TIEMPO RE@L

miércoles, 4 de febrero de 2015

PAUL CRAIG ROBERTS: Un Estado policiaco llamado Estados Unidos

Cualquiera que preste atención, sabe que el atentado de 11S fue preparado por George W. Bush y ha sido utilizado para crear un Estado policiaco. Hace años, el funcionario de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) William Binney advirtió a los estadounidenses sobre el espionaje universal que estaba llevando a cabo la NSA, sin hacer efecto considerable. Recientemente, Edward Snowden probó el espionaje masivo del que han sido sometidos los ciudadanos estadounidenses, mediante filtración de documentos secretos de NSA. Muchos de estos documentos, fueron puestos a la disposición del público por el periodista Glenn Greenwald para demostrar el hecho de que el espionaje de NSA es completamente ilegal e inconstitucional porque no ha sido puesto en marcha por razones legales o constitucionales relacionadas con la “seguridad nacional”. Sin embargo, los estadounidenses no solo no se alzaron en armas sino que aceptaron los delitos del gobierno en su contra como protección necesaria contra “terroristas”. Ni el Congreso, ni la Casa Blanca, ni el Poder Judicial han hecho algo sobre el espionaje ilícito, porque el espionaje sirve al gobierno. La ley y la constitución son prescindibles cuando los pocos que controlan el gobierno tienen anotado algo más importante en sus agendas. Asimismo, Bradley Manning nos advirtió sobre la militarización de la política exterior de Estados Unidos y sus consecuencias asesinas, y Julian Assange publicó en WikiLeaks los documentos filtrados que lo demostraban. ¿Fueron estos denunciantes y periodistas honestos, que nos avisaron del serio ataque contra nuestra libertad civil, recompensados con invitaciones a la Casa Blanca y con las medallas de honor en reconocimiento de su servicio a la libertad estadounidense? No. Bradley Manning está en una prisión federal, y ahí estarían Julian Assange y Edward Snowden si Washington pudiera poner sus manos sobre ellos. Binney escapó de las garras del Estado policial, porque él no tenía ningún documento para probar sus afirmaciones, y por lo tanto podría ser descartado como un ciudadano “disgustado” y un chiflado de teoría de conspiración, pero no detenido como un "espía" que robó “secretos nacionales”. Por otro lado, Greenwald es lo suficientemente importante para ser colgado por divulgar la verdad. Pero él está en centro de atención, y el Estado policiaco está utilizando otros casos para acercarse a él. Estos son sólo cinco de las muchas personas que han proporcionado la prueba absoluta y total de que la ley constitucional ha sido derrocada. Washington sigue presentándose hipócritamente ante el mundo como la “cuna de la libertad” , mientras ha demostrado su falta de misericordia invadiendo y bombardeando a siete países durante los últimos 14 años, desplazando, matando, y mutilando a millones de musulmanes que nunca levantaron un puño contra los EE.UU. Muchos comentaristas han escrito artículos y hecho entrevistas sobre cada vez más amplias facultades policíacas del Gobierno estadounidense. Esto se ve en un monumento en Utah, donde un enorme complejo ha sido construido para almacenar las comunicaciones de todos los estadounidenses. No importa si sean conversaciones  triviales, para estos dementes que nos gobiernan se convierten en “asuntos importantes de la seguridad nacional”. Algunas personas educadas e inteligentes entienden las consecuencias, pero la mayoría de los estadounidenses no percibe ninguna amenaza, ya que “no tienen nada que ocultar” y creen que nada les va a pasar y están en un error.. Los Padres Fundadores de los Estados Unidos que escribieron la Carta de Derechos del país y la vincularon a la Constitución de Estados Unidos, tampoco tenían nada que ocultar, pero entendían claramente, a diferencia de los estadounidenses de hoy en día, que la libertad depende de la limitar estrictamente la capacidad del gobierno para inmiscuirse en asuntos personales de uno. Estos límites establecidos por los Padres Fundadores se han ido. El fraude de la "guerra contra el terror" los derribó. En este Estado policiaco, las autoridades pueden entrar en su casa, basándose en un “aviso” anónimo de que usted, de alguna manera, ha abusado de sus hijos, o haberlos expuesto a los medicamentos que no están en recipientes con tapas a prueba de niños o al lejía de uso doméstico que no está bajo llave, quitándole la custodia de sus hijos y poner los bajo custodia del Estado con la alegación de que usted representa un peligro para sus propios hijos. El Gobierno no tiene que decirte el nombre de la persona que te ha denunciado. Puede ser tu peor enemigo o un empleado descontento, pero el informante está protegido. Sin embargo, usted y su familia no lo están. Las autoridades que reciben estas denuncias las tratan como si fueran válidas. Un escuadrón de matones se presenta en su casa. Es en este momento cuando el completamente estúpido “no tengo nada que ocultar" estadounidense descubre que no tiene ningún derecho, independientemente de si tiene o no algo que ocultar. En el Estado policiaco estadounidense, esto se llama “protección de los niños”. Así que, sí, querido idiota despreocupado estadounidense, está usted en grave peligro, y también lo están sus hijos, en el Estado policiaco de los EE.UU. ya no puede confiar en la Constitución para que le “proteja”. Para que ello suceda, debe doblegarse ante sus vecinos, sus compañeros de trabajo, sus empleados y sus empleadores, y sin duda, ante "autoridad pública" y sus hijos, ya que sus hijos también pueden denunciarle. No se queje de nada. No se involucre en las protestas. No haga comentarios críticos en Internet o en sus llamadas telefónicas. No eduque a sus hijos en casa. No se resista a las vacunas. Dé la espalda a los líderes que podrían liberarle a usted, ya que es demasiado peligroso correr el riesgo del fracaso. Sea un miembro abyecto, cobarde, obediente, servil de población estadounidense esclavizada. Por encima de todo, agradezca a Gran Hermano que le “protege” de los terroristas y los rusos. Ondee la bandera, cante himnos patrióticos, vea los “enemigos” donde el Gobierno le dice verlos, y sobre todo, no piense. Sólo escuche. El Gobierno y sus medios de comunicación le dirán lo que hay que creer. No hay peor estupidez que esto :(
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