"Drenar el pantano" fue siempre una de las principales promesas de campaña de Donald Trump. Y fue una de las que más caló entre sus seguidores: en Washington, según su mensaje central, mandaba una élite política completamente corrupta que se creía intocable, tanto legal como moralmente. Si Trump, el aparente outsider político, llegaba al poder, acabaría con todo eso y "secaría el pantano”. Para sus seguidores más fervientes, difícilmente haya un caso que refleje mejor esa élite corrupta que el del judío Jeffrey Epstein. El exbanquero de inversiones abusó sexualmente de numerosas menores entre el 2002 y el 2005. Lo hizo con ayuda de su pareja de entonces, Ghislaine Maxwell, quien luego fue condenada por ello. A la vez, el pederasta mantenía vínculos con las más altas esferas de la política, la economía y Hollywood, como Bill Clinton, George W. Bush, el Príncipe Andrés, Bill Gates, Michael Jackson o el astrofísico Stephen Hawkings - entre otros - quienes participaban activamente en sus aberrantes orgias con indefensos niños en su isla privada. Pero la lista de monstruos degenerados se ha ampliado últimamente, cuando este fin de semana se han dado a conocer nuevas revelaciones que incluyen a Donald Trump y Elon Musk. Como recordareis, durante su campaña, Trump prometió hipócritamente hacer públicas “todas” las investigaciones secretas del caso Epstein. Pero una vez en la Casa Blanca, no volvió a mencionarlas por mucho tiempo, hasta que obligado por presiones de sus propios partidarios se han comenzado a publicar a cuenta gotas y en forma sesgada, donde solo incluían a sus adversarios políticos, pero no ha convencido a muchos y desde entonces, su base se ha dividido. Y ahora todos están convencidos, por las nuevas revelaciones dadas a conocer y que el republicano quiso evitar que se hicieran públicas, que Trump es parte del mismo sistema que prometió combatir. "Jeffrey Epstein es uno de los verdaderos villanos de nuestra era”, dijo Glenn Thrush, reportero judicial del New York Times. "Era un pedófilo. Era reservado y tenía muchas conexiones con gente rica y poderosa. Muchos en este pantano político de Washington no comprenden que la energía de los conspiracionistas del caso Epstein ha tomado tintes casi religiosos”. Y fue el propio Trump quien, cuando era candidato, ayudó a alimentar muchas de esas teorías que ahora se vuelven en su contra. "La llamada ‘lista de clientes de Epstein' se ha convertido en el gran símbolo del caso, una especie de tótem”, explica Thrush. “Una lista que no deja de crecer a medida que pasan los días y que incluye a quienes no se esperaba, como al propio Trump” aseveró. Al respecto, el Wall Street Journal reportó sobre una carta escrita a Epstein con contenido picante y el nombre de Trump. El diario dice haber accedido a documentos. Pero Trump niega haberla escrito y ha anunciado demandas contra el periódico y también contra el magnate Rupert Murdoch, dueño del Wall Street Journal. Ahora, influyentes figuras del movimiento MAGA [Make America Great Again] exigen que Trump esclarezca su participación en el caso Epstein. De lo contrario, sería una "absoluta traición” que "la gente no aceptará”, advirtió con furia la congresista republicana Marjorie Taylor Greene, una de las más leales a Trump en el pasado. Precisamente, circulan videos en redes sociales donde simpatizantes queman sus gorras MAGA. Además, varios conocidos influencers de derecha - como Laura Loomer o Alex Jones - también se han distanciado de Trump, asqueados por su aparición en la lista de “asiduos visitantes” a la isla de Epstein (estrangulado en su celda el 2019 tras conocerse el escándalo, con el objetivo de silenciarlo). Por cierto, la enorme carga explosiva del caso también tiene que ver con los lazos que Donald Trump mantuvo con Jeffrey Epstein. En videos de los años 90 se los ve juntos en una fiesta; además, Trump habría volado al menos siete veces en el jet privado de Epstein. En una entrevista del 2002, lo llamó "un tipo estupendo” y dijo sobre él: "Dicen que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí. Y muchas de ellas son del tipo más joven”. En el 2019, ya como presidente, Trump se distanció de Epstein y afirmó “no saber nada sobre los abusos” ... todo era mentira. Uno de los documentos que lo implica en esas aberraciones es una declaración al FBI, recogida el 27 de octubre del 2020, de una persona que asegura que trabajó como conductor de limusinas en la zona de Dallas y que aseguró llevar a Trump al aeropuerto de Fort Worth (Texas). El conductor relató a una conocida suya este encuentro con Trump y contó que entonces el comportamiento de ella cambió de inmediato y que la mujer aseguró que "Donald J. Trump la había violado junto con Jeffrey Epstein" y que una chica "con un nombre extraño la llevó a un hotel o edificio lujoso, y que así fue como sucedió". También se ha publicado una denuncia presentada por una mujer anónima en enero del 2020 en Nueva York en la que habla de los reiterados abusos que sufrió a manos de Epstein y Maxwell y también de un encuentro en el que el pederasta llevó en 1994 a la víctima, que entonces tenía 14 años, a conocer a Trump, que según la mujer mostró complicidad con Epstein cuando este realizó comentarios sugerentes. El FBI también aseguró que una carta incluida en los nuevos archivos, que está firmada por Epstein y hace referencia a Trump, es falsa, ya que, entre otras cosas, la letra no coincidiría con la de Epstein y la dirección del remitente no corresponde a la cárcel donde estaba recluido el magnate financiero, que según la versión oficial se “suicidó” en su celda en el 2019. La misiva estaba dirigida al agresor sexual y exdoctor del equipo de gimnasia de EE.UU. Larry Nassar e incluye explícitamente el nombre de Trump, mencionando “el interés de nuestro presidente en manosear a mujeres jóvenes”. También existe otra mención de Trump en otra declaración en la que una mujer lo acusa de haber organizado una fiesta para trabajadoras sexuales en su residencia de Mar-a-Lago. El hoy presidente voló "muchas más veces" a bordo del avión privado del pederasta Jeffrey Epstein, según afirma un fiscal federal en uno de los documentos que forman parte de los archivos publicados recientemente por el Departamento de Justicia. Aunque la información sobre estos vuelos de Trump es pública desde hace años, el correo muestra que miembros de la Fiscalía estaban compartiendo por primera vez estos datos en el 2020. Como sabéis, el Departamento de Justicia lleva publicando cantidades ingentes de documentos desclasificados sobre Epstein con base en una ley aprobada en el Congreso en noviembre. Trump, que en un principio no quiso apoyar la publicación de los archivos y que luego tuvo que rectificar y firmar la ley tras comprobar el fuerte apoyo del Congreso, aparece numerosas veces en la documentación del caso sobre el que fuera su amigo y con quien dijo “haber cortado relaciones en el 2004”, antes de que Epstein fuera acusado por primera vez de abuso y prostitución de menores. Por lo visto se trata de una mentira tras otra y no le será fácil deshacerse de los fantasmas que él mismo ayudó a crear. Por cierto, tras su aparente y publicitado distanciamiento con el magnate Elon Musk, este escribió en X: "Es hora de soltar la gran bomba: @realDonaldTrump está en los archivos Epstein”. No presentó pruebas y el tuit fue borrado al poco tiempo. Con lo que no conto Musk es que al final el también terminaría por aparecer en la lista de pedófilos de Epstein. Ante este escándalo, no es de extrañar que Trump busque desviar la atención pública de sus monstruosos delitos cometidos, invadiendo y amenazando países para que no se hable del tema y se investigue a profundidad, pero de nada le servirá. Tanto el como el “asqueroso” de Clinton - como lo denominó - y todos aquellos que aparecen en esas listas deberán responder un día ante la justicia ¿Pero ello ocurrirá algún día?