¿Qué sistema operativo tiene tu smartphone? Salvo que poseas un iPhone, pondría la mano en el fuego en que tu móvil funciona con Android. Samsung, Huawei, Xiaomi, Oppo, LG, HTC… Todos los fabricantes cuentan con Android para sus dispositivos móviles. No siempre ha sido así. Cuando el teléfono móvil se hizo popular en los años 90, nadie hablaba de aplicaciones o de qué software traía dentro. Te fijabas en su diseño, en su autonomía, cobertura y, como mucho, en si traía radio o reproducía música. Olvídate de Internet en ese entonces. En cuanto al software, cada fabricante tenía su propio sistema operativo, desconocido para quien no estuviera dentro de la industria. La fiebre por Android y la lluvia de apps vino más adelante. En la actualidad, hay toda clase de dispositivos conectados que emplean Android, desde televisores a automóviles. Curiosamente, su propósito original era ser el sistema operativo de cámaras digitales. Pero Google tenía otros planes, y cuando conoció a Android vio que de ahí podía salir algo grande. Su estrategia cambiaría el mercado. Pero vayamos por partes. El primer teléfono móvil o celular se lanzó al mercado en 1973. Su fabricante era Motorola. Pero no es hasta los años 90 que el teléfono de bolsillo se popularizará hasta el punto de verse en todo lugar. Primero en el cine y la televisión, y más adelante en cualquier tienda de electrodomésticos o en la mano de cualquiera que vieras por la calle. Durante las décadas de los 90 y 00, el teléfono móvil se convirtió en un dispositivo realmente imprescindible. Todos tenían uno. Vamos, como ahora. Si bien no existía WhatsApp ni Facebook, podías llamar a cualquiera sin esperar a que llegase a casa y mandar y recibir mensajes, aunque fueran sólo de texto y estuvieran limitados a 160 caracteres. Las aplicaciones estrella no eran Netflix, YouTube ni Instagram. En el momento de mayor popularidad de los celulares, las apps más populares venían preinstaladas y básicamente eran juegos sencillos como el Snake, la agenda de contactos y el calendario. ¿Y los nombres propios? Motorola empezó aquello, pero fueron otros quienes acabaron dominando el mercado de la telefonía móvil, como Nokia, pero hubo otros a cierta distancia, como Siemens, Sony Ericsson o Samsung. Un vistazo a la lista de teléfonos móviles más vendidos de la historia nos da una imagen de cómo fue esa época móvil anterior al smartphone. De los diez primeros, siete modelos son Nokia. Más de una década de dominio del mercado con distintos modelos de celulares cuyo atractivo radicaba en su pequeño tamaño, ausencia de antena externa, carcasa intercambiable en algunos modelos y una autonomía y durabilidad insuperables hoy en día. La empresa que daría pie a Android, Android Inc., nace a finales del 2003 con cuatro miembros fundadores: Andy Rubin, Rich Miner, Nick Sears y Chris White. En su primera presentación a posibles inversores, anunciaron Android como un sistema operativo avanzado para cámaras digitales que permitía conectarlas con el PC sin sables. Pero viendo que el tema no tenía mucho futuro, se decantaron por los teléfonos móviles. En sólo dos años, Google decide comprar Android Inc. por 50 millones de dólares, una cantidad nada desdeñable para un proyecto tan joven. Además, los cuatro fundadores entraron a formar parte de Google en distintos puestos más o menos clave. En aquel entonces había dos proyectos similares, Symbian y Windows Mobile. El primero pretendía crear un sistema operativo móvil avanzado bajo la tutela de grandes del sector como Nokia, Ericsson, Motorola o Sony. La idea era ir más allá del teléfono del momento y acercarse más a las PDA, las precursoras de las tabletas actuales. Por su parte, Microsoft estaba enfrascado en su propio sistema operativo móvil, Windows Mobile. Así que Google se erigió como tercer actor en esta competición. Con Android tenía a su disposición su propio sistema operativo, en el que trabajó en secreto durante años a partir de lo que habían iniciado Andy Rubin y sus socios a partir del núcleo de Linux. La idea era contar con un software flexible y actualizable que se adecuara a distintos dispositivos. Durante dos años, el desarrollo de Android se hizo con total hermetismo, pero en el 2007 ocurre lo inesperado. Apple se adelanta a Symbian, Microsoft y Google y lanza un nuevo teléfono móvil, el iPhone: sin botones, con pantalla táctil, con cámara, minimalista y atractivo y, oh sorpresa, con su propio sistema operativo iOS que incluía reproductor de música, navegador web, gestor de correo y gestor de mensajes de texto y voz. Su segunda versión, iPhone 3G, se convertirá en el teléfono más vendido del 2008 por más de diez millones de dólares de diferencia con el segundo. Apple se había adelantado a la competencia y se ganó a la crítica y al público, por lo que Google decidió cambiar de estrategia. Recalco la importancia de lo que supuso el iPhone de Apple porque hay que tener en cuenta que tras más de una década, una empresa que fabricaba computadoras lanza su primer teléfono y consigue vencer a los fabricantes del momento en su propio mercado. El lanzamiento del iPhone obliga a Google a cambiar también partes del diseño de Android, inicialmente pensado para dispositivos tipo BlackBerry, con teclado físico. Pero la pantalla táctil de iPhone echa esta idea por los suelos. La influencia de Apple es tal que en su primer año de vida, Nokia, BlackBerry y HTC anuncian dispositivos con pantalla táctil. Google decide aprovechar esta situación para unir a la industria bajo el paraguas de la Open Handset Alliance, creada a finales del 2007 y que cuenta con el apoyo de nombres tan relevantes como HTC, Sony, Dell, Intel, Motorola, Samsung, LG, las operadoras T-Mobile y Sprint, y así hasta más de 80 compañías relacionadas con la telefonía o la electrónica. El objetivo de esta alianza es crear estándares para dispositivos móviles, una excusa para “vender” a toda la industria su sistema operativo Android aprovechando que su código estaba basado en Linux, de código abierto. El lanzamiento de la Open Handset Alliance el 5 de noviembre del 2007 sirve también para anunciar Android 1.0. El 12 de noviembre, Google compartirá el SDK de Android para que fabricantes y desarrolladores se familiaricen con Android y empiecen a trabajar con él. Como curiosidad, hasta el anuncio de Android 1.0, Google únicamente había contado con dos versiones Alpha de uso interno. Todo va muy rápido. En el 2003 surge una idea, en el 2005 Google la compra y en el 2007 se anuncia a la industria. Al año siguiente, el primer teléfono móvil con sistema operativo Android, “el primer Android”, se lanza al mercado. La fecha exacta es el 23 de septiembre del 2008. HTC anuncia ese día su nuevo teléfono móvil, llamado HTC Dream y que cuenta con pantalla táctil y con un teclado oculto por defecto. El lanzamiento se hace en colaboración con T-Mobile en lis EE.UU. por lo que a este dispositivo también se le conoce como T-Mobile G1. Este primer Android phone será la primera presentación al público de Android, un rival directo del iOS de Apple y que integra servicios populares de Google como Google Maps, YouTube y un navegador con su buscador por defecto. Además, trae otras aplicaciones propias como correo, calendario o contactos, que obviamente integran Gmail, Calendario y Contactos de Google. Otra novedad es su Android Market, un espacio virtual donde encontrar nuevas aplicaciones propias y de terceros. En este sentido, Google se adelantará a Apple, que no lanzará su App Store hasta iOS 2.0 en julio del 2008). Bien porque el lanzamiento de Android se precipitó por las circunstancias o para demostrar a fabricantes y usuarios de las bondades de su sistema operativo móvil, Google actualizó Android varias veces durante el 2009. En aproximadamente un año, Android 1.0 cambió a 1.1, 1.5 y 1.6, implementando mejoras y pequeños cambios. Desde entonces se han sucedido cambios mayores de forma anual con cambios menores cada pocos meses. En el 2007, Apple irrumpió en el mercado de teléfonos móviles con su iPhone, y Android logró hacerse un espacio enseguida. El HTC Magic estuvo entre los más vendidos del 2009, y el primer Samsung con Android, el Samsung Galaxy S, fue el segundo celular más vendido del 2010, sólo superado por el iPhone 4. A partir de aquí, Android convencerá al resto de fabricantes, que con el tiempo han pasado a diseñar dispositivos Android en exclusiva. Los motivos son muchos: no hay una alternativa mejor, tiene a un grande como Google detrás, les supone un coste muy bajo y pueden incluir sus propias aplicaciones y personalizaciones. Además, los fabricantes controlan las actualizaciones salvo excepciones. El éxito de Android se debe, a partes iguales, a estar ahí en el momento adecuado, recibir el respaldo de un gigante del sector y saberse vender a la industria en una situación límite en la que la única solución parecía ser Android, un sistema operativo para cámaras digitales que en la actualidad encontramos en todas partes. Larga vida a Android :)
Unas pocas semanas antes del lanzamiento de la nueva familia Galaxy S20 Samsung ponía sobre la mesa al Samsung Galaxy S10 Lite y al Note 10 Lite, dos propuestas de gama media-alta que, a pesar de tener el apellido 'Lite', guardan similitudes con las familias de primera línea de Samsung. Hoy nos ocupa el Samsung Galaxy Note 10 Lite, un terminal que, por primera vez, nos permite acceder al S-Pen de Samsung a un precio relativamente comedido, renunciando a algunas bondades por el camino y sorprendiendo en algunos puntos capitales. Como el Note 10 (sin "+"), el Note 10 Lite integra una pantalla SuperAMOLED de 6,7 pulgadas Infinity-O con resolución FullHD+, y hereda ese característico agujero central para la cámara frontal. Una estética que se repite en este Note más económico, con un frontal en el que se reducen bastante los marcos teniendo algo más de barbilla y el auricular integrado muy sutilmente en la parte superior. Eso sí, en la parte trasera vemos un módulo para las cámaras traseras cuadrado, a diferencia del de en forma de semáforo que presentan los otros Note 10. En común están los colores, pero también dibuja bordes más redondeados y suavizados que los Note 10 y 10+. En cuanto a los componentes, el fabricante no especificó el procesador, pero por los datos de su ficha técnica concuerdan con el Exynos 9810 (el mismo que los Galaxy S9), con opciones de 6 u 8 GB de RAM. Todo movido con Android 10 con One UI, con Bixby y todos los servicios de la capa de personalización, y alimentado con una batería de 4.500 mAh (con carga rápida). Como hemos comentado, por Lite que sea no renuncia al S Pen, que soporta las mismas funciones que vimos en sus predecesores. Y en cuanto a fotografía, el Note 10 Lite compone su triple cámara trasera por un sensor de 12 megapíxeles para la cámara principal (con OIS, pero no el nuevo Super Steady), un ultra gran angular y cambia la macro por un teleobjetivo con un sensor de 12 megapíxeles y también OIS. Y para la cámara frontal vemos un sensor de 32 megapíxeles y una lente con apertura F/2.2. Como ya supimos en su presentación, los colores disponibles son Aura Glow, Aura Black y Aura Red. En cuanto a su coste y disponibilidad, el Samsung Galaxy Note 10 Lite parte de los 609,01 euros y ya esta a la venta en la web de Samsung, donde aparece la opción de compra :)
El argumento de que Bitcoin tiene potencial como un activo seguro en medio de la derrumbes del mercado ha sido duramente refutado por la crisis financiera disparada por el Coronavirus, aquella plaga apocalíptica que ha desatado el pánico en el mundo. En efecto, la mayor criptodivisa del mundo ha tenido en los últimos días una de las mayores caídas registradas para la moneda digital demostrando que se ve tan afectada por la incertidumbre global como cualquier otro. O incluso más. El Índice de Bloomberg Galaxy Crypto Index cayó estrepitosamente hasta un 49%, alcanzando un mínimo histórico. Otras criptomonedas, como Ripple y Ethereum, se desplomaron a la par del Bitcoin antes de recuperar parte de las pérdidas. Según los operadores, no hay ningún fundamento propio de los mercados de criptoactivos que explique la baja. Ni los temores a una recesión global o el precio del petróleo lo tocan en forma directa. Sin embargo, Bitcoin y sus pares son víctimas indirectas del derrumbe generalizado que sufrieron bonos y acciones en todo el mundo por temor al Coronavirus, cuya abrupta aparición dejando miles de muertos a su paso y países enteros aislados, ha provocado el caos económico. El problema se agravo porque los inversores de todo el mundo asumieron pérdidas tan severas que tienen que liquidar activos que todavía tienen valor para cubrir obligaciones, por ejemplo si operaron “apalancados” por préstamos o sus cuentas, quedaron debajo de cero. “Los inversores están liquidando activos alternativos como el oro y el criptomonedas para cumplir con las obligaciones del mercado y crear reservas de efectivo, un tema similar al que ocurrió durante la última crisis financiera”, dijo Matthew Dibb, cofundador y director de operaciones de Stack, al medio estadounidense Business Insider. El bitcoin ha perdido cerca de un 30% de su valor en los últimos días, un ritmo mayor que el de la caída de activos como las acciones y el petróleo en medio de una pandemia que ha generado el temor en la vida cotidiana de millones de personas. “Hemos visto una aversión a los activos de riesgo en todos los mercados”, dijo a Reuters Jamie Farquhar, gerente de cartera de la firma de criptomonedas NKB, con sede en Londres. “El bitcoin ciertamente no es inmune a eso” agregó. La caída del Bitcoin estuvo acompañada hasta por el oro y los bonos del Tesoro de los EE.UU., considerados la inversión más segura del mundo, que también perdieron valor ese día contra todo pronóstico. No cabe duda que el Coronavirus ha sido el ganador ¿Pero habrá alguien que lo detenga? :(
Tras haber sido fruto de múltiples rumores, Canon ha confirmado esta semana algunos detalles de la nueva EOS R5, la nueva cámara sin espejo Full Frame de la marca que promete ser una revolución en la línea de cámara sin espejo de Canon. No se han publicado las especificaciones técnicas, tan solo algunas prestaciones destacables que pasamos a detallar a continuación ¿vale? En efecto, de lo poco que se ha llegado a saber, se dice que la EOS R5 incorporará una alta velocidad sin rival, alta resolución, vídeo 8K y una estabilización de la imagen inigualable. Esto se traduce de momento (porque no se han dado muchos detalles) en una velocidad de disparo de 20 fps con obturador electrónico (12 fps con el mecánico), un nuevo sistema de estabilización integrado en la cámara (que trabajará en combinación con el del objetivo), y grabación de vídeo 8K de calidad cinematográfica en una amplia gama de situaciones. No hay detalles sobre el nuevo sensor, y por lo demás sólo han contado que su cuerpo tendrá por fin dos ranuras para tarjetas de memoria y que permitirá la transferencia automática de los archivos de imagen desde el dispositivo a la plataforma en la nube de la casa. Demás esta decir que la esperada Canon EOS R5 viene a responder al sector profesional que demandaba una Full Frame mirrorless a la altura de sus necesidades. Los vídeos 8K @30 son un buen argumento. Pero para muchos profesionales puede ser más importante que si tiene esta capacidad, resultaría bastante lógico que pudiese capturar a 120 en modo 4K. Algo realmente importante en deportes y naturaleza. En cuanto a su coste y disponibilidad, aún no hay datos al respecto, aunque es de esperar que supere ampliamente los 2.599 euros que costaba la EOS R en el momento de su lanzamiento :)
A medida que pasan los años, el crecimiento de robots asesinos es imparable y su regulación es esencial para proteger al mundo de la potencial amenaza que representan para la humanidad. En efecto, el uso de ‘sistemas de armas autónomas letales’ plantea una serie de nuevas cuestiones éticas que los gobiernos deben considerar con urgencia por lo que es necesario crear una nueva convención internacional para gobernar el uso de la tecnología, algo así como una Convención de Ginebra digital. Como sabéis, la tecnología avanza rápidamente y el sector de la robótica con ella, con una inversión de 16.500 millones de dólares el año pasado ratifica su gran crecimiento. Entre ellos se incluyen en primer lugar los robots asesinos que desde la ciencia ficción hoy son toda una realidad, en la que tanto ellos como los drones pueden equiparse con sistemas de armas letales, misiles, bombas o armas de fuego, que podrían programarse para operar total o parcialmente de manera autónoma, los cuales finalmente se extenderán a muchos países. La tecnología es un foco creciente para muchos ejércitos porque reemplazar tropas con máquinas puede facilitar la decisión de ir a la guerra. Al respecto, EE.UU., China, Israel, Corea del Sur, Rusia o Reino Unido están desarrollando sistemas de armas con un grado significativo de autonomía en las funciones críticas de selección y ataque de objetivos. Pero no está claro quién es responsable de las muertes o lesiones causadas por una máquina: el desarrollador, el fabricante, el comandante o el dispositivo en sí ya que sorprendentemente, no aun no esta debidamente regulado. Es por ese motivo que a los robots asesinos no se les debía permitir decidir por sí mismos participar en el combate y a quién matar, ya que existen grandes probabilidades de que lo harían indiscriminadamente no dejando a un ser vivo al englobar a todos como “enemigos”. Es por ello que la seguridad de los civiles está en riesgo hoy. Se necesita una acción más urgente en forma de una Convención digital de Ginebra, con normas que protejan a los seres humanos de esta amenaza. Asimismo, es necesaria la implementación cuanto antes de normas internacionales más estrictas sobre el uso de tecnologías de reconocimiento facial y otras formas emergentes de la inteligencia artificial. Es imprescindible por ello una regulación en el mundo del reconocimiento facial para protegernos contra posibles abusos por parte de los robots. Esta opinión es compartida por ejecutivos de importantes compañías que advierten del peligro que representan los robots asesinos. Así por ejemplo, Elon Musk, el multimillonario sudafricano cofundador de PayPal, Tesla Motors, SpaceX, Hyperloop, SolarCity, The Boring Company, Neuralink y OpenA, reiteró una vez mas que la Inteligencia Artificial es la mayor amenaza existencial de la humanidad. Las declaraciones de Musk contra las tecnologías de IA o para ser más precisos, su pesimismo en cuanto al uso que daremos a ellas, van más allá de las acciones de los líderes humanos, ya que piensa que gran guerra podría ser iniciada por una computadora inteligente que calculase un ataque como la mejor opción (tipo Skynet en Terminator) y decida hacerlo por su cuenta, con el objetivo de aniquilar a la raza humana. Como recordareis, Musk fue uno de los firmantes de relevancia de una solicitud a la ONU en el 2017 para la prohibición de armas letales autónomas. “Una vez desarrolladas, las armas letales autónomas van a permitir conflictos armados en una escala mayor que nunca, y en tiempo más rápido que los humanos puedan comprender. No tenemos tiempo para actuar. Una vez que se abra la caja de Pandora, será difícil de cerrar”, aseguró el ejecutivo. Han pasado tres años del envío de esa solicitud y la ONU extrañamente aun no se pronuncia ¿Qué poderosos y oscuros intereses impiden su implementación? ¿A que esperan para hacerlo? Mañana puede ser demasiado tarde :(
Como sabéis, poco a poco Samsung ha ido colando sus smartphones de la gama A como equipos completos, contenidos en precio y muy atractivos visualmente. El nuevo Samsung Galaxy A71 es el mejor ejemplo de todos y se estrena ni más ni menos que con cuatro cámaras. Sucesor del Galaxy A70 y primo mayor del Galaxy A51, comparte con estos dos la pertenencia a una gama media que, como ellos, podría dominar sin problemas, especialmente cuando por su precio, 469 euros, es completamente accesible. Cuenta con un diseño bastante estándar, similar al que nos tiene acostumbrados Samsung con su gama media Galaxy A salvo por un detalle que hereda de la gama alta, la desaparición del notch por una pantalla perforada. Otra de las cosas que más destaca de este móvil es que no cuenta con lector de huellas en la parte trasera de la carcasa, porque se encuentra debajo de la pantalla. Tiene un tamaño de pantalla de 6,7”, con una resolución de 1080x2340. La pantalla es de tipo Super AMOLED y destaca, como hemos dicho antes por tener al lector de huellas debajo y un orificio en la parte central superior para la cámara frontal. En cuanto al sistema operativo del Samsung Galaxy A71, es Android 10 y cuenta con la capa de personalización One UI 2.0 donde Samsung añade sus propias funciones. Trabaja además con un cpu Snapdragon 730 de 8 núcleos. En el apartado de memoria, contamos con varias combinaciones entre 4 y 6 GB de memoria RAM y 64 o 128 GB para almacenamiento de archivos, apps y datos. La memoria de almacenamiento se puede ampliar vía microSD. Por cierto, la cámara frontal que acompaña a la pantalla es de 32 Mpx con una apertura de f/2.2, mientras que en la parte trasera nos encontramos con un equipo fotográfico más potente. La cuádruple cámara trasera del Galaxy A51 está formada por una lente principal de 64 Mpx con apertura f/1.8, junto a otra lente macro de 5 Mpx y apertura f/2.4, una tercera gran angular de 12 Mpx y f/2.2 y una cuarta dedicada a la profundidad para mejorar el efecto desenfoque. Asimismo, la capacidad de la batería del Galaxy A71 es de 4500 mAh. la cual no es extraíble, por lo que no puede reemplazarse si se desgasta o estropea. Pero cabe destacar que sí cuenta con carga rápida. En cuanto a su conectividad, aparte de sus consideraciones técnicas, podemos agregar que el Samsung Galaxy A71 utiliza una tarjeta nanosim. Es además Dual SIM, por lo que puedes utilizar dos tarjetas al mismo tiempo. Cuenta también con conexión NFC. Y tal como detallamos al inicio, ya esta disponible y a un precio sumamente atractivo :)