“Más seguro. Más rápido. Algo en lo que puedes confiar”. Ese es el eslogan que BrainBridge ha elegido para hablar de sí misma. Esta ‘compañía’ afirma estar desarrollando “el primer sistema de trasplante de cabeza del mundo, un dispositivo innovador que representará un logro histórico en los campos de la neurociencia, la ingeniería humana y la inteligencia artificial”. Pero la web de BrainBridge no se limita solo a presumir de innovación y desarrollo tecnológico. La ‘empresa’ ha publicado también un vídeo en el que podemos asomarnos a este espeluznante proyecto en el que pasan la cabeza de un humano al cuerpo de otro (obviamente, son imágenes falsas). Asimismo, según lo que anuncian en su página de Internet, BrainBridge podrá realizar trasplantes de rostro y cuero cabelludo “para restaurar la funcionalidad y la apariencia estética”. Todo esto, sin embargo, se tiene que mantener con muchas comillas, ya que BrainBridge no es una empresa real: no está constituida en ninguna parte. El vídeo fue realizado por Hashem Al-Ghaili, biólogo molecular, comunicador científico y director de cine yemení que en el 2022 hizo un vídeo viral llamado ‘EctoLife’ sobre úteros artificiales que fue igualmente polémico. De hecho, dice Al-Ghaili que la pregunta más común es ‘¿De dónde sacan los cuerpos?’ y el sitio web BrainBridge responde afirmando que obtendrá cuerpos inconscientes “crecidos éticamente” de EctoLife, la ficción anterior del científico. También sugiere que las personas que se someten a la eutanasia debido a dolores crónicos, o incluso problemas psiquiátricos, podrían proporcionar un suministro adicional. ¿Pero cómo consigue un robot extirpar tu cabeza sin matarte? “Esta es una pregunta que jamás pensé que me haría” asevero. La idea principal de este proyecto fantasma es que sistemas robóticos avanzados “que garantizan operaciones precisas y de alta velocidad” corten en el lugar adecuado el cuerpo de una persona para trasplantar su cabeza en otro tronco, con todas sus extremidades y todas sus funciones en buen estado. Estos robots estarán impulsados por inteligencia artificial, no podía ser de otra manera en el 2024. Aseguran una “atención postoperatoria integral para favorecer la curación y prevenir el rechazo” y afirma que han desarrollado “algoritmos de autoaprendizaje” que crean “planes de recuperación personalizados durante la cirugía”. Durante el vídeo también se explica que el paciente recibe un implante - un pequeño chip - que se coloca en la columna y que promueve la reparación de neuronas dañadas y permite al cerebro formar conexiones neuronales con el nuevo cuerpo, asegurando que el sistema sensorial es restablecido. Asimismo, afirma que funciona como “dispositivo de control temporal de respaldo” para el cuerpo del donante. Finalmente, en la etapa de recuperación - y tras pasar varias semanas en coma inducido para no hacer ningún movimiento corporal que pueda estropear la operación - el paciente recibe la diadema BrainBridge. Se trata de un dispositivo que, equipado con una interfaz cerebro-computadora, le permite “comunicar sus necesidades durante la recuperación, controlar dispositivos y ejecutar tareas de forma independiente utilizando sus pensamientos, mejorando la autonomía y la calidad de vida”. Según la web de BrainBridge, este proyecto se ha desarrollado en colaboración con “algunos de los neurocientíficos e ingenieros más importantes del mundo” y está respaldado por inversores “con visión de futuro”. Independientemente de la veracidad o no del proyecto en sí, y a riesgo de usar una expresión ya manida cuando hablamos de tecnología de ciencia ficción, es cierto que una no puede evitar pensar en Black Mirror cuando se imagina un futuro en el que empresas puedan ponerte el cuerpo y la cara de un veinteañero cuando tengas ya unos añitos.“Los tejidos de donantes más jóvenes reducen el riesgo de rechazo y mejoran la apariencia”, dicen sin tapujos desde BrainBridge. Si bien la tecnología que proponen se podría entender como una manera de salvar la vida a alguien que se encuentra en una situación de salud complicada o, por ejemplo, permitir moverse de nuevo a una persona con algún tipo de parálisis, al final muy probablemente lo que sucedería con este tipo de avance es que sería otra manera de los ricos de derrotar a la muerte. O al menos retrasarla lo máximo posible. En el vídeo de la compañía se ve claro: los brazos de un cirujano robótico parecido a un pulpo se arremolinan, extrayendo rápidamente la cabeza de una persona más mayor - o puede que enferma - y colocándola en un cuerpo joven y sano. La realidad es que esto no es tan fácil como copiar-pegar. Lo más probable es que un trasplante de cabeza humana también sea mortal. E incluso si vivieras, serías una mente sobre un cuerpo paralizado, ya que intercambiar cabezas significa cortar la médula espinal. No obstante, lo que aparentemente haría BrainBridge podría aplicar soluciones a este y otros problemas que tradicionalmente se han asociado a una operación de este calibre. Así, poner la cabeza sobre un cuerpo joven se convierte en una forma de evitar el envejecimiento de un solo golpe... al menos mientras el cerebro aguante.
Tras pasar 1.901 días en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh, el periodista y fundador de Wikileaks Julian Assange, abandonó el Reino Unido el pasado lunes y regreso a Australia. De esta manera, su largo y épico procesamiento parece estar llegando a su fin. El acusado se ha declarado culpable de uno de los cargos que se le imputan: conspiración para obtener y transmitir información clasificada. Fue sentenciado al tiempo que ya cumplió en una prisión británica, luchando contra la extradición a EE.UU. Y ahora el caso está cerrado. El acuerdo de Assange con el Departamento de Justicia de Estados Unidos es un alivio para todos. No se puede criticar al propio periodista y activista por estar de acuerdo: ha demostrado repetidamente su integridad personal y su valentía. Y no tiene sentido sacrificarse por nada. En cuanto al lado americano, la hipotética deportación de Assange a EE.UU. desencadenaría otro conflicto social y político. Y uno confuso además. A favor del fundador de WikiLeaks hay muchos de izquierda y algunos de derecha. Es decir, aquellos que consideran que su propio gobierno es anticiudadano y dictatorial. En su contra están la burocracia oficial, hoy más de izquierda, y los conservadores que lo consideran “un traidor” ¿y porque habría de serlo si es australiano y no estadounidense? Ya hay mucha conflictividad y polarización en la política de los EE.UU., por lo que no quieren añadir más en medio de una campaña electoral. De todos modos, si esto es así, no podemos sino alegrarnos. También es interesante ver cómo ha cambiado la situación general de WikiLeaks a lo largo de los años. El propio Assange se ha convertido, sin duda, en un símbolo de la resistencia al gobierno estadounidense, en una leyenda y un héroe para personas de ideas afines en todo el mundo. Pero la percepción de la información que se hace pública gracias a su trabajo ha cambiado a lo largo de los veinte años de su actividad. Los fundadores de WikiLeaks creían que, en una democracia, los ciudadanos tienen derecho a saber qué están haciendo sus líderes electos, en qué medida coinciden sus acciones con lo que dicen que están haciendo y adónde conducen sus políticas más secretas. Casi de inmediato, las revelaciones fueron ampliamente difundidas, especialmente porque se referían a dos campañas militares estadounidenses impopulares: en Irak y Afganistán. La publicación de una enorme cantidad de correspondencia diplomática entre las embajadas estadounidenses en todo el mundo y Washington causó furor. No contenía nada sensacionalista, pero sí reveló una gran cantidad de evaluaciones que claramente no estaban destinadas al consumo público. En general, el principal esfuerzo de los denunciantes fue demostrar la hipocresía de la política estadounidense. Esto difícilmente podría ser una novedad para nadie, pero una cosa es tener una idea general y otra tener pruebas tangibles. La popularidad de WikiLeaks alcanzó su punto máximo hace unos 15 años. Luego de eso, Assange fue perseguido sistemáticamente, se intentó bloquear el sitio y el proyecto mismo comenzó a experimentar los inevitables desacuerdos que son parte de cualquier proceso en evolución. Pero el entorno también estaba cambiando. El fenómeno de la "posverdad", del que ya se hablaba en los años 2000, ha crecido hasta tal punto que ha llegado a definir el panorama de la información. La descripción más común de este concepto es que se basa en la voluntad de las personas de aceptar argumentos basados en sus creencias y emociones en lugar de en lo que realmente es cierto. En consecuencia, los hechos que contradicen creencias y emociones a menudo simplemente se ignoran o, como mucho, se reinterpretan para que se ajusten a la narrativa requerida. Si bien este proceso comenzó más como un acto de guerra de información, con el tiempo (con bastante rapidez) se ha convertido en un elemento estructural de todo el espacio de comunicación. La discusión se vuelve cada vez menos posible, porque los argumentos de la otra parte no se consideran válidos, porque se los tacha de deliberadamente falsificados. Y este enfoque se ha extendido rápidamente a casi todo el mundo. En tal atmósfera, las exposiciones no pierden su importancia, sino que comienzan a cumplir una función diferente. Nadie cree en la independencia de las publicaciones individuales; o debería decir, sólo aquellos con cuya visión del mundo se alinean están dispuestos a creer. Y la otra parte ahora simplemente los ignora. En este sentido, la evolución de las revelaciones de Seymour Hirsch es reveladora. En la década de 2000, sus publicaciones sobre la prisión de Abu Ghraib provocaron un gran escándalo y tuvieron un gran impacto en la política estadounidense. Ahora, las revelaciones del veterano periodista - ya sean sobre Nord Stream o historias sobre los antecedentes del conflicto ucraniano - no tienen ningún impacto en la política estadounidense y ni siquiera desencadenan la necesidad de responder de ninguna manera. Para ser justos, las revelaciones de Hirsch solían estar más basadas en evidencia. Lo mismo puede decirse del camino recorrido por Wikileaks. Cuando el recurso apareció por primera vez, se comparó con la publicación de los Papeles del Pentágono a principios de la década de 1970: una filtración de datos sobre la guerra de Vietnam organizada por el "partido de la paz" en el alto mando estadounidense de la época. No es casualidad que en los primeros años el material proporcionado por el grupo de Assange fuera publicado por primera vez en los periódicos más prestigiosos de los países occidentales. Pero luego fue reclasificada como “desinformación enemiga” o al menos como narrativas que favorecían “a los adversarios”. Curiosamente, la veracidad de estas filtraciones nunca ha estado en duda. Pero los objetivos se desplazaron elegantemente de "de qué se trata" a "quién se beneficia de ello". Y esa es una conversación muy diferente, en el espíritu de una nueva ronda de la Guerra Fría. Esto de ninguna manera resta valor a la sinceridad y el idealismo de Assange; es un hombre íntegro. Pero dice mucho sobre cómo ha cambiado el estado de ánimo del público. Vale la pena reflexionar en este momento de la vida de Assange si continuará luchando contra los poderes fácticos o si se tomará unas largas y muy necesarias vacaciones del peligroso mundo de decir la verdad. El tiempo lo dirá, pero tengo el presentimiento de que Julian Assange apenas ha comenzado a luchar.
Los captchas (palabra formada del inglés, Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart - prueba de Turing completamente automática y pública para diferenciar ordenadores de humanos-) son pruebas utilizadas en internet para determinar cuándo el usuario es un humano o un programa automático (bot). Estos son programas informáticos creados para hacer tareas en internet en forma automática y de manera mucho más rápida que un humano. Los bot buscan, guardan y analizan información sobre páginas publicadas en internet; Dan respuestas rápidas, participando de subastas y juegos de manera mucho más rápida y efectiva que un humano; Mantienen conversaciones simulando una conversación humana y dan respuestas automáticas a tus consultas hasta que te derivan a alguna persona que te atiende o te da la información que estás buscando; Editan de manera automática, corrigiendo faltas de ortografía, reparan links y protegen de vandalismo a las páginas de internet; Simulan tráfico en internet y las redes sociales, usándose para aumentar el número de seguidores de manera artificial, generando artificialmente visitas a sitios web para posicionar hashtags y temas para convertirlos en tendencia, o para influir positiva o negativamente en una conversación. Aunque los catpchas son comunes por todo internet, cada vez son más complicados y más difíciles de superar, y esto responde a un inquietante motivo. Kevin Gosschalk, fundador y director ejecutivo de Arkose Labs, una empresa de seguridad web que diseña captchas, dijo a The Daily Mail que estos acertijos no sólo se están volviendo más difíciles, sino que también cada vez son "más extraños". Esto se debe a que "los grandes modelos multimodales podrán comprender" los acertijos si estos no aumentan su dificultad. Muchos internautas también estarán familiarizados con captchas como seleccionar un determinado número de autobuses o semáforos en un conjunto de imágenes. Pero la tarea no es tan simple como parece, ya que pequeñas fracciones de esos objetos a menudo se introducen en la ranura al lado. Esto lleva a que las personas piensen demasiado y genere ansiedad por temor a equivocarse, lo que, como resultado, lo envía de regreso al principio. Los acertijos del tipo 'No soy un robot' ahora se basan en variables que identifican si un bot podría representar una amenaza baja, media o alta para un sitio. Arkose Labs afirma que sólo aprueba sus captcha si los usuarios pueden resolver acertijos la primera vez. Sin embargo, la compañía admite que sus acertijos más fuertes, que están "diseñados para malos actores", no se ven afectados por las tasas de usuarios que completan el modelo. Según la empresa de ciberseguridad Cloudfare, el captcha rastrea el movimiento del cursor antes de hacer clic en algo. Sus expertos explican: "Incluso el movimiento más directo de un humano tiene cierta aleatoriedad a nivel microscópico: pequeños movimientos inconscientes que los robots no pueden imitar fácilmente". "Si el movimiento del cursor contiene algo de esta imprevisibilidad, entonces la prueba decide que el usuario probablemente sea legítimo", añaden. Sin embargo, la poderosa tecnología no se detiene ahí e incluso podría terminar revisando tu historial de búsqueda. El software reCAPTCHA, propiedad de Google, "puede evaluar las cookies almacenadas por el navegador en el dispositivo de un usuario y el historial del dispositivo para determinar si es probable que el usuario sea un bot", dice Cloudfare. ¿Por qué tenemos que protegernos de los robots? Porque hay bots “maliciosos”. Algunas de las acciones que pueden realizar son: Usar tu dirección de correo electrónico con fines publicitarios (spam); Hacer copias no autorizadas y masivas de contenidos subidos a internet. Espiar las debilidades de los servidores donde guardas tu información para entrar en ellos; Participar en las redes sociales inflando el número de visitas o seguidores; Participar en los comentarios con respuestas ofensivas para posicionar mensajes o influir en debates. A tener cuidado de ellos…. Y que no te confundan con uno.
Al fin tenemos con nosotros la esperada apuesta de Apple por la inteligencia artificial. Los responsables de la compañía han querido hacer suyas las populares siglas (AI, por Artificial Intelligence, en inglés), y las han usado para ponerle su propio nombre a esta familia de opciones: bienvenidos a Apple Intelligence. ¿Había perdido Apple el tren de la inteligencia artificial? Eso parecía hace un año, cuando ChatGPT lo estaba revolucionando todo y en Cupertino no parecían querer mover ficha. Las cosas pueden cambiar a partir de hoy. La presentación de Apple Intelligence marca un punto de inflexión para una compañía que se ha tomado su tiempo a la hora de presentar su primera incursión en el segmento de la IA. La propuesta de Apple, como veremos a continuación, es llamativa. Tim Cook introducía este importante lanzamiento indicando que para ellos Apple Intelligence tenía que alinearse con las claves de su estrategia desde hace años. Esta IA tenía que ser potente, intuitiva, integrada en la experiencia del producto, personal y, sobre todo, privada. Es un apartado en el que se ha centrado mucho la explicación de sus opciones. Según Craig Federighi, responsable de software de Apple, Apple Intelligence tenía que hacerlo todo "de forma correcta", y para ello se centran siempre que pueden en la ejecución de los modelos en local. Este sistema de IA no recolecta tus datos personales, algo que se logra según Apple gracias a la integración de software y hardware. Los modelos de IA generativa requieren mucha capacidad de computación, y según Apple, los chips de los últimos iPad, iPhone y Mac (nada de Apple Watch o Airpods, parece, de momento) son capaces de ofrecer dicha potencia. Para lograr ofrecer sus opciones Apple Intelligence hace uso de un índice semántico que se basa en la información que manejas - fotos, eventos de calendario, mensajes, documentos -para poder luego ofrecerte los resultados que buscas al usar la IA de Apple. Sin embargo y como se rumoreaba, esas funciones de IA local se combinarán con funciones de IA en la nube. Apple Intelligence analizará la complejidad de nuestra petición, y si detecta que se necesitan más recursos, ejecutará dicha petición en sus servidores, en su propia nube. Eso podría generar preocupación, pero Apple ha puesto en marcha la llamada Private Cloud Compute para completar peticiones más complejas y hacerlo protegiendo tu privacidad. Esos servidores hacen uso de chips de Apple, como también se rumoreaba, y según los responsables de la empresa los datos nunca se almacenan: llegan, se procesan y teóricamente desaparecen. Una vez explicadas las bases de su funcionamiento, en Apple quisieron hacer un repaso por todas las funciones de IA generativa que tendrá Apple Intelligence. Aquí lo que se ha visto son en esencia muchas de las posibilidades que ya llevamos tiempo disfrutando a través de otras plataformas, y que por ejemplo Microsoft ha ido integrando también en Windows. La competencia de Apple ofrece desde luego muchas de esas opciones. Por ejemplo está la opción Rewrite (Reescribir) que puede ayudarnos a escribir todo tipo de textos, como cartas de presentación, correos electrónicos que tengan un tono más informal (o formal) o documentos que gracias a este sistema completarán texto o lo reescribirán de forma que quede más alineado con el mensaje que buscábamos transmitir de la forma que queríamos transmitirlo. Hay funciones llamativas como la Respuesta Inteligente (Smart Reply) que por ejemplo detecta qué preguntas nos hacen en un correo, las contesta y escribe el correo directamente por nosotros. La opción de resumir textos es también conocida desde hace unos meses, y aquí Apple la aplica también incluso para resumir mensajes de correo o notificaciones de mensajes. De hecho la IA de Apple Intelligence quiere ir más allá. Así, con estas opciones los sistemas operativos de Apple pueden detectar qué mensajes son más prioritarios en Mail, y también puede detectar qué mensajes son más importantes entre las notificaciones o reducir/resumir su contenido si no queremos tantas distracciones. La generación de imágenes es otra de las opciones lógicamente destacadas de Apple Intelligence. Con estas funciones podremos por ejemplo beneficiarnos de la llamada "Genmoji", la generación mediante IA de emojis: basta escribir qué queremos para obtener un personaje en formato emoji. Podremos basar esos emojis en contactos o personas de las fotos que tenemos. Hay además un nuevo apartado llamado Image Playground que permite generar imágenes por IA directamente desde nuestros dispositivos. Habrá que evaluar la capacidad de este modelo de IA generativa, pero en Apple al menos se ha centrado en imágenes más propias de cómics y dibujos animados, quizás con el objetivo de evitar los problemas que por ejemplo sufrió Google con sus imágenes inclusivas. No queda claro si esta herramienta se podrá utilizar para plantear usos creativos distintos, como hemos visto desde hace tiempo en DALL-E 3, Midjourney o Stable Diffusion, pero desde luego en Apple no han apuntado a esa dirección. Esas funciones de IA pueden "intervenir" en nuestra toma de notas en Notes: una herramienta llamada "Image Wand" es capaz de, a partir de un garabato por nuestra parte en el iPad, generar una imagen mucho más profesional usando Image Playground. Es una opción que también es conocida de otras plataformas que no usan un prompt de texto, sino un prompt con una imagen para luego generar algo a partir de ellas. Las opciones de IA generativa también sirven para hacer desaparecer objetos de nuestras fotos (como el editor mágico de Google), y aquí hay otras funciones idénticas, como la de poder realizar búsquedas "naturales" de fotos mediante lenguaje natural. Las expectativas eran muy altas para Apple a la hora de plantear sus opciones de IA, pero lo que se ha visto en este evento es en esencia lo mismo que llevamos meses viendo de otros desarrolladores y plataformas. No hay aquí revoluciones, y de hecho el acercamiento de Apple a estas opciones es muy cauto: se nota con la generación de imágenes, que parece limitado a ese estilo de dibujos animados. El propio Craig Federighi lo recalcaba al terminar esa presentación: "esto es solo el principio". De momento en Apple han preferido ir con mucho cuidado para adaptarse a los nuevos tiempos, pero sin arriesgar demasiado. Destaca por tanto esa teórica garantía de privacidad que ofrece Apple Intelligence y esa posibilidad de que muchas de esas funciones trabajen de forma nativa en iOS, iPadOS y macOS en local. Queda por ver hasta dónde podemos llegar con esos modelos locales y cuándo "salta" la necesidad de enviar datos a la nube de Apple para ejecutar peticiones en sus servidores. La alianza con OpenAI y la integración de GPT-4o en Siri (aunque no de forma exclusiva) sin embargo ha sido a priori mucho menos ambiciosa de lo que pensábamos, quizás por las implicaciones que usar la plataforma de OpenAI puede tener para las promesas de privacidad que ha hecho OpenAI. Pero una cosa es segura, y es la que destacaba Federighi. Esto es solo el principio. Será interesante ver hacia dónde va Apple y si logra hacer que estas funciones realmente planteen algo diferencial. Hay que destacar también la gran actualización de Siri, que sin duda querrá demostrar que tenemos aquí un asistente de voz que debería ganar muchos enteros. Apple Intelligence estará disponible gratuitamente como parte de las versiones beta de iOS 18, iPadOS 18 y macOS Sequoia. Lo veremos posteriormente en su versión definitiva, pero de momento solo en EE.UU. y en inglés. Algunas funciones, plataformas e idiomas se ofrecerán a lo largo del año que viene, pero atención: Apple Intelligence estará disponible en los iPhone 15 Pro/Max, pero no en los modelos estándar. También en los Mac y iPad con chip M1 o superior, y Siri llegará de momento en inglés.
Fue un sistema de juegos para PC en línea producido por SegaSoft , la división de juegos para PC de Sega . Era el equivalente a Steam, lo que en los años 90 fue todo un logro. Heat.net albergaba juegos propios y secundarios publicados por Sega, así como juegos de terceros populares de la época, como Quake II o Baldur's Gate. Se basó en una versión con licencia del sistema de juegos multijugador de Internet MPlayer, que más tarde se convirtió en James. La "moneda" en el sistema de juego eran los "grados", obtenidos jugando juegos, concursos de trivia generales o relacionados con juegos, viendo anuncios u otras acciones (como albergar suficientes salas de juegos en un período de tiempo). Heat.net tenía un programa de fidelización, en el que los miembros, conocidos como "Foot Soldiers", recibían camisetas y placas de identificación. Heat.net también fue el hogar de una liga universitaria de juegos llamada HeatCIGL (College Internet Game League). Los estudiantes de 1.100 escuelas registradas jugarían Quake II o Unreal Tournament en equipos que representarían a sus universidades, con eliminatorias al final de la temporada. El equipo campeón recibió 5.000 dólares. La liga también regaló una beca universitaria de "Excelencia en Juegos" de $5,000 y $600 para cada jugador en su Torneo All Star. El sistema de títulos de Heat.net pagaría a los jugadores por jugar, uno recibiría títulos por cada hora que pase jugando en línea. Todos los jugadores acumularían títulos, sin embargo, solo los jugadores que fueran miembros premium podrían gastarlos y no restablecer el recuento de títulos al final del mes. Los títulos se podían gastar en línea primero en una tienda de heat.net donde los jugadores tenían una pequeña selección de juegos y artículos relacionados con la computadora para elegir. Más tarde, heat.net se asoció con un gran sitio web, el hipermercado de juegos en línea Chips & Bits, que permitió a los jugadores una amplia selección de juegos, hardware e incluso suscripciones a revistas. Sin embargo, en septiembre del 2000, se anunció que Heat.net y HeatCIGL cerrarían el 31 de octubre. Esto se debió en gran parte a dificultades financieras. En este momento, el jugador promedio tenía $10 en títulos o más en su cuenta, pero solo pagaba $5 al mes como cuota de membresía premium. Cabe precisar que el abuso de heat.net fue desenfrenado cerca del final, ya que los jugadores dejaban sus computadoras conectadas a heat.net todo el día y la noche, incluso cuando no estaban frente a la computadora. Los jugadores podrían ganar fácilmente $4 o más al día con heat.net para gastar en línea. Numerosos jugadores organizaban juegos de Quake II en los que podías ver a 30 o más jugadores por la noche, simplemente iniciando sesión y sin nadie jugando. En un intento por detener este comportamiento, Heat.net creó una "policía de estacionamiento" que andaría buscando esas habitaciones. Sin embargo, los jugadores que eran inteligentes iban al lobby, lo que les permitía jugar juegos como StarCraft a través de una LAN falsa mientras seguían conectados a heat.net. Muchos jugadores simplemente iniciaban el iniciador del juego y lo dejaban colgar, por lo que no se ejecutaba ningún juego pero ningún personal de heat.net podía saber si estaban jugando o no. En un intento por salvar Heat.net, el valor de los grados se redujo en un 80 por ciento, pero en este punto el daño ya era irreversible. También un problema que provocó el fin de Heat.net fue que los nuevos juegos tenían sus propios navegadores integrados y ya no usaban sitios de emparejamiento como Heat.net, siendo Quake III Arena uno de esos juegos en ese momento. A pesar de su debacle, Heat.net trazó el camino hacia el éxito de otros.
Rusia, pionera mundial en tecnología espacial, tiene planes ambiciosos para el futuro próximo y el programa Sphere es un componente importante de estos planes. Al respecto, el jefe del Ministerio de Desarrollo Digital de Rusia, Maksut Shadayev, confirmó a los legisladores esta semana que el trabajo en un análogo ruso del sistema de Internet por satélite Starlink, el cual será una prioridad para el gobierno durante los próximos seis años. Ese análogo se conoce con el nombre general de Sphere (literalmente "Esfera") y está destinado no sólo a transmitir Internet de alta velocidad a la Tierra, sino también a proporcionar televisión digital por satélite y soporte a proyectos de Internet de las cosas (IoT). Servicios de imágenes de la Tierra y capacidades de vigilancia. Sphere se anunció en el 2018 sobre la base de un programa anterior de Roscosmos conocido como "Ether". El plan es poner en órbita entre 380 y 640 satélites hasta el 2030, y aún más en años posteriores. El proyecto incorpora capacidades espaciales rusas existentes, como la navegación por satélite GLONASS, y ofrece una vertiginosa variedad de nuevas constelaciones y subconstelaciones de satélites globales y regionales, que incluyen: Yamal (ocho satélites de comunicaciones se colocarán en órbita geoestacionaria); Express RV (cuatro dispositivos para proporcionar Internet satelital al Ártico en órbita elíptica alta); Express (siete satélites de televisión digital en órbita geoestacionaria); Marathon-IoT (264 dispositivos en órbita terrestre baja para aplicaciones de IoT, incluso en áreas remotas. Está previsto lanzar cinco satélites en el 2025, 44 en el 2026); Skif (12 satélites de telefonía e Internet de banda ancha, cuatro cada uno a lo largo de tres planos orbitales). Sphere también incorpora al menos seis constelaciones de satélites de vigilancia y teledetección, entre ellas: Berkut-X (12 dispositivos de radar de imágenes de superficie en órbita a 700 km); Berkut-O (40 satélites de reconocimiento de superficies que orbitan a 600 km con una resolución de imagen de 2 a 5 m por píxel); Berkut-VD (28 satélites de imágenes de alto detalle con una resolución tan baja como 0,4 metros, orbitando a 500 km); Berkut-S (16 naves espaciales de resolución media orbitando a 700 km); Smotr (nueve satélites de imágenes de la Tierra previstos para 2035, en órbita a 500 km, con una resolución espacial de 0,5 metros); Gryphon (CubeSats de imágenes pequeños y de bajo costo con una resolución espacial de 2,5 metros. Deberían ser 136 en total cuando la constelación esté completa. Se espera que la producción comience en el 2025). Todos los satélites conectados al programa Sphere no son herméticos y tienen entre un 60 y un 70 por ciento de componentes unificados, lo que debería significar una producción en masa más rápida y costos drásticamente reducidos. El primer satélite nuevo del programa se lanzó en octubre del 2022 a bordo de un cohete Soyuz-21b que llevaba en órbita un satélite Skif-D (D de "Demostración"). El Skif-D completó extensas pruebas de vuelo y comunicaciones en noviembre del 2023, transmitiendo Internet a velocidades de hasta 6,5 megabits/s. Se espera que la serie de producción Skifs aparezca en el 2026 y proporcione velocidades de hasta 150 gigabits/s, ofreciendo acceso estable a Internet a latitudes septentrionales inaccesibles mediante satélites de comunicaciones tradicionales en órbita geoestacionaria, incluidas regiones que forman parte de la Ruta Rusa del Mar del Norte. Se espera que una vez finalizada, Sphere tenga importantes implicaciones para la soberanía tecnológica, científica, industrial, económica y de seguridad de Rusia y que expanda exponencialmente las capacidades independientes de Internet, telefonía e IoT del país.