En la mitología celta, Taranis era el dios del trueno. El Thor de los galos. En la industria de la guerra en cambio, Taranis es un arma autónoma: un avión de combate que no necesita ayuda humana para levantar el vuelo, recopilar información, desplegar armas en territorio enemigo y volver a casa. Pero sí necesita autorización: "En todo momento Taranis estará controlado por un equipo de tierra altamente capacitado", asegura BAE System, fabricante líder en este proyecto que aún está en pruebas. Cuando el humano sale de la ecuación, la comunidad internacional se lleva las manos a la cabeza. "Lo peligroso es que sea autónoma la decisión de generar violencia. La decisión de matar", explica Pere Brunet, investigador del Centro Delàs de Estudios por la Paz. El problema no es que un vehículo armado pueda desplazarse entre dos puntos sin un conductor al mando sino que sea capaz de desencadenar un ataque de consecuencias potencialmente letales porque así lo han razonado sus algoritmos. "No puede no haber control en el momento en que se ejecuta algo violento", insiste Brunet. Como sabéis, la potencial amenaza de las armas autónomas letales fue lo que convenció a más de un centenar de compañías de inteligencia artificial y robótica para dar la voz de alarma en una carta abierta: "Una vez desarrolladas, estas armas permitirán que los conflictos armados se planteen a unas escalas mayores que nunca y en rangos de tiempo más veloces que las que puede comprender el ser humano. Estas pueden ser armas de terror, armas que déspotas y terroristas pueden usar contra población inocente. Una vez abierta la caja de Pandora, será difícil cerrarla". Estas palabras las firmaron en agosto pasado Elon Musk (Tesla) y Mustafa Suleyman (DeepMind), entre otros representantes de empresas de robótica e inteligencia artificial. Su destino era la convención sobre ciertas armas convencionales(CCW) de la ONU, a la cual correspondería tomar cartas en el asunto de controlar esta tecnología: "Si esto no se regula, desgraciadamente la industria va a continuar con lo que es rentable", lamenta Brunet. Taranis, que tiene pasaporte británico, es una de las 381 armas incluidas por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri) en su dataset sobre autonomía en sistemas de armas. Esta propiedad no es nueva. De acuerdo con el registro del centro sueco, allá por 1957, se introdujo el misil ruso S-75 Dvina, cuyo radar monitorizaba continuamente el blanco y corregía la trayectoria en tiempo real. Esta es la idea básica de las armas autónomas modernas (y la autonomía en general): sensores que recopilan datos del entorno se combinan con software desarrollado para interpretarlos y definir planes de acción. Desde el punto de vista militar, el desarrollo de esta tecnología permitiría desplegar fuerzas a una velocidad mayor que la que posibilitan las capacidades humanas, "con mayor agilidad, precisión y alcance", explica Sipri. Además, un hipotético enjambre de robots autónomos podría operar en grandes grupos de una manera mucho más coordinada, estratégica y estructurada. Y en última instancia, se ahorrarían costes. Por ejemplo, el buque no tripulado Sea Hunter, desarrollado por Darpa -la agencia de proyectos de investigación del Departamento de Defensa de Estados Unidos-, es capaz de navegar sin timonel durante meses por unos relativamente baratos 15.000 dólares diarios. "La autonomía ya es una realidad en el desarrollo y uso de sistemas de armas", recogía el informe publicado por Sipri en noviembre. Sin embargo, la autonomía total que necesitaría ese enjambre de robots y contra la que se han rebelado colectivos como el que apoya la campaña Stop Killer Robots, aún no está en el campo de batalla. "Hay mucho desarrollado en inteligencia artificial, pero queda mucho más por hacer. Si esto se desmadra, no sé dónde podríamos acabar", razona José Manuel del Río, director ejecutivo de Aisoy Robotics. Su nombre y el de su empresa también están en la carta enviada a la CCW. "Nosotros somos todo lo opuesto al campo armamentístico", asegura Del Río. Este contraste es parte del problema. Las mismas tecnologías que Aisoy utiliza para desarrollar robots educativos con inteligencia artificial emocional sirven a los más de doscientos fabricantes que aparecen en el listado de Sipri para avanzar la guerra sin manos (humanas). "En Aisoy hacemos inteligencia artificial emocional, para desarrollar capacidades humanas, como la creatividad, la resolución de problemas, el trabajo en equipo... Pero esas capacidades también pueden usarse para el mal. Desde el punto de vista humano, hay personas que utilizan su capacidad creativa para hacer daño. Lo mismo ocurre con la inteligencia artificial: tiene un potencial que mal usado puede ser devastador", explica. Las primeras gotas de autonomía las puso Rusia en la defensa antiaérea, con su S-75 Dvina. Estos sistemas son ahora el tercer campo más prolífico para las armas autónomas, con 56 armas registradas por Sipri, solo por detrás de las aeronaves no tripuladas (126) y los sistemas terrestres no tripulados (70). A este arsenal han contribuido especialmente Estados Unidos, Israel y Rusia: entre los tres, concentran la mitad de las armas del listado. "No hay aún por el momento, una carrera armamentista por la autonomía", sentencia el informe de Sipri. De los diez mayores productores de armas del mundo, solo Estados Unidos ha manifestado oficialmente que la autonomía es un componente central de su estrategia para el futuro. Si embargo, también se sabe que este aspecto es parte principal de la estrategia del Reino Unido, Francia, Rusia, Japón, Corea del Sur y China, quienes han expresado su interés. Los primeros pasos de esta carrera no declarada nos llevarán antes a una guerra por control remoto que según Brunet tampoco está exenta de peligros: "Hay una increíble contradicción en la sociedad actual. Los países avanzados tienen abolida la pena de muerte. Curiosamente en algunos hasta hemos visto juicios por muertes extrajudiciales. Y por otra parte se está pensando en matar en tres niveles: el de las armas tradicionales, el de los drones con los que alguien en Estados Unidos mata a miles de inocentes en Afganistán - las llamadas ‘victimas colaterales’ - y por último, aquel en que ya no hay control humano". Sin embargo, el que fuera secretario de Defensa estadounidense hasta el pasado mes de julio no se cansó de prometer que sus aproximaciones a la guerra autónoma se parecen más a Iron Man que a Terminator: "La máquina asiste a un humano que está en control en todos los sentidos, pero le hace mucho más poderoso y capaz", explicaba. Lo que no prometía el secretario era que otros no fuesen a desarrollar las mismas armas autómatas que para Stop Killer Robots deben ir por el mismo camino que siguieron las minas antipersonales, los láseres cegadores y las armas incendiarias, entre otras, cuyo desarrollo y uso ha sido prohibido o restringido por la CCW: "Sistemas autoritarios que creen que las personas son una debilidad en la máquina gravitarán de forma natural hacia soluciones más automatizadas" anota. "La existencia de estas armas no puede justificarse de ninguna manera, sea cual sea al régimen político", sentencia Brunet. Para el investigador, el problema fundamental no son tanto los fabricantes habituales como los espontáneos. "Es mucho más fácil construir un arma autónoma que un arma nuclear", explica. Así, sin una regulación internacional que mantenga a raya los avances en este campo, el terrorismo tendría otra puerta abierta. "Compararía las armas autónomas con los explosivos. ¿Cuáles se pueden utilizar para un atentado? Infinitos. Y además, se pueden fabricar en casa. La única diferencia es que con las armas autónomas hay más sofisticación en la tecnología, pero lo único que hace falta es ser un poco espabilado", resume Brunet. Tanto él como Del Río coinciden en que el problema nace en la absoluta falta de regulación internacional sobre esta materia y la solución pasa por actuar pronto y crear concienciación: "Igual que tratamos de sensibilizar con los efectos del calentamiento global, tenemos que concienciarnos sobre una tecnología que esconde un potencial del que ahora mismo no sabemos donde está su techo", explica el director ejecutivo de Aisoy. "Cuando nos demos cuenta del peligro que representan para la existencia de los humanos, será demasiado tarde" puntualizó :(
No cabe duda de que los televisores fueron las grandes estrellas del reciente CES 2018 realizado en Las Vegas. Como sabéis, prácticamente todos los fabricantes aprovechan la feria para mostrar sus novedades, aunque estas llegan al mercado bien entrado el año, entre ellas Sony, quien sigue apostando por el OLED en su gama alta con el nuevo Sony AF8, que llega para sustituir al espectacular A1 del 2017. La nueva serie AF8 mantiene muchas de las características vistas en el modelo anterior, como el panel OLED o el sistema de audio Acoustic Surface. También tenemos el mismo procesador de imagen, el HDR 4K X1 Extreme. Por otro lado, la nueva Serie AF8 llega con soporte para Dolby Vision, HDR10 y Hybrid Log-Gamma. Esto amplia las posibilidades HDR del televisor, aunque es cierto que estas deberían llegar también al Sony A1. Así que el gran cambio de la nueva Serie AF8 es su diseño. Aunque el panel sigue siendo el gran protagonista, Sony ha eliminado el “caballete” del modelo de 2017. En su lugar se ha utilizado una peana algo más convencional y minimalista, para poderse así colocar en varios sitios sin muchas complicaciones. También vemos que la pantalla sigue estando ligeramente inclinada hacia atrás, aunque el panel trasero que lleva las conexiones se ha reducido al máximo. Asimismo, Android TV sigue siendo el elegido para ser el operativo de esta y todos los nuevos televisores de Sony, con lo que tendremos a nuestro alcance Chromecast integrado así como todas las aplicaciones, música, películas, juegos y contenido a través de la Play Store de Google. Sony ha confirmado además que todas sus teles de 2018 llegarán con Nougat, mientras que la actualización a Oreo estará disponible en marzo o abril aproximadamente. Si bien se confirma que la nueva Sony AF8 llegará en 55″ y 65 pulgadas, de momento no tenemos precio ni fecha de su lanzamiento, pero todo parece indicar que no tardará demasiado en estar disponible :)
La sofisticación en el tema de la minería de criptodivisas aumenta a pasos enormes, y si a esto le sumamos el uso de poderosas herramientas como los exploits de la NSA, entonces quiere decir que estamos ante un tema complejo sin una solución sencilla a la vista. Los investigadores de seguridad de CrowdStrike acaban de confirmar el rápido y preocupante despliegue de WannaMine, un malware basado en nuestro viejo conocido EternalBlue y que sirve para infectar redes de ordenadores con el objetivo de minar criptomonedas, todo sin que el usuario se dé cuenta. Nuevamente regresa a escena EternalBlue, el exploit de la NSA que fue filtrado por The Shadow Brokers el año pasado, el cual sirvió para desencadenar aquel terrible WannaCry que infectó y secuestro cientos de miles de ordenadores en todo el mundo. Ahora, EternalBlue está sirviendo para un ataque mucho más silencioso, pero que de igual forma podría afectar a todo el mundo. WannaMine no secuestra ni bloquea ordenadores como WannaCry, sin embargo, aseguran que es capaz de bloquear toda la operación de una compañía debido al poder de procesamiento que requiere. Esto ha provocado que algunas empresas ya hayan reportado caídas en sus operaciones durante días e incluso semanas. La clave de WannaMine, a diferencia de otros malwares de minería, es que éste no instala ninguna aplicación en el dispositivo infectado, por lo que resulta especialmente complicado detectarlo. Según CrowdStrike, WannaMine tiene varias formas de meterse a un ordenador, que van desde un enlace malicioso en un correo electrónico o una página web, hasta un ataque remoto más sofisticado. Una vez que WannaMine está en el dispositivo, se aprovecha de PowerShell y Windows Management Instrumentation para hacer el resto del trabajo. En un primer intento se despliega Mimikatz, que sirve para extraer credenciales de inicios de sesión y contraseñas de la memoria. Si Mimikatz falla, entonces entra EternalBlue para forzar las cosas. Después de tener las contraseñas, lo siguiente es infectar a toda la red local para usar la potencia de las CPUs para minar, sobre todo Monero, en segundo plano. Sin alertas y sin programas que se pueden detectar, donde el usuario promedio notará cierta ralentización, pero nada más. Esto afectaría a la larga la operación general de la red o la compañía, ya que esa disminución en la potencia irá en aumento hasta que los ordenadores se vuelvan prácticamente inservibles. Hasta el momento no hay una solución para eliminar WannaMine de un ordenador, sólo afecta Windows y algunos antivirus son capaces de bloquearlo como si fuese EternalBlue, pero debido a que no instala programas es muy difícil de rastrear. WannaMine no es el primer malware para minería de criptodivisas basado en EternalBlue, pero sí es el más sofisticado al usar únicamente las herramientas del sistema :)
Fujifilm acaba de anunciar la nueva X-A5, una cámara sin espejo (también conocida como CSC o EVIL) que se une a la serie X que protagoniza la gama de entrada del catálogo del fabricante. Esta nueva Fujifilm X-A5 reemplaza a la X-A3, y es la cámara sin espejo más pequeña y ligera de la serie lanzada al mercado hasta la fecha. Mientras que las especificaciones y posibilidades de los modelos X-T2, X-T20 y X100F hacen que a los entusiastas de la fotografía se nos caiga la baba, Fujifilm no ha olvidado el sector más casual. del mercado renovando una de sus cámaras más bonitas que recuerda a las clásicas cámaras de fotos que se usaban en los 80. Envuelto en un cuerpo retro de lo más elegante, nos encontramos con un sensor de imagen APS-C de 24.2 megapíxeles (con un filtro de color Bayer), enfoque automático de detección de fase, transferencia automática de imágenes por Bluetooth y grabación de vídeo en calidad 4K. Todavía tiene una pantalla táctil capaz de inclinarse 180 grados que permite fotografiar escenas desde casi cualquier ángulo y entre sus principales novedades encontramos un conector para micrófono, un claro guiño para todos los youtubers que busquen una cámara económica pero con grandes prestaciones. Además, cuenta con una amplia variedad de modos de película, con 11 opciones para adaptarse a una amplia gama de temas, desde retratos hasta paisajes. El sector más profesional, no obstante, seguro que se fija más en otras características de la cámara como la lente que acompaña a la Fujifilm X-A5. Se trata de un objetivo XC15-45mm f / 3.5-5.6 OIS PZ es el primer lente motorizado de esta línea de la marca, convirtiéndose en la opción de zoom más compacta y liviana para el usuario. Sin ir más lejos pesa solo 136 g (4,8 onzas) y cuenta con una distancia focal de 15 mm. En cuanto a su precio y disponibilidad, la nueva Fujifilm X-A5 se pone a la venta el 8 de febrero por 599.95 dólares. Si lo deseas también puedes comprar el objetivo de forma independiente por 299.95 dólares, que se pone a la venta el mismo día :)
Durante las recientes protestas impulsadas por los EE.UU. en Irán quedo en evidencia el uso de las redes sociales por parte de la CIA para tratar de desestabilizar a la Republica Islámica, instaurada en 1979 tras una incruenta revolución que derroco al corrupto régimen del Sha, títere de Washington y perro de los sionistas. Ahora, tras el fracaso de la intentona golpista, el gobierno de los Ayatollas ha considerado conveniente reforzar la vigilancia de la Internet a través de la Red Nacional de Información (mas conocido como Halal Internet) cuyo fin es controlar la información on line. Como sabéis, las redes sociales y sitios para compartir imágenes son vistas por el gobierno persa como parte de la "soft war" llevada a cabo por los enemigos de Irán, ya que fueron una herramienta de comunicación vital para el desarrollo de las violentas protestas llevadas a cabo hace unos días en todo el país. El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, ha estado usando la frase "soft war" regularmente para advertir de la atmósfera de sedición en la que se enmarcan todos los fenómenos culturales, contextualizados en una gran batalla entre Irán y Occidente. Por ello abogo por unir esfuerzos para reislamizar el sistema educativo y purificar los medios de comunicación de ideas subversivas. De esa ‘sugerencia’ nació Halal Internet para controlar el flujo de información hacia los internautas iraníes, cuyo número se estima oficialmente en unos 30 millones. De hecho, esta Red Nacional de Información podrá vincularse a una gran intranet (en la que los contenidos están controlados y todos los usuarios identificados) y estará completamente desconectada de la red global, controlada férreamente por las autoridades. La rapidez de esta nueva red será mayor que las actuales redes usadas por los internautas, pero en cambio tendrá poca información independiente. Su primera fase fue lanzada en julio del 2011, pero ahora tras las protestas organizadas por Washington, se ha determinado que su uso sea generalizado, mientras que las otras redes quedaran sistemáticamente desmanteladas, “ya que actúan contra la seguridad nacional y la moral de la sociedad iraní, porque son modelos criminales que insultan a nuestras creencias religiosas” anuncio la Guardia Revolucionaria, quien se encargará de su vigilancia. El debate sobre el “filtrado inteligente” se ha intensificado en Irán en los últimos meses. La sección más conservadora, con su brazo legal (el sistema judicial) y su brazo militar (la Guardia Revolucionaria), ha estado presionando a la administración del Presidente Hasán Rohaní para que aumente el nivel del control en Internet en general, y, en particular, para que filtre los contenidos de Telegram, que cuenta oficialmente con más de 15 millones de usuarios en el país. Pese a estar formalmente prohibidas, las aplicaciones y redes sociales como Telegram, Facebook y Twitter han seguido teniendo un papel fundamental en la difusión de contenidos subversivos en la Internet en contra de la República Islámica, por lo que las autoridades han decidido actuar de una vez por todas. Los detalles sobre cómo sería el acceso a las redes sociales se desconocen, pero los críticos temen que suponga un control total por parte del gobierno, e incluso aislar a Irán por completo de la World Wide Web, una vez que su propia red esté funcionando a plenitud. “A diferencia de Corea del Norte y Cuba, donde hay poco o ningún acceso a Internet, la simple idea de que Irán pudiera desconectarse de la web es impensable en un país emergente, con una población grande, joven y bien educada a quien adoctrinar en nuestro beneficio. Limitar el acceso a Internet tendría un enorme impacto negativo en los planes estadounidenses de desestabilizar al régimen. Esto sería un gran golpe a la oposición interna de Irán, tal vez irreparable”, admitió Ali Jahangiri, un ‘experto’ en informática que trabaja para la CIA. Venga ya ¿no será ese el motivo por el que los iraníes lo están implementando? :)
La familia Galaxy A ha marcado un antes y un después en la gama media de la firma coreana. Con la llegada de dispositivos potentes, con diseño premium y a un precio contenido, Samsung tuvo que crear una gama que compitiera con estos dispositivos, y su decisión fue heredar características técnicas de sus dispositivos de gama alta de otros años, así como un diseño muy similar a su último buque insignia. Así podemos ver a los Galaxy A5, A7 y A3. Por supuesto, de los nuevos Galaxy no esperamos menos, y las filtraciones que han ido surgiendo a lo largo de los meses lo confirman. La última filtración es la del Galaxy A8+ (2018). Para los más despistados, hace unos meses se supo que Samsung iba a cambiar el nombre de la familia Galaxy A5 y Galaxy A7 por Galaxy A8 y Galaxy A8+ 2018, alineándose así con la gama alta de Samsung. De esta forma, el dispositivo filtrado pertenecería al Samsung Galaxy A7 de 2018, y se espera un diseño muy similar, gracias a un vídeo donde lo podemos ver en todo detalle. En el se puede apreciar el terminal por todos los costados, incluido en funcionamiento. El frontal es muy parecido al Samsung Galaxy S8, con una pantalla de 18.5:9, y sin apenas marcos. Además, cuenta con la pantalla siempre encendida, que nos permite ver las notificaciones. Por otra parte, si nos damos cuenta en la zona superior, vemos una doble cámara. No llegamos a percibir que es otro dispositivo hasta que el usuario del vídeo le da la vuelta. Ahí, podemos ver su trasera plana de cristal, con una pequeña curvatura a cada lado. Se aprecia una sola lente, con un lector de huellas ubicado en la parte trasera. Así como un flash LED, y por supuesto, el logotipo de Samsung. Luego de enseñar el dispositivo, el usuario se mueve de forma fluida por la interfaz, que es muy similar a la del Galaxy Note 8. Prueba algunas aplicaciones, incluida la cámara, donde también se ve una interfaz muy similar con la actual gama alta de la compañía. Lo más importante es que desvela sus especificaciones en los últimos minutos. Por lo que se pudo apreciar, contará con un panel de 6 pulgadas superAMOLED y con resolución Full HD+ (2220 x 1080). Por otra parte, contará con un procesador Exynos de ocho núcleos, acompañado con 6 GB de RAM y 64 GB de memoria interna. Su batería será de 3.500 mAh con carga rápida. Además, contará con una cámara principal de 16 megapíxeles y una frontal de 16 y 8 megapíxeles. A parte del vídeo, también se ha filtrado un supuesto manual del Samsung Galaxy A8 y Galaxy A8+ (2018). Así, podemos confirmar algunos detalles del diseño y características. En primer lugar, tenemos que hablar de la doble cámara frontal. En el manual detalla su funcionamiento, y nos permitirá un mejor enfoque, así como posiblemente, un modo retrato. Por otra parte, contará con Bixby visión, aunque no vemos ningún botín físico dedicado al asistente de Samsung. En cuanto al diseño, es frontal sin apenas marcos, con doble cámara y una trasera con lector de huellas, cámara y flash LED. Tanto el Samsung Galaxy A8 y Galaxy A8+ (2018) incluyen conector Tipo C y Jack de 3.5 mm. Así como conectividad NFC para Samsung Pay. En relación al coste y disponibilidad de ambos modelos, si bien el Samsung Galaxy A8 ya se encuentra a la venta a un precio de 499 euros, en cambio el Samsung Galaxy A8+ (2018) ha sido lanzado únicamente en la India a 423 euros. Aunque es poco probable que no llegue a otros mercados, habrá que esperar para poder confirmarlo :)