Como sabeís, la seguridad completa en internet no existe. Y menos todavía en los tiempos de hiperconexión que corren. Así lo demuestra el caso de un virus de tipo troyano denominado Trickbot, pensado para robar información de los equipos que infecta. Según un reciente estudio de la firma de ciberseguridad Check Point, ha sido el escogido por los cibercriminales para ocupar el vacío que ha dejado la red de bots maliciosos Emotet. En efecto, Trickbot ha llegado a afectar a casi una décima parte de las compañías. Durante las últimas semanas se ha estado difundiendo a través de spam entre usuarios del sector legal y los seguros. Sus víctimas acaban descargando un archivo .zip que contiene un fichero JavaScript que, al abrirse, descarga un payload malicioso desde un servidor remoto. Ya en el 2020 participó en ataques, siendo el más destacado el que puso en aprietos al proveedor de servicios sanitarios estadounidense UHS. “Los ciberdelincuentes no van a dejar de utilizar las amenazas existentes y las herramientas de las que disponen. Trickbot destaca por su versatilidad y su historial de éxito en ciberataques anteriores”, comento al respecto Maya Horowitz, directora de Inteligencia e Investigación de Amenazas y Productos en Check Point. “Como ya sospechábamos, incluso cuando se elimina una amenaza importante, hay muchas otras que siguen suponiendo un alto riesgo en las distintas de las redes de todo el mundo, por lo que las empresas deben asegurarse de que cuentan con sistemas de seguridad robustos para evitar que sus sistemas se vean comprometidos y minimizar los riesgos”, indica. Para Horowitz resulta “crucial impartir una formación exhaustiva a todos los empleados, para que estén equipados con las habilidades necesarias para identificar los distintos correos electrónicos maliciosos que propagan Trickbot y otros programas de este tipo”. El dominio de Trickbot llega luego del desmantelamiento de Emotet, que durante meses ocupó la primera posición en la clasificación global de amenazas. Una colaboración entre autoridades europeas y americanas consiguió desarticular a principios de año una de las redes de bots más dañinas de la última década :)
Samsung ha presentado toda su gama de Smart TV, y entre todos sus modelos, obviamente se nos han ido los ojos a este espectacular panel de 85 pulgadas, el de la nueva QN900A Neo QLED. ¿Quieres saber qué esconde esta televisión de 10.000 euros? Entonces, atento porque es un espectáculo. Son los primeros productos del gigante surcoreano destinados al consumidor final con tecnología Mini LED, la cual mejorará la experiencia de visionado con un nivel de brillo y contraste que alcanzará nuevas cotas sin afectar a la representación del color real de la imagen. Gracias a que los píxeles son ahora mucho más pequeños que los píxeles tradicionales de los paneles LED (1/40 parte), la imagen que es paz de ofrecer estas pantallas se traduce en un nivel de detalle extremo, permitiendo ofrecer, por ejemplo, resolución 8K en paneles de 65 a 85 pulgadas. Y ese último tamaño es el que nos lleva a este modelo en particular, el QN900A de 85 pulgadas (QE85QN900A), que ofrecerá una calidad de imagen espectacular tanto en detalle como en tamaño. El resultado son imágenes con un brillo de nada menos que 4.000 nits, HDR10+ y un contraste extremadamente profundo que ofrecerá negros perfectos junto a brillos deslumbrantes. Y es que la calidad de imagen se cuida en todo momento, incluso es aspectos como el ángulo de visión, ya que estos nuevos paneles ofrecen un ángulo de visión bastante amplio con el que poder disfrutar de las imágenes incluso estando a un lado. Otro aspecto que quedó pendiente en anteriores generaciones estaba relacionado con los gamers, y ahora Samsung ha querido saldar todo tipo de deudas. Para ello ha incorporado tecnología de 120 Hz en formato 4K, imágenes fluidas sin desenfoque con FRC e incluso baja latencia con un tiempo de respuesta de sólo 5,8 milisegundos, siendo también la primera Smart TV en ofrecer compatibilidad con AMD FreeSync Premium. Este nuevo modelo de la serie 9 de Samsung cuenta prácticamente con todo lo que podemos pedirle a una TV de alta gama. Su diseño de cuerpo de aluminio con biseles casi invisibles permite disfrutar de una experiencia de visionado completamente inmersiva, y es que la imagen parecerá que flota frente a nosotros. Además de la imagen, el perfil sonoro también está perfectamente cubierto gracias a 6 altavoces perfectamente repartidos por toda la pantalla, que son capaces de adaptar la proyección dependiendo de la habitación en la que tengamos colocada la pantalla. Teniendo en cuenta que estamos ante un gigantesco panel de 85 pulgadas y todas las características técnicas que nos ofrece, podéis imaginar que su precio no será especialmente económico. Para ser exactos, serán 9.999 euros los que te separen de este modelo, así que probablemente tendrás que seguir ahorrando o prefieras pasar a un modelo de menos pulgadas. Pero en el caso de que estés dispuesto a hacerte con ella, puedes reservarla desde hoy mismo a través de la página oficial del fabricante, aunque no te llegará a casa hasta el 14 de abril :)
Para Oleg Guimaoutdinov, de 12 años de edad, aprender a programar computadoras en la Rusia soviética significó por mucho tiempo simplemente leer libros. La mayoría de sus compañeros de clase se aburrían de tanta teoría, y terminaron abandonando los estudios. Sin embargo, Oleg no se rindió. Estaba obsesionado con las computadoras y ansioso por la era de las máquinas. Así que él y unos pocos compañeros persistieron. Para esa época (inicios de la década de 1980), los ordenadores se concentraban en universidades y empresas, no en las escuelas. A pesar de ello, Oleg y sus amigos se las arreglaron para que los dejaran practicar en los terminales, muchos de los cuales eran copias de modelos estadounidenses. Entre esos burdos teclados y monitores estaba el inicio de algo especial: los primeros intentos para desarrollar un internet que potenciara notablemente la economía soviética. Durante décadas, un puñado de investigadores suplicaron a funcionarios gubernamentales para que los dejaran construir una red de computadoras, con la idea de conectar miles de terminales alrededor de la Unión Soviética. Ese sistema desafiaría a la red que ya desarrollaban en Estados Unidos y Europa occidental, la cual terminaría por convertirse en el internet de hoy. "Hablamos de Internet -1.0", dice Ben Peters, investigador de la Universidad de Tulsa (EE.UU.). "Se trataba de una red de computadoras que operaría en tiempo real, en forma descentralizada y jerárquica, diseñada para manejar toda la información que controlaba a la economía". Sin embargo, el proyecto soviético - conocido como OGAS - nunca se completó. La internet soviética fue creación de Viktor Glushkov, uno de los fundadores de la cibernética. Su proyecto estaba inspirado parcialmente en los trabajos de un pionero entusiasta de las redes llamado Anatoly Kitov. Kitov fue de los primeros en soñar con establecer una red de redes a lo largo de la Unión Soviética, en 1959. Pero desde que Kitov envió la primera carta describiendo su propuesta al dictador comunista, Nikita Krushchev, se hizo evidente que desarrollar un sistema como ese no iba a ser fácil. De hecho, los obstáculos tecnológicos iban a ser lo de menos. "Vale la pena recordar que la Unión Soviética tuvo una red de computadoras a lo largo de todo ese período, pero era de uso exclusivo para el sector militar", comenta Peters. Pensar en un sistema desarrollado para civiles, y que además pudiera influir en la economía, era algo realmente complicado. Glushkov comenzó a trabajar en OGAS a principios de la década de 1960. En teoría, cualquiera que tuviese un empleo en la Unión Soviética tendría una razón para conectarse a la red. Por ello, lo primero que se necesitaba era recolectar data sobre todo lo que ocurría en el país, desde la fuerza laboral, hasta niveles de producción, pasando por el mercado. Una década más tarde Glushkov había detallado el alcance de su propuesta, y se encontraba listo para plantearla al más alto nivel del gobierno. Cuando la idea fue debatida por los líderes del Partido Comunista, el ministro de finanzas del momento se opuso abiertamente. En su opinión, “las máquinas ya eran utilizadas para prender y apagar las luces en gallineros, así que no había necesidad de una red nacional que las conectara”. En los pasillos se rumoraba que detrás de la rotunda negativa del ministro estaba su preocupación por el posible efecto que OGAS tendría sobre el balance de poder entre su ministerio y la Agencia Central de Estadística. Y, a pesar de lograr apoyo de ciertos funcionarios, la propuesta de Glushkov fue rechazada. No obstante, su idea no murió ahí. Viktor siguió batallando para lograr su aprobación por otros 12 años. Con el tiempo comenzaron a establecerse pequeñas redes locales conectando algunas ciudades. Por ejemplo, en una universidad de Novosibirsk había una computadora conectada directamente a Moscú, a más de 300 kilómetros de distancia. "El cable era de metal sólido y bastante pesado. Pero no era una red, era más bien como una colcha de retazos", relata Peters. Por otra parte, Boris Malinovsky, del Instituto de Cibernética Viktor Glushkov, en Ucrania, cuenta que también se realizaron grandes esfuerzos para fabricar computadoras que hicieran posible la conexión, aunque la producción no siempre fue eficiente o ajustada a la planificación. Esto incrementó la preocupación sobre los enormes costos involucrados en la puesta en marcha de OGAS. Se estimaba que la cifra rondaba los US$100.000 millones a valor actual. Por todas estas razones la internet soviética nunca llegó a concretarse. Mientras la posibilidad de desarrollar OGAS se diluía en el tiempo, había quienes continuaban destacando su potencial para beneficiar la economía. Guimaoutdinov recuerda clases donde se hablaba de los beneficios que traería una red como la planteada por Viktor. "Sonaba realmente emocionante. Permitiría alcanzar un alto grado de eficiencia con menos personas dedicadas a hacer cálculos rutinarios, y con mayor precisión", dice. Evidentemente, contar con datos más precisos y accesibles para todos habría facilitado la labor de gerenciar una economía controlada tan de cerca por las autoridades. Pero el sistema soviético no era flexible. "Había un plan, y no podías hacer nada para cambiarlo", señala Guimaoutdinov. "Se producían zapatos negros y marrones, y aunque a nadie les gustaban, las tiendas estaban repletas de ellos". Adicionalmente, algunos ministerios se enfrascaban en peleas entre sí, temerosos de perder terreno. Para la década de los 80 la necesidad de una modernización era urgente, y le tocó a Mijaíl Gorbachov lanzar un programa de reformas para atacar algunos de los problemas más graves de la Unión Soviética. Uno de los mayores obstáculos para que OGAS tuviera otra oportunidad fue la temprana muerte de Glushkov, arquitecto del sistema y uno de los principales promotores de su adopción. Glushkov murió en 1982, luego de una larga enfermedad. Tenía 58 años y su desaparición le quitó impulso al debate que medios de comunicación y escuelas estaban dando sobre la red. Incluso, algunos trataron de retomar el legado de Glushkov, como el maestro de ajedrez y científico en computación Mikhail Botvinnik, quien experimentó con programas de computación para ajedrez y trató de desarrollar un software que actuara como el cerebro de un gran maestro de este juego. De acuerdo con Peters, cuando estalló la crisis de la Unión Soviética y se produjo su colapso a principios de los años 90, Botvinnik trató de despertar el interés de Boris Yeltsin por la idea de crear una red de computadoras que salvara a la economía. Sin embargo, no tuvo éxito. Unos pocos años más tarde, el proyecto estadounidense Arpanet daría pie a una red que se convertía en una sensación mundial: la internet que conocemos hoy. La historia de lo que pasó con la internet soviética refleja, de muchas formas, lo ocurrido a la Unión Soviética. También evidencia el tipo de fantasías pensadas en esa época, y que hoy vemos hechas realidad. Peters menciona una comunidad de fanáticos de la cibernética que trabajó con Glushkov, quienes representaron la idea de un estado virtual llamado "Cybertonia", en el que hasta llegaron a emitir réplicas de pasaportes. En cierta forma, fue una versión de juguete de las redes sociales que todos utilizamos ahora. A pesar de ello, en la Unión Soviética nunca hubo lugar para que internet se transformara en una zona de diversión para los civiles. Ni siquiera tuvo la oportunidad de ayudar en la recuperación de la economía durante los días más oscuros. Lo que sí fue más que evidente es que gente como Kitov, Glushkov y Botvinnik estaban adelantados a su tiempo, y desde ese entonces sabían que en el futuro todo tendría que ver con la conectividad. Por ello, puede decirse que los soviéticos perdieron la carrera de internet, pero definitivamente estaban en la competencia :)
Aunque parezca centrada en sus mirrorless de formato completo de la serie R, de momento Canon no deja de lado las pequeñas M de formato recortado a las que añade una nueva referencia, la Canon EOS M50 Mark II. Si os parece un déjà vu no os preocupéis, es cierto que esta cámara no es una novedad en sentido estricto ya que fue lanzada hace unos meses en el mercado estadounidense. El caso es que ahora ha llegado al mercado europeo confirmando su giro hacia el vídeo en busca de convencer a los nuevos creadores de contenido audiovisual. Es decir, la sucesora de un modelo que tuvo una buena acogida, regresa con algunas novedades que están orientadas a hacer que se fijen en ella los vloggers, streamers y YouTubers, un público potencial que está creciendo como la espuma. La idea es ofrecerles una herramienta para lograr vídeos de alta calidad de forma sencilla y en un cuerpo ligero, ergonómico y versátil (gracias al visor o la opción de intercambiar objetivos), pero sin dejar de prometer la posibilidad de hacer también buenas fotos al resto de usuarios. Así, se presenta como una pequeña pero potente cámara mirrorless, que hace que el proceso completo desde la grabación hasta la subida de los contenidos resulte más fácil que nunca. Entre las novedades está su capacidad de realizar streaming de vídeo Full HD directamente en YouTube o de grabar vídeos en vertical; por cierto que su resolución máxima de vídeo sigue siendo 4K a 25 fps aunque ahora también se puede elegir Full HD a 60p. Otras novedades pensadas en el ámbito del vídeo la tenemos en su salida limpia HDMI, la entrada de micrófono de 3,5 mm (para asegurar la calidad de audio), y por supuesto la posibilidad de uso como webcam a través de la app Canon EOS Webcam Utility. También en detalles como un icono en la TFT (que sigue siendo de ángulo variable para mayor versatilidad) para activar la grabación más fácilmente. Cabe precisar que la nueva Canon EOS M50 Mark II apenas se diferencia de su antecesora, desde luego casi no exteriormente y con muy pocos cambios en sus componentes internos (más allá del software). Así, tiene el mismo sensor CMOS de 24,1 Mpíxeles de tipo APS-C apoyado por el procesador DIGIC 8. También el sistema Dual Pixel CMOS AF que, eso sí, viene con importantes mejoras en el enfoque y seguimiento de rostros y ojos, una característica que ahora también se extiende a la grabación en vídeo. Esta sería una de las principales novedades que afectan al apartado fotográfico (aunque también contribuyen al del vídeo) junto a la mejora en el visor, que tiene la misma resolución (2.36K) pero un mejor refresco. Por supuesto no falta conectividad Wi-Fi y Bluetooth para permitir su control desde un móvil y la subida de imágenes y vídeos directamente a redes sociales. La Canon EOS M50 Mark II llegará a las tiendas europeas el próximo 25 de marzo con un precio de 769 euros en el kit que incluye el objetivo 15-45mm F3.5-6.3. Está previsto que más adelante se presente en otros kits, muy probablemente incluyendo accesorios como un micrófono y trípode de mano :)
La llegada del discapacitado físico y mental de Joe Biden a la Cada Blanca no parece que vaya a suponer un cambio significativo en la guerra comercial que la Administración de Donald Trump inició con China. El conflicto, por el momento, permanece en una calma tensa, a la espera de que el títere del establishment que lo aupo al poder para usarlo a su antojo, muestre todas sus cartas. Mientras, los contendientes siguen engrasando sus armas. Y es que, tras el 5G, un nuevo campo de batalla se otea en el horizonte, la inteligencia artificial (IA), una contienda para la que los estadounidenses ya buscan desesperadamente aliados. En efecto, en un informe publicado recientemente por la Comisión de Seguridad Nacional sobre la IA de Estados Unidos (NSCAI, por sus siglas en inglés) los norteamericanos afirman que “China está decidida a superarnos en liderazgo de inteligencia artificial” y que el Gobierno de EEUU debería establecer una alianza tecnológica con sus socios habituales para hacer frente al gigante asiático, entre los que destaca a la Unión Europea (UE) y a países del sudeste asiático, como Japón o Corea del Sur. El informe apunta que esa alianza se debe basar en los valores “democráticos” (?) frente al uso como herramienta de ‘represión y vigilancia’ de la IA por parte de China. “La competencia en inteligencia artificial es también una competencia de valores. El uso doméstico de la inteligencia artificial en China es un precedente escalofriante para cualquier persona que valore la libertad individual”, señala el sesgado documento de la NSCAI. Asimismo, subraya la alta capacidad de innovación que está demostrando China en los últimos años, por lo que es factible que, de no actuar, supere a los EE.UU. en el dominio de la inteligencia artificial. Los últimos datos disponibles sobre el volumen de patentes de IA registradas a nivel mundial muestran una débil preeminencia de los EE.UU. sobre el resto de competidores, pero cabe destacar que estas son cifras del 2019. Según publicó el portal Statista en septiembre del 2020, para marzo del 2019 China se situaba en segundo lugar y se acercaba a pasos agigantados. Se sabe que estos últimos dos años las cifras chinas han superado a las estadounidenses. De hecho, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) informó en 2020 de que durante el año 2019 China había sido el país que más patentes había registrado, con un total de 58.990, seguida de Estados Unidos con 57.840. La OMPI, sin embargo, no especificaba cuántas de esas patentes eran de inteligencia artificial, aunque sí subrayaba que el mayor número de registros se había producido en el campo de la tecnología informática. Entre las empresas, Huawei fue la que más patentes registró. El acercamiento de EEUU a la UE en inteligencia artificial, no obstante, no parece sencillo. Las leyes europeas son muy estrictas en materia de privacidad y difieren considerablemente en otros aspectos con las estadounidenses, como en el comercio o la seguridad, lo que dificulta una posible alianza con los norteamericanos. Sin embargo, el presidente de la Comisión de Seguridad Nacional sobre IA de los EE.UU., Eric Schmidt, quien además es exCEO de Google, confía en que “los rápidos avances tecnológicos de China sirvan para que EE.UU. y la Unión Europea aparquen sus diferencias regulatorias y se pongan a trabajar en la alianza tecnológica” propuesta por el organismo que dirige. En una entrevista con Financial Times, Schmidt señala que EE.UU. y la UE deberían hacer que el flujo de información que intercambien sea lo más rico y libre posible para poder hacer frente a la fuerza emergente de China. Además, asegura que para Europa no hay muchas más alternativas: o se alía con ellos en IA o se queda fuera de la carrera tecnológica en este segmento. El exCEO de Google opina que las empresas europeas que podrían desarrollar la tecnología de inteligencia artificial de la zona euro no son lo suficientemente grandes, en comparación con las estadounidenses o las chinas, para ser competitivas en este campo. Por eso, señala que la UE no va a tener éxito con la tercera vía que está abriendo en IA, en la que apuesta por una mayor protección de la privacidad, “y debería ser más flexible para poder colaborar mejor con los EEUU.” No obstante, el presidente de la NSCAI especifica que no está sugiriendo que Europa elimine su regulación, sino que la simplifique y la haga más flexibles para poder hacer posible la cooperación. Y señala que, por ejemplo, la distinta orientación de las reglas de protección de datos europea y estadounidense no debería ser un impedimento para alcanzar un acuerdo en IA. Con el objetivo de conseguir esa alianza entre EE.UU. y distintos países “con valores democráticos”, la Comisión de Seguridad Nacional sobre IA quiere crear una Coalición de Tecnología Emergente, un organismo supranacional “en el que desarrollar estándares y normas comunes” a todos los miembros. El informe de la NSCAI recomienda que esta coalición sea la que albergue en su seno las negociaciones sobre un acuerdo transatlántico para el intercambio de datos y cerrarle el paso a China, lo cual por cierto a estas alturas, es muy difícil :)
Como recordareis, el año pasado Samsung saco de la manga la nueva serie F, que se estrenaba en octubre con el Samsung Galaxy F42. Ahora, el segundo de la línea ya está entre nosotros: el nuevo Samsung Galaxy F62. Se trata de un móvil de gama media con procesador de gama alta, el mismo Exynos 9825 del Samsung Galaxy Note 10. Con cámara cuádruple, el terminal destaca por su descomunal batería de 7.000 mAh de capacidad. Aunque la numeración no nos ayuda, el Samsung Galaxy F62 es el segundo terminal de la serie F, de modo que lo podemos considerar, al menos por el momento, la evolución del Samsung Galaxy F41 del año pasado. Como evolución, hay varios cambios dignos de mención, como el salto de nivel en el procesador. Es ahora un Exynos 9825 de 7 nm EUV. Es un procesador de gama alta -de 2019, eso sí- lo cual supone músculo, aunque no lo último en conectividad. El Samsung Galaxy F62 se queda en el LTE, aunque viene bien acompañado de memoria, con versiones con 6 y 8 GB de RAM, ambas con 128 GB de almacenamiento. En el aspecto, no hay demasiadas sorpresas, con un diseño similar al de otros terminales de la casa. Delante, la pantalla AMOLED tiene una diagonal de 6,7 pulgadas, resolución Full HD+ e incorpora la cámara frontal, de 32 megapíxeles, en una perforación centrada. Detrás, el Samsung Galaxy F62 apuesta por una cámara cuádruple, de modo que gana un sensor más desde el modelo anterior, además de algo de resolución extra en el gran angular. Tenemos un sensor principal de 64 megapíxeles, un gran angular de 12 megapíxeles, un sensor macro de 5 megapíxeles y un sensor para el modo retrato, también de 5 megapíxeles. Si por algo destaca el Samsung Galaxy F62 es por su batería, que tiene una capacidad de 7.000 mAh, algo que no se ve todos los días. Esta gran capacidad viene acompañada de carga rápida de 25W. El terminal tiene conector de auriculares, NFC e incorpora el lector de huellas en uno de sus laterales. En cuanto a su coste y disponibilidad, el Samsung Galaxy F62 es oficial en la India y, en principio, es posible que no salga de allí. Ya esta a la venta desde esta semana en los colores verde, gris y azul, en las siguientes versiones: Samsung Galaxy F62 de 6+128 GB: 23.999 rupias indias (272 euros al cambio); Samsung Galaxy F62 de 8+128 GB: 25.999 rupias indias (295 euros al cambio) :)