Según reporta South China Morning Post, el gigante asiático ha dado un salto monumental en el ámbito de la conectividad al inaugurar la red de internet más rápida del mundo. Con una velocidad de transmisión de 1.2 terabytes (TB) por segundo, esta red se activa y lanza oficialmente, logrando este espectacular hito tras funcionar de manera fiable y superar las pruebas operativas llevadas a cabo desde julio. Esta hazaña tecnológica, resultado de la colaboración entre la Universidad de Tsinghua, China Mobile, Huawei Technologies y Cernet Corporation, superó todas las expectativas. Este proyecto, conocido como Infraestructura de Tecnología de Internet del Futuro de China (FITI), ha requerido 10 años de desarrollo. Los expertos preveían que las redes de ultraalta velocidad con 1 terabit por segundo no llegarían hasta aproximadamente el año 2025, pero China dio un salto adelante con este proyecto revolucionario. Wu Jianping, líder del proyecto de la Academia China de Ingeniería, menciona que esta línea ultrarrápida no solo es un éxito operativo, sino que también proporciona a China la tecnología avanzada para construir una internet aún más rápida. Wang Lei, vicepresidente de Huawei Technologies, resaltó en una conferencia de prensa en la Universidad de Tsinghua que esta red puede transferir el equivalente a 150 películas en alta definición en tan solo un segundo, evidenciando su velocidad y capacidad sin precedentes. Esta nueva red representa un paso significativo para China, ya que existe preocupación por la dependencia de EE.UU. y Japón en algunos componentes de la tecnología de redes. No obstante, los responsables aseguran que tanto el software como el hardware de este sistema se producen a nivel nacional, demostrando un gran avance en la autosuficiencia tecnológica del país. Comparada con otras redes a nivel global, la velocidad de esta conexión Beijing-Wuhan-Guangzhou es impresionante. La mayoría de las redes troncales operan a 100 gigabytes (GB) por segundo. Incluso EE.UU., ha finalizado este año la transición hacia una red de 400 GB por segundo, mientras que esta conexión china funciona a 1.2 TB por segundo, tres veces más rápida que la red más veloz estadounidense. La última versión del proyecto FITI, integrada dentro de la Red Nacional de Educación e Investigación de China (Cernet), marca un hito en la conectividad a nivel global. Wu Jianping resalta la singularidad de este proyecto , mencionando su apertura a la sociedad y su capacidad para respaldar ensayos experimentales de estructuras de red innovadoras.
Sabíamos que este día llegaría y, finalmente, está aquí. En efecto, la NASA ha lanzado algo más que cohetes: la agencia espacial estadounidense acaba de poner en marcha su propia plataforma de streaming. Estamos hablando de NASA+, una propuesta gratuita que busca poner a disposición del público todo un universo de contenidos relacionados al espacio, tanto ya estrenados como por estrenar. Desde su fundación en 1958, la NASA ha recopilado una enorme cantidad de material sobre sus misiones e investigaciones científicas. No es ningún secreto que gran parte de estos recursos estaban disponibles en la web, pero ahora quizás no era tan sencillo encontrarlo. Ahora la NASA nos lo ofrece bajo un esquema similar al de Netflix, Amazon Prime Vídeo o Pluto TV. Como decimos, la idea de la agencia estadounidense parece ir más allá del simple hecho de poner a disposición de la gente sus vídeos e imágenes. Los contenidos llegarán en forma de contenidos de archivo (por ejemplo, lanzamientos pasados), transmisiones en directo, documentales y series. Algunos ya están disponibles; otros irán llegando con el tiempo para mantener activa al servicio. Otra de las similitudes que la plataforma tiene en relación a otras propuestas de streaming es que tiene su propia aplicación para disfrutarla desde una amplia variedad de dispositivos. La NASA, no obstante, no ha querido lanzar una app independiente, sino que ha actualizado las apps de la NASA ya disponibles en iOS, Android, Roku, Apple TV y Fire TV con un apartado dedicado a NASA+. Se echa de menos, no obstante, la presencia de la aplicación en PlayStation o Xbox, consolas que suelen ser utilizadas por muchos usuarios para consumir contenidos vía streaming en su televisor ubicado en el salón. La aplicaciones, demás, parecen no soportar la descarga de contenidos para disfrutar de manera offline, una alternativa importante para aquellos viajes en los que no se tiene conectividad. Empezar a sumergirnos en NASA+ es tan sencillo como ingresar a plus.nasa.gov desde cualquier navegador. La plataforma se presenta con una pantalla principal en inglés donde encontramos un menú de navegación propio de la página de la NASA, es decir, que no tiene que ver directamente con la plataforma de streaming. En el nivel inferior encontramos la barra de navegación de la plataforma. NASA+ nos propone descubrir contenidos a través de tópicos como humanos en el espacio, sistema solar, el universo, originales, documentales o historia. La página está en inglés y, al menos en este momento, no hay subtítulos en español disponibles. Uno de los tópicos, eso sí, es español. Allí, precisamente, se agrupan muchos contenidos de la agencia en este idioma. Por ejemplo, podremos ver ‘Yo soy Artemis’, una producción que busca reflejar la contribución de los empleados hispanos de la NASA a proyectos como Artemis, que busca concretar el regreso de los humanos a la Luna. Continuando con el diseño de la plataforma, el menú de navegación también agrupa las series. Encontramos a ‘NASA Explorers’, que habla sobre la misión OSIRIS-REx, ‘Mars a Minute’, enfocada en descubrir los misterios de Marte en episodios de no más de un minuto, y ‘Other Worlds’, que lleva como protagonista al Telescopio Espacial James Webb y nos permite profundizar sobre sus hallazgos. Esta primera vista también brinda acceso a los eventos programados y al buscador de vídeos. Si nos desplazamos hacia abajo encontramos eventos próximos, con la posibilidad de ver el horario en el que están programados, contenidos sobre los temas inspiración, icónicos de la NASA, maravillas científicas, etc. En cualquier caso, más abajo tenemos un explorador de temas mucho más completo. NASA+ es una realidad. Ahora toca explorar la plataforma en profundidad para, quizás, hallar tesoros ocultos entre sus contenidos. Recordemos que hay más contenidos por llegar. Algunos también se muestran a modo de vista previa con una cuenta atrás hacia su fecha de estreno. La agencia espacial estadounidense ha entrado al mundo del streaming. Especialistas en ocultar la verdad, sería interesante si dieran a conocer todo lo que mantienen en secreto, y no solo dar a conocer al público lo que a ellos les conviene. ¿Despegará la plataforma? Con el tiempo lo sabremos.
Jeremy Wright fue el primero de los cinco ministros del Reino Unido encargados de impulsar la histórica legislación del gobierno británico sobre la regulación de internet, el proyecto de la Ley de Seguridad En Línea (Online Safety Bill). Al actual gobierno de dicha nación le gusta calificar sus iniciativas como “pioneras en el mundo”, pero durante un breve periodo del 2019 pudo haber sido cierto. Por aquel entonces, hace tres primeros ministros, el proyecto de ley, o por lo menos el documento oficial sobre el que se basaba, esbozaba un enfoque que reconocía que las plataformas de redes sociales ya eran árbitros de hecho de lo que se consideraba como una forma de expresión aceptable en gran parte de la red, pero que se trataba de una responsabilidad que no necesariamente querían asumir y que no siempre eran capaces de hacerlo. Las empresas tecnológicas fueron criticadas por lo que no hacían, pero también, por los defensores de la libertad de expresión, por aquello que eliminaban en sus plataformas. “Hubo una especie de toma de conciencia emergente de que la autorregulación no iba a ser viable durante mucho más tiempo. Y, por tanto, los gobiernos tenían que intervenir”, comenta Wright. El proyecto de ley se proponía definir una forma de tratar el contenido “legal pero perjudicial”, es decir, material que no fuera explícitamente contrario a la ley pero que, individualmente o en conjunto, supusiera un riesgo, como la desinformación sobre la atención médica, las publicaciones que incitan al suicidio o a los trastornos de la alimentación, o la desinformación política con potencial para atentar contra la democracia o sembrar el pánico. El proyecto de ley tuvo sus detractores, sobre todo quienes temían que otorgara demasiado poder a las grandes empresas tecnológicas. Pero fue muy elogiado como un intento premeditado de abordar un problema que crecía y evolucionaba a mayor velocidad de lo que la política y la sociedad eran capaces de adaptarse. De sus 17 años en el parlamento, Wright señala que “no estoy seguro de haber visto nada en forma de una legislación posible que haya tenido detrás un consenso político tan amplio”. Tras pasar, finalmente, por las dos cámaras del Parlamento del Reino Unido, el proyecto de ley obtuvo la aprobación Real. Pero ya no es pionera a nivel mundial ya que su competidora, la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea, empezó a aplicarse en agosto. En tanto, la nueva Ley de Seguridad En Línea (Online Safety Act) entra en vigor como un instrumento legislativo más amplio y controversial que el que defendió Wright. Las más de 200 cláusulas de la ley abarcan un gran espectro de contenidos ilegales que las plataformas deberán combatir, y les confieren un “deber de diligencia” sobre lo que sus usuarios, sobre todo los niños, ven en internet. Se han atenuado algunos de los principios más matizados sobre los daños causados por contenidos legales pero perjudiciales, y se incluye un requisito muy polémico para que las plataformas de mensajería revisen los envíos de los usuarios en busca de material ilícito, como contenido de abuso sexual infantil, que las empresas tecnológicas y los defensores de la privacidad consideran un ataque injustificado a la encriptación. ¿Pero que implica esta nueva ley? Las compañías, desde las grandes tecnológicas hasta las plataformas más pequeñas y las apps de mensajería, tendrán que cumplir una larga lista de nuevos requisitos, empezando por la verificación de la edad de sus usuarios. Al respecto, Wikipedia, el octavo sitio web más visitado en el Reino Unido, ha declarado que no podrá ceñirse a la norma porque viola los principios de la Fundación Wikimedia sobre la recopilación de información acerca de sus usuarios. Además, las plataformas tendrán que impedir que los usuarios más jóvenes vean contenidos inapropiados para su edad, como pornografía, ciberacoso y hostigamiento; publicar valoraciones de riesgo sobre los peligros potenciales para los niños en sus servicios, y ofrecer a los padres vías sencillas para denunciar cualquier problema. Ahora será ilegal enviar vía online cualquier amenaza de violencia, incluida la violación, así como ayudar o fomentar la autolesión o difundir pornografía deepfake, y también las empresas tendrán que actuar rápidamente para eliminarlas de sus plataformas, junto con los anuncios que conducen a una estafa. En una declaración, Michelle Donelan, secretaria de Tecnología del Reino Unido, manifestó que “el proyecto de ley protege la libertad de expresión, faculta a los adultos y garantizará que las plataformas eliminen los contenidos ilícitos. Sin embargo, el núcleo de esta propuesta de legislación es la protección de la infancia. Doy las gracias a los activistas, miembros del Parlamento, supervivientes de abusos y organizaciones de beneficencia que trabajaron incansablemente, no solo para conseguir que esta Ley superara la línea de meta, sino para asegurar que convertirá al Reino Unido en el lugar más seguro del mundo para estar conectados en línea”. La aplicación de la ley se dejará en manos del organismo regulador de las telecomunicaciones del Reino Unido, Ofcom (Oficina de Comunicaciones), que anunció en junio que iniciaría reuniones con miembros de la industria tras la aprobación Real. Es poco probable que la ejecución de la normativa comience inmediatamente, pero la ley se impondrá a cualquier plataforma con un número significativo de usuarios en la nación. Las compañías que incumplan se enfrentan a multas de hasta 18 millones de libras (21.9 millones de dólares) o el 10% de sus ingresos anuales, la cantidad que sea mayor. Parte de la controversia alrededor de la ley es menos sobre lo que contempla y más sobre lo que no está en ella. La larga aprobación de la legislación significa que su desarrollo se produjo simultáneamente a la pandemia de covid-19, lo que dio a los legisladores una visión en tiempo real del impacto social de la desinformación. La difusión de mensajes antivacunación y contra los confinamientos se convirtió en un impedimento para las iniciativas de salud pública. Cuando pasó lo peor de la pandemia, esas mismas falsedades alimentaron otras teorías conspirativas que siguen perturbando a la sociedad. El documento oficial original que sirvió de base al proyecto de ley incluía propuestas para obligar a las plataformas a hacer frente a este tipo de contenidos, que de forma separada podrían no ser ilícitos, pero que en conjunto suponen un peligro. Eso no está en la legislación final, aunque la ley sí establece una nueva infracción conocida como “comunicaciones falsas”, que tipifica como delito causar daño deliberadamente al informar de algo que el remitente sabe que no es cierto. “Uno de los aspectos más importantes era abordar los daños que se producen a escala. Y como se ha centrado tanto en contenidos individuales, se ha pasado por alto eso”, sostiene Ellen Judson, directora del centro de investigación digital del grupo de expertos Demos. La ley comprende normas estrictas que obligan a las plataformas a actuar con rapidez para eliminar cualquier publicación ilegal, como contenido terrorista o material de abusos sexuales a menores, pero no sobre las campañas de desinformación compuestas por una sucesión de material engañoso, al no comprender que “cuando eso se convierte en algo viral y se propaga, entonces el daño se produce de forma acumulativa”. Wright argumenta que la exclusión de la desinformación dentro del proyecto de ley se debió en parte a la confusión entre las responsabilidades de los distintos departamentos. Al Ministerio de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte del Reino Unido “se le dijo que la Oficina del Gabinete se encargaría de todo esto. ‘No se preocupen por ello, se hará en otra parte, en algo llamado la agenda de la Defensa de la Democracia’”, señala. “Y, posteriormente, en realidad no fue así. Así que me parece que... sigue habiendo un vacío”. De acuerdo con la Ley, las plataformas más grandes deberán vigilar los contenidos potencialmente nocivos, pero no ilegales, aplicando sus propias normas de forma más consistente que en la actualidad, algo que los defensores de la libertad de expresión han reclamado por dar a las empresas privadas el control sobre lo que es un discurso aceptable en la web, pero que algunos expertos en desinformación consideran como una evasiva para que las grandes empresas tecnológicas tengan menos responsabilidad por la difusión de falsedades. Sin embargo, los expertos jurídicos indican que el cumplimiento de la ley exigirá que las plataformas sean más transparentes y proactivas. “Tienen que poner en marcha todos esos procesos sobre cómo se tomarán sus decisiones, o corren el riesgo de ser vistas como una plataforma que controla todo tipo de libertad de expresión”, opina Emma Wright, responsable de tecnología del despacho de abogados Harbottle & Lewis. Es probable que eso se convierta en una carga importante. “Es el nuevo Reglamento General de Protección de Datos [GDPR, por sus siglas en inglés]”, puntualiza. ¿Y qué pasa con el cifrado de extremo a extremo de la mensajería online? La cláusula más controversial de las más de 300 páginas de la Ley de Seguridad En Línea del Reino Unido es, sin duda, el artículo 122, que se interpreta en un sentido general como la obligación de las compañías de examinar los mensajes de los usuarios para asegurarse de que no comparten material ilegal. Eso sería increíblemente complicado, quizá incluso imposible, de llevar a cabo sin romper la encriptación de extremo a extremo de plataformas como WhatsApp y Signal. El cifrado de extremo a extremo significa que el remitente y el destinatario de un mensaje pueden ver su contenido, pero no el propietario de la plataforma en la que se envía. La única forma de cumplir con la legislación, según los expertos, sería colocar en los dispositivos de los usuarios el llamado software de escaneo del lado del cliente para revisar los mensajes antes de que se envíen, lo que haría que la encriptación fuera en gran medida inútil. El gobierno aseguró durante el desarrollo del proyecto de ley que las empresas podrían encontrar una solución técnica para analizar el contenido sin afectar el cifrado; pero las compañías y los expertos replicaron que esa tecnología no existe y que tal vez nunca surja. “Eso da a Ofcom, como regulador, la capacidad de obligar a gente como nosotros a instalar un control de contenidos de terceros [en nuestros productos] que escanee unilateralmente todo lo que pasa por las apps”, comentó a WIRED Matthew Hodgson, CEO de la empresa de mensajería encriptada, Element, antes de que se aprobara el proyecto de ley. “Eso desvirtúa la encriptación y proporciona un mecanismo por el que malos actores de cualquier tipo comprometerían el sistema de revisión para robar los datos que circulan por ahí”. Las empresas cuyos productos dependen del cifrado de extremo a extremo amenazaron con abandonar el país, incluida Signal. Meta afirmó que retiraría WhatsApp del Reino Unido si se aprobaba el proyecto de ley. El hecho ya pasó y ambos servicios siguen disponibles, aunque tras una declaración de última hora del gobierno en la que aseguraba que no obligaría a las plataformas a adoptar una tecnología inexistente para escanear los mensajes de los usuarios, lo que algunos consideraron un retroceso. Sin embargo, la cláusula se mantiene en la ley, lo que preocupa a activistas de la privacidad y la libertad de expresión, que la consideran parte de un espectro de amenazas contra la encriptación. Si la Ley de Seguridad En Línea del Reino Unido exige a las compañías que eliminen el cifrado o que lo eludan mediante un escaneo del lado del cliente, “se abre la posibilidad de que [los datos] se incorporen a un sistema de vigilancia más extenso”, según Nik Williams, responsable de políticas y campañas del grupo Index on Censorship. Sin embargo, la Ley de Seguridad En Línea (OSB, por sus siglas en inglés) tiene solapamientos preocupantes con otro instrumento legislativo, la Ley de Poderes de Investigación (IPA), que faculta al gobierno para obligar a las plataformas digitales a eliminar la encriptación. Williams explica que la coincidencia entre ambos documentos jurídicos crea “una puerta de acceso a la vigilancia entre la OSB y la IPA, en el sentido de que esto facilita a los servicios de seguridad, como el MI5 [Servicio de Seguridad], el MI6 [Servicio de Inteligencia Secreto] y el GCHQ [Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno], consultar datos que antes no podían revisar... probablemente se trata de una extensión sin precedentes de las facultades de vigilancia”. La mañana siguiente a la aprobación del proyecto de la Ley de Seguridad En Línea en la Cámara de los Lores, el Ministerio del Interior del Reino Unido lanzó una nueva campaña contra la mensajería encriptada, dirigida específicamente a Facebook Messenger, según reportó la BBC. El exministro Jeremy Wright resalta que la cuestión del cifrado “francamente no está resuelta. El gobierno ha evitado dar una opinión concluyente sobre lo que significa para la encriptación”. Sin embargo, asevera, es poco probable que la respuesta sea tan rotunda como pretenden los detractores de la ley. La encriptación no se prohibirá, observa, pero las plataformas tendrán que explicar de qué modo sus políticas al respecto equilibran la seguridad con el derecho a la privacidad de sus usuarios. “Si puedes cumplir esas obligaciones [de seguridad] utilizando la encriptación o con ella como parte del servicio, no hay problema”, subraya. Si no es así, “estás en dificultades... no puede ser cierto, sin duda, que una plataforma tenga derecho a decir: ‘yo utilizo el cifrado, así que eso me exime de las obligaciones de seguridad’” puntualizó. Como podéis notar, la censura no solo se da en China, tan criticada hipócritamente por los mismos que ahora en Occidente buscan copiar sus métodos...
Los actuales conflictos regionales fomentados de una forma demoniaca por los EE.UU. podrían desembocar rápidamente en un conflicto de escala global con consecuencias imprevisibles, advierte el empresario Elon Musk. "Creo que nos dirigimos hacia la Tercera Guerra Mundial, con una decisión tonta detrás de otra por parte de Joe Biden, que seria el culpable de que ello suceda. La gente debería ser profundamente autorreflexiva si sus predicciones no se han hecho realidad, deberían considerar si tal vez sus nuevas predicciones tampoco se harán realidad. Quiero decir, ¿cómo es el historial aquí? No es bueno", afirmó, en una aparente alusión a las decisiones tomadas por los líderes mundiales. En una conversación con periodistas y expertos políticos, el multimillonario y propietario de X advirtió que el actual conflicto en Oriente Medio podría rápidamente expandirse hasta alcanzar una escala de conflicto global, como sucedió en el caso de la Primera Guerra Mundial. "La Tercera Guerra Mundial es un riesgo a nivel de civilización del que es posible que no nos recuperemos", enfatizó, recordando que fue difícil prever las consecuencias y la escala de devastación de los anteriores conflictos globales, que será agravado en esta ocasión al infinito por el uso de armas nucleares que acabara con todos nosotros y no solamente contra quienes están dirigidos. Para evitar este escenario, Musk abogó por el trabajo conjunto de la comunidad internacional de cara a promover la paz y la diplomacia. En caso de un conflicto global -sostuvo-, EE.UU. "no cuenta con el referente de poder que solía tener y que perdió hace mucho" y la Tercera Guerra Mundial representaría "una guerra de alianzas de superpotencias en la que una no puede derrotar fácilmente a la otra". En esta línea, previno sobre la posibilidad de la unión de Rusia, China e Irán - que asegura –“representaría una amenaza para Occidente, que ya no gozaría de una ventaja bélica” aseveró. "Una combinación de estos tres países debe ser vista como muy fuerte con respecto a Occidente", dijo, recordando que "la base de la guerra es la economía, en primer lugar, la producción industrial", y que la capacidad industrial de la alianza potencial de los tres países mencionados es comparable a Occidente, pudiendo incluso llegar a superarla. El empresario estimó que el actual conflicto en Ucrania incentivado por los EE.UU. podría inducir a Rusia a desarrollar una mayor alianza económico y militar con China, ante la cual EE.UU. tendría todas las de perder, por lo que abogó por dejar de sacrificar innecesariamente a miles de jóvenes ucranianos en las trincheras y empezar a normalizar las relaciones con Rusia. "Ambos países son literalmente primos. Ucrania tiene familias en Rusia y la gente de Rusia tiene familias en Ucrania. Durante muchos años formaron parte de un mismo país", mencionó. El director general de la empresa aeroespacial SpaceX puntualizó que "la mejor tecnología de cohetes se produjo cuando Ucrania y Rusia trabajaron juntas y, cuando no lo hicieron, sus tecnologías espaciales sufrieron enormemente"."Así que no son adversarios naturales como se nos quiere hacer creer. Tienen sus rencillas, pero son literalmente una familia. Y creo que en Occidente les estamos empujando a matar a sus hijos y me parece un error hacerlo", opinó. A la tragedia regional, continuó, "se suma el riesgo a nivel de civilización que estamos buscando convertir a Rusia en un paria para Occidente, al no permitir las transacciones internacionales con Rusia y al introducir sanciones extremas que al final, nos perjudican a todos" indico. "Necesitamos conseguir la paz en Ucrania y creo que debemos restablecer unas relaciones normales con Rusia y dejar de verla como el enemigo", sugirió Musk. En cuanto a la situación en Gaza, aislada del mundo y víctima de incesantes bombardeos por parte de los sionistas que están dejando miles de muertos ante el silencio cómplice de Occidente, Musk ha dicho este sábado que proporcionará acceso a Internet por satélite a “organizaciones de ayuda reconocidas internacionalmente” en Gaza a través de su red Starlink. “La división Starlink de SpaceX apoyaría la conectividad con la franja sitiada” aseveró. Aparentemente hay varias terminales Starlink en Gaza, pero ninguno de estos dispositivos había intentado comunicarse con la red satelital. "No está claro quién tiene autoridad para las conexiones terrestres en Gaza, pero sabemos que ninguna terminal ha solicitado una conexión en esa zona" añadió Musk, Los servicios de Internet y telefonía móvil dejaron de funcionar en Gaza el viernes por la noche tras una ola de ataques aéreos israelíes. El mayor operador de telecomunicaciones de Gaza, Paltel, anunció que su infraestructura había quedado totalmente destruida en el bombardeo, que precedió al despliegue de tropas terrestres israelíes en el enclave."Los intensos bombardeos de la última hora provocaron la destrucción de todas las rutas internacionales restantes que unen Gaza con el mundo exterior", dijo la empresa. La interrupción dejó a las organizaciones de noticias y grupos de ayuda sin poder comunicarse con sus trabajadores, y la agencia de la ONU para la infancia y Médicos Sin Fronteras informaron que no hubo contacto por parte de sus empleados. El anuncio de Musk marca la segunda vez que despliega Starlink en una zona de combate. Como recordareis, al inicio de la operación militar rusa en Ucrania, el magnate tecnológico anunció que entregaría terminales Starlink al lado ucraniano y pagaría su mantenimiento. Sin embargo, perdió el favor de Kiev cuando prohibió al ejército ucraniano utilizar la red para guiar ataques con drones contra barcos rusos en el Mar Negro. "Si hubiera aceptado su solicitud, entonces SpaceX sería explícitamente cómplice de un importante acto de guerra y de una escalada del conflicto", explicó el mes pasado. Desde entonces, el Pentágono ha anunciado un acuerdo para alquilar satélites Starlink para uso militar. En relación a Gaza, es evidente que la bestia sionista quiere impedir que se filtren noticias sobre el genocidio que está perpetrando impunemente en la martirizada franja. Pero esta guerra, tal como señalo Musk, recién esta por empezar...
No cabe duda alguna que la bestia sionista, con las manos manchadas de sangre en Gaza, intenta ocultar la magnitud de sus monstruosos crímenes buscando acallar a los medios que no se someten a ellos, quienes solo tratan de informar la verdad de los hechos, como los ataques aéreos tanto a un hospital de la martirizada Franja como a una iglesia ortodoxa, matando a cientos de personas inocentes entre mujeres y niños que allí se refugiaban. Estas masacres - calificadas como crímenes de guerra - han conmocionado a la opinión pública a tal grado que ni la vomitiva propaganda de sus medios ha podido ocultar. Ahora, para evitar que las imágenes de sus monstruosidades cometidas contra la indefensa población civil sigan saliendo a la luz - más aun en vísperas de su incursión militar terrestre en Gaza, que acabara con todo signo de vida ahí existente - quiere controlar la información que de allí salga. Por lo que les resulta imprescindible silenciar las voces disidentes, en este caso la cadena televisiva Al Jazeera. En efecto, el régimen sionista ha aprobado las regulaciones que permiten cerrar temporalmente medios de comunicación extranjeros en caso de estado de emergencia, reportan medios locales. La iniciativa fue introducida por el ministro de Comunicaciones, Shlomo Karhi, para suspender la actividad del medio qatarí Al Jazeera en el país “por motivos de la seguridad”. "Israel está en guerra en tierra, aire, mar y en el frente de la diplomacia pública. No permitiremos de ningún modo emisiones que atenten contra la seguridad del Estado", expresó cínicamente el funcionario. "Las emisiones y reportajes de Al Jazeera constituyen incitaciones contra Israel, con su propaganda ayudan a Hamás y a las organizaciones terroristas, y fomentan la violencia contra Israel", agregó. Bajo la nueva ley, Karhi, con la aprobación del ministro de Defensa, puede ordenar a los medios que dejen de emitir y publicar, cerrar sus delegaciones y confiscar sus equipos. Anteriormente, el siniestro servicio de inteligencia exterior de Israel, el Mossad, publicó un informe en que se afirma que el medio revelaba la localización de instalaciones militares estratégicas, lo que podría obstaculizar la realización de la 'operación terrestre' en la Franja de Gaza. Entre los dirigentes israelíes que han apoyado la medida figuran el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Herzi Halevi, el ministro de Defensa, Yoav Gallant, el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Consejo de Seguridad Nacional y la agencia de seguridad interna Shin Bet. A todo ello, el jueves Al Jazeera publicó una investigación que cuestionaba y rechazaba la postura de Israel - que afirma que el ataque contra el hospital Al-Ahli “no fue responsabilidad de Tel Aviv, sino que se trató del lanzamiento fallido de un cohete palestino” - desmintiéndolo categóricamente al mostrar imágenes de aviones israelíes atacando el hospital. En ese sentido y al descubrirse el engaño, Ofir Gandelman, vocero en lengua árabe del primer ministro, Benjamín Netanyahu, instó este viernes a cerrar la corresponsalía de Al Jazeera, acusándola de “hacer propaganda del movimiento islamista palestino Hamas”, según recogió la agencia de noticias rusa Sputnik. "Al Jazeera es la red local de Hamas. No es una herramienta mediática, sino una herramienta de propaganda del eje terrorista en Medio Oriente", afirmó Gandelman en una entrevista con la emisora pública de radio Kan. Como sabéis, la escalada en curso recibe una cobertura muy dispar en los medios, como ha puesto de relieve la reciente muerte de cientos de personas en el hospital Al Ahli de Gaza, obra de un bombardeo israelí. Desde el estallido del conflicto, Al Jazeera ha informado las 24 horas con imágenes desde el interior de la Franja de Gaza, donde tiene desplegado un dispositivo visiblemente superior a la mayoría de los medios. Por eso fue el primer medio en acudir al hospital Al Ahli, tras la explosión que el miércoles causó 470 muertos. Al respecto, la Federación Internacional de Periodistas (FIP) instó a Tel Aviv a reconsiderar la decisión "Instamos a Israel que revise su decisión", declaró el secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, en un comentario a la agencia de noticias rusa RIA Novosti, al calificar la intención de las autoridades israelíes de "un claro ataque al pluralismo de los medios y al derecho del público a saber". El secretario general expresó su convicción de que Israel está "utilizando la seguridad nacional como excusa para restringir a los medios críticos que no confirman su narrativa de la guerra en curso" manifestó.
“La información es poder”. Cuánta razón encierra esta frase, mientras contemplamos absortos como los sionistas asesinan sin piedad a miles de palestinos en la asediada Franja de Gaza - considerada la mayor cárcel a cielo abierto del mundo - en tanto a su vez los grandes medios de comunicación occidentales, en manos de poderosas corporaciones judías, hacen uso de la propaganda presentando una falsa narrativa de los hechos, mostrando a los verdugos del pueblo palestino como “victimas”. Así, mientras esos medios nos muestran el “sufrimiento” de esos asesinos por haber sido humillados por los combatientes del grupo Hamás al dejar inoperativos sus “sofisticados e infalibles” sistemas de defensa acabando con el mito de la “invencibilidad de Israel”, al mismo tiempo, no dicen una sola palabra acerca del genocidio al que someten a los dos millones de palestinos que viven apiñados en Gaza, que desde hace años sufren un bloqueo absoluto por parte de los sionistas, quienes les prohíben salir del enclave y a quienes ahora no solo les han cortado el acceso total a la energía, el agua, los alimentos y las medicinas, sino que también se encuentran bajo intensos e inmisericordes bombardeos aéreos que han demolido barrios enteros en Gaza, matando a miles de personas, además preteden que los sobrevivientes de la masacre abandonen el enclave y se dirijan al sur “porque van a arrasar con todo”. Pero esta tragedia para esos medios no tienen la mas mínima importancia, como si los palestinos no fueran seres humanos, sin embargo cuando muere un judío, ahí si hacen una intensa campaña mediática de “victimización”, a los que hacen coro de manera lastimosa los gobiernos occidentales que con su complicidad avalan los monstruosos crímenes que los sionistas hoy están cometiendo en Gaza con total impunidad. Al respecto, para el historiador alemán Michael Brenner, quien en su libro titulado Zionism: A Bloody History (Sionismo: Una Historia Sangrienta) detalla que el movimiento sionista tiene el objetivo declarado no sólo de explotar al pueblo palestino sino de dispersarlo y desposeerlo de todas sus tierras, estos métodos utilizados por los judíos no le sorprenden, ya que están acostumbrados a hacerlo, por lo que no es de extrañar que al controlar los medios estadounidenses y de casi todo el mundo pueden realizar vomitivas campañas mediáticas a favor de su causa. “Seis compañías encabezadas por judíos controlan el 96% de todos los medios de información”, afirmó en una entrevista concedida a la cadena noticiosa qatarí, Al Jazzera. Asimismo, mencionó por ejemplo, a los directores de Walt Disney, Warner Brothers, Viacom y de varias cadenas estadounidenses son judíos “¿Será por casualidad? Obviamente que no. Si el jefe es judío, eso supone control judío”, aseveró. “Para nadie es un secreto además que Hollywood es la meca del sionismo donde casi todos los productores, directores, guionistas y actores son judíos. Y a los que no lo son, tienen que cumplir una serie de reglas estrictas para trabajar allí” apuntó. Además, señalo que “el 70% de los profesores de las 20 universidades más importantes de EE. UU. también son hebreos, encargados de moldear la mente de sus estudiantes con engaños y mentiras falsificando groseramente la historia” agregó. “Pero no se trata solamente de los medios de comunicación o los centros de enseñanza, sino también de la banca internacional. Los judíos quieren controlarlo todo” añadió. “Desde su llegada a territorio palestino en 1948, los judíos no han cesado en arrebatar las tierras a sus legítimos dueños, utilizando la violencia extrema tal como hoy lo vemos en Gaza, que pretenden ‘vaciarlo’ de palestinos para ocuparlo completamente de colonos judíos y anexarlo a Israel. Ese es el macabro plan de esos inveterados enemigos de la paz y mientras sus medios de comunicación desinforman al mundo de lo que realmente allí sucede, creen tener las manos libres para que su objetivo de ‘judaizar’ esos territorios se haga realidad e intentaran hacerlo así sea sobre los cadáveres de los dos millones de aterrorizados palestinos que viven atrapados allí. El mundo no quiere comprender que mientras los sionistas sigan ocupando tierras que no les pertenecen a la vez que no permitan la creación de un Estado Palestino, nunca habrá paz en el Medio Oriente” puntualizó.