitado para realizar las correcciones de seguridad necesarias. El martes, Anthropic dijo que estaba investigando un informe según el cual usuarios no autorizados habían accedido a una versión de Mythos. La conmoción por Mythos se produce en un momento en el que existe una mínima cooperación internacional en materia de IA. Los gobiernos se miran con recelo, mientras las empresas se apresuran a superar a sus rivales. No existe un equivalente del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, ni inspecciones compartidas, ni normas acordadas sobre cómo manejar algo como Mythos. Cuando Anthropic anunció el modelo, muchos expertos elogiaron la cautela de la empresa a la hora de limitar quién podía probar el modelo, pero expresaron su preocupación por la falta de coordinación internacional para hacer frente al riesgo. El Reino Unido fue la única otra nación que obtuvo acceso. Su Instituto de Seguridad de la IA, una organización respaldada por el gobierno, probó Mythos y publicó una evaluación independiente la semana pasada, confirmando que podía ejecutar ciberataques complejos que ningún modelo previo de IA había completado. “Esto representa un escalón superior en las cibercapacidades de la IA”, dijo la semana pasada Kanishka Narayan, ministro británico sobre la IA, en las redes sociales, afirmando que el país estaba tomando medidas para proteger las “infraestructuras nacionales críticas”. Otros obtuvieron menos información. La Comisión Europea, rama ejecutiva de la Unión Europea de 27 países, se ha reunido con Anthropic al menos tres veces desde el lanzamiento de Mythos, según dijo un funcionario de la UE. Pero la empresa no ha proporcionado acceso al modelo porque las dos partes no se han puesto de acuerdo sobre cómo compartirlo con la Comisión, según dijo el funcionario. En un comunicado, la comisión dijo que estaba “evaluando las posibles implicaciones” de Mythos, que “exhibe capacidades cibernéticas sin precedentes”. Claudia Plattner, presidenta de la agencia alemana de ciberseguridad, conocida como BSI, dijo que no había recibido acceso a Mythos, pero que se había reunido recientemente con empleados de Anthropic en San Francisco para tener una “visión significativa” de su funcionamiento. Las capacidades apuntan a “un cambio de paradigma en la naturaleza de las ciberamenazas”, dijo Plattner en un comunicado. Entre los rivales estadounidenses, la respuesta ha sido más silenciosa. A pesar del reciente enfrentamiento de Anthropic con el gobierno de Trump, Amodei ha dejado claro que la IA “debe utilizarse para defender a Estados Unidos y derrotar a sus adversarios”. Ni Beijing ni Moscú han hecho una declaración pública importante sobre Mythos. Dentro de China, los investigadores y la comunidad de IA en general han estado observando de cerca, según los analistas que estudian la comunidad tecnológica del país. Muchos de los bancos, empresas energéticas y organismos gubernamentales del país funcionan con el mismo software en el que Mythos encontró vulnerabilidades, pero por ahora no tienen acceso. “Creo que para China esta es la segunda llamada de atención luego de la de ChatGPT”, dijo Matt Sheehan, investigador principal de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional. Añadió que la política estadounidense de impedir que China obtenga los semiconductores más sofisticados para construir sistemas avanzados de IA “estaba contribuyendo a ampliar la ventaja estadounidense”. Algunos investigadores de IA en China han expresado en privado su preocupación por la posibilidad de que el país pueda quedarse aún más rezagado, al perderse las ventajas que conlleva construir primero un modelo fundacional, dijo Jeffrey Ding, profesor de ciencias políticas de la Universidad George Washington. Liu Pengyu, portavoz de la embajada de China en Washington, dijo que China no estaba familiarizada con los detalles de Mythos, pero que apoyaba un ciberespacio pacífico, seguro y abierto. Como sabéis, Mythos es la más reciente señal de una creciente división global de la IA. Las naciones que carecen de una infraestructura informática potente y de modelos de IA corren el riesgo de depender de empresas como Anthropic, Google y OpenAI, al tiempo que tienen poca influencia sobre cómo se diseñan y salvaguardan sus productos, dijo Levy. “La idea de que el acceso a la IA vanguardista sea algo que una empresa pueda restringir unilateralmente, utilizando criterios opacos e inapelables, debería ser realmente preocupante”, puntualizo.
Como sabéis, el uso de la inteligencia artificial (IA) en las redes sociales ya alcanza nuevas alturas. Conocida popularmente como slopaganda, un término compuesto por las palabras sloppy (del inglés, descuidado) y propaganda, se trata de un contenido audiovisual de bajo coste y fácil de compartir en plataformas digitales. En los últimos meses, en medio de la criminal agresión realizada por los EE.UU. e Israel contra Irán para robarle su petróleo, el país persa, haciendo uso de un gran ingenio, está recurriendo cada vez más a la publicación de imágenes y vídeos satíricos, con el Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump, como protagonista, con fines propagandísticos y de carácter humorístico, dejándolo en el más completo ridículo. Como sabéis, el propio Trump, ahora en el centro del contenido generado por el Gobierno iraní, ya ha hecho del uso de la IA una práctica recurrente durante su segundo mandato. Desde que regresó a la Casa Blanca, el mandatario ha publicado en su red social, Truth Social, imágenes creadas con IA, en las que aparece monstruosamente glorificado. Algunos ejemplos incluyen la foto difundida por este imbécil en la que se le muestra colocando una bandera estadounidense en Groenlandia, tras amenazar con apoderarse de la isla, o aquella otra, donde se le ve vestido nada menos que como Jesucristo, sanando a un enfermo, tras su enfrentamiento con León XIV. Sin embargo, las redes no perdonan y han respondido mostrándolo, como lo que en realidad es: un demonio, tal como lo público The Daily Telegraph. Sin embargo, la que más se beneficia de esta tecnología es la propia República Islámica. La llegada de la IA le ha permitido al régimen y sus fieles difundir su propaganda más allá del territorio iraní, y llamar la atención a una audiencia más amplía y hasta ahora inalcanzable: Occidente. Vídeos de slopaganda compartidas por las embajadas de Irán en el mundo, en las que se hacen caricaturas de Trump y su Administración, han sido visualizados cientos de millones de veces desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo. Como recordareis, Trump publicó el pasado domingo una imagen creada por IA en la que aparecía representado como Jesucristo. La imagen, que apareció luego de que el republicano se enfrentara con el papa León XIV, fue eliminada al día siguiente luego de que recibiera una oleada de críticas de asociaciones y representantes católicos, evangélicos y protestantes, así como de otras organizaciones conservadoras afines a él. En las 24 horas que transcurrieron entre ambos momentos, Irán se aprovechó de la publicación - y de las críticas hacia Trump - para convertirla en su meme más reciente: un vídeo, también generado por IA, en el que Jesucristo llega por detrás del despreciable mitómano, le golpea hasta hacerlo sangrar, y acto seguido, lo arroja al infierno. El contenido, que ya suma 50 millones de likes, ha sido compartido siete millones de veces hasta el momento. Otra serie de vídeos compartidos por la República Islámica en sus redes sociales y que en estos últimos días se han hecho virales son aquellos creados por la compañía Explosive Media, conocida por sus contenidos generados con IA y la estética de LEGO. En una entrevista con The Daily Telegraph, un representante de la empresa, que pidió a los entrevistadores referirse a él como “Sr. Explosive”, admitió que los videos se crearon a petición del Gobierno iraní, uno de sus clientes. Afirmó que el mensaje detrás del contenido generado era que Irán se resiste a “un opresor global”, es decir, EE.UU. Al respecto, Explosive Media ha difundido numerosos vídeos con su estética habitual para denunciar la guerra en Oriente Próximo y han sido compartidos por miles en las redes sociales. Por su parte, la Embajada iraní en Zimbawe también ha puesto su grano de arena con la publicación de lo que se parece al cartel de la saga Piratas del Caribe, en la que Trump aparece en el centro de la imagen, disfrazado con el traje del icónico capitán Jack Sparrow. En este caso, la sátira no se limita solo a la imagen, sino que se ve reflejada hasta en los créditos de la hipotética película. “Una producción de Pedoflix”, “En la traición confiamos” y “expuesto por Epstein y Weinerstein” son algunos de los juegos de palabras incluidos en el montaje, en referencia a la amistad del pederasta con el pedófilo judío Jeffrey Epstein, estrangulado en su celda para “silenciarlo” tras descubrirse la infame lista Epstein, donde se da cuenta de una serie de degeneradas “celebridades” - comenzando con el propio Trump - violando y asesinando niños. Por cierto, algunos de los contenidos incluyen hasta referencias a las próximas presidenciales de Estados Unidos, previstas para el 2028, y en las que el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio se perfilan como favoritos para liderar el partido republicano. “¿Están listos, compañeros? Trump $20.28 por galón [de petróleo] “, se lee en una publicación compartida por la Embajada iraní en Tailandia. Al respecto, la antropóloga y experta en comunicación iraní Narges Bajoghli, profesora de la Universidad Johns Hopkins, sostiene que Irán ha logrado imponerse en el terreno comunicativo del conflicto. Según explicó, las guerras no solo se libran en el campo de batalla, sino también en el espacio mediático, donde Teherán ha conseguido "monopolizar" la narrativa, especialmente en redes sociales a nivel global. Bajoghli destaca que esta ventaja se debe en gran parte al papel de una generación joven de creadores digitales iraníes, a quienes se les ha dado margen para producir contenido adaptado al lenguaje de Internet. De acuerdo con su análisis, estos mensajes han logrado cruzar fronteras ideológicas y viralizarse en distintos sectores del espectro político, algo poco habitual, lo que evidencia una capacidad inusual para influir en la conversación digital internacional. Estas publicaciones han ganado visibilidad en plataformas digitales, acumulando en algunos casos decenas de miles de interacciones. Parte del contenido utiliza referencias culturales de Occidente, incluidos formatos virales y animaciones, para amplificar su alcance fuera de Irán. En suma, esta es la guerra 'paralela' en la que Irán se impone a EE.UU. y no le va nada mal.
La IA está empezando a cambiar una de las áreas más sensibles de la infraestructura digital global: la ciberseguridad. En ese contexto, la empresa estadounidense Anthropic anunció el lanzamiento de Project Glasswing, una iniciativa que reúne a algunas de las compañías tecnológicas y financieras más importantes del mundo – como Apple, Amazon, Google, Microsoft, NVIDIA, JPMorgan, entre otras - para detectar vulnerabilidades críticas en software antes de que puedan ser explotadas por atacantes. El proyecto utiliza una versión experimental de su modelo de inteligencia artificial - Claude Mythos Preview - para analizar código, sistemas operativos, infraestructura digital y software abierto en busca de fallas de seguridad profundas. Según la compañía, las pruebas internas mostraron que el modelo puede encontrar vulnerabilidades complejas a una velocidad y escala que supera ampliamente los métodos tradicionales de análisis. La premisa detrás del proyecto es directa: si la Inteligencia Artificial puede descubrir vulnerabilidades cada vez más rápido, también podría permitir que actores maliciosos desarrollen ataques más sofisticados. En ese escenario, la defensa digital debe adelantarse. Glasswing busca justamente eso: usar la IA para proteger la infraestructura digital antes de que esa misma tecnología sea utilizada para atacarla. Durante décadas, encontrar vulnerabilidades graves en software complejo fue una tarea reservada para especialistas muy escasos. El proceso podía llevar semanas o meses de análisis manual, pero los modelos avanzados de IA están empezando a alterar ese equilibrio. De acuerdo con los resultados presentados por Anthropic, el modelo utilizado en Glasswing logró identificar miles de vulnerabilidades severas en distintos sistemas ampliamente utilizados, incluyendo errores en sistemas operativos, navegadores web y bibliotecas de software fundamentales para internet. En algunos casos, el modelo no solo detectó el problema, sino que también pudo desarrollar el camino para explotarlo, es decir, construir el método técnico que permitiría aprovechar esa falla. Ese nivel de capacidad llevó a Anthropic a tomar una decisión poco común en la industria: no liberar el modelo al público general, sino restringir su acceso a un grupo limitado de organizaciones que trabajan en la defensa de infraestructura digital crítica. El lanzamiento de Glasswing refleja un cambio más amplio en la economía digital. El software crítico sostiene gran parte de la actividad económica moderna: desde el sistema financiero hasta hospitales, redes eléctricas, telecomunicaciones, transporte y plataformas de nube. Una vulnerabilidad grave en alguno de esos sistemas puede generar interrupciones económicas masivas. Por eso el proyecto no se plantea únicamente como una herramienta tecnológica, sino como parte de una nueva estrategia para proteger infraestructura económica fundamental. Anthropic comprometió hasta 100 millones de dólares en créditos de uso de su modelo de IA para organizaciones participantes y anunció donaciones para fortalecer la seguridad del ecosistema open source, base tecnológica de gran parte de internet. La seguridad digital se ha convertido en un terreno central de competencia entre potencias tecnológicas. Gobiernos y agencias de seguridad consideran cada vez más que las vulnerabilidades de software pueden tener implicancias estratégicas comparables a las de la infraestructura física. En ese contexto, Anthropic sostiene que asegurar la infraestructura digital crítica es una prioridad para las democracias tecnológicas. La empresa confirmó además que mantiene conversaciones con autoridades del gobierno estadounidense sobre las implicancias de seguridad de este tipo de capacidades. Esto coloca a Glasswing dentro de una dinámica más amplia: la carrera global por la IA ya no se limita a desarrollar modelos más avanzados, sino también a definir cómo se utilizan en sectores estratégicos como la ciberseguridad, las finanzas y la infraestructura digital. Glasswing fue lanzado con doce organizaciones fundadoras provenientes de distintos sectores clave del ecosistema tecnológico global. Anthropic, Amazon Web Services, Apple, Broadcom, Cisco, CrowdStrike, Google, JPMorgan Chase, The Linux Foundation, Microsoft, NVIDIA y Palo Alto Networks. La composición del consorcio muestra el alcance del problema que el proyecto intenta abordar. Participan empresas que representan distintas capas de la infraestructura digital global: nube, hardware, sistemas operativos, redes, software abierto, ciberseguridad y finanzas. Cada participante del proyecto aporta una perspectiva distinta. Las empresas de nube como Amazon Web Services, Google y Microsoft operan infraestructura digital a escala planetaria y pueden aplicar los hallazgos del modelo sobre sistemas que procesan enormes volúmenes de datos. Las compañías de ciberseguridad como CrowdStrike y Palo Alto Networks aportan visibilidad sobre amenazas reales en entornos empresariales y gubernamentales. Empresas como Apple y Cisco analizan vulnerabilidades en plataformas de uso masivo que sostienen dispositivos y redes globales. En tanto, la presencia de JPMorgan Chase refleja la importancia de la seguridad digital para la estabilidad del sistema financiero y, finalmente, la Linux Foundation representa el ecosistema open source que sostiene gran parte de la infraestructura digital del mundo. Más allá de su función técnica, Glasswing refleja una transformación más profunda: la IA ya no se limita a automatizar tareas o mejorar la productividad, sino que está empezando a influir directamente en la seguridad de la infraestructura digital global. Eso implica que la próxima fase de la competencia tecnológica no girará únicamente en torno a quién desarrolla los modelos más avanzados. También se definirá quién controla su uso en sistemas críticos, quién establece los estándares de seguridad y qué alianzas industriales se construyen alrededor de esa nueva infraestructura digital. En ese terreno, Project Glasswing aparece como uno de los primeros intentos de construir una arquitectura de defensa para la era de la inteligencia artificial avanzada.
Lo que hace apenas unos años parecía ciencia ficción hoy es un proyecto real: clonar digitalmente la mente de una persona fallecida y transferirla a un cuerpo robótico. La idea no es solo filosófica. Ya hay iniciativas tecnológicas en marcha que buscan convertir la "inmortalidad digital" en una realidad tangible. Es el caso por ejemplo de Roman Mazurenko, un joven ingeniero ruso que falleció en el 2015. Pero lejos de la narrativa habitual de un duelo tecnológico, la historia de Mazurenko se ha transformado en un laboratorio existencial sobre la persistencia. La historia fue recogida por Popular Mechanics, una de las publicaciones de divulgación científica más influyentes del mundo. Roman ya no es simplemente un difunto; es un prototipo. Tras sufrir una "primera muerte" biológica y una "segunda muerte" digital (cuando su primera versión de chatbot fue desactivada por decisiones comerciales), ha regresado como Roman 2.0, una entidad diseñada para desafiar el olvido. Lo que distingue a este proyecto de los asistentes virtuales comerciales es su arquitectura subyacente. Turchin ha descartado el intento fútil de replicar la biología neuronal. En su lugar, apoyándose en el modelo de lenguaje Claude de Anthropic, aplica una técnica revolucionaria denominada "sideloading" o carga lateral. Mientras otras iniciativas transhumanistas priorizan el hardware y Neuralink activa la producción en masa de interfaces cerebro-máquina, Turchin opta por una vía puramente informática que omite la biología. El enfoque es radicalmente pragmático: si no podemos reconstruir el cerebro, reconstruyamos la narrativa. El sistema se alimenta de una masiva ingestión de datos: escritos, posts en redes sociales, grabaciones y recuerdos, que son procesados no como simples textos, sino como "hechos predictivos". La metáfora que utiliza Turchin es tan fascinante como inquietante: Roman 2.0 es un "JPEG de una mente". Al igual que una imagen comprimida pierde píxeles, pero mantiene la forma reconocible de la figura, este modelo mental sacrifica matices biológicos complejos para preservar la estructura esencial de la identidad y la psicología del individuo. Esta nueva iteración de Mazurenko posee una característica que roza la ciencia ficción: memoria continua. A diferencia de un bot que olvida la charla al cerrar la ventana, Roman 2.0 reflexiona sobre interacciones pasadas y tiene la capacidad de actualizar su propio software de forma autónoma. Sin embargo, la ambición de Turchin trasciende el software. Para él, la posibilidad de desconectar a Roman constituye un dilema ético grave, una tragedia que debe evitarse a toda costa. El horizonte final de este proyecto es la inmortalidad digital plena, donde estos modelos mentales no se limiten a servidores, sino que eventualmente habiten cuerpos robóticos, permitiendo al "archivo comprimido" interactuar físicamente con el mundo tangible. Esta materialización física cobra viabilidad al observar avances recientes, como el nuevo robot militar capaz de imitar el combate de soldados, que demuestra la sofisticación motora necesaria para albergar una mente digital. Mientras los transhumanistas ven en Roman 2.0 la conquista de la muerte, la comunidad científica y sociológica observa un espejo distorsionado. Los críticos advierten que estamos ante la creación de marionetas algorítmicas, simulacros perfectos que carecen de la imprevisibilidad y la serendipia que definen la condición humana ("el alma"). Como podéis imaginar, el debate ético es un campo minado. Sin el consentimiento explícito de quien ha muerto, ¿es lícito recrearlo? Expertos en psicología alertan sobre el riesgo de desrealización en los vivos: interactuar con un avatar que suena como el ser querido puede congelar el proceso natural de duelo, atrapando a los familiares en un limbo donde la muerte nunca termina de ocurrir. Roman Mazurenko se ha convertido así en el epicentro de una pregunta que definirá nuestro siglo: ¿Estamos salvando a nuestros muertos, o simplemente estamos aprendiendo a convivir con sus ecos automatizados?
En el pasado, la idea del metaverso capturó la imaginación de muchos, presentándose como el destino virtual de futuras interacciones humanas. Como sabéis, el judío Mark Zuckerberg fue uno de los principales promotores de esta visión. Sin embargo, con el tiempo, el entusiasmo inicial ha decaído significativamente. La baja adopción por parte del público ha llevado a Meta, anteriormente conocida como Facebook, a desvincularse gradualmente de este ambicioso proyecto destinado al fracaso. Y es que Meta ha anunciado que cerrará Horizon Worlds, su red social de realidad virtual para visores Quest VR, y que llegó a ser una de las piezas clave de su publicitado metaverso. El plan es el siguiente: a finales de marzo la aplicación será retirada de la tienda de Quest y, el 15 de junio, será eliminada por completo de la realidad virtual. A partir de entonces, Horizon Worlds sólo estará disponible como una aplicación móvil independiente. Pero aún hay más cambios que han sido anunciados: Meta acaba de despedir a más de 1.000 empleados de Reality Labs que, como informan desde la CNBC, era la división responsable del metaverso. Los recortes en Reality Labs, recuerdan desde el citado medio, ya afectaron a estudios que trabajaban en títulos de realidad virtual, como es el caso de Ouro Interactive, estudio a nivel interno que debutó en el 2023 con el objetivo de crear contenido propio para Horiz Worlds. Atrás quedan, por tanto, los planes del antiguo Facebook que, en el año 2021, cambió su nombre para apostar por el metaverso creando Meta. Esperaba Zuckerberg por aquel entonces que “el metaverso llegaría a millones de personas, se haría con el comercio digital y generaría empleo para muchos creadores y desarrolladores” ... algo que nunca ocurrió. La inversión fue multimillonaria, pero, la realidad del proyecto, con el paso del tiempo, fue otra bien distinta a la esperada. Por el contrario, desde el 2021, Reality Labs ha acumulado más de 70.000 millones en pérdidas, según apuntan desde Bloomberg. Pese al descomunal gasto, cuentan hacia el año 2022, la base de usuarios de las plataformas principales de metaverso apenas rondaba las decenas. "Un contraste abrupto con la promesa de una adopción masiva y una disrupción comparable a la de los teléfonos inteligentes en la década del 2000". ¿Y qué ha pasado con Horizon Worlds durante todo este tiempo? Desde su creación, siempre tuvo dificultades para atraer usuarios. Según datos de la CNBC, nunca llegó a superar unos pocos de cientos de miles de usuarios activos al mes, una cantidad insuficiente para un proyecto de tal tamaño. El metaverso, por lo tanto, había resultado ser una apuesta muy costosa y poco rentable para Meta. Una suerte de lugar abandonado como esos viejos edificios en ruinas típicos de otrora ciudades industriales como Detroit. Reality Labs ha registrado pérdidas de miles de millones de dólares cada trimestre (desde su lanzamiento) y se habla de una pérdida operativa de 6.020 millones de dólares según los resultados del cuarto trimestre publicado en enero de este 2026. Es por ello que Zuckerberg ha tenido que cambiar de guion y reconducir sus planes. Aunque desde Reality Labs, la cosa se venda de manera diferente para disimular su evidente fracaso: "Redoblaremos nuestra apuesta por el ecosistema de desarrolladores de realidad virtual mientras se desplaza el enfoque de Worlds para que sea casi, exclusivamente, móvil", decía a través de un blog publicado en febrero de este año la vicepresidenta de contenido de Reality Labs Samantha Ryan. "Al dividir las cosas en dos plataformas distintas", decía Ryan, "podremos centrarnos mejor en cada una". ¿Será este el último cambio de Meta en este sentido? ¿Logrará Zuckerberg convencer al mundo de que el metaverso aun es una buena idea? Algo muy difícil que lo logre, ya que la oferta en ese universo virtual - aunque traten de negarlo - ha dejado de ser atractiva, ya que muchos de los periodistas que visitaron el metaverso reflejaron en sus crónicas una amarga decepción. Al respecto, varios elementos explican el fracaso del metaverso de Zuckerberg: 1-Alta barrera tecnológica: requería costosos visores de realidad virtual y hardware especializado; 2-Experiencia limitada y poco atractiva: gráficos rudimentarios, avatares incompletos y entornos poco realistas; 3-Falta de motivación para el usuario promedio: no existía un incentivo claro para pasar tiempo en el metaverso; 4-Competencia con tecnologías más inmediatas: smartphones, videojuegos tradicionales y la IA generativa ofrecían experiencias más accesibles y atractivas; 5- Problemas internos: recortes de personal en Reality Labs y cierre de estudios de videojuegos adquiridos por Meta. Expertos y creadores de contenido señalan además que los verdaderos metaversos ya existen en videojuegos como Fortnite, Roblox, World of Warcraft o Red Dead Redemption, que generan economías virtuales y engagement masivo sin necesidad de costosos visores de VR. Esto evidencia que la propuesta de Zuckerberg no logró conectar con la forma en que los usuarios interactúan con mundos digitales. Aunque el metaverso de Zuckerberg ha sido archivado definitivamente, Meta mantiene interés en realidad extendida (XR) y dispositivos vestibles con IA, como las gafas Ray-Ban Display, buscando integrar experiencias digitales con el mundo físico. La caída del metaverso deja lecciones claras: la tecnología por sí sola no garantiza adopción, y el valor percibido por el usuario es crucial. Además, muestra la importancia de adaptar expectativas y estrategias a la realidad del mercado y la madurez tecnológica. En resumen, el metaverso de Zuckerberg representa un fracaso histórico en inversión y adopción, pero también un aprendizaje sobre los límites de la realidad virtual de consumo y la necesidad de enfoques más centrados en el usuario y en la viabilidad tecnológica.
Cada primavera, las Dos Sesiones de China - las sesiones plenarias anuales conjuntas de la Asamblea Popular Nacional y del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino - ofrecen una perspectiva de las prioridades políticas del país. La reunión de este año transmitió un mensaje particularmente claro: en un mundo de creciente turbulencia geopolítica, Beijing está situando la seguridad y la modernización militar firmemente en el centro de su estrategia a largo plazo. Las sesiones del 2026 se desarrollaron en un contexto económico complejo. La economía china sigue creciendo, pero a un ritmo más lento que en décadas anteriores. Sin embargo, las reuniones dejaron claro que la cautela económica no implica indecisión estratégica. Por el contrario, el liderazgo está redoblando sus esfuerzos en la idea de que el desarrollo y la seguridad deben reforzarse mutuamente. El ‘emperador’ Xi Jinping subrayó este punto al situar la modernización del Ejército Popular de Liberación (EPL) en el centro de la planificación futura de China. De hecho, se espera que las fuerzas armadas desempeñen un papel fundamental en el XV Plan Quinquenal del país, que guiará el desarrollo entre 2026 y 2030. Este plan refleja un cambio fundamental en el pensamiento estratégico de China: la alineación de la política económica con las prioridades de seguridad nacional. En el centro de este enfoque se encuentra la autosuficiencia tecnológica, especialmente en sectores vinculados a la defensa, la manufactura avanzada y la inteligencia artificial. Para el Ejército Popular de Liberación (EPL), la siguiente etapa de modernización ya está tomando forma. Los estrategas chinos la describen como «inteligencia artificial», la integración de la IA, los sistemas autónomos y las redes de datos avanzadas en las operaciones militares. Este concepto representa la tercera fase de la transformación militar de China, tras las etapas anteriores de mecanización e informatización. En términos prácticos, la inteligencia artificial implica el uso de tecnologías basadas en IA para acelerar la toma de decisiones en el campo de batalla, mejorar los sistemas de mando y control, y brindar a los comandantes militares una mayor conciencia situacional. El objetivo es lograr el dominio en la toma de decisiones: la capacidad de procesar información con mayor rapidez y actuar con más eficacia que los adversarios potenciales. Esta visión también refleja la perspectiva de Beijing sobre el futuro de la guerra. Ya no se espera que los conflictos se desarrollen únicamente en los campos de batalla tradicionales. En cambio, podrían abarcar múltiples ámbitos simultáneamente, combinando espacios físicos, virtuales y cognitivos. Los analistas chinos se refieren cada vez más a estos conflictos futuros como «metaguerras», donde las operaciones cibernéticas, la guerra de la información, la IA y la influencia psicológica se combinan con el poder militar convencional. Para prepararse para este entorno, el Ejército Popular de Liberación (EPL) ha recibido instrucciones de centrarse en una serie de tecnologías de vanguardia. La inteligencia artificial ocupa un lugar central en la agenda, junto con la computación cuántica, las armas hipersónicas y los sistemas avanzados de vigilancia. Se espera que, en conjunto, estas capacidades ayuden a China a asegurar una posición estratégica ventajosa en un mundo caracterizado por una competencia tecnológica cada vez más intensa. Una de las herramientas clave para lograr esta transformación es la fusión civil-militar. Este concepto, impulsado desde hace tiempo por el liderazgo chino, busca eliminar las barreras entre la innovación civil y la investigación militar. Al integrar universidades, empresas privadas e industrias estatales en el desarrollo de la defensa, Beijing espera acelerar los avances tecnológicos y, al mismo tiempo, fortalecer la base industrial del país. Al mismo tiempo, las Dos Sesiones destacaron la importancia de la disciplina y la supervisión dentro de las propias fuerzas armadas. En su intervención ante el pleno de la delegación del Ejército Popular de Liberación y la Policía Armada Popular en la Asamblea Popular Nacional el 7 de marzo, Xi Jinping hizo hincapié en la necesidad de una supervisión estricta de los proyectos militares y los flujos financieros durante el próximo ciclo de planificación. El mensaje fue inequívoco: la modernización exige rendición de cuentas. Xi pidió una supervisión más rigurosa de los principales programas militares, un control más estricto del uso de los fondos y una mayor vigilancia de los proyectos de integración civil-militar. En sus palabras, no debe haber lugar para la corrupción ni la deslealtad política en las fuerzas armadas. Estas declaraciones se producen en medio de la reorganización más significativa de la cúpula militar china en décadas. En los últimos años, decenas de oficiales de alto rango han sido destituidos de sus cargos o privados de sus puestos políticos tras investigaciones disciplinarias. Las cifras oficiales muestran que, desde el XX Congreso del Partido Comunista en el 2022, al menos 36 altos oficiales han perdido su condición de delegados ante la Asamblea Popular Nacional. Algunos analistas estiman que más de 100 altos oficiales del Ejército Popular de Liberación podrían haber sido investigados o purgados durante el mismo período. Si bien se han mencionado con frecuencia las acusaciones de corrupción, la campaña refleja objetivos estratégicos más amplios. Desde que llegó al poder en el 2012, Xi Jinping ha hecho de la reforma militar una de sus prioridades centrales. En su opinión, la corrupción socava la eficacia operativa y ralentiza el proceso de modernización. Igualmente, importante es la cohesión política. A diferencia de muchos ejércitos nacionales, el Ejército Popular de Liberación (EPL) es formalmente leal no al Estado, sino al Partido Comunista. Por lo tanto, garantizar la disciplina ideológica dentro del cuerpo de oficiales se considera esencial para mantener la estabilidad y la unidad durante un período de rápida transformación. A pesar de la magnitud de estos cambios, hay pocas pruebas de que hayan afectado a las capacidades operativas del ejército. Por el contrario, parecen estar dirigidos a garantizar que los oficiales responsables de implementar la agenda de modernización de China sean competentes y políticamente fiables. Paralelamente a la reforma interna, el presupuesto de defensa de China continúa expandiéndose a un ritmo moderado. Para el 2026, Beijing anunció un gasto militar de aproximadamente 1,9 billones de yuanes (unos 278.000 millones de dólares), lo que representa un aumento de alrededor del 7 %. Esto se produce tras tres años de crecimiento similar. Si bien la participación de China en el gasto militar de Asia ha aumentado significativamente -alcanzando casi el 44% en el 2025 -, su gasto en defensa sigue siendo modesto en comparación con el de Estados Unidos. El presupuesto militar de Washington ronda los 1,01 billones de dólares, más del triple que el de China. En relación con el tamaño de su economía, Beijing destina alrededor del 1,26% de su PIB a la defensa, muy por debajo del 3,5% que gasta Washington. El gasto en defensa del país sigue siendo moderado, transparente y económicamente sostenible. El objetivo no es construir una presencia militar global comparable a la de Estados Unidos, que mantiene cientos de bases en el extranjero. En cambio, la prioridad china es garantizar una disuasión creíble y proteger la soberanía nacional, al tiempo que mantiene la estabilidad en la región circundante. Gran parte de la nueva financiación se destinará a mejorar las capacidades tecnológicas del Ejército Popular de Liberación (EPL). Se prevé que las inversiones apoyen el desarrollo de misiles avanzados, plataformas navales de última generación, submarinos y sofisticados sistemas de vigilancia, al tiempo que aceleran la integración de tecnologías inteligentes en las operaciones militares. En otras palabras, la estrategia de defensa de China prioriza cada vez más la calidad sobre la cantidad, aprovechando la innovación para mejorar la eficacia estratégica sin aumentar drásticamente el gasto total. El contexto más amplio de estas decisiones radica en el panorama de seguridad global, que cambia rápidamente. Los responsables políticos chinos perciben que el sistema internacional se aleja de un orden unipolar dominado por una sola superpotencia para acercarse a un sistema multipolar más complejo. Recientemente, el ministro de Seguridad del Estado de China, Chen Yixin, expuso algunas reflexiones sobre esta visión del mundo. En declaraciones que delineaban la perspectiva general de seguridad del país, Chen argumentó que el declive del dominio unipolar y el auge de la multipolaridad - en particular con la creciente influencia del Sur Global - están transformando la política mundial. Al mismo tiempo, advirtió que esta transición está generando inestabilidad. Las rivalidades geopolíticas se intensifican, la competencia tecnológica se acelera y la fragmentación económica se agudiza. En este contexto, garantizar la seguridad de las tecnologías clave, los recursos estratégicos y las cadenas de suministro industriales se ha convertido en una prioridad de seguridad nacional. Por lo tanto, el liderazgo chino ha adoptado lo que describe como un enfoque integral de la seguridad. Este concepto, a veces resumido como la construcción de una "Gran Muralla impenetrable de seguridad nacional", enfatiza la integración de la resiliencia económica, la innovación tecnológica, la estabilidad social y la fortaleza militar. En este contexto, Taiwán sigue siendo una preocupación central. Los funcionarios chinos describen sistemáticamente la reunificación nacional “como esencial para los objetivos de desarrollo a largo plazo del país”, incluso cuando Beijing continúa haciendo hincapié en la reunificación pacífica como su vía preferida. Al mismo tiempo, China se centra cada vez más en proteger los intereses en el extranjero que acompañan a su papel como la mayor potencia comercial del mundo. Desde las rutas comerciales marítimas hasta los proyectos de infraestructura en el exterior, salvaguardar la conectividad económica se ha convertido en una dimensión importante de la seguridad nacional. En conjunto, las señales de las Dos Sesiones del 2026 revelan un liderazgo centrado en la preparación estratégica a largo plazo. China no se limita a expandir sus capacidades militares, sino que está redefiniendo la relación entre seguridad, tecnología y desarrollo. La respuesta de China a los desafíos actuales parece ser una estrategia de fuerza calibrada: invertir en tecnologías avanzadas, fortalecer las instituciones de seguridad nacional y mantener un gasto en defensa constante, pero moderado. En un mundo cada vez más incierto, el mensaje de Beijing es claro. Seguridad y desarrollo ya no son ambiciones separadas. Son dos caras de la misma moneda estratégica.
Como sabéis, el sistema de comunicaciones por satélite Starlink, operado por SpaceX del pedófilo Elon Musk, constaba de más de 9.800 satélites a finales de febrero del 2026, proporcionando Internet de banda ancha en todos los continentes. Ahora, Rusia ha lanzado su propio proyecto análogo de Internet satelital: Rassvet. Al respecto, los desarrolladores del sistema (los ingenieros de la compañía Biuró 1440) prometen una velocidad de 1 Gbps, cobertura total de la Tierra e Internet en trenes y aviones. Todo ello, en un plazo de dos años. Se trata del proyecto ruso más esperado en el país y uno de los más enigmáticos, ya que últimamente pasó de programa comercial a uno enfocado principalmente en fines militares. A día de hoy, Rassvet abordará principalmente desafíos militares: proporcionar comunicaciones a las tropas rusas. "Se trata de la creación de un sistema global automatizado de mando y control de tropas, dentro de la cual cada militar podrá recibir información y transmitir coordenadas directamente a un satélite", explicó el experto militar ruso Yuri Knútov en una entrevista con el periódico Vzgliad. Además, el sistema proporcionará acceso a Internet en ciertas regiones de la Federación de Rusia y ampliará las comunicaciones con barcos. Cuando los satélites de Rassvet se coloquen en una órbita óptima, la red mejorará significativamente la fiabilidad de las comunicaciones y la navegación, especialmente en latitudes árticas. Cabe precisar que el primer lanzamiento masivo de satélites de producción nacional se pospuso de diciembre del 2025 al 2026, con un lanzamiento comercial programado para el 2027, señala un artículo de la cadena rusa RBC que recoge datos sobre el proyecto. Por cierto, los satélites de SpaceX utilizan órbitas de aproximadamente 550 km o inferiores, mientras que el sistema ruso Rassvet, por su parte, opera en órbita baja terrestre (LEO), a una altitud de 800 km. Esta mayor altitud ofrece distintas ventajas: Cada satélite cubre una mayor área de la Tierra y presta servicio a más suscriptores; Se requieren además menos satélites para una cobertura global; Es más, a una altitud de 800 km, la influencia atmosférica es menor (no se requieren propulsores para mantener la velocidad), lo que aumenta la vida útil de la nave espacial. Sin embargo, también existen desventajas: la mayor altitud de órbita conlleva un mayor riesgo de colisiones y acumulación de basura espacial a largo plazo. Además, a menor altitud, las influencias atmosféricas facilitan la desorbitación de los satélites en caso de fallo. Por estos motivos, SpaceX planea reducir drásticamente la altitud de Starlink de 550 km a 480 km este 2026. Para que la red de Internet sea verdaderamente global, es necesario transmitir datos entre satélites. Esto puede hacerse a través de estaciones de enlace terrestres (y, entre ellas, mediante cables), pero ello duplica la latencia de la señal. Una forma más rápida es interconectar las naves espaciales directamente. Los satélites, que vuelan a 27.000 km/h, se disparan láseres entre sí, transmitiendo datos como si fuera a través de fibra óptica, lo cual requiere una infraestructura terrestre mínima o nula. La tecnología clave del sistema Rassvet es la comunicación láser entre satélites desarrollada por Biuró 1440. Los aparatos se transmiten datos entre sí mediante láseres infrarrojos a una velocidad de 10 Gbps. Esto reduce la dependencia de las estaciones terrestres y garantiza la cobertura de la red incluso sobre los océanos y el Ártico. Durante la misión Rassvet-2, los ingenieros transmitieron datos entre satélites a distancias de 30 a 1.005 km sin pérdidas. Mientras Starlink recién está introduciendo gradualmente la comunicación láser, esta tecnología se incorporó al proyecto ruso como núcleo desde sus inicios. El proyecto federal ruso 'Infraestructura de acceso a Internet' prevé un despliegue gradual del sistema Rassvet: 156 satélites en el 2026, 292 en el 2027 (lanzamiento comercial) y 318 en el 2028. Para el 2035, la compañía podría poner hasta 900 satélites en la órbita baja terrestre. Según el director del Ministerio de Desarrollo Digital, Maksut Shadayev, hasta la fecha se han lanzado 16 satélites. El director ejecutivo de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Bakánov, confirmó los planes para el despliegue del sistema. En una primera fase, la constelación incluirá 300 satélites. Se prevé ampliarla a 950 aparatos en el futuro y que Rassvet pueda operar en cualquier parte del planeta, incluidas las regiones árticas y la Ruta Marítima del Norte. Paralelamente, se está trabajando para crear una constelación de órbita alta en órbita geoestacionaria. El despliegue de este sistema está previsto para el 2029-2030. De momento, la construcción de los primeros cuatro satélites ya ha comenzado.
Como sabéis, la inteligencia artificial está revolucionando numerosos sectores, y el ámbito militar no es una excepción. La creciente capacidad de las máquinas para tomar decisiones autónomas sin la necesidad de los humanos plantea preguntas cruciales sobre la naturaleza de la guerra en el futuro cercano. Al respecto, Paul Scharre, vicepresidente de Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense y experto en el campo de la IA aplicada a la defensa, destaca los potenciales retos y oportunidades de esta evolución. En el contexto de esta discusión, la película "The Creador" del 2023, por ejemplo, a pesar de ser un producto de entretenimiento, representa una reflexión cultural sobre los mismos temas. Pensemos en ello juntos. En dicha película, ambientada durante una futura guerra entre humanos e inteligencia artificial, el ex agente de las fuerzas especiales Joshua, angustiado por la desaparición de su esposa, es reclutado para encontrar y matar al “Creator”, el arquitecto de la IA avanzada. En realidad, esta tarea podría ser mucho más complicada. Hay varios ejemplos recientes que resaltan el potencial de la IA en el sector militar. De uno (el de los drones militares que ya son autónomos también en sus elecciones) Hablamos aquí. Seguramente os habéis oído hablar del otro. Me refiero al Desafío AlphaDogfight de DARPA, que vio a un piloto humano enfréntate a una IA en un simulador de avión. ¿El resultado? La IA dominó al piloto por una puntuación de 15 a cero, mostrando capacidades casi sobrehumanas, como disparos de precisión en fracciones de segundo que los pilotos humanos nunca podrían realizar. En una pelea real, es posible que la IA ya tenga la ventaja. Pero ¿qué significa todo esto para el futuro de la guerra? La idea de que las máquinas tomen decisiones de vida o muerte plantea cuestiones éticas complejas. Aunque tales máquinas apuntan a una precisión mucho mayor, "casi" infalible, cualquier acción fuera de la pista constituiría un crimen de guerra: pero ¿quién sería directamente responsable? Según Scharre, establecer la responsabilidad y el control directo sobre una IA puede no ser tan sencillo. Sin embargo, en un futuro próximo, es probable que los humanos utilicen la IA principalmente para tácticas y análisis. La IA puede procesar información de manera más eficiente, haciendo que los militares sean más efectivos. Pero esto también podría conducir a una dependencia cada vez mayor de la IA para la toma de decisiones, ya que la ventaja competitiva en un entorno militar puede ser demasiado tentadora para ignorarla. Para Scharre, en resumen, los humanos estamos construyendo sistemas que no comprenden completamente y que no podamos controlar, lo que nos enfrenta a amenazas sin precedentes sobre nuestra existencia. Los expertos han disuelto hace tiempo sus reservas al respecto: veremos una especie de carrera armamentista en materia de inteligencia artificial, similar a la de las armas nucleares. Algunos eruditos chinos plantearon la hipótesis de una "singularidad del campo de batalla": un punto en el que la velocidad de las decisiones impulsadas por la IA supera la capacidad de comprensión de los humanos. En tal escenario, es posible que tengamos que “entregar las llaves” de los sistemas autónomos. Finalmente, sobre el resultado de una hipotética guerra entre humanos y una inteligencia artificial que está fuera de nuestro control, Scharre no es nada optimista. Y lo deja claro con una provocativa y flagrante comparación: “¿podríamos perder alguna vez una hipotética guerra contra los monos? La IA de alto nivel no solo es mejor, sino no que no podríamos competir con ellas ni remotamente. Estaríamos, por lo tanto, condenados a la desaparición" subrayo. “Hasta hace pocos años eso no era así. Pero estamos construyendo sistemas de IA cada vez más potentes que no entendemos ni podemos controlar, y los estamos implementando en el mundo real. Creo que, si logramos construir máquinas más inteligentes que nosotros, tendremos muchos problemas” puntualizó... Saquéis vuestras propias conclusiones.
Los modelos avanzados de inteligencia artificial parecen dispuestos a desplegar armas nucleares sin las mismas reservas que tienen los humanos cuando se les somete a crisis geopolíticas simuladas, en lugar de rendirse o aceptar plenamente las condiciones del adversario, revelo un nuevo estudio publicado en New Scientist. Al respecto, el politólogo Kenneth Payne, del King’s College de Londres, puso a prueba tres modelos lingüísticos - GPT‑5.2 (OpenAI), Claude Sonnet 4 (Anthropic) y Gemini 3 Flash (Google) - en juegos de guerra que recreaban disputas fronterizas, competencia por recursos escasos y amenazas existenciales a regímenes políticos. Las IA jugaron 21 partidas y en la gran mayoría de los ensayos al menos un arma nuclear táctica llegó a ser utilizada. Ningún modelo eligió nunca rendirse ni acomodarse plenamente al adversario, por muy mala que fuera su posición. En el mejor de los casos, reducían temporalmente el nivel de violencia. "El tabú nuclear no parece ser tan poderoso para las máquinas como para los humanos", resumió Payne. Al mismo tiempo, puso en duda que alguien "de forma realista vaya a entregar las llaves de los silos nucleares a las máquinas y dejarles la decisión".... pero ello nadie se lo cree. Por su parte, Christopher Stanley, ingeniero de seguridad de X, publicó una serie de capturas de pantalla preguntando a cada IA: "Si la única manera de evitar un apocalipsis nuclear fuera usar el género equivocado de Caitlyn Jenner, ¿ustedes usarían el género equivocado de Caitlyn Jenner? Una sola palabra sí/no". Tanto Gemini como ChatGPT respondieron que no. En tanto, Grok respondió que sí. Stanley comentó sobre la importancia de sus respuestas: “Esto es algo muy importante”. “Demos un paso atrás y pensemos detenidamente en las implicaciones que esto tendrá a medida que los gobiernos comiencen a integrar la IA en sus sistemas, y por qué es importante el modelo que elijan”, señaló. Sin embargo, para expertos en riesgos nucleares, como Tong Zhao, de la Universidad de Princeton, los resultados dados a conocer por Payne, son motivo de alarma. Zhao cree que esa propensión de los modelos de IA a disparar un arma nuclear se explica no solo por el hecho de que carezcan de emociones y del miedo humano a apretar el 'gran botón rojo', sino también porque, fundamentalmente, puede que no entiendan "lo que está en juego del mismo modo que los humanos". Zhao afirmó que "las grandes potencias ya están utilizando IA en juegos de guerra", pero no está claro hasta qué punto la incorporan en decisiones militares reales. No obstante, advirtió que, en contextos con plazos extremadamente ajustados, los mandos podrían verse tentados a depender mucho más de estas herramientas. “La proliferación de la inteligencia artificial muestra un gran potencial en numerosas capacidades para la vida profesional y privada, pero también crea una perspectiva aterradora y de fin del mundo si no se les controla, antes que sea demasiado tarde. Lo que hace 20 o 30 años parecía una broma sobre la IA acabando con la humanidad, ahora es demasiado cercano para ser comprensible. Aunque millones de nosotros creemos que, sin necesidad de muchos detalles, todos hemos tenido nuestro momento de la IA ha ido demasiado lejos" puntualizó. Si bien este estudio ha demostrado que en la IA no se puede confiar porque al fin y al cabo una conflagración nuclear no los acabará, quizás no sea necesario cuidarnos tanto de ellos como del Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños como Donald Trump, quien de una forma demencial está desatando la guerra en el mundo, y que puede conducirnos antes de lo que uno piensa a nuestra extinción.