La compañía Huawei Marine se está incorporando a redes de cable submarinas que transportan casi todos los datos de Internet del mundo, lo que, según EE.UU. y sus aliados, podría permitir a China realizar labores de espionaje y aumentar su influencia global, según informó este martes The Wall Street Journal. Alrededor de 380 de esos cables activos transportan por todo el globo cerca del 95 % del tráfico intercontinental de voz y datos, lo que los hace críticos para la economía y la seguridad nacional de la mayoría de los países. La empresa Huawei Marine Networks, que en su mayoría es propiedad de Huawei Technologies, ha trabajado en total en unos 90 proyectos para construir o mejorar tales conexiones en todo el mundo. El pasado septiembre, la compañía china completó un cable de unos 6.000 kilómetros entre Brasil y Camerún, y recientemente comenzó a trabajar en otro de 12.000 kilómetros que conectará Europa, Asia y África. De acuerdo con funcionarios de seguridad de EE.UU. y sus gobiernos aliados, esas conexiones son cada vez más vulnerables al espionaje o ataque. Simultáneamente, la participación de Huawei mejora potencialmente las capacidades de China. Según esas fuentes, el conocimiento y acceso a los cables submarinos podrían permitir a China conectar dispositivos que desvíen o monitoreen el tráfico de datos, e incluso, en caso de un conflicto, cortar la conexión entre naciones enteras. Además, tales interferencias se podrían hacer de forma remota, a través de los programas de gestión de redes y otros equipos situados en estaciones costeras, donde esos cables se unen a las redes terrestres. "Dado que los cables submarinos transportan la mayor parte de los datos de telecomunicaciones del mundo, su protección sigue siendo una prioridad clave para el gobierno de EE.UU. y sus aliados", señaló William Evanina, director del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad de EE.UU. Según el medio antes citado, EE.UU. y algunos de sus aliados ven a Huawei y sus negocios de cable submarino como parte de la estrategia de China para aumentar su influencia global mediante la construcción de infraestructura de telecomunicaciones y la exportación de tecnología digital, lo que abarcaría herramientas de vigilancia. Estados Unidos ha tratado de bloquear a Huawei y su infraestructura de telecomunicaciones, incluidos sus cables submarinos, por lo menos desde 2012. "Este es otro vector por el cual Huawei se adentra en la infraestructura de otro país", declaró el teniente general retirado William Mayville. Washington ha estado presionando en tal sentido a sus aliados. A Alemania, por ejemplo, le advirtió recientemente que limitaría todo intercambio de inteligencia con ella si a Huawei se le permite construir la infraestructura de internet móvil de próxima generación en el país germano. Hasta ahora, los aliados occidentales han expulsado a la compañía oriental de al menos un proyecto internacional, e intentaron sin éxito frustrar otro."No darle respuesta a Huawei Marine es ceder espacio a China. EE.UU. y sus socios deben reunirse y competir", subrayó Mayville. Como lo señala The Wall Street Journal, China busca construir una 'Ruta de la Seda Digital', que ha de incluir cables submarinos, enlaces terrestres y satelitales, como parte de su plan para financiar una nueva red de infraestructura global. Un informe del Pentágono, publicado el pasado enero, indica que estos proyectos podrían ayudar a China a obtener tecnología extranjera y "permitir la censura por motivos políticos".Según informes, los documentos de esa estrategia del Gobierno chino hacen referencia a la importancia de los cables submarinos y al papel de Huawei en ellos, a lo que la empresa replica que no tiene un "papel oficial" en esos proyectos. Estados Unidos no ha proporcionado evidencia pública alguna en respaldo de sus afirmaciones de que la tecnología de Huawei representa un riesgo de ciberseguridad. Por su parte, la firma niega toda supuesta amenaza. Según la compañía, ningún cliente, sea agente de la industria o gobierno, ha planteado directamente preocupaciones sobre la seguridad de sus productos y operaciones. Joe Kelly, portavoz de Huawei, subrayó que la firma es de propiedad privada y aseguró que ningún gobierno le ha pedido que haga algo que ponga en peligro a sus clientes o negocios. "Si lo pidieran, nos negaríamos", aseveró. Además, según algunos expertos, la mayoría de los riesgos de seguridad en el sistema de cable submarino se pueden mitigar. Si bien esos cables pueden cortarse o deshabilitarse físicamente, la tecnología hace que sea más difícil interceptar datos no detectados, dijo Kent Bressie, asesor legal del Comité Internacional de Protección de Cables, un grupo industrial que incluye a Huawei Marine :)
Presentado en el reciente Mobile World Congress, una de las mayores ferias mundiales de telefonía móvil celebrada en Barcelona, el Energizer Power Max P18K Pop es un teléfono que tiene un grosor equivalente a dos iPhones debido a su batería con capacidad de 18.000 mAh. El dispositivo ha sido diseñado por Avenir Telecom, una empresa francesa que opera bajo la licencia mundial exclusiva de Energizer, uno de los mayores productores de baterías y linternas portátiles. Este smartphone llegará con una pantalla Full HD+ de 6,2 pulgadas con un frontal todo pantalla sin notch ni agujeros en pantalla y un grosor de 18 milímetros. De hecho, la cámara frontal será retráctil, según se desprende de las imágenes del teléfono. En cuanto al apartado fotográfico, el smartphone contará con una triple cámara trasera de 12 MP + 5 MP + 2 MP y dos cámaras emergentes frontales de 16 MP + 2 MP. Pero si hay algo que destaca en este móvil por encima de todo lo demás es, sin lugar a dudas, su batería de 18.000 mAh con carga rápida. Se trata de la batería de mayor capacidad que existe en un smartphone hasta la fecha y ofrece varios días de autonomía con una sola carga. Así, permitirá hablar durante 90 horas, escuchar casi 100 horas de música y ver hasta dos días de vídeos sin pausa. En espera, el móvil puede permanecer encendido hasta 50 días, según datos de Avenir Telecom. El móvil cuenta con el procesador MediaTek Helio P70, movido por 6 GB de RAM y acompañado de 128 GB de almacenamiento interno junto a Android 9 Pie. "Se trata de la batería con mayor capacidad en el mercado de smartphones", dijo Lucile Devictor, representante de Avenir Telecom, en una entrevista a la agencia Ruptly. Cabe destacar que el aparato destaca por sus grandes dimensiones y su grosor, que hacen difícil, por no decir imposible, llevarlo en el bolsillo. En cuanto a su coste y disponibilidad, el móvil saldrá a la venta en junio y se cree que costará alrededor de 600 euros (unos 680 dólares):)
La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa del Pentágono (DARPA) está trabajando para revivir su programa militar llamado Assault Breaker, desarrollado originalmente para detener a columnas acorazadas y mecanizadas de la URSS y que hoy estaría dirigida contra Rusia y China, publica esta semana el portal Aviation Week. En efecto, DARPA está investigando nuevas armas inteligentes de largo alcance diseñadas “para devastar fuerzas enemigas atacantes y ganar así tiempo para enviar refuerzos a un hipotético teatro de operaciones”, comentó el analista militar Kyle Mizokami en Popular Mechanics. El programa, conocido como Assault Breaker II, evoca un proyecto de la época de la Guerra Fría diseñado para detener las puntas de lanza blindadas soviéticas que pudieran estar a punto de llegar a Europa occidental. El esfuerzo consistiría en una combinación de sensores y bombarderos de largo alcance cargados con armas inteligentes diseñadas para localizar y destruir tanques, barcos y otros sistemas enemigos. Como sabéis, en la década de 1970 la Alianza Atlántica se enfrentaba en Europa a un ejército soviético numéricamente superior. En caso de guerra, "las fuerzas soviéticas habrían llegado a Europa occidental con oleadas de tanques y divisiones mecanizadas. El uso de armas nucleares tácticas para contraatacar un escenario de este tipo, siendo una pieza central de la estrategia de defensa de la OTAN desde la década de 1950, corría el riesgo de una escalada a una guerra nuclear total", explica Mizokami. En respuesta, Washington se embarcó en un proyecto conocido como Assault Breaker, que combinaría sensores (particularmente en los aviones de reconocimiento E-8C Joint STARS de Northrop Grumman) con armas inteligentes de largo alcance diseñadas para cazar y destruir el material bélico enemigo. Estos atacarían el segundo escalón de las fuerzas soviéticas, detrás de las líneas enemigas, desangrándolas antes de que llegaran al frente. Ahora, según Aviation Week & Space Technology, la idea detrás de Assault Breaker está de vuelta. A EE.UU. le preocupa que países como Rusia y China puedan realizar un ataque sorpresa masivo que destruya bases estadounidenses fuera de su territorio y deje al Pentágono sin medios para contraatacar. Assault Breaker II sería un sistema de reacción rápida capaz de ser lanzado unas horas después del inicio de las hostilidades que tendría como objetivo dañar fuertemente las fuerzas enemigas y ganar tiempo para mandar refuerzos. El sistema funcionaría de la manera siguiente. En respuesta a una posible ofensiva, la Fuerza Aérea de EE.UU. lanzaría de inmediato un escuadrón de 12 bombarderos pesados B-52H. Cada bombardero lanzaría veinte misiles. A medida que proyector misil se acercase a una columna enemiga, dispensaría un 'enjambre' de hasta 40 submuniciones inteligentes, cada una de las cuales tendría sus propios sensores infrarrojos y comenzaría a cazar tanques y vehículos blindados. Una vez que localizado uno de estos objetivos, la munición se dirigiría contra la parte superior -la menos blindada- del tanque o vehículo blindado. El dispensador de submuniciones BLU-108 puede portar hasta 4 submuniciones de búsqueda de tanques. Una sola bomba CBU97 puede llevar hasta diez BLU-108 en su interior. En el caso de China el escenario sería parecido, pero sería poco probable que EE.UU. tropiece un día con el significativo contingente terrestre de China en la región de Asia Pacífico, escribe Kyle Mizokami. Según el periodista, Washington utilizaría el programa Assault Breaker II contra las bases aéreas y navales, así como los buques en un posible conflicto con Beijing. Su munición sería eficaz en la lucha contra los aviones situados en pistas o inutilizaría las antenas de radar específicas instaladas en destructores y buques blindados. No cabe duda que la paranoia de esa panda de subnormales que hoy ocupan la Casa Blanca nos van a conducir al Apocalipsis :(
Entre todas las novedades presentadas en el reciente Mobile World Congress que se realizó en Barcelona, llamo la atención este peculiar dispositivo chino de la ZTE que combina las características de un smartphone y un reloj inteligente, el cual puede adaptarse a nuestra muñeca como un brazalete y que estará en la calle el próximo mes de abril. Con vosotros: el Nubia Alpha. Cuenta con una pantalla flexible y táctil de cuatro pulgadas, producto de la colaboración de Visionox. Con ella, es posible ofrecer el panel flexible más grande del momento, ya que, según la firma, llega a ser un 230% más grande que las pantallas portátiles de los relojes estándar. Según ZTE, dispone de una autonomía entre 1 y 2 días. Para ello, cuenta en su interior con una batería de 500 mAh que se puede cargar mediante un cargador especial magnético, similar al del Apple Watch. El equipo incluirá funciones de control de actividades, reproducción de música y la opción ‘buscar mi teléfono’. Del mismo modo, se conoció que el terminal sería compatible con la tecnología 5G, que se viene desarrollando por ZTE. El dispositivo está fabricado en acero inoxidable, es resistente al agua y altas temperaturas. Viene en color negro y oro, este último incluye una banda chapada en oro de 18k. En cuanto a su coste y disponibilidad, llegará inicialmente solo a China en abril del 2019 en dos versiones. La primera se conecta al móvil mediante Bluetooth a un precio de 449 euros, mientras que la segunda que tiene su propia conexión celular mediante eSim (el cual puede hacer llamadas telefónicas y gestionar su propia conexión a Internet sin que tengamos que llevar el móvil en el bolsillo) cuesta 549 euros. A Europa no llegará hasta el tercer trimestre del 2019, y a costas americanas recién en el cuarto trimestre :)
Es posible que Android Pie aún se esté implementando en ciertos teléfonos, pero ya estamos mirando hacia el nuevo sistema operativo Android Q, que podría representar algunos cambios significativos para Android en general. Si bien no tenemos ni idea de cómo se llamará finalmente, sí tenemos una idea de lo que podría ofrecer, gracias a los rumores y las filtraciones que han comenzado a aparecer por estos días. Según un informe de XDA Developers - que tiene en sus manos una versión filtrada del Android Q - Google eliminará el botón de retroceso en Android, reemplazándolo con un nuevo gesto. Para volver, simplemente deberá arrastrar un poco el botón de inicio o Home hacia la izquierda, lo que le permitirá regresar rápida y fácilmente. Si bien no gusta la idea de este gesto, podría resultar un poco complicado que algunas personas se acostumbren. Asimismo, el sistema de Google pronto podrá obtener un Tema Oscuro en todo el sistema al que se podría acceder a través de la configuración de Pantalla. Además, podremos programar el Modo Oscuro según la hora del día o podremos tenerlo, si así lo preferimos, siempre activado o desactivado. Cuando esté activado, todas las aplicaciones parecerán tener un tinte gris oscuro, mientras que los paneles como el tono de Configuración rápida tendrán un fondo negro. El Modo Oscuro parece que funcionará en la mayoría de las aplicaciones de Google, pero también podría funcionar en aplicaciones de terceros que no tienen su propio Modo Oscuro. Hay muchas razones por las que podrías querer un Modo Oscuro, aunque no lo creas. Además de ser un poco menos dañino para los ojos, el Modo Oscuro podría ahorrar batería en los teléfonos con pantallas OLED. Google también podría cambiar completamente cómo funcionan los permisos en Android, según los desarrolladores de XDA. En particular, un informe muestra que los permisos de ubicación podrían limitarse a “solo mientras la aplicación está en uso”, algo que iOS ha tenido durante algún tiempo. En el menú Configuración por su parte, los usuarios también podrían ver un gráfico de “Uso de permisos”, que mostraría qué permisos se están utilizando en un momento dado. Asimismo, el Stock Android podría obtener un modo de escritorio similar al que Samsung ofrece con Samsung DeX, aunque todavía no estamos muy seguros. Los desarrolladores de XDA apuntan a que hay una opción para desarrolladores llamada “forzar el modo de escritorio”, que tiene una descripción que dice “forzar el modo de escritorio experimental en pantallas secundarias”. Los desarrolladores de XDA no pudieron realmente habilitar la función, pero el hecho de que se describa así podría sugerir que Google estaría trabajando en ello para el nuevo Android Q. Los Desarrolladores de XDA encontraron una serie de otros ajustes más pequeños para Android Q. Por ejemplo, hay una serie de opciones de Desarrollador agregadas para ventanas múltiples, una opción para “Preferencias del paquete de actualización de juegos” que permite seleccionar una Controlador de gráficos, etc. Pero si quieres saber todavía más, no os preocupéis porque nuevas filtraciones estarán descubriendo más novedades sobre el sistema operativo Android Q y nos enteraremos de ello antes de su lanzamiento oficial que podría ser en unos meses :)
Huawei ya tiene su móvil plegable. En efecto, el gigante chino, en pleno conflicto con EE.UU. - que interesadamente la acusa de ‘espionaje’ - ha presentado su primer móvil plegable, el Huawei Mate X, con conectividad 5G y un delgado perfil de solo 11 milímetros. A diferencia del Galaxy Fold que cuenta con dos pantallas, en este Huawei Mate X vemos una única pantalla. La idea es la misma: un teléfono "normal" al estar plegado y una especie de tablet al desplegarse y disponer de una mayor pantalla. Para conseguir esto con una única pantalla, el Huawei Mate X se dobla hacia fuera, por lo tanto al estar plegado tanto la parte delantera como la trasera son pantalla. Esto por supuesto supone más fragilidad y posibles daños al ser "todo pantalla".La idea es que el teléfono se utilice generalmente con la pantalla plegada, para que tenga aspecto de teléfono normal y corriente. En este estado la parte trasera se apaga (se apaga la mitad de la pantalla) y sólo está encendida y funcional la parte delantera. Al desplegarlo automáticamente se enciende toda la pantalla y la interfaz se adapta para aprovecharla al completo. Tendremos que ver cómo se adapta el software a estas pantallas, en principio debería ser un Android para tablets. Tal y como podemos apreciar en la imágen, no hay notch y apenas existen marcos. ¿Donde está la cámara entonces? el diseño del Huawei Mate X es un tanto peculiar, ya que uno de los laterales es bastante más grueso que el resto del teléfono (para que al doblarse tenga el mismo grosor todo el dispositivo). En este lateral es donde vemos los principales botones del móvil y también las cámaras traseras y el flash entre otras cosas. Es aquí donde encontramos también el sensor de huellas del Huawei Mate X. Falcon Wing es el nombre que recibe este nuevo diseño de móvil plegable que ha creado Huawei. La compañía ha comentado que llevan tres años trabajando en este nuevo diseño. La parte crucial la tenemos en el sistema para doblar la pantalla. Generalmente se suele crear un hueco ya que es físicamente imposible doblar una superficie plana sin forzar el espacio interno. Para evitar esto Huawei ha creado un sistema propio que no deja espacio interior y consigue que las dos partes se unan reduciendo al mínimo el grosor. Los móviles plegables suponen un esfuerzo extra para los procesadores, la gráfica y la RAM de los dispositivos, a fin de cuentas implica mover casi el doble de píxeles que antes. Para esto Huawei ha colocado su procesador Kirin 980 de 7 nanómetros dentro del Huawei Mate X. Junto al procesador principal tenemos el Balong 5000, el módem de la compañía fabricado para trabajar con redes 5G, porque efectivamente, el Huawei Mate X es compatible con la nueva conectividad. Otro detalle a destacar en el apartado de la conectividad es que el Huawei Mate X cuenta con soporte Dual SIM. La segunda ranura para nano SIM también se puede utilizar para añadir una NM Card, el sistema de almacenamiento externos propio de Huawei. La pantalla que monta el Huawei Mate X tiene un tamaño de 8 pulgadas al estar desplegada, con una resolución de 2.480 x 2.200 px. Se trata de un panel OLED flexible y cuando está plegado contamos con dos pantallas. La principal o delantera dispone de 6,6 pulgadas con 2.480 x 1.148 px de resolución, la secundaria o trasera dispone de 6,38 pulgadas con resolución de 2.480 x 892 px. El sistema de cámaras que encontramos es triple, algo que hereda de otros modelos de la marca como el Huawei Mate 20 Pro por ejemplo. Lo que no están claras son las especificaciones de estas cámaras, quizás sean las mismas que en el Huawei Mate 20 Pro, pero de momento no se ha podido confirmar. Otras características destacables son la batería y su carga rápida, Dispone de una batería doble (porque doblar una batería no es tan fácil como una pantalla) de 4.500 mAh. Pero lo interesante aquí es la carga rápida de la que dispone. El Huawei Mate X dispone de una carga rápida de de 55W, esto supone por ejemplo cargarlo al 85% en 30 minutos. El Huawei Mate X llega en una única versión de 8 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. Su color también es único, el Interstellar Blue, aunque esperan introducir nuevos colores. Estará disponible a mitades del 2019 según ha indicado la compañía. En cuanto a su precio, llega al mercado por 2.299 euros, un precio alto, muy alto. Según ha advertido la marca, hay que tener en cuenta toda la tecnología que hay en este nuevo smartphone. Es algo que suele ocurrir con las primeras generaciones de nuevos productos, veremos si se reduce con el tiempo :)