TIEMPO RE@L

domingo, 10 de mayo de 2020

¿EL CREADOR DEL CORONAVIRUS?: Bill Gates impulso en 2019 el simulacro de una pandemia global que causo 65 millones de muertos

Cada vez son mas fuertes las evidencias de que el infame Bill Gates, fundador de Microsoft - y no China, como los medios de comunicación insistentemente nos quieren hacer creer - ha creado el temible virus que esta dejando a su paso miles de muertos por todo el mundo. ¿Bill Gates el creador del Coronavirus? Esta es una de las tantas preguntas desarrolladas en redes sociales como Twitter o Facebook y en la famosa plataforma de video YouTube. Pero de lo que casi nadie habla es del poco conocido Evento 201. En efecto, el 18 de octubre del 2019 se realizó una misteriosa reunión en Nueva York. Se trató de “un ejercicio de pandemia de alto nivel” desarrollado por el Centro de Seguridad de la Salud de la Universidad Johns Hopkins (la misma que ‘coincidentemente’ desarrolla el mapa de muertos y contagiados de Coronavirus en tiempo real), el Foro Económico Mundial y la Fundación de Bill y Melinda Gates. Participaron de este evento personalidades destacadas del mundo de los negocios, de instituciones gubernamentales y representantes del sector salud del mundo. Ellos tuvieron la función de “liderar una respuesta política dentro de un escenario de un brote ficticio” que a los pocos meses pusieron en marcha. “En los últimos años, el mundo ha visto un número creciente de eventos epidémicos. Estos eventos están aumentando y son perjudiciales para la salud, las economías y la sociedad", argumenta la web del Evento 201. “Los expertos coinciden en que es solo cuestión de tiempo de que una de estas epidemias adquieran un carácter global”, hasta llegar a ser “una pandemia con consecuencias potencialmente catastróficas”, agrega el sitio oficial. Por su parte, Eric Toner, del Centro de Seguridad de la Salud de Johns Hopkins, dijo que el Evento 201 tuvo como base epidemias reales de años anteriores. “Solo hace falta recordar situaciones de hace menos de 20 años, como las del SRAS del 2003, la gripe aviar H5N1 del 2005, o la pandemia de gripe A H1N1 del 2009, para darse cuenta del potencial que tienen para provocar una catástrofe global", explicó. "Durante el Evento 201, al igual que en estos casos reales, los principales desafíos fueron resolver aspectos económicos, a la vez que se garantizaba que los servicios de salud, y la [entrega] de antivirales estuvieran disponibles y fueran accesibles a aquellos que los necesitaban”, agregó. El Evento 201 indicó entonces que una eventual pandemia “causaría gran cantidad de muertes y también podría desencadenar importantes consecuencias económicas y sociales” algo que sucede ahora con el Coronavirus. El evento 201 “simuló” - o mejor dicho preparó - un brote de un nuevo coronavirus zoonótico transmitido de murciélagos a cerdos y de cerdos a personas. Este sería de fácil contagio entre humanos, por lo que desencadenaría una severa pandemia. Esta enfermedad ficticia empezó en granjas porcinas de Brasil. Tuvo un inicio lento y silencioso hasta que aceleró su propagación en centros médicos. Luego se extendió a los barrios de bajos recursos y que se encuentran densamente poblados, hasta llegar a las grandes ciudades de América del Sur, donde los servicios de salud publica son prácticamente inexistentes y por consiguiente presa fácil de la nueva plaga. Por transporte aéreo llegó a Portugal, Estados Unidos y China, para luego extenderse de forma continental. La situación de esta pandemia ficticia se volvió incontrolable. “No hay posibilidad de que haya una vacuna disponible en el primer año. Existe un medicamento antiviral ficticio que puede ayudar a los enfermos pero no limitar significativamente la propagación de la enfermedad”, menciona la web. Durante los primeros meses de esta pandemia ficticia, el número de casos se desborda, duplicándose cada semana. Mientras incrementan los enfermos y los fallecidos, las consecuencias económicas y sociales se vuelven cada vez más desastrosas... tal como sucede en la actualidad, como lo habían “previsto” sus creadores. Pero ahí no acaba todo, ya que el trágico escenario acaba a los 18 meses, ocasionando un total de 65 millones de muertes. Si bien aun no hemos llegado a esa cifra de fallecidos, estamos camino a ello y es que solo han pasado cinco meses desde el estallido de la pandemia. El evento 201 tuvo la finalidad de realizar una serie de recomendaciones a los gobiernos, empresas e industrias de todo el mundo para tener una respuesta oportuna a una eventual pandemia. Tuvo una duración de 3 horas y media donde realizaron una serie de debates. Como sabéis, actualmente el Coronavirus mantiene a diversos países del mundo en confinamiento y sufriendo las consecuencias económicas de la paralización de sus actividades, tal como lo “predijo” Bill Gates, quien debe estar ‘orgulloso’ de su obra, ya que tal como informamos el pasado 5 de abril, de esta manera pretende utilizar ‘microchips’ para identificar a quienes reciban la vacuna contra el Coronavirus. ¿Lograra que sus pérfidos planes de dominación se hagan realidad? :(

SONY XH95: Contraste y contenido supremos

Como sabéis, el pasado CES 2020 Sony avanzó la que sería su nueva gama de televisores para esta temporada que mantiene las líneas de años anteriores y continúa apostando por la tecnología LCD en diferentes configuraciones aunque con notables mejoras en la gama alta. Hace unas semanas el fabricante ponía a la venta el modelo XH80 perteneciente a la gama media y ahora le ha tocado el turno a su nuevo buque insignia en el sector LCD, el XH95, un televisor 4K HDR que ya está disponible en cinco tamaños de pantalla: 49, 55, 65, 75 y 85 pulgadas. Todas cuentan con un concepto de diseño denominado Immersive Edge para acentuar la sensación de inmersión visual y disponen de un soporte más discreto desde el mismo borde de la pantalla que a partir de 55 pulgadas puede adoptar varias posiciones para adaptarse a diferentes tipos de muebles. El procesador gráfico es el X1 Ultimate de Sony que incluye mejoras en el escalado y en el suavizado de movimiento, siempre que no usemos alguno de los modos de calibración especial como Netflix Calibrated Mode o IMAX Enhanced. El procesador gráfico es el X1 Ultimate de Sony que incluye mejoras en el escalado y en el suavizado de movimiento, siempre que no usemos alguno de los modos de calibración especial como Netflix Calibrated Mode o IMAX Enhanced. En cuanto a su coste y disponibilidad, los televisores XH95 ya están a la venta y los precios recomendados son los siguientes: Los 85” XH95: 4499€; 75” XH95: 3499€; 65” XH95: 1999€; 55” XH95: 1699€; 49” XH95: 1399€. Escoge el de tu preferencia :)

domingo, 3 de mayo de 2020

DEL ROBOT INSECTO A LA MEDUSA CIBORG: Animales al servicio del espionaje

En los años 70, la CIA intentó desarrollar una libélula robótica para programas de espionaje; ahora se colocan sensores y activadores en saltamontes y medusas de carne y hueso. El proyecto que la agencia de espionaje estadounidense emprendió en abril de 1974 para crear un dron al más puro estilo de esos que hoy aún nos parecen tan avanzados y futuristas. En algunos sentidos, el insectocóptero, iba incluso más allá. El objetivo fundamental de aquella aeronave no tripulada tan adelantada a su tiempo no era repartir paquetes, ni grabar tomas aéreas, ni siquiera aspiraba a ir por ahí cerrando aeropuertos. El plan era crear una libélula capaz de hacer vuelos de al menos 100 metros e instalar sistemas de vigilancia por audio. El proyecto quedó finalmente abandonado, ya que el sistema de navegación disponible en la época, guiado por láser, era apto para vuelos en línea recta y encontraba demasiados problemas en las imprevisibles condiciones del mundo real. Como sabéis, la simbiosis entre el reino animal y el de la tecnología no es extraña en el mundillo del espionaje. Palomas con cámaras, delfines entrenados para instalar explosivos y peces robóticos figuran en el historial de gadgets que la CIA ha empleado durante el último medio siglo. También probaron a implantar un micrófono en un gato, pero -20 millones de dólares más tarde- el animal se distrajo y fue atropellado por un taxi. Toda esta fauna de agentes secretos se ha hecho pública en un conjunto de informes desclasificados que recoge The Black Vault, un proyecto que recopila documentos de este tipo. "Desde un punto de vista técnico, hay una alta probabilidad de que los animales sean capaces de ejecutar muchas tareas útiles, si no únicas, que serán de interés para el Departamento de Defensa y la CIA. Esperamos que estas investigaciones de sistemas animales se lleven a fases más avanzadas de desarrollo", aseguraba Carl E. Duckett, el que fuera fundador y director de la división Ciencia y Tecnología de la CIA, en una carta fechada en diciembre de 1967. Pero la voluntad de combinar animales y nuevas tecnologías no es exclusiva del siglo pasado ni de los programas de espionaje. Un equipo de investigadores de la Universidad de Washington acaba de publicar un estudio sobre la viabilidad de emplear "biorrobots basados en insectos" en tareas de detección de explosivos. "Proponemos una solución híbrida bioelectrónica que aprovecha directamente el rico repertorio de sensores olfativos y el sofisticado marco neurológico y computacional del sistema olfativo de los insectos", explican. En este caso, los socios animales son saltamontes. Luego de comprobar cómo la exposición a químicos explosivos activaba ciertas neuronas en estos insectos, los investigadores diseñaron un sistema para, a través de una cirugía mínimamente invasiva, poder medir sus respuestas electrofisiológicas y crear un sistema de detección. "En resumen, nuestro estudio es la primera prueba de cómo los sistemas olfativos biológicos pueden 'secuestrarse' para desarrollar una aproximación cíborg para la detección de químicos". Otro insecto que aparentemente también es apto para esta tarea es, de acuerdo con los investigadores, la cucaracha roja. Pero eso no es todo, ya que a finales de enero, Science Advances publicó un ejemplo más de esta tendencia, con las medusas como protagonistas. El estudio, obra de dos investigadores de la Universidad de Stanford, presenta a estos animales como "uno de los vehículos subacuáticos más energéticamente eficientes" y una "potencial fuente de ventajas" para abordar los grandes retos de la robótica."Presentamos un robot biohíbrido que usa microelectrónica integrada para inducir el nado en medusas vivas. Las medidas demuestran que la propulsión puede ampliarse sustancialmente al controlar las contracciones del cuerpo a un rango de frecuencias óptimo más rápido que el comportamiento natural", señalan. Las medusas cíborg que resultan de este experimento nadan tres veces más rápido, mientras que el gasto metabólico del animal solo se duplica. "Este robot usa entre diez y mil veces menos energía externa por masa que cualquier otro robot acuático reportado en la literatura", prometen. El sistema diseñado por los investigadores aplica corrientes eléctricas periódicas para incitar contracciones musculares en las medusas. El biorrobot resultante, concluyen los investigadores, tiene el potencial para expandir las técnicas de exploración de los océanos y abre la puerta a futuras mejoras en el control de las medusas biohíbridas, así como a la incorporación de microsensores que permitan recoger información del entorno. “No habrá lugar donde esconderse, porque sea en lo alto de una montaña, bajo tierra o en el fondo del mar, los robots os encontraran. Ni el Coronavirus puede con ellos” puntualizó :(

IPHONE SE (2020): La involución del smartphone

Era uno de los dispositivos más esperados de Apple en los últimos tiempos: el pequeño, compacto y relativamente asequible iPhone SE pedía a gritos una renovación desde que se lanzó en el 2017, y tal y como se rumoreaba por fin ha llegado el iPhone SE (2020) y que de seguro será el favorito de los nostálgicos y amantes de lo retro. Este modelo reaprovecha muchas de las opciones que habíamos visto en los iPhone 8 porque la propuesta de Apple aquí es la de plantear una alternativa claramente más atractiva para quienes quieran un iPhone a precios más ajustados. Hay sacrificios en varias áreas, por lo que el atractivo del producto es fácilmente discutible. La hoja de especificaciones del nuevo iPhone SE revela una propuesta que combina elementos del iPhone 8 con algunos del iPhone 11. El chasis es el del iPhone 8, y esa vuelta al sensor Touch ID en detrimento de Face ID es singular. También destaca la pantalla de 4,7 pulgadas que aun con los pronunciados marcos hace que el terminal sea más compacto que el resto de iPhones disponibles actualmente. El protagonista de la hoja de especificaciones es probablemente el procesador Apple A13 Bionic, que permite sacar todo el terreno del resto de componentes, incluida la cámara, que es una adaptación de la de los iPhone 11 y que entre otras cosas permitirá grabar vídeo en resolución 4K y 60 FPS. También sorprenden dos opciones singulares: aunque la resistencia al agua es menor que la de otros modelos (IP67 frente a IP68) contaremos con soporte de carga inalámbrica y también con conectividad WiFi6, el nuevo estándar que amplía cobertura y tasas de transferencia de este tipo de transmisiones. Apple no ha ofrecido datos como la capacidad de su batería, aunque sí indica que la autonomía del iPhone SE es "más o menos la del iPhone 8". Será interesante ver si ese dato se cumple teniendo en cuenta que estamos ante un procesador más potente (y eficiente, ciertamente). El cargador incluido vuelve a ser modesto y solo ofrece 5W de potencia de carga, aunque el iPhone SE (2020) soporta carga rápida de 18 W. No cuenta con toma de auriculares, pero sí se incluyen unos auriculares con conector Lightning en la caja. Apple, que había dado el salto a los teléfonos sin apenas marcos tras el lanzamiento del iPhone X, es curioso cómo regresa a ellos con este nuevo iPhone SE (2020) heredero de los últimos móviles "convencionales" de Apple que llegaban junto al iPhone X, los iPhone 8 y iphone 8 Plus. Como aquellos, en el nuevo iPhone SE encontramos esos marcos voluminosos que eran característicos de los smartphones de Apple. Eso precisamente hace que la firma recupere el sensor Touch ID que seguramente sea un potente reclamo para quienes echaban de menos este sensor biométrico. Evidentemente el móvil carece de Face Id, y estamos ante una "versión moderna" de aquel iPhone 8 en muchos apartados. El diseño no cambia mucho respecto a aquellos modelos: los marcos son como decíamos amplios y nos devuelven un poco a ese pasado de teléfonos enormes de Apple que aún así no disponían de pantallas demasiado grandes. En el iPhone SE volvemos de hecho a una diagonal discreta de 4,7 pulgadas que fue acompañante de los móviles de Apple durante años. El nuevo iPhone SE estará disponible en tres colores: negro, blanco y el característico rojo de su edición PRODUCT (Red). Aunque integrará muchas de las opciones que veíamos en el iPhone 8, no contará con soporte para la tecnología 3D Touch. Eso podría tener un impacto sensiblemente positivo en la batería. Eso sí, en Apple indican que cuenta con respuesta háptica para las acciones rápidas y para menús contextuales. Estamos desde luego ante un dispositivo que seguramente será todo un candidato para quienes buscan sustituto a sus antiguos iPhone 6. El precio es llamativo, sobre todo tratándose de un smartphone de Apple, y el formato sigue la misma línea que el de aquellos modelos que se presentaron en septiembre de 2014 y supusieron aquel primer salto a diagonales de 4,7 pulgadas (y 5,5 en el modelo Plus) tras mantener durante años pantallas de 4 pulgadas en sus smartphones. Otro de los sacrificios evidentes que llegan con el nuevo iPhone SE es el que afecta a su configuración de cámaras: de los módulos de sensores que llegaron a los iPhone 11 en todas sus variantes pasamos a una configuración que también es una vuelta al pasado: solo contaremos con una cámara trasera. Dicha cámara plantea aparentemente el mismo sensor que teníamos en los iPhone 11: uno con resolución de 12 Mpíxeles y apertura f/1.8 además de la siempre notable estabilización óptica de imagen de Apple. No contamos con la tecnología 100% Focus Pixels ni modo noche, pero sí dispone de esa grabación de vídeo 4K a 60 FPS con la que cuentan los últimos iPhone de gama alta. En el frontal contamos con la cámara de 7 Mpíxeles y apertura f/2.2 que también encontrábamos en aquellos modelos, de modo que las sorpresas aquí son pocas: Apple ha confiado en una configuración que ya daba muy buenos resultados en los iPhone 8 y que seguramente seguirá dándolos en un iPhone SE que tiene una ventaja fundamental sobre su competidor: el procesador A13 Bionic. Ese SoC refuerza la apuesta fotográfica y permite sacar provecho de los avances que Apple ha hecho en fotografía computacional para aplicarlos a este nuevo móvil. Habrá que comprobar esas mejoras en nuestro análisis, pero la cámara debería ser similar en muchos escenarios a la del iPhone 11. En cuanto a su coste y disponibilidad, el nuevo iPhone SE (2020)  ya está a la venta  y disponible en tres colores: blanco (pero con frontal negro, un detalle singular), negro y rojo (como parte de la familia (PRODUCT RED). Y en cuanto a sus precios, son los siguientes: iPhone SE (2020) 64 GB: 489 euros; iPhone SE (2020) 128 GB: 539 euros; iPhone SE (2020) 256 GB: 659 euros :)

domingo, 26 de abril de 2020

ADIOS A LA PRIVACIDAD: El sistema Apple-Google que rastreara los móviles sin consentimiento del usuario

No cabe duda que la expansión del Coronavirus por el mundo, ha sido la excusa perfecta para que los dos gigantes de la tecnología se unan a los gobiernos para tenernos bajo vigilancia las 24 horas del día, según informa The Verge. En efecto, Apple y Google desarrollan desde hace semanas un programa para detectar - afirman - si una persona “ha estado cerca de usuarios infectados con el Coronavirus”. Se trata de una colaboración conjunta sin precedentes entre quienes ejercen un duopolio de facto en el mercado de los smartphones. Hasta la fecha, solo hemos conocido el lado amable del proyecto: que consistiría en una API (un conjunto de interfaces de programación de aplicaciones) que, mediante la emisión de señales a través de Bluetooth de bajo consumo energético, permitiría conocer qué usuarios se han visto expuestos al Coronavirus para así poder notificárselo. Sin embargo, tras la explicación técnica que han promocionado estas multinacionales, existe un lado oscuro difícil de omitir. En esencia, lo que están desarrollando es un programa que se instalará camuflado en las actualizaciones de otras aplicaciones que ya están en tu móvil. Un programa “que notificará a las personas que se han visto expuestas al Coronavirus”, incluso a aquellas - ahí esta el detalle - que no se hayan instalado una aplicación gubernamental para tal fin, y que, además, funcionará en cientos millones de móviles en todo el mundo sin que los usuarios hayan dado ningún tipo de consentimiento para ejecutar estas funciones. Estas son las principales conclusiones que pueden obtenerse tras leer el artículo sobre una reunión informativa entre un periodista de The Verge y responsables de este proyecto por parte de Google y Apple. Al respecto, amas compañías, consultadas luego de darse a conocer la noticia, confirmaron lo publicado por The Verge: En el caso de Apple, la compañía confirma que la información incluida en el artículo es "correcta". Mientras tanto, en el caso de Google, un portavoz de la compañía ha señalado que el artículo se elaboró a raíz de una llamada que se produjo el día 14 de este mes y que corresponde a un anuncio oficial que la empresa había hecho cuatro días antes, el 10 de abril. Sin embargo, Google da dos versiones contradictorias en esos cuatro días. "En mayo, ambas compañías lanzarán APIs que permitirán la interoperabilidad entre Android e iOS utilizando apps de las autoridades sanitarias. Estas apps [las de las autoridades sanitarias] estarán disponibles para que los usuarios las puedan descargar desde sus respectivas tiendas de aplicaciones", asegura el comunicado de Google del 10 de abril. Sin embargo, a los cuatro días, el 14 de abril, la versión que los responsables de Google y Apple trasladan a The Verge cambia. "Cuando el rastreo de contactos esté habilitado al nivel del sistema operativo [cuando esté instalado y en funcionamiento] notificarán a las personas que hayan estado potencialmente expuestas al COVID-19, incluso si no se han descargado la aplicación principal de las autoridades sanitarias", asegura el medio norteamericano tras el encuentro. El giro de 180 grados que da el discurso de las compañías en estos cuatro días no es cosa menor. De este modo, formar parte en el programa de rastreo diseñado por Google y Apple pasa de ser algo voluntario a ser algo obligatorio donde el usuario no tiene ni voz ni voto. La idea tras este funcionamiento es que este programa oculto supuestamente “para rastrear el Coronavirus” esté presente en cuantos más móviles mejor. Sin embargo, durante el encuentro telemático, ninguno de los participantes de Google y Apple supieron precisar qué porcentaje de la población es necesario para que su sistema de rastreo sea realmente efectivo. Según demuestra la experiencia, la gente se muestra reacia a instalar las aplicaciones de rastreo del Coronavirus en sus teléfonos de forma voluntaria. Un caso icónico es el de Singapur, un Estado con 5,6 millones de personas que está recibiendo elogios por su forma ejemplar de mantener a raya a la pandemia. Un país en el que solo un 12% de la población descargó en sus teléfonos una app de rastreo que informase sobre si había estado en contacto con personas contagiadas por Coronavirus. Google reconoció durante el encuentro que "distribuiría el programa de rastreo de infectados mediante una actualización de Google Play [la tienda de Google para descargar actualizaciones en los móviles Android] que permitiría a la compañía llegar a la inmensa mayoría de terminales en activo" y estará disponible para todos los smartphones que utilicen un sistema operativo de Android 6.0 en adelante, según The Verge. Las actualizaciones automáticas están programadas por defecto (siempre y cuando el móvil esté conectado al Wifi) en el sistema operativo de Android. Esto implica que el programa se instalará, como un parásito o como un troyano, en cientos de millones de móviles de todo el mundo aprovechando una actualización automática de la tienda de aplicaciones sin que los usuarios sean conscientes de ello y sin, a priori, poder hace nada por evitarlo. De este modo, la única forma de evitar que el programa se instale de tapadillo es desactivando las actualizaciones automáticas de Google Play, antes de que esta actualización se lance, algo que previsiblemente ocurrirá en mayo. En el caso de Apple, la compañía no precisó la fórmula por la que haría llegar este programa a sus usuarios. Independientemente de si se trata de móviles de Android o de Apple, el programa parasitario que desarrollan de forma conjunta está pensando para funcionar a través de tecnología Bluetooth. Un sistema de conectividad que muchos terminales tienen activado por defecto y que millones de personas utilizan para conectar al móvil al manos libres del coche o a los auriculares inalámbricos. En este sentido, una de las formas de impedir que el programa de rastreo se ejecute en segundo plano sin que los usuarios lo sepan sería desactivar el Bluetooth del móvil. Sin embargo, esto impediría poder conectar el teléfono a todos los accesorios antes mencionados. Asimismo, aún no está clara la cadena de pasos a seguir desde que se detecta una persona infectada hasta que se notifica al resto. En este sentido, en una de sus primeras comunicaciones, desde Apple apuntaron a que tendría que ser el propio infectado el que se bajase una app oficial del Gobierno para darse de alta como enfermo. Tanto Google como Apple aseguran “que respetarán la privacidad de los usuarios sin recoger datos sobre la localización de los teléfonos” y afirman que el programa de rastreo a través de Bluetooth “simplemente está pensado para medir la proximidad entre los usuarios”. Sin embargo, ambas compañías se han visto expuestas a multitud de escándalos relacionados con la privacidad de los usuarios. Uno de los casos más sonados de Apple fue cuando el verano pasado se vio obligado a pedir disculpas cuando se descubrió que sus contratistas estaban escuchados conversaciones privadas a través de las grabaciones de Siri. En el caso de Google, un fiscal estadounidense imputó de oficio a la compañía por espiar a niños con propósitos deliberadamente oscuros. Con estos negros antecedentes ¿se puede creer una sola palabra de lo que dicen? :(

HUAWEI WATCH GT 2E: El smartwatch con diseño más deportivo

Aprovechando el lanzamiento de los Huawei P40, P40 Pro y P40 Pro+, Huawei lanzó también el Huawei Watch GT 2e, la nueva versión de su reloj inteligente. Es, en pocas palabras, una especie de revisión del modelo anterior en la que se mantiene la promesa de los 14 días de batería y se reduce el precio, que es de 199 euros, aunque se opta por una visión mucho más deportiva. Como sabéis, los dispositivos 'vestales o 'wearables' se han convertido en un tipo de aparato sumamente goloso para todas los fabricantes de smartphones. Expanden las opciones de los teléfonos, llevan las notificaciones a la muñeca y registran la actividad; con el aliciente de aumentar la motivación durante el ejercicio. Y el nuevo Huawei Watch GT 2e refuerza estos aspectos mientras profundiza en su diseño deportivo: correas de TPU, pantalla redonda y diverso software compatible. No solo eso. El reloj está acabado en metal y, siguiendo la estela del modelo anterior, tiene una esfera circular con dos botones en la zona derecha. Es bastante ligero, solo 43 gramos, mientras el ancho es de 10,8 mm. El nuevo smartwatch es muy similar a su hermano, el Huawei Watch GT 2. Esto se nota en el aspecto general, también en las características de hardware. No obstante, el nuevo Huawei Watch GT 2e mantiene mayor dedicación deportiva, y no solo por los sensores o software: las correas del reloj son de material sintético y ofrecen contrastes de color entre la cara a la vista y la interior. El reloj incorpora un procesador propio de la marca para 'wearables', el Huawei Kirin A1. Además, mantiene la media en términos de almacenamiento: 4 GB. Esto le permite almacenar música para escucharla sin necesidad del teléfono, algo imprescindible para quienes marchan a hacer ejercicio solo con el reloj. El Huawei Watch GT 2e ofrece GPS para grabar las rutas deportivas, es capaz de medir el oxígeno en sangre y las pulsaciones, registra automáticamente la actividad, ofrece distintos modos deportivos, incluye brújula digital, barómetro y además, es resistente al polvo y al agua. La batería es importante en el reloj: Huawei asegura que con una carga completa el Huawei Watch GT 2e se mantiene en funcionamiento hasta 14 días. Todo pese a tener una pantalla AMOLED de 1,32 pulgadas y resolución de 454 x 454 píxeles, nada mal para un reloj de sus características. El reloj estará disponible junto con el lanzamiento de los Huawei P40; y se entregará de regalo a quienes reserven el móvil con anticipación :)
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