A finales de diciembre de 1983, cuando quedaban solo unos días para que empezara el año que George Orwell eligió como título de su asfixiante distopía, el Toronto Star le propuso a Isaac Asimov, por entonces exitoso escritor de ciencia ficción, que predijera el futuro. Escogió 2019 no por casualidad. Era un salto de 35 años hacia adelante. El mismo salto que había que dar hacia atrás para llegar a 1949, la fecha de publicación de 1984. Los 35 años también eran un salto generacional. Un margen suficiente para que predecir el futuro no fuera una tarea demasiado fácil o se adentrara irremediablemente en la ciencia ficción, que era lo que Asimov escribía desde hacía cuatro décadas. En las revistas pulp, en semanarios, en forma de libros, el autor volcaba su imaginación para trazar historias de civilizaciones galácticas y robotizadas. La popularidad de sus historias y su acento académico - era bioquímico y daba clases en la universidad - lo señalaban como un candidato perfecto para especular sobre el futuro. Lejos de mostrarse conservador, cuando el Toronto Star le pidió aquel artículo, Asimov echó su imaginación a volar. Pronosticó sobre los ordenadores y las misiones espaciales, sobre la educación y los hábitos de trabajo. El “objeto móvil computerizado” es el término que más llama la atención en sus augurios tecnológicos. Asimov no concreta a qué se refiere, pero ahora no podemos dejar de asociar aquel pretendido cacharro con un smartphone de hoy. Decía que estos dispositivos penetrarían los hogares y serían de uso común. Antes ya habían irrumpido en su literatura, como en el cuento Sensación de Poder (1957), donde se menciona una “computadora de bolsillo”. La visión positiva de la tecnología que tenía Asimov contrastaba en los ochenta con el creciente universo ciberpunk, a punto de desbocarse de la mano de William Gibson y del cine de Hollywood. Para el autor de ciencia ficción, sin embargo, las computadoras se volverían indispensables en el 2019 y ello redundaría en beneficio de la sociedad. El efecto inmediato de la adopción de las computadoras sería cambiar nuestros hábitos de trabajo, algo que se puede afirmar con toda seguridad que ha sucedido. Solo hay que pensar en cómo era una oficina en 1984. El autor también vaticinaba que algunos empleos desaparecerían, en favor de las computadoras y los robots, que se ocuparían de las tareas repetitivas. Pero se crearía más empleo del que se destruiría. De nuevo, pensaba en positivo. Presagiaba también que toda la población tendría que formarse en el uso de las computadoras. La sociedad tendría que trabajar rápido para hacer de esto una realidad. Tal vez más rápido de lo que era capaz. Con el fin de evitar que la siguiente generación no estuviera cualificada para realizar los trabajos más demandados. El autor profetizaba - de forma más calamitosa, esta vez sí - la brecha digital. Para el 2019, una nueva generación criada en un mundo de alta tecnología, estaría creciendo. La computadora se habría vuelto un elemento central en la educación, dejando al profesor como un mero guía de la enseñanza. No ha llegado aún ese momento. Y los móviles parecen servir más al ocio que a un fin educativo. Aunque Asimov predecía que en este futuro alcanzado existiría la oportunidad de que cualquier persona aprendiera lo que quisiera, cuando quisiera y como quisiera. En una palabra: Internet. Respecto a la huella medioambiental del hombre, el autor de Fundación veía las cosas más negras. “Las consecuencias en términos de residuos y polución se harán más evidentes e inaguantables con el tiempo y los intentos de manejar esto serán más agotadores”, escribió. Aunque también apuntó que en el 2019 tendríamos en nuestras manos las herramientas para solucionar el problema. Su incansable optimismo le llevó a viajar más allá en el ámbito espacial. “En el 2019 estaríamos en la Luna no para recoger piedras lunares sino para establecer una estación minera que procesará el suelo lunar”. Aún seguimos recogiendo piedras y solo ahora China ha logrado alunizar en la cara oculta del satélite. También tendríamos en el espacio observatorios astronómicos y fábricas, que producirían objetos difíciles de producir en la Tierra. Los telescopios espaciales pasan por observatorios astronómicos, pero no existe nada que se le parezca a fábricas en órbita. Todas estas predicciones partían de una premisa optimista y, afortunadamente, acertada. Entre Rusia y Estados Unidos no habría guerra nuclear. Un miedo aún latente en los primeros años 80, justo antes del desmantelamiento del bloque soviético. ¿Qué sentido tendría describir las condiciones de vida miserables de los pocos supervivientes de un conflicto nuclear? El optimismo de Asimov era demasiado fuerte para plantearse seriamente esa coyuntura. También lo era para seguir la corriente catastrofista del 1984 de Orwell. Por eso terminó su artículo diciendo que los grandes cambios del 2019 solo serían un barómetro para otros cambios mucho mayores que estarían por llegar. Ahora nos corresponde a nosotros, seres de 2019, especular sobre esos próximos cambios :)
Del mismo modo que Samsung sigue apostando por los móviles con diseño tipo concha como terminales premium (el W2018 y el W2019 son los últimos exponentes de ello), Motorola pretende hacer lo propio recuperando uno de sus modelos más icónicos: el Motorola RAZR (2019) que llegaría como smartphone. Eso es lo que se desprende de la información publicada esta semana por The Wall Street Journal. Febrero es el mes elegido para su lanzamiento, aunque podría retrasarse finalmente porque aún se encuentra en fase de pruebas. Retrocedemos nada menos que al 2004 para recordar cómo Motorola lograba enamorar a 130 millones de personas con su primer RAZR. Con el paso de los años salieron versiones posteriores que, aunque también tuvieron una buena acogida, no llegaron a alcanzar las cifras de ventas del modelo original. Tras ser adquirida por Google, la compañía volvió a intentarlo y lanzó en 2011 un nuevo Motorola RAZR, ya con Android y pantalla táctil, que tampoco tuvo la repercusión deseada. Cinco años después, en 2016, la propia empresa publicó un vídeo con varios guiños a su móvil más mítico, el Moto RAZR V3, lo que provocó muchos rumores en torno al posible regreso del famoso teléfono. Sin embargo, ese regreso que no se produjo entonces, pero puede hacerse realidad en las próximas semanas. The Wall Street Journal afirma que Motorola, ahora en manos de Lenovo, está trabajando en una versión actualizada del Motorola RAZR el cual aún se encuentra en fase de desarrollo y pruebas, pero podría ser anunciado en breve. Parece ser que esta versión de uno de los teléfonos más emblemáticos de la historia se postula como un terminal premium (como ocurre también con los mencionados modelos flip-phone o tipo concha de Samsung) con un precio alrededor de 1.500 dólares. Además, WSJ asegura que Lenovo espera fabricar más de 200.000 unidades del nuevo RAZR. Por desgracia para muchos, el fabricante tiene un acuerdo con Verizon que le otorga la exclusividad y que limitaría la disponibilidad del nuevo RAZR a los EE.UU. :)
Un nuevo malware, bautizado como MobSTSPY, robó datos de 100.000 usuarios de Android en 196 países. De acuerdo a Trend Micro, una de las firmas de ciberseguridad más importantes de Japón, los ciberdelincuentes pudieron acceder a credenciales de acceso a cuentas, ubicaciones, archivos y registros de comunicación. Aún más preocupante, el programa se infiltró en Google Play para llegar a la mayor cantidad de dispositivos posibles. Utilizaron varias aplicaciones gratuitas, entre ellas un clon del popular Flappy Bird y emuladores. Los expertos no han determinado si las apps incluían código malicioso cuando se subieron a la tienda, pero lo más probable es que lo inyectaron por medio de actualizaciones. En cualquier caso, burlaron los protocolos de seguridad de Google para distribuir el malware. Al instalarse, MobSTSPY comprueba la conexión del terminal para comunicarse con el servidor que extrae los datos. Es posible obtener información del dispositivo infectado, incluyendo su país de registro y el fabricante. Los atacantes pueden robar mensajes SMS o de WhatsApp, la lista de contactos, capturas de pantalla o grabaciones de audio. Otra de sus capacidades es iniciar ataques de phishing dentro del dispositivo, ya que puede mostrar ventanas emergentes en todo tipo de webs. Engañan a las víctimas indicándoles que requieren iniciar sesión en Facebook o Google, robando así las credenciales de acceso. Entre los territorios afectados por esta situación encontramos a Estados Unidos, Europa, Medio Oriente y Asia Oriental. De momento no hay información sobre los hackers responsables, pero todo indica que operan desde la India y regiones cercanas. Afortunadamente, Google ya eliminó las apps involucradas en el ataque, concretamente Flappy Birr Dog, FlashLight, HZPermis Pro Arabe, Win7imulator y Win7 Launcher. Bharat Mistry, estratega de seguridad en Trend Micro, le dijo al portal ZDNet que "Google impone comprobaciones más estrictas para nuevas apps". Sin embargo, no ponen tanto cuidado en actualizaciones de las mismas, pues el "nivel de verificación se reduce" cuando en un inicio demostraron su confiabilidad. "Una vez que la aplicación haya adquirido cierta credibilidad y tenga una buena distribución entre usuarios, el desarrollador de la app emitirá una actualización que habilita las funciones maliciosas", concluyó Mistry. No obstante haber sido neutralizado,, su existencia deja en evidencia una vez más que todavía hay mucho margen de mejora y que no debemos fiarnos de ninguna aplicación aunque esté en Google Play, por muy inofensiva que parezca :)
Tras circular diversos rumores sobre la inminente presentación de este modelo, por fin se ha hecho oficial la Fujifilm X-T3, tercera versión de la mirrorless más rápida de la Serie X. Esta cámara sustituye, luego de dos años a la X-T2 y llega con una novedad especialmente destacada: El estreno de la cuarta generación del sensor X-Trans exclusivo de Fujifilm. La nueva cámara viene también con otras novedades en distintos campos. Por ejemplo estrena también el X-Processor 4 y promete mejoras en campos cruciales como el del enfoque automático de seguimiento, en el disparo en ráfaga y en las capacidades de vídeo que han sido incrementadas. De hecho, la X-T3 presume de ser la primera sin espejo APS-C del mundo capaz de grabar vídeo 4K a 60P y 10 bits para satisfacer las necesidades de los videógrafos profesionales. Por cierto que, curiosamente, esta vez el estreno del nuevo sensor no se hace en una hipotética “X-Pro3” sino en la X-T3. Por ello, el nuevo modelo se convierte junto a la X-H1 en la referencia más alta dentro del catálogo de la casa, con la X-T3 como modelo top orientado al fotógrafo que necesita velocidad y la X-H1 más al que busca calidad de imagen y prestaciones de vídeo. Y todas dentro de una familia que sigue apostando por las cámaras sin espejo con sensor de formato recortado tipo APS-C. Si comparamos las especificaciones con las de la X-T2, se puede ver que no hay grandes novedades más allá del sensor, cuya resolución crece ligeramente (de 24,3 a 26,1 Mpíxeles), y el nuevo procesador. Según Fujifilm, el sensor APS-C retroiluminado ofrece cuatro veces más píxeles de detección de fase que los modelos actuales distribuidos por toda la superficie. Cuenta con una alta relación señal ruido, un valor de partida de la sensibilidad más bajo (160 ISO en vez del 200 anterior) y mejores capacidades para enfocar con poca luz (-3EV). El nuevo procesador tiene cuatro CPU´s para lograr una velocidad de procesamiento de imágenes unas tres veces más rápida que los modelos actuales. Esta velocidad de procesamiento mayor se debería notar sobre todo en un aumento de la precisión y velocidad del AF, que mejora sobre todo en el seguimiento de sujetos y la detección de rostros y ojos con una velocidad 1.5 veces mayor que los modelos actuales. Además, el X-Processor 4 es responsable de que la X-T3 sea la primera de su clase que ofrece salida de vídeo en 4K/ 60p de 10 bits y permite también realizar de forma instantánea tareas complejas de procesamiento de imágenes. En concreto, posibilita funciones como el exclusivo Efecto cromado de color, una nueva funcionalidad de la X-T3 para ofrecer colores más profundos y mejores gradaciones en sujetos con tonos altamente saturados. Otros cambios en la Fujifilm X-T3 afectan al visor que mejora sus características (3.69 millones de puntos y un aumento de 0.75x) gracias, con toda probabilidad, a incorporar el que ya tiene la X-H1. También crece, y de forma considerable, la velocidad de disparo que ahora promete una ráfaga máxima de 30 fps con obturador electrónico y recorte de 1,25x. Con el mecánico (y sin recorte) la velocidad se queda en unos nada desdeñables 11 fps, lo que supone tres disparos por segundo más que antes (además ya no exige tener el grip adicional como en la X-T2) y, en todos los casos, sin que exista el nefasto blackout. Como recordareis, esta característica hasta ahora era exclusiva de la GFX 50S. Por lo demás, la cámara incluye algunas funciones nuevas como el modo Sports finder que facilita capturar sujetos en movimiento (por el método de realizar un recorte en la imagen de un 1.25x) y otra llamada Pre-Shoot que hace que la cámara empiece a disparar tan pronto como se presiona a medias el botón del obturador para no perderse ningún momento crucial. En cuanto al diseño, se mantienen las líneas maestras ya conocidas en las X-T1 y X-T2, con ese diseño de estilo retro que recuerda a las cámaras de película tradicionales, los mismos diales de control en su parte superior, la incorporación de un conector para auriculares y sólo un ligero aumento en sus dimensiones. Éstas han crecido tanto en ancho como en alto y en peso, pero tan ligeramente que apenas es perceptible a simple vista. De hecho parece difícil diferenciar ambos modelos y sólo fijándonos mucho podemos ver las pequeñas mejoras que se han realizado en áreas específicas como el ajuste de dioptrías del visor, la pantalla trasera táctil y el tacto de varios botones (siguiendo lo realizado en la X-H1), tanto del panel superior como los de control delantero y trasero. Todas estas mejoras se han realizado, como es costumbre en la casa, siguiendo las sugerencias de los usuarios. Por último, conjuntamente con la cámara se venderán varios accesorios específicos para ella como el nuevo grip VG-XT3 que admite dos baterías adicionales y está sellado, el estuche de cuero BLC-XT3 y el hand grip MHG-XT3, todos ellos diseñados específicamente para la Fujifilm X-T3.En cuanto a su coste y disponibilidad, el nuevo Fujifilm X-T3 ya está a la venta (en versiones de color negro y plateado/negro) a un precio de 1500 euros si adquirimos sólo el cuerpo de la cámara, y de 1,899 euros si elegimos el kit que incluye el objetivo Fujinon XF18-55mm :)
Hace tiempo que el consumo ético es una forma de incidir sobre lo que compramos y, por tanto, sobre lo que se ofrece. Nos permite, además, influir sobre los procesos de fabricación y transporte de aquello que consumimos. Conocer con detalle las implicaciones de todo lo que adquirimos nos abre por tanto la posibilidad de votar con el monedero. Pero mientras muchas personas han incorporado, probablemente, la preferencia por tejidos no animales, productos fabricados localmente o alimentos ecológicos, el debate sobre el consumo de lo que nos proponen algunas de las nuevas empresas nacidas al albor de Internet está menos desarrollado. Y, sin embargo, estas nuevas compañías son cada vez más omnipresentes. Las cajas con el logotipo de la sonrisa de Amazon, por ejemplo, son cada día más ubicuas. La empresa que Jeff Bezos creó en 1995 como una librería online, y que dos años más tarde ya salía a Bolsa, es hoy la marca de venta al por menor más valiosa del mundo. Permite adquirir y recibir a domicilio desde gomas del pelo a piezas de un coche. Nos encontramos ante un claro ejemplo de cómo las posibilidades tecnológicas están cambiando nuestra cotidianidad. Amazon refleja las dinámicas que caracterizan este largo entrar en el siglo XXI: la emergencia de grandes complejos empresariales de base tecnológica (los famosos ¬GAFA, acrónimo de Google, Apple, Facebook y Amazon), la crisis del comercio minorista local, la robotización del trabajo y el auge del ocio en casa. En EE UU, Amazon dispone de 17 centros de distribución solo en el Estado de California, en ciertas zonas garantiza la entrega en menos de una hora, acepta pedidos directamente desde asistentes virtuales domésticos tipo Alexa o Echo, cuenta con tiendas físicas donde los libros no tienen precio y supermercados sin personal humano, y es ya el segundo empleador del país, superado solo por la cadena Walmart. Amazon pasó de vender libros a vender de todo, y se ha ido convirtiendo en un negocio global y multiservicio. Uno de los grandes debates que ha generado el espectacular crecimiento de Amazon es el de su impacto en el sector minorista. Luego de años de teorizar sobre la desaparición del pequeño comercio como consecuencia de la emergencia de las grandes superficies, al final parece que las plataformas online, con Amazon a la cabeza, pueden acabar dándole el golpe de gracia tanto a tiendas de barrio como a grandes superficies. El comercio tradicional, grande y pequeño, tiene dificultades para competir con una multinacional que puede movilizar en muy poco tiempo cadenas logísticas globales a precios muy bajos. Amazon es sobre todo una tienda de tiendas, y así distribuye gastos y riesgos.Bezos identificó una oportunidad de mercado que parecía marginal, la distribución global de libros con plazos y precios asequibles, y esa ha sido la base de su supermercado del mundo y de un entramado societario que vende desde servicios de Internet hasta mano de obra con la herramienta Amazon MTurk. A partir de la web librería, desarrolló acuerdos con terceros vendedores para que todos utilizaran la plataforma, incorporando así un perfil tanto del vendedor como del revendedor, algo que permitió a Amazon conseguir los ingresos y los datos necesarios para iniciar el salto a otros sectores, servicios y productos. La empresa ha rentabilizado su posición dominante sin piedad, poniendo en situaciones muy difíciles no solo al sector minorista local, sino a grandes cadenas. Y parece que la ambición no cesa. Bezos ha construido todo un imperio. No solo encontró un filón en la prestación de servicios informáticos de almacenamiento y gestión a clientes como la NASA, sino que es el propietario de The Washington Post. Algunos expertos se refieren a los cambios introducidos por empresas como Amazon en las dinámicas laborales utilizando el término de taylorismo digital. A principios del siglo XX se expandieron las teorías de Charles Taylor y su método de organización industrial para racionalizar y mecanizar el trabajo, dividiendo las tareas de forma sistemática con el fin de aumentar la eficiencia y productividad. Bajo ese modelo, el trabajo de cada obrero era cronometrado en un sistema de producción en cadena que restaba valor a la mano de obra cualificada y bajaba los salarios. De un modo parecido, la cadena logística de Amazon maximiza las tecnologías digitales y la posibilidad de monitorizar al trabajador y el producto al minuto tanto dentro como fuera de sus instalaciones. Hay empleados que han relatado jornadas extenuantes, controles constantes y objetivos de productividad imposibles. Incluso 400 miembros de la plantilla de The Washington Post mandaron una carta abierta a Bezos este año en el que a la luz de los brillantes resultados logrados por la cabecera (se duplicó el número de suscripciones digitales en el 2017, aumentó más de la mitad el tráfico en su web y rebasó las previsiones de ingresos publicitarios) pedían un “trato justo” a cada uno de los trabajadores que contribuyen al éxito. “El Post no es un negocio cualquiera. Pero incluso si lo fuera, esta no sería la forma de demostrar que valora a sus empleados. Por favor, muestre al mundo que no solo puede abrir el camino para ganar dinero, sino que también sabe cómo compartirlo con la gente que le ayudó a lograrlo”, concluía la carta. Bezos siempre ha colocado al cliente como su mayor prioridad, y en el caso de Amazon su éxito apunta a un profundo cambio en los hábitos de una clientela cada vez más hogareña. La disponibilidad del ocio en casa, con servicios de envío de comida, libros, ropa o cualquier otro producto va en aumento. Amazon no deja escapar ninguna oportunidad, y amplía servicios en todos los frentes, ofreciendo incluso televisión a la carta con Amazon Prime Video. En contra de lo que cabría esperar, el gran éxito del gigante del comercio electrónico son las ciudades y no las zonas rurales. La combinación de precio asequible, comodidad y pereza ha seducido precisamente a aquellos urbanitas que menos necesitan la entrega personalizada al tener comercios, supermercados y cines cerca. Pero el ocio abandona las calles para hacerse doméstico, en un cambio que muchos atribuyen no tanto a la voluntad de los consumidores como a la combinación de largas jornadas laborales, al coste de la vida en relación con los salarios y a una progresiva individualización de la sociedad. Aunque no está claro si Amazon es causa o consecuencia, es innegable que los nuevos modelos de ocio de los que se lucra tienen impactos psicosociales importantes. Una de las grandes polémicas que envuelve a los gigantescos ¬GAFA tiene que ver con su ingeniería fiscal y la búsqueda de fórmulas legales para rebajar sus obligaciones fiscales. Cuando arrancó Amazon, Bezos contempló radicar su empresa en una reserva india, precisamente para evitar las cargas fiscales, y eligió finalmente Seattle por sus condiciones impositivas. En su primera incursión europea, escogió (¡sorpresa!) Luxemburgo. Y el anuncio en noviembre de la apertura de dos nuevos cuarteles generales en Nueva York y Washington también estuvo precedido de una competición a la baja en cargas fiscales entre una veintena de ciudades. El tema del uso y abuso de los datos merece un punto y aparte. Amazon no solo utiliza datos personales para controlar férreamente a su plantilla, también, como muchas otras empresas online, recoge información sobre todas las interacciones de los clientes con su plataforma (y con Internet en general a través de las cookies). Su omnipresencia hace que sea un actor excepcionalmente destacado en el mercado de datos. La información que obtiene le permite deducir gustos y necesidades, capacidad adquisitiva, residencia y datos bancarios, que luego cruza con otras bases de datos para vender ese perfil lo más caro posible a los anunciantes. Como Facebook o Google, Amazon es una agencia de publicidad. La tercera mayor del mundo, y probablemente la más diversificada, puesto que, aparte de negocios online, es propietaria de empresas de hardware, portales de ocio y supermercados que permiten ofrecer perfiles más completos y, por lo tanto, lucrativos. Se dice que cuando algo es gratis, el producto somos nosotros. Con Amazon, el consumidor paga y además su rastro de datos es revendido como producto. ¿Es entonces ético comprar en Amazon? Es posible que haya muchas empresas con condiciones laborales peores, pero difícilmente tendrán las ventajas fiscales de las que disfruta Amazon. También es posible que el ocio en casa sea cómodo, pero no está claro que sea deseable una sociedad de cubículos de uso individual. En el pasado, el taylorismo rebajó salarios y degradó las condiciones laborales, pero también impulsó el sindicalismo moderno. De la misma forma, la lucha contra la concentración empresarial y los monopolios de finales del XIX llevó al desarrollo de legislación de protección de la competencia y de los consumidores. Quizás lo más problemático del momento actual no es el tamaño y poder que acumulan los GAFA, sino la desorientación sobre cómo abordar la agenda social, laboral y tecnológica que requieren estos actores omnipresentes. No cabe duda que habrá que pensar antes de dar de nuevo a ese clic :(
Slightly Mad Studios, el equipo británico tras videojuegos como “Project CARS 2 y Need for Speed: Shift, se prepara para entrar al terreno de las consolas. En efecto, su máximo ejecutivo, el CEO Ian Bell, reveló a través de Twitter que esta nueva consola, con soporte de realidad virtual, se aproxima. “La Mad Box está llegando”, prometió. En conversación con Variety, Bell explicó que el plan es conocretar el lanzamiento “en cerca de tres años más” y que su dispositivo será una consola en la línea e la Xbox y la Playstation. Es decir, apuntarán a los mejores gráficos del mercado. “Va a tener soporte de los más importantes cascos de realidad virtual y los que vengan. Sus especificaciones serán equivalentes a un PC muy rápido de dos años más. Estamos en las primeras conversaciones con los manufacturadores de componentes por lo que no podemos decir mucho más que ya tenemos los diseños definidos en detalle“, explicó el jefe de Slightly Mad Studios. Desde ya Bell promete que la Mad Box será “la consola más poderosa jamás construida y literalmente es ‘alocada’. ¿Tú quieres 4K, quieres VR a 60FPS? ¿Quieres un motor gratis para desarrollar tus juegos en ella? ¡Lo tendrás!”, prometió. Asimismo, el ejecutivo explicó que planean contar con juegos de todos los desarrolladores, aunque las exclusividades dependerán de las propias empresas que quieran sumarse. “En este momento no tenemos planes de pagar ‘incentivos’ a los desarrolladores para excluir a otros vendedores de hardware”, replicó. Slightly Mad Studios anuncio además su disponibilidad en todo el mundo y sobre la inversión -mediante crowdfunding o colaboración de un inversor-, Bell dice que hay interés de varias fuentes. Para el precio, aspiran a ser competitivos con los de las próximas consolas, aunque reconocen que no pueden lanzar una cantidad comparable a otros fabricantes para rebajar el precio. Se esperan las primeras imágenes definitivas del diseño de la consola (el que mostramos ilustrando la nota es solo referencial) en las próximas cuatro o seis semanas :)